No sé si esta nota aparecerá, porque la página me está dando guerra -_-

Eaaa! he aquí la parte lemon :B, solo un poco, ya vendrá más ;)

V.- Lust at first sight

Antonio que hace mucho había bajado la guarda, no se había percatado de las libidinosas miradas del inglés, pero también estaba nervioso, puesto que las palabras del inglés resonaban en su mente "He's mine! I'm his boyfriend!" Se sentía de cierta manera feliz…de repente sintió como unas blancas y tibias manos abrazaron su cintura por detrás, pero este no hizo movimiento alguno.

"Arthur? El whisky se te ha subido a la cabeza verdad?" –el inglés solo rió pícaramente y abrazó su cuerpo, pegándose cada vez más a él, ya no soportaba no tocarlo.

"Anthony I'm sorry, no puedo contenerme más" –dijo susurrando al oído del español, para luego comenzar a besar su cuello y lamer unas gotas de vino que aún estaban presentes. El español soltó un inesperado gemido de placer, puesto su cuello era una zona demasiado erógena para él, por lo que el inglés lo tomó como una abierta bienvenida.

El ya obviamente excitado inglés procedió a recorrer con sus manos el abdomen de Antonio, iba bajando poco a poco examinando minuciosamente cada centímetro de su cuerpo hasta encontrarse con una prominente erección; al parecer no era el único que disfrutaba tenerlo cerca entonces inmediatamente volteó al español y lo besó, dejando caer sus cuerpos sobre la cama, saboreó esos deliciosos labios, exploró el interior de su húmeda boca, allí se desató una batalla por el control entre sus inquietas y mojadas lenguas.

Antonio no sabía cómo habían llegado a ese punto, pero tampoco quiso retroceder -las mujeres con las que se había acostado no le habían brindado tal éxtasis como el que sentía ahora y eso que solo lo había tocado- así que se dejó llevar, jugaba con los rubios cabellos del inglés, mientras que con la otra mano arañaba su espalda, esto hizo que el inglés se pusiera mas cachondo y comenzara a morder el pecho del español dejando su rastro por dónde avanzaba, con una mano desabrochó el ajustado pantalón de Antonio mientras iba jugando con su lengua subiendo y bajando por su vientre, hasta llegar a su ingle, desatando un gemido más fuerte, el cuerpo del castaño se estremecía en demasía por todas las sensaciones que Arthur le causaba, trataba de suprimir esos gemidos pero era imposible, sólo quería dejarse llevar por el placer así que con una voz entrecortada atinó a decir "Ha…házmelo por favor" tapando su rostro con sus manos por el bochorno que le causaba.

Arthur sonrió malignamente, como si acabara de ganar una batalla, rápidamente se desprendió de toda ropa que se interpusiera entre él y su presa, miraba atentamente al cuerpo que yacía debajo del suyo, tan perfectamente esculpido, sin caer en la exageración...Oh si definitivamente tenía que hacerlo suyo.

Mientras terminaba de desnudarlo, se inclinó hacia el rostro de Antonio retirando sus manos y sonriendo al ver el rostro necesitado e invadido de vergüenza del español, le plantó un beso en la barbilla mientras recorría con pequeñas mordidas su mandíbula hasta llegar a su oído y susurrarle "Your wish is my command".

Llevándose algunos dedos hacia su boca, comenzó a humedecerlos con su lengua, saliva deslizándose por su mano, mientras mantenía la mirada fija en su presa. Antonio estaba seducido por esos ojos verdes que parecían devorarlo, pero poco a poco fue cayendo en que no tenía lubricante a la mano, lo que hizo que entrara en razón "Arthur...no tengo lubricante. Cómo piensas.." de repente la frase fue cortada cuando sintió dos dedos que se posaban en su entrada "Angh.."

El inglés disfrutaba cada cara que su amante hacía cada vez que sus dedos profundizaban centímetro a centímetro su estrecho canal, esto hacía gemir de placer a Antonio, quien no queriendo quedarse sin hacer nada, con su mano derecha se propuso a manejar en un lento vaivén al miembro del rubio, ésta se iba humedeciendo cada vez más. Arthur miraba al español con una cara muy excitada y murmuraba "this face is priceless" a pesar de que su entrada ofrecía resistencia, tras unos minutos más de estimulación se dio cuenta que la entrada ya estaba apta y dispuesta a su merced.

Arthur separó las piernas del castaño, mientras se lamía los labios y no quitaba la mirada de su objetivo, entonces cogiendo su miembro comenzó a penetrar al español, quien haciendo fuerza para poder hablar entendiblemente le pedía que fuera amable ya que había pasado un tiempo desde que estaba con alguien de esa manera, a lo que el inglés respondió: "lo siento ya he sido suficientemente amable por hoy" y posteriormente embistió con fuerza al español haciendo que su cabeza golpeara levemente la pared; esto hizo gritar a un excitado Antonio, en una mezcla de dolor y placer que nunca antes había sentido -Lovino siempre fue delicado con él y era más pequeño que Arthur- cada embestida presurosa del inglés venía acompañada de un gemido placentero del español, dicho grito resonó en las cuatro paredes de la habitación.

