Capitulo 22 Invitados…
Bella POV
Carlisle se separó de mi y se sentó en el borde de la cama, cerrando su camisa con prisa, yo solo sentía mis mejillas enrojecer y un sollozo avergonzado amenazaba con salir de mi garganta.
-Entiendo.- Susurré con la voz afectada, me sentía tan tonta.
-¿Bella? ¿Qué pasa? ¿Qué tienes?- Carlisle me abrazó y acarició mi cabello meciéndome con su cuerpo.
Me removí incomoda entre sus brazos, moviendo mis hombros... que Carlisle entendió a la perfección como mi rechazo y se alejo de mi.
-¿Que sucede amor?- Pregunto alarmado.
-Nada. Déjame en paz. Vete.- Dije sollozando. Claro me sentía una total estúpida.
-¿Porque? ¿Que te pasa?- Pregunto tratando de tomar mis manos.
-Nada. No tengo nada.- Grite furiosa. ¿Porque no se iba?
-Bella ¿Estás bien? -Pregunto Carlisle al escuchar mi tono de voz.
-No. No estoy bien.- Dije limpiando mis mejillas.
-¿Entonces dime que tienes?, y así sabré que hacer Bella, por favor.-Rogó inútilmente aun intentando tomar mis manos.
-Déjame.- Chillé molesta.- No estoy bien y tampoco te quiero cerca.- Dije mirando hacia la pared.
-Bella... por favor.-Pidió con la voz rota. No. Isabella se fuerte y no lo mires.
-Te lo repetiré una vez más. Déjame... en paz.- Dije fríamente.
-No puedo Bella. No me pidas eso porque simplemente no lo hare... ahora dime ¿Que tienes?- Insistió Carlisle. Lo mire por un segundo pero baje la cabeza.
-Tengo que… por estar gorda ya no quieres estar conmigo.- Dije echándome para atrás y dejándome caer sobre las almohadas.
-Oh Bella. No seas tonta... eso no es cierto.- Dijo Carlisle tomando mis hombros obligándome a sentarme de nuevo.
-Claro que es cierto. De otra manera harías el amor conmigo. Ya me veo gorda y fea y por eso ya no me quieres. Vete con Esme o con Cynthia... ellas no están gordas ni van a tener un hijo tuyo.- Le grite.
Carlisle sonrió, algo exasperado, pero ciertamente divertido, sabía que estaba tentando su paciencia infinita, ¿Y saben qué? NO ME IMPORTABA.
-Bella amor... no me iré con ninguna de ellas, grábatelo en esa linda cabecita mortal.- Dijo haciéndome algunos mimos, yo solo gruñí como respuesta.- Bella... no es que estés gorda ni nada de eso... es solo que... hacerlo sería peligroso...- Explico.
-¡Genial! ya veo de donde saco Edward su perfecta castidad.- Escupí molesta.
-No solo es eso Bells, es que tampoco… no me agrada que... lo hagamos y que nuestro hijo este ahí...- Señalo mi vientre.
-Carlisle... eres Doctor... debes saber que no le pasara nada al bebe si tenemos relaciones.- ¿Relaciones? ¿Y de cuando acá yo le digo así a hacer el amor con Carlisle?
-Lo sé Bella. Pero me da miedo lastimarlo o lastimarte a ti.- Dijo tocando mi vientre.
-No pasara nada Carlisle. Te preocupas demasiado.- Dije con voz suave acariciando su rostro.
-No es solo preocupación. Es temor a que les pase algo. Jamás en mi existencia me había sentido como me sentí cuando te fuiste y no te encontraba por ningún lugar.- Explico.
-Lo siento... pero no podía vivir sabiendo que este pequeño bebe nunca llegaría a mis brazos... Desde el momento que supe que estaba embarazada en tu consultorio, sentí la necesidad de protegerlo hasta con mi vida.- Dije recordando aquel fatídico día.
-Bella... lo siento tanto.- Se disculpó mientras besaba mis labios con suavidad.- Y haré lo que sea para compensártelo, te lo juro.- Dijo buscando que le siguiera la mirada.
-Entonces... creo que hay una manera de compensarlo.- Dije algo tímida.
-¿Cuál?-genial, al igual que Edward, Carlisle se desvivía por complacerme y poner el mundo mis pies, ya sabía de quien lo había aprendido.
-Pues...-Dije jugando con su camisa.
-Bella...- Me reprendió Carlisle.
-Solo compláceme Carlisle... Solo tú sabes lo que me gusta.-
Carlisle aun me veía algo receloso, pero sabía que se estaba conteniendo, no tenía fuerzas para negarme nada y sabía que yo tenía esta pequeña discusión ganada.
-Bella, no creo poder.- Me susurró con su aliento frio junto a mi cuello.
-Yo creo que si.- Dije acariciándole el pecho, estaba tan deseosa de él que casi dolía.- Te deseo tanto.- Dije con un gemido.
Carlisle solo alzó una ceja inquisidor. Yo había gemido y él ni me había tocado.
-¡Ves lo que causas en mi!- Me quejé quitando su camisa, deseaba ver su escultural y frio pecho.
-Mmm no creo que sea yo.-Dijo con ojos divertidos, ojos que empezaban a oscurecerse por el deseo.
-Si lo eres.- Dije empujándolo contra las sabanas y posicionándome sobre él.
-Entonces lo seré.-Dijo sonriendo y acariciando mi cuerpo con tenues caricias, recorría mis muslos, mi cadera, mi abdomen y mi pecho con devoción
Cada caricia suya parecía quemar como fuego, mi cuerpo entero gritaba por él, así que le robe varios besos apasionados, mientras apretaba mis manos contra su pecho duro y frio.
-Bella shhh. Bella cálmate, te lastimar... oh dios.- Gimió Carlisle cuando mis manos acariciaron su perfecto y duro miembro por sobre el pantalón.
Gruñendo y con los ojos completamente negros Carlisle nos dio la vuelta, ahora él era quien estaba arriba, dominado la situación.
Sostuvo mis manos por sobre mi cabeza, intentar moverme era como luchar contra una estatua, el sonrió y besó mi cuello, recorriéndolo en su totalidad con su fría lengua, enviando solo placer a mi cuerpo.
Rompió mi camisa, mis shorts y mi ropa interior, los harapos cayeron en distintas locaciones de la habitación.
-Bella me estas desquiciando.- Confesó besándome rudamente, mientras su mano libre acariciaba mis muslos, acercándose a mi centro, jugando con mi anticipación.
Carlisle POV
Mantener sujeta a Bella me daba cierto tiempo para calmarme, me estaba saliendo de control y podía lastimarla, pero ahora estaba tan excitado que mi miembro amenazaba con romper mi ropa interior, Bella no debía ver eso o se pondría peor.
Pero entre Bella y Cinthya... prefiero que me viole Bella, concluí soltándola y dejándola besar mi cuerpo y terminar de desnudarme, su cuerpo hervía sobre el mío, y cuando finalmente estuve desnudo ante ella, su mano tomo mi masculinidad, haciéndome notar aun más el contraste de temperaturas.
Con cuidado la atraje sobre mí, dejando su rostro a la altura del mío, observé sus pupilas dilatadas por completo, sus hermosos ojos chocolate eran un simple recuerdo, ahora eran tan negros como los míos.
-Bella.- gemí, cuando sus manos subían y bajaban sobre mí.
Deje mis manos vagar por su cuerpo, y me permitió adentrar dos dedos dentro de ella, era tan dulcemente cálida.
Su corazón se desbocó y mordió mi cuello entre gemidos, me gustaba escucharla gemir de placer, me gustaba saber que era yo quien producía esas reacciones en ella.
Busqué su boca y la besé, dejando a mi lengua explorar su boca, jugar con la de ella.
