Capitulo 3 El Beso

-Claro. Lo siento.- Dije mirándolo y dirigiéndole una sonrisa. Camine lo más sensual que pude hasta la puerta y el camino detrás de mí. Siguiéndome. No me había percatado de que estaba lloviendo y hacia un poco de frio.

-¿Que haces?- Pregunte cuando Carlisle me acompaño hasta la habitación de Edward.

-Te doy unas mantas. Esta lloviendo y supongo que tendrás frio.-

-Hmmm…Claro.- Dije mientras el buscaba en un cajón del closet de Edward.

-Ten. ¿Con esas son suficientes o quieres otra?- Dijo tendiéndome un par de mantas.

-Con estas estaré bien.- Dije asintiendo

-OK. Esta bien. Me retiro. Hasta mañana Bells.- Dijo sonriéndome.

-Espera Carlisle. Podrías quedarte conmigo hasta que me duerma. La lluvia no me deja dormir.

-Claro Bella.- Dijo sonriendo.

Esa noche no se hasta que hora me quede dormida. Pero Carlisle platico conmigo por horas después me acomode en la cama y el también. Paso su brazo por mi hombro y me acerco a su cuerpo frio. Me acomode en su duro pecho y fue lo ultimo que recordé.

.

A la mañana siguiente desperté y sentí un cuerpo junto al mío. Y abrí los ojos lentamente para verlo. Ya sabía que no era Edward sino Carlisle.

-Buenos días Bells.- Susurro en mi oído.

-Carlisle. Lo siento. ¿Te quedaste conmigo toda la noche?-

-Si. Ahora veo porque Edward dice que es tan adictivo verte dormir.- Dijo y me sonroje.- ¿Tienes hambre?- Pregunto.

-Si un poco.- Respondí llevándome una mano al estomago.

-Bien salgamos a que comas a algún lugar.- Yo solo asentí.- Mientras te arreglas iré a cazar.- Asentí otra vez.

El salió de la habitación y rápidamente entre al baño y comencé a arreglarme. Ese día utilice una falda una blusa de color azul y unos tacones del mismo color. Me recogí el cabello en una coleta alta y me maquille un poco. Baje a la sala a esperar a Carlisle. En 20 minutos el ya estaba en casa. Salimos a su auto y codujo hasta un restaurante carísimo.

-Carlisle… vallamos a otro sitio aquí la gente es aburrida.-

-¿Adonde quieres ir entonces?- Pregunto.

-A "La Estrella"… amo ese lugar.-

-Bien, Entonces vallamos ahí.- Dijo encendiendo el auto de nuevo.

Carlisle estaciono el auto en el estacionamiento del bar y abrió el primero su puerta para después abrir la mía y tenderme su mano para poder salir. Entramos al bar y Carlisle escogió una de las mesas del fondo por si al señor sol se le ocurría salir en cualquier momento.

-¿Quieren ordenar?- Pregunto una joven bastante atractiva que miraba muy atentamente a Carlisle.

-Yo quiero un Capuchino y un omelett de jamón.- Dije mirándola fríamente para que entendiera que Carlisle era mío… Espera Isabella no seas estúpida. No actúes como si te importara Carlisle. Tú eres de Edward no de Carlisle. Y Edward es tuyo no Carlisle. Dios Bella Que te pasa.

-Yo solo un café. Por favor.- Dijo Carlisle mirándome. Una vez que ella anoto lo que pedíamos se fue y Carlisle me miraba con una expresión divertida.

-Bells tranquila… te esta saliendo humo de la cabeza. Debiste haber visto como la mirabas.- Dijo riéndose.

-Es que… Ashh ¿quien es ella para mirarte así? – Dije por fin soltándole el porque de mi enojo.

-Bella cariño. No te enojes.- Solo es una… niña. No tienes porque preocuparte-

-Carlisle lo siento no debí ponerme así. Tú no eres nada mío. Me siento estúpida.- Espera… ¿me dijo cariño?