(~)

De regreso a la fiesta, Francis –que había fracasado en su intento de ligar con la ucraniana porque su hermano Iván era difícil de evadir- empezó a preguntar por su amigo Antonio.

"Cher Matthew, habéis visto a Antonio? No lo encuentro por ningún lado". A lo que el canadiense acudió a Alfred para preguntarle lo mismo, y éste en seguida cayó en que su hermano mayor tampoco estaba –no sospechaba nada raro porque sabía que a veces el londinense tendía a retirarse antes de tiempo si se aburría. "Uhm estábamos hablando hace mucho, pero luego se quedó con Arthur a quién tampoco encuentro".

"Tal vez se fueron a tomar unas copas fuera" –sugirió en canadiense.

Al francés –que se las sabía todas- se le esbozó una sonrisa pícara y se dijo, "pues bueno, dejemos que cada uno se divierta a su manera".

Mientras tanto Feliciano vio que Lovino apareció de la nada con una mejilla algo roja, y cara de pocos amigos. "¿Amore mio, que te pasó? "–preguntó en un tono preocupado-. "Nada Veneciano, por favor lo estoy pasando realmente mal, vámonos!". El menor aún no quería retirarse, pero al ver a su amante muy cabreado, asintió…"Iré a despedirme y agradecer la invitación a Matthew" a lo que Lovino respondió " Bene, yo iré al lavabo, regreso y nos vamos."

El italiano que pidiendo indicaciones al servicio por la ubicación del lavabo subió a la segunda planta, caminaba observando las pinturas que adornaban el pasillo, cuando escuchó un grito que para él era muy familiar. Se detuvo en seco y lo primero que pensó fue…"¿Antonio?". Quizás estaba confundido porque hace poco había estado hablando con él y su voz se pudo quedar grabada, sin hacerle mucho caso continuó caminando.

No muy lejos de allí, dos amantes unían sus cuerpos de todas las maneras humanamente posibles; esta vez el inglés había puesto al español en cuatro, mientras lo penetraba incesablemente. Los gemidos de placer de Antonio eran cada vez más fuertes, por lo que el inglés usó su dedo índice metiéndolo dentro de la boca del español para silenciarlo un poco, al sentir esto el castaño comenzó a succionar dicho dedo de una manera muy sugerente, dándole mas placer al inglés.

Lovino que justamente cruzaba delante de dicha habitación, había oído indudablemente a Antonio, tenía que ser él. "¿Antonio? Eres tú verdad? Te encuentras bien?" –preguntaba el italiano algo preocupado mientras se acercaba para girar el picaporte de la puerta de donde provenían esos sonidos.

Para Arthur y Antonio, el resto del mundo no existía, solo eran ellos dos en una burbuja donde solo daba cabida al placer y la lujuria; puesto que el español estaba de espaldas, solo el inglés fue consciente de que una figura se había asomado por la puerta. Era Lovino, quien en un estado de shock se quedó perplejo sin decir palabra alguna al encontrarse con semejante escena, su ex novio estaba siendo dominado, embestido y follado por el inglés –que habiéndose dado cuenta de esto, se le ocurrió la brillante idea de dejarle bien claro al intruso de que ahora Antonio le pertenecía, así que aprovechando el ambiente y la pérdida temporal de jucio del español le pidió que dijera su nombre.

"Say my name Anthony! Di mi nombre, quiero que me pidas que te lleve a un orgasmo infinito" –decía un orgulloso y posesivo inglés lanzando miradas de dominio, mientras el italiano con media mandíbula fuera observaba petrificado.

"Ahh..ahh"–gemía Antonio que intentaba articular su nombre, pero por tanto placer no podía ni pensar.

"Arthur, haz que me corra joder, fóllame y termina dentro de mi..ahng!" –estas palabras fueron más que suficientes para que el inglés se sintiera triunfoso sobre el italiano. Lovi ardía en furia, vergüenza y -aunque no iba a admitirlo- excitación, así que atinó a irse sin decir nada, ni siquiera fue al lavabo, bajó directamente a la sala, tiró del brazo de Feliciano y sin despedirse se fueron.

Haciendo lo que Antonio practicamente le suplicó, Arthur terminó dentro de él, llegando ambos a un orgasmo indescriptible, aún más el inglés ya que la sensación de haber ganado sobre el italiano fue la cereza del helado. Finalmente ambos cuerpos cayeron uno alado del otro, acostados en la cama, ambos habían disfrutado ese momento de locura y estaban más que satisfechos, así pues se dispusieron a dormir.