-Bella, mírame.- Pedí jadeante a Bella, mientras sacaba mis dedos y los sustituía por mi miembro en su entrada, ella me miró a los ojos y casi rogó con su mirada, enternecido la besé, dejando que mis brazos la abrazaran, permitiendo a mi cuerpo fundirse con el de ella.
Nos movimos al compas, juntos, con infinito amor, unidos en cuerpo y alma, dejando todo atrás y olvidándonos del mundo.
-Ohhh Carlisle.-Jadeó Bella entre embestidas, y me gustó que dijera mi nombre, sonaba tan endemoniadamente sexy.
-Bella.- Gemí como respuesta.
Y eso fue todo lo que logramos decirnos, la pasión nos desbordaba, surgía de nosotros como la lava ardiente lo hacía de los volcanes.
Y todo llegó a un límite, y se desbordó en un estruendoso clímax que nos rodeó por incontables minutos, el corazón de Bella latía descontrolado, su respiración era irregular; sus gemidos y jadeos ruidosos, buscaban aliviar las abrumadoras sensaciones y temblores que la embargaban.
Y yo por mi parte hacia lo mismo, enterrando mis manos en el inocente colchón, para no estrujarla en exceso.
.
Bella POV
2 meses después...
Carlisle no me había dejado salir de la casa para nada y eso me tenía totalmente loca. Habíamos ido al hospital a que me practicara las Ecografías pero nunca salía nada, todas las imágenes salían obscuras y seguíamos preguntándonos el porqué. Esa tarde estábamos en su consultorio y yo estaba recostada sobre la camilla esperando a que saliera algo en aquella pantalla. Pero nada.
-Listo. Puedes acomodar tu ropa.- Dijo Carlisle limpiando el gel que había puesto sobre mi ya muy abultado vientre.
-Carlisle... ¿Crees que algo malo pasa con el bebe?- Pregunté.
-Bella... tranquila. No pasa nada. Sabemos que el bebe esta ahí porque escuchamos su corazón. Pero no sé. Hay un ruido extraño. Déjame analizar bien. Tendremos que tener una de estas en casa.- Dijo Carlisle señalando la máquina de ultrasonidos.
-Como sea. Termina ya. Me estoy aburriendo.- Dije molesta.
-Solo hace falta una muestra de sangre y terminamos.- Dijo con una sonrisa sacando una aguja de su bata.
-Ahhh Carlisle.- Gemí haciendo un puchero, moviéndome frenéticamente sobre la camilla.
-Bella... tengo que hacerte estos análisis. Son importantes.- Dijo en un tono tranquilizador que conmigo ya no funcionaba.
-Conmigo no uses ese tono. Llevas estos 2 meses haciéndome análisis y análisis y todo sale bien. Ya estoy harta.- Dije bastante molesta por pasarme casi todas las tardes en el hospital. Y siempre eran los mismos resultados. Igual que la primera vez que me hice la ecografía.
Flash Back
-Bella tranquila. Deja de moverte.- Decía Carlisle sacando un bote de gel de un cajón de su escritorio.
-Estoy ansiosa por ver a nuestro hijo.- Dije mordiéndome el labio.
-Tranquila. Lo veremos en un momento.- Contesto abriendo el bote mientras yo subía mi blusa hasta debajo de mis senos, descubriendo mi vientre.
-Auch esta frio.- Dije cuando puso el gel.
-Solo es un poco. ¿Lista?- Dijo Carlisle encendiendo el endemoniado aparato.
-Claro.- Conteste segura. El asintió y comenzó a mover el aparatito por todo mi vientre pero... lo movió por varios minutos y yo comenzaba a desesperarme.- ¿Todo está bien?- Pregunte pero Carlisle se encogió de hombros.
-No logro ver nada. Debería funcionar.- Dijo moviendo el aparato de extremo a extremo.
-¿Algo anda mal?- Pregunte alarmada.
-No. Pero... escucha.- Dijo Carlisle moviendo algo en el aparato y un sonido rítmico pero pausado inundo la habitación y sonreí.- Te presento a nuestro hijo Bella.- Dijo Carlisle sonriendo.