-Bella tranquila. No le tomes importancia.- Dijo sonriéndome

La joven volvió con los platos y los puso en la mesa. Se retiro después de guiñarle un ojo a Carlisle.

-Wow ¿enserio vas a tomártelo?- Pregunte mirando como se llevaba la taza a la boca.

-He pasado por cosas peores.- Dijo sonriendo y bebió el café.

Cuando terminamos ambos de desayunar comenzó a sonar una canción que para ser sincera me gustaba mucho. (Link de la canción: watch?v=Zpo7HXFj7E8)

-¿Bailamos?- Dijo Carlisle.

-No. Yo no bailo. No se como. - Respondí mirando la servilleta que tenía entre mis manos como si fuera la cosa más interesante que hubiera visto.

-Oh. Vamos no puedes bailar peor que yo.- Dijo levantándose de la mesa y yo hice lo mismo.

Llegamos al centro de la pista y comenzamos a bailar al ritmo de la canción. Era una canción lenta así que tomo mi mano con una de las suyas y la otra la coloco en mi cintura atrayéndome hacia el. Yo puse la mano que tenia libre sobre su hombro. Varias parejas más nos rodearon y comenzaron a bailar al mismo ritmo que nosotros.

-¿Como es que sabes como bailar esto? Pregunte mirándolo. Y pegando mi cara a su pecho.

-Yo te iba a preguntar lo mismo. Lo haces perfecto Bells.- Me sonroje.

-Carlisle… no es cierto.-

-Claro que si Nena.-

Levante la cabeza y me sorprendí al ver el modo en el que me miraba. Nuestros labios estaban a escasos 5 centímetros. Vi cómo se iba acercando, me humedecí los labios mientras esperaba a que sus labios llegaran a los míos. Suspiré al sentirlos, eran tan suaves y fríos, haciendo que me estremeciera. Nuestros labios se separaron y volvieron a juntarse. Junto su frente con la mía mientras bailábamos. Cuando abrimos los ojos sonreímos. Y volví a besarlo pero esta vez profundizando el beso, juntamos nuestros labios y yo entreabrí los míos y el lamio mis labios antes de meter su lengua en mi boca. Gemí dentro de su boca y se separo de mí.

-Tal vez… debamos ir a casa.- Dijo sonriéndome.

-Si. Creo que si.- El tomo mi mano y nos dirigimos hasta la salida y subimos al auto. Durante el camino pensé que es lo que pasaría con lo que estaba sintiendo por Carlisle. ¿El sentirá lo mismo que yo? Su mano fría en mi pierna me saco de mis pensamientos ya que como traía puesta solo una falda el contacto de su mano con mi pierna hiso que me estremeciera.

Llegamos a casa y sonreí al ver que toda la tensión que había el día anterior entre nosotros había desaparecido. Bajamos del auto y me tomo de la mano y caminamos hacia la puerta de entrada.

Subí a mi habitación y el se dirigió a su despacho. Después de haberme puesto ropa mas cómoda baje a ver que hacia Carlisle. Me sorprendí al ver que había un par de sándwiches en la mesa y una soda.

Me estremecí al sentir como unos brazos fríos me rodeaban por la cintura y me acercaban a su cuerpo, sus labios estaba cerca de mi oído, y suspiré al sentir un beso en mi cuello.

-Que rico. ¿Como sabias que son mis favoritos?- Dije inclinando mi cabeza para darle mas espacio para que siguiera besando mi cuello.

-¿Qué? ¿Los sándwiches o los besos en el cuello?- Dijo besándome aun.

-Sin duda hace cinco minutos mis sándwiches de pollo eran mi delirio pero ahora hay otra cosa que me gusta mas ¿Dormirás hoy conmigo?- Dije volteándome para quedar frente a el.

-Pero por supuesto. Dijo besándome los labios. Claro que si mi Bella. Pero ahora ve a comer.- Dijo separándose de mi.

Dios Que me esa pasando con este hombre… me esta volviendo loca. Ya quiero que llegue la noche.