Hello everyone! aquí os dejo el otro pedazo del anterior capítulo! no estaba muy inspirada, pero espero os guste.
Warning: Por Obvias razones tengo que aclarar, que el rango va a subir a "M" debido al contenido. Sugerencia de mi mk. Love ya my sunflower! :D
IX.- Sumisión
Desprendiéndose de su camisa, correa, pantalón, medias y zapatos en el trayecto a su habitación, el español se adentró en su armario en busca de la dichosa corbata "Dónde está, dónde está, dónde estaaaa joder! Sé que la puse en alguna parte –tirando toda la ropa al suelo- creo que lo puse en el cajón de los gayumbos - dio media vuelta al cajón y algo le cayó en el pie- Me cago en…joder, que fue eso? –agachó la mirada y se encontró con un tubo de lubricante que guardaba para ocasiones como esta- uhmm espero que a Arturo le guste el olor a fresas" se decía mientras seguía revoloteando entre toda su ropa "Espera, por qué habría de importarme si le gusta, no es que tenga otra opción. Ahh! Antonio deja de hacerte un lío y encuentra la bendita corbata" ciertamente el castaño sentía que no debía de preocuparse por lo que pensara el rubio, en un estado más consciente se hubiera rehusado a eso, pero su cerebro no funcionaba bien en esos momentos. "Hala! Aquí está –se la colocó en el cuello y sentó en la cama, miró a su alrededor-…Venga ya! Ahora tengo que arreglar la habitación?" el español era un manojo de nervios.
Para esto, dónde todo había comenzado, un Arthur aún excitado trataba de concentrarse al móvil "Bloody hell! Alfred por qué no contestas?" era la tercera vez que el inglés trataba de localizar a su hermano menor. 'Hey what's up, It's Alfred I'm not available right now, leave me a message and I'll call you later BEEP'. Al fallido intento de hablar con el come-hamburguesas de Alfred, el rubio se rindió, y prefirió dejarle un mensaje de voz "You git, why the hell you don't answer my calls? Anyway, sólo quería decirte que no te preocupes por mí, pasaré la noche fuera ok? Bye."
Dejando el móvil en la cocina, un presuroso inglés se encaminaba hacia la segunda planta, al subir, había 3 puertas y no sabiendo tras cuál puerta se encontraba el castaño, continuó caminando hacia donde al parecer Antonio hablaba consigo mismo. Abriendo silenciosamente la puerta, vio a español sentado de espaldas al borde de la cama haciendo movimientos raros con su mano.
"What are you doing?"
"Es esta maldita corbata! Cómo cojones hago un nudo?" en las pocas ocasiones en que Antonio vestía traje, casi nunca llevaba corbata, así que esta era toda una nueva y estresante experiencia para él.
"Quién te dijo que necesitaba la corbata para eso?" esbozando un sonrisa, Arthur se acercó lentamente por detrás, quitándole la corbata y deshaciendo el fallido intento de nudo del castaño. "I though I told you to wait for me naked" le dijo mirando a los bóxers que aún tenía puestos. Antonio se había olvidado de quitárselos al ponerse a buscar la corbata, entonces se paró para quitárselos sin más, pero las manos del inglés lo detuvieron. "As punishment for not doing what I told you –cogió la corbata y la puso ante los ojos del Antonio- no te dejaré ver lo que te haré" aunque esa era su intención desde el principio.
Al español se le erizó la piel, todo lo que terminaba haciendo con el rubio era tan excitante y nuevo, normalmente con Lovino el sexo era 'vainilla' por así decirlo, ya que la mayoría de veces era Antonio el que tomaba el control y la iniciativa. Mordiéndose el labio inferior, el español solo asintió y dejó que el rubio lo vendara. "No te muerdas el labio Anthony, me estás provocando" deslizando un dedo por su barbilla, tiró de su labio para liberarlo, luego posó sus labios en su mentón y fue bajando por su cuello –sabiendo que ésta era una zona muy erógena para el castaño- su lengua danzaba con un intenso vaivén por toda su piel, desatando suspiros instantáneamente, sus respiraciones comenzaban a agitarse a medida que los besos del rubio se intensificaban. Las manos de Antonio temblorosamente se aferraron a los rubios cabellos del inglés, incitando a que continuara "Uhmm Arturo, que bueno eres con tu boca". A Arthur se le hacía extraño oír su nombre en español, pero le parecía sexy su acento y la manera en que él se lo dijo casi jadeando. Dejando de besar su cuello, se acercó a su oído y le susurró "Lie back and shut up! Te voy hacer venir tantas veces, que no serás capaz de respirar".