-Pero ¿porque no podemos verlo?-
-No lo sé. No lo entiendo. Debería de funcionar pero... tranquila. Hay que conformarnos con escuchar su corazón.- Dijo Carlisle tomando mi mano.
-Pero yo quería verlo.- Insistí.
-Yo también Bells. Pero... no se pudo.- Contesto decepcionado. Beso mi frente y apago el aparato.
Fin Flashback
-Isabella...-Carlisle se pasaba las manos por el cabello exasperado.
-Nada de Isabella, Bella, Bells, Belly o como se te ocurra decirme esta vez.- Gruñí bajándome de la camilla, para completar mi enojo andaba en ayunas y mi usual antojo de helado me estaba atacando.
-Carlisle me voy. Te veo en la noche.- Dije tomando mi suéter de la camilla y bajándome de ella.
-¿Porque no me esperas y nos vamos juntos?- Dijo tomando mi mano.
-Hmm No. Lo siento. Quiero ir por un helado.- Conteste tocando mi vientre.- O más bien... quiere ir tu hijo por un helado.-Carlisle sonrió y rodé los ojos.
-Claro ríete. Tú no eres el que lleva dentro un bebe vampiro de 5 meses Cullen.- Dije molesta.
-Te vez hermosa con mi pequeño hijo aquí dentro.- Dijo Carlisle acercándome a él y acariciando mi mejilla con el dorso de su mano.
-Lo dices porque es tu hijo.-
-Lo digo porque te amo.- Beso mis labios con delicadeza y amor.
-Carlisle... estoy harta de estar aquí. Ya me voy.- Le di un beso en la mejilla y me puse el suéter.
-Bella se razonable.-Pidió Carlisle intentando bloquear mi salida.
-No lo soy, ni lo seré.-Afirmé molesta, seguro que el escuchaba mi estomago rugir.
-Podemos mandar a alguien por comida y así te quedarías.- Argumento él.
-Sabes que odio los hospitales.- Rodé los ojos.- Y todo lo que este dentro de ellos. Quiero irme de aquí.-
-Es curiosos porque yo soy un Doctor y estoy dentro de uno salvando vidas.- Dijo abrasándome.
-El destino juega malas pasadas. Ah de ser por eso que tú estás conmigo y te amo aunque odie los hospitales.- Sonreí.
Me apoyé en su pecho y aspiré su aroma único y embriagador, su dulce aroma a menta y vainilla, arrugué su camisa al acariciarlo con mi rostro, no me sorprendería si empezaba a ronronear y a maullar.
-Bella... vamos, solo este análisis y saldremos juntos por tu helado.- Tentó con su aterciopelada voz.
Gruñí contra su pecho.
-Bells es solo para controlar unos valores alterados.-Dijo preocupado.
-Ok... pero solo este análisis y ya.- Conteste rendida.
-Bien... descúbrete el brazo.- Dijo sacando nuevamente la aguja de su bata. Saco la sangre que necesitaba y salimos a la heladería. Antes el paso a la recepción y dejo las muestras para que las mandaran al laboratorio. Pedí mi helado de menta con chocolate y comencé a comerlo desesperadamente.
-Bella... te enfermaras si sigues comiendo de esa manera.- Me reprendió Carlisle.
-Es solo helado.- Dije echándome una nueva cucharada de helado a la boca.
-Pues por eso... te puede dar un resfriado.- Dijo el Doctor Cullen.
-Es que... ya no me lleno con nada. Como y como y nunca logro llenarme. Ahora entiendo lo que sienten ustedes al beber sangre de animales. Es horrendo no sentir la sensación de satisfacción al comer.- Dije haciendo un leve puchero.
-Recuerda que ahora no solo te alimentas tu sino también a nuestro pequeño.- Dijo poniendo su mano sobre mi vientre.
-Lo se... Va a ser un pequeño muy comelón.- Carlisle y yo reímos.
-Vayamos a casa... ya empieza a anochecer.- Dijo el Carlisle sobre protector... eso me hizo recordar a Edward.
Subimos al mercedes y Carlisle condujo hasta casa, yo iba por el camino pensando en esa nueva actitud mía, a veces me sorprendía a mi misma comparando las actitudes de Edward con las de Carlisle.
-¿En qué piensas Bella?- Preguntó mi dulce vampiro.
-En nada.- Mentí.
-bells mientes mal.-me recordó estacionando frente a la casa, cuando salió para abrirme la puerta piloto, empezó a olfatear, pude ver como fruncía el seño.
-¿Que sucede? ¿A quién hules? ¿Es Edward?- Pregunte frenéticamente todo en un par de segundos.
-No.- Dijo olfateando ruidosamente.- Huele a... perro.- Dijo levantando la mirada cuando Dijo la última palabra.
-¿Como que a perro?- Me acerque a Carlisle.- Carlisle... ¿Estás bien?- Pregunte cuando se quedo en shock.
-Jacob.- Dijo con un susurro apenas audible. Seguí su mirada y vi a Jake saliendo de por detrás de la casa. Nos había encontrado... ahora si me matara... ¿Cómo pude enamorarme de 2 vampiros pero de él no?
-Vaya.- Dijo majestuoso y con caminar lobuno.-Bella nunca pensé que te enamorarías del doctor colmillos.-Dijo temblando, controlándose para no entrar en fase- Temía que te hubieran raptada y transformado en contra de tu voluntad, ¡y solo te hicieron eso!- Gritó molesto, Carlisle me cubrió con ademan protector.- Cruzo el mar a nado y me encuentro con esto.-Dijo pisando fuerte.
-Jacob la estas lastimando.- Advirtió Carlisle notando mis sollozos.-Lastimas al bebe
-A ese demonio no se le puede llamar bebe.- Escupió Jake.
-Es solo un bebé Jake.- Sollozo Bella.
-Eso.- Dijo señalando mi vientre.- No es un bebe Bella. Es hijo de un vampiro... si es que es de el.- Inquirió con una sonrisa burlona.
-Por supuesto que es mío.- Grito Carlisle.- Ni tu ni nadie pondrá eso en duda perro.- Dijo con desprecio.
-Por favor. Los vampiros son estériles.- Jake rodo los ojos
-Al parecer los hombres no lo somos.- Contesto Carlisle con la amenaza de un gruñido impresa en la frase.
-Bien, te creo porque Bella no sería capaz de ello, no es capaz de ser infiel, pero si capaz de otras cosas.-Inquirió aun paseándose, cada vez más cerca de nosotros, yo temía por su vida. ! Isabella no seas absurda! ¡! Protege a tu hijo Tonta!. Susurraba mi interior.- Aunque pareces muy capaz de salir con el padre de tu novio, que clase de mujer... Hace eso -Dijo con su mejor tono insultante.
-Cállate, Jacob por favor.- Pidió Carlisle intentando mantener su compostura.
Jacob rio burlonamente.
-Por favor doctor colmillos, ilústreme en algo, ¿DE QUE SE ALIMENTA EL MOUSTRITO NO NATO?- Pregunto con una jodida sonrisa en su cara
-Es… un embarazo normal.- Respondió Carlisle no muy seguro.
-A mi me parece... por la palidez de Bella que anda por ahí...hincándole los colmillos en las entrañas. COMO DIGNO HIJO DE SU PADRE.- Jacob temblaba y temblaba, entro en fase y le mostro los dientes a Carlisle.
Carlisle mantuvo su compostura pero Jacob se acerco peligrosamente a nosotros y Carlisle me puso detrás de él.
- Por favor vete Jacob. Le hace daño a Bella todo esto.- Contesto Carlisle tratando de sonar sereno.
-Jacob vete.- Dije débilmente poniendo mi mano en el pecho de Carlisle.
Jacob se dio media vuelta y de nuevo se fue por detrás de la casa. Segundos después regreso de nuevo como humano.