Al escuchar eso el corazón del español dio un giro mortal en el aire y se estrelló, haciendo que se ruborizara completamente y sintiera un escalofrío por toda su columna, agradeciendo el que estuviera vendado o no habría podido lidiar con esos ojos esmeralda que sabía lo observaban. Haciendo lo que le pidió, se recostó sobre las sábanas, sin saber por qué, Arthur vio que el cuerpo de Antonio se había petrificado cual robot, tanto le había afectado lo que le dijo?, no pudiendo contener la risa, el rubio rompió a reír.
"Why this behavior all of a sudden? You were horney a minute ago"
"Ca-Calla! Capullo" girando su cuerpo y su rostro Antonio maldecía su bochorno.
"How cute Anthony! Te habían dicho lo lindo que te vez cuando te avergüenzas?" esto solo hacía que el español se convierta en un tomate viviente.
No queriendo alargar más su bochorno, el inglés se fue despojando poco a poco de su ropa, quedándose al igual que su amante, solo en interiores. Se sentó a su costado y comenzó a tocar el bronceado cuerpo de Antonio, era musculoso sin rozar lo exagerado, tenía un abdomen marcado y Dios! Un trasero estupendo el cuál se podría quedar mirando – y tocando- un día entero. Viró el cuerpo del castaño, que ante su tacto se estremeció, jugueteaba con sus dedos sobre sus muslos, dibujando eses serpenteantes hasta adentrarse en su entrepierna, acariciando suavemente su erecto miembro, volviendo a su abdomen después, y bajando de nuevo hacia él, estrujándolo de vez en cuando, haciendo que la tela de la que estaba hecha su ropa interior, se tornara oscura, bañada en sus líquidos debido a la excitación.
"Oh Anthony, I want you so bad" fueron las únicas palabras que escuchó Antonio, antes de sentir todo el peso del cuerpo del rubio encima suyo, sus bocas uniéndose de una manera muy brusca, como si trataran de comerse el uno al otro, pecho contra pecho respirando agitadamente, piernas moviéndose en sentidos contrarios, caderas buscando el roce, manos entrelazadas por encima de sus cabezas, gotas de sudor deslizándose por todo su cuerpo…'simplemente hermoso' pensó el rubio. Soltando una de sus manos, el inglés fue bajándola hacia su rostro, acariciando las sonrosadas mejillas del castaño, deslizándola por su cuello, por sus pectorales sintiendo el palpitante ritmo de su corazón, su cintura, deteniéndose en su caderas para aferrarse a ellas y tirarlas hacia él para sentirlo más cerca, dejando marcas a su paso acabó en los interiores del español solo para liberar a su apretado miembro, jugando con sus dedos sobre la punta de su erección, causó que el castaño soltara el beso solo para gemir de placer.
"Te quiero dentro de mi" murmuró Antonio. Arthur estaba feliz de oír esas palabras, después de todo su objetivo era que el español lo deseara más que nada en el mundo. Subiendo de nuevo la mano -que estaba empapada en los líquidos pre-seminales del español- hacia sus labios, el rubio lo calló "Shh, recuerda quien que da las reglas aquí soy yo Ok" e introdujo su dedo índice en la mojada boca del castaño "Savoréate" le dijo, metiendo y sacando su dedo, jugando con su lengua, permitiendo que Antonio disfrutara de su propio sabor. El español había caído en lo más profundo de la excitación 'Joder házmelo de una vez' pensaba el castaño, pero sabía que si lo decía el rubio no se lo iba a conceder tan fácilmente, así que en un momento de lucidez le respondió "Por qué no me dejas saborearte?".Los verdes ojos del inglés se abrieron un poco más, a medida que su sonrisa se hacía más amplia.