-Bella no entiendes que eso solo te está haciendo daño. Mírate. Pareces un zombi.- Dijo Jake negando con la cabeza.
¿Un zombi? Oh dios mío, ¿Tan fea estoy? ¿Y Jake? ¿Cuánto más hare sufrir a Jake?
-Lo tendremos Jake.-afirme entre sollozos.
-Entonces espero que disfrutes a Chupasangres Jr o... Colmillin?- Espetó.-Espero disfrutes el darle biberones de sangre
Carlisle POV
Espero disfrutes el darle biberones de sangre... disfrutes el darle biberones de sangre... darle biberones de sangre... biberones de sangre... de sangre... sangre... sangre. Esas palabras resonaron en mi mente y supe cual era la opción para poder alimentar a Bella.
Sangre. Mi hijo es un vampiro. Lo que quiere beber es sangre. Por eso la anemia de Bella durante estos meses. No me percate en qué momento se fue Jake después de que Bella le Dijo algunas cosas un tanto dolorosas para él.
Pero si me pude percatar del estado de Bella, pálida y muy delgada, con una anemia que no era capaz de revertir ni haciéndola tomar pastillas de hierro.
Ahora mi dulce y particularmente débil Bella sollozaba en el suelo.
-Shhh amor no debes ponerte así, es peligroso.-Le Dije agachándome y abrazándola.-entremos ¿sí?- Le pedí levantándola del suelo, Bella solo se hizo un ovillo en mis brazos y continuó llorando en mi pecho.
Entramos a la casa y nos recostamos en el sillón. Ella se recostó en mi pecho y comenzó a sollozar. Yo acariciaba su cabello suavemente y de decía palabras tranquilizadoras.
-¿Como estas amor?- Pregunte abrazando a Bella. Una vez que estaba mas calmada.
-Supongo que... era mejor decirle que prefería ser un vampiro a un perro mal oliente.- Contesto sin mirarme
-Eso debió dolerle.-
-Lo sé. Pero de cualquier manera el saldría de mi vida. Y si no es ahora será cuando me transformes. Y él me odiara.- ¿Transformación? Demonios. Bella y yo no habíamos discutido en ningún momento nada de su transformación.
-¿Estas segura que quieres ser unos de nosotros?- Pregunte inseguro.
-Claro. Tú lo sabes. Edward... no me quería transformar porque tiene una mala visión sobre esta vida. Y se cree un monstruo. Pero tú me has demostrado que ser un vampiro no es nada malo ni mucho menos. Y si así puedo vivir la eternidad contigo... que así sea.- Sus palabras me dejaron sin habla.
-No sé qué decirte.- Logue articular.
-No digas nada. No hace falta.-
-¿De verdad me amas Bella?-
-Por supuesto que si.- Respondió dándome un casto beso que me hizo reaccionar.
-Te amo. Pero tengo mucho miedo de que algún día ames a otro hombre.- Dije entrelazando nuestros dedos.
-Claro que voy a amar a otro hombre Carlisle.- Sentí por un tiempo que todo desaparecía a mi alrededor.- Pero ese hombre te dirá papá y a mí me dirá mamá.- Dijo sonriendo.
Respire aliviado. Entonces recordé la Teoría que había pasado por mi cabeza minutos antes. Con las palabras de Jacob.
-Bella. ¿Aceptarías hacer un experimento? Creo que eso puede funcionar para alimentarlos.- Comente creyendo en la teoría que se formo en mi cabeza.
-Si eso le hace bien a mi bebe... Claro que si.- Dijo sonriente. Esa es mi Bella. Pensé.- ¿De qué se trata el experimento?- Pregunto.
-Que bebas sangre.- Bella trago en seco y su corazón amenazaba con salirse de su pecho.
-¿Sangre? ¿Carlisle estas seguro?-Preguntó nerviosa, no asqueada pero si nerviosa, mi Bella, siempre sorprendiéndome.
-Por supuesto, el bebe debe estar sediento, está tomando tu sangre y te deja hambrienta e insaciable, solo será un poco.-le aseguré.- Solo para ver cómo reacciona nuestro hijo.