"Do you want it?"
"Demasiado"
"Come and take it"
Arthur se alejó, se quitó la ropa interior y sentó al borde la cama sin salir de ella, dándole espacio a Antonio para acomodarse. Como estaba vendado, el español solo tuvo que seguir la voz del rubio, se acostó sobre su vientre y gateando a ciegas llegó a su destino, sus manos comenzaron a tocar los formados muslos del inglés y se adentraron a su entrepierna, sorprendentemente su piel era suave, así que ya con los codos apoyados sobre la cama, con una mano comenzó a acariciar suavemente sus testículos, y con la otra cogió su miembro, agitándolo en un vaivén lento, éste estaba semi-erecto, entonces acercándolo hacia sus labios lo besó desde la punta hasta su inicio. Los gemidos del inglés se hacían notorios, el castaño lo estaba haciendo bien, luego sacando su lengua comenzó a lamerlo, jugueteando a lo largo y ancho de éste, mordiendo muy delicadamente, besando después. El inglés se arrepentía de haberlo vendado, necesitaba ver esos ojos tan parecidos a los suyos, quería ver su expresión mientras se lo hacía, así que desatando la corbata le dijo "Stop teasing me Anthony and now look at me". El drástico cambio de la intensidad de luz hizo que Antonio cerrara los ojos y mirara hacia abajo, solo para encontrarse con el miembro del inglés, sus ojos se abrieron más de la cuenta, nunca se había fijado que el rubio estaba bien…dotado. Sonrojándose un poco, subió la mirada y confrontó los verdes ojos esmeraldas del rubio, su cabello desarreglado, y una sonrisa que no había visto jamás esbozar al inglés.
"Kiss me there…and lick every inch of me" ordenó el rubio, empujando la cabeza del castaño para que siguiera con la labor. El español no podía negarlo, él también deseaba continuar. Abriendo su boca por completo, se introdujo poco a poco el miembro del rubio, succionándolo con avidez, retorciendo su lengua dentro, y con ayuda una de sus manos lo meneaba hacia arriba y hacia abajo. Arthur posó sus manos en los cabellos del español, incitándolo a que continuara y profundizara un poco más, realmente lo hacía de maravilla, lo que le hizo preguntarse si ya lo había hecho con otro, con Lovino, el solo hecho de pensar en eso lo hacía arder en celos , así que cogió el rostro del castaño e hizo que lo mirara y tratando de concentrarse para articular sus palabras entre jadeos.
"Quiero que te quede claro Anthony - ahnng… de ahora en - ohh..adelante yo seré el único que –fuck keep going… el único que te toque, el único que va a satisfacer a tu cuerpo. Do you understand?"
'Cojonudo, ahora me quiere hacer monógamo? Y un jamón' pensó Antonio, de ninguna manera iba a dejar que un rubio cejón, altanero y posesivo le dijera con quien debía de acostarse o no, su vida sexual solo le concernía a él y a nadie más. Pero solo atinó a asentir con la cabeza, no quería ponerse a discutir en esos momentos, ya lidiaría con ese rollo luego. Lo único que él quería ahora era tener dentro de él al rubio, no resistiendo la tentación comenzó a masturbarse, mientras que con su boca apresaba cada vez más y más el miembro de Arthur.