-Muy bien, creo que me apetece un dulce puma.-Bromeó.
Pensé un segundo lo que decía Bella y descarté la sangre animal, el bebe iba a desear sangre humana.
-Bella... no puede ser sangre animal.-Le dije cauteloso, esperando la lógica reacción de rechazo, pero Bella solo asintió muy segura.
****
-Me dirigí hasta el hospital y saque una bolsa de sangre. Una vez que llegue a la casa la vacié en un vaso de unicel. Para que fuera más fácil para Bella tomarla. Me acerque a ella y ella trago en seco.
-¿Te estás arrepintiendo?- Pregunte al sentarme junto a ella en el sillón.
-No. Es solo que... es raro pensar en que beberé eso.- Señalo en vaso en mi mano.
-Si no quieres intentamos otra cosa amor.-le ofrecí.
-Mmm no, no, solo deja q me habitué un poco.-Dijo mas para sí misma que para mí.
-Entonces ten.- Le di el vaso y lo tomo con manos temblorosas.- Sabes que no tienes que...
-Tranquilo.-me calmó.
Tomo el vaso entre sus manos y lo miro por unos segundos. Acomodo el popote en sus labios y pude ver el liquido rojo subiendo por el popote transparente.
-¿Estas bien?- Pregunte una vez que Bella saco el popote de su boca.
-Si... Sabe... rico.- Dijo con una sonrisa. Negué con la cabeza. Es obvio que debió de haberle sabido horrible pero trata de tranquilizarme. Pensé.
-Bella... era solo una prueba. Si no quieres seguir tomándolo está bien.- Ella asintió pero en un rápido movimiento se llevo el popote nuevamente a su boca y comenzó a sorber todo el contenido del vaso. Hasta que no quedo nada en el. Bella me tendió el vaso y cerró los ojos.
-Creo que le gusto.- Dijo acariciando su vientre.
-Dame tu mano.- Dije y ella me tendió su mano. Tome su muñeca y me percate de que en efecto, el ritmo cardiaco de Bella estaba totalmente normal. No como hacia días que su corazón parecía quedarse parado por interminables segundos.
Bien, eso era un alivio, ya había encontrado una solución a los problemas de salud de Bella.
-Parece que estas mejor.-Dije emocionado dándole un beso en los labios, el sabor reviente de la sangre hizo que mi garganta ardiera, hacia semanas que no salía a cazar.
Escuché el celular de Bella sonar, ella se separó de mi y se lanzó para tomarlo pero yo se lo impedí, la sostuve contra las almohadas de la cama y yo mismo se lo pasé.
Bella me miró con cierto reproche y atendió.
-¿Hola?- Pregunto de mi ángel.
-Sí. Hola. Llamo para lo de la renta del apartamento.- Dijo la voz del otro lado. Sonaba como una voz algo conocida. No le tome importancia.
-Ah Claro. ¿Desea comprarlo o rentarlo solamente?- Dijo Bella.
-No. Solo rentarlo. No me quedare mucho tiempo.-
-Bien. Nos podemos ver mañana mismo o cuando guste y arreglar los detalles.- Sugirió Bella
-Mañana mismo estaría bien.- Dijo la señorita al otro lado.
-Bien. ¿Le parece a las 5:00PM en el edificio?-Pregunto Bella.
-Sí. Está bien. Gracias. Disfrute su... día.- Dijo Extrañamente la mujer colgando. Fruncí el ceño y Bella alejo el teléfono de su oreja para mirarlo con una cara de asco.
-Eso fue... totalmente raro.- Dijo Bella haciendo un falso estremecimiento.
-No saldrás de aquí Bella.-Le Dije serio.- necesitas estar en cama y descansar, es lo más seguro para ti.
-Estoy harta de estar encerrada y saldré Carlisle lo quieras o no.-Respondió Bella enfadada, algunas lagrimas de furia agolpaban sus ojos.