El inglés se dio cuenta de que si seguía así, se iba a venir en la boca del español, así que cogiéndolo de sus cabellos, tiró de su cabeza y retiró su boca, se inclinó y lo besó, saboreándose a sí mismo, dejando sin aliento a Antonio, rompió el beso y le hizo un gesto con las manos para que se acostara en la cama. Haciendo esto, el español se tumbó de espaldas, mientras se seguía masturbando y mirando fijamente a Arthur "Ven aquí muchacho y muéstrame quien es el jefe" le susurró mientras lo atraía con su dedo índice, él sabía que al rubio le ponía a cien el que se comportara sumisamente. El inglés gozaba de cada palabra que era dicha por el castaño, así que se le tiró encima cual tigre cazando a un conejo, apoderándose de su boca, e iniciando una lucha entre sus lenguas, ya no podía suprimirse más, necesitaba poseerlo.
"Lubricante?" preguntó el inglés –ciertamente se lo hubiera hecho sin más, pero estaba siendo amable por la buena felación que le propinó el español- "En la mesa de noche" le respondió. Estirando su mano hacia dicho lugar, el rubio lo alcanzó, retiró salvajemente la ropa interior del español, abrió el lubricante y se lo untó en dos de sus dedos, volviendo a acostarse encima de Antonio, le pidió que separara un poco las piernas para facilitarle el acceso. Besando pasionalmente su cuello y posando dichos dedos en la entrada del castaño, comenzó a adentrar uno de ellos.
"Estás más estrecho de lo que me esperaba" le murmuraba mientras seguía lamiendo su cuello y mordiéndolo.
"Me estás preguntando si juego conmigo mismo?"
"Sería feliz si me dijeras que lo hacías pensando en mi" le respondió esbozando una sonrisa pícara. Al sentir que ya no ofrecía tanta resistencia, introdujo un segundo dedo, tratando de moldear y abrirse camino un poco más, rozando casualmente ese punto dentro del español que lo hizo gemir y arquear la espalda.
"Do you like when I touch you here?" volviendo a rozar con sus largos dedos ese sitio especial.
"Oh Dios. Si Arturo..ahhng - fóllame ahora mismo."
El inglés reía por dentro, esa sensación de poder que le daba el español era única, así que introdujo otro dedo más, viendo que este entraba con facilidad, solo masajeó una vez más sus paredes internas, agrandándolas para que lo pudieran recibir.
"I'm going to fuck you right now, honey."Retirando su mano, cogió su miembro y lo llevo hacia el ya lubricado agujero, ligeramente comenzó a introducirlo, encontrando aún resistencia. Esto significaba o que realmente era muy estrecho, o que no había estado con ningún otro hombre desde su encuentro en Paris y eso le alegraba mucho por dentro. "Ohh joder" murmuraba el español. El inglés se acercó para callarlo con un beso, mordiendo sus labios fuertemente, haciendo que unas gotas de sangre se deslizaran por su comisura, para luego saborearlos con su lengua. "Te duele mucho?" preguntaba con cierta curiosidad ya que su cara indicaba todo lo contrario. "No, no, no pares, sigue" escuchando esto, el inglés continuó penetrando y sacando su miembro una y otra vez, hasta finalmente sentir que estaba dentro del todo.
Cogiendo un ritmo más acelerado, Arthur comenzó a arremeter contra el trasero de Antonio con tal fuerza que el sonido que generaban al chocar ambos parecía casi el de una bofetada. Antonio por su parte, disfrutaba de la violencia con que el inglés lo embestía, cada vez que el miembro del inglés rozaba su punto orgásmico, lo hacía ver estrellas, hacía que cada parte de su cuerpo lo deseara más, enviaba una corriente eléctrica por su espina dorsal y terminaba allí abajo, concentrado en un punto. Pero lo que realmente veía era el rostro del inglés, cómo nunca le quitaba los ojos de encima, su sonrisa retorcida mirándolo mientras lo hacía suyo, sus rubios cabellos empapados en sudor, era una imagen muy sexy la de Arthur siendo dominante.
La vista que tenía el rubio del español no era muy diferente, los gestos que ponía cada vez que lo penetraba eran únicos, él quería ser el único capaz de verlo de esa manera, quería ser el único dueño de su cuerpo, de sus gemidos de placer, el culpable de tantos deseos desenfrenados. Queriendo sentir aún más cerca a su amante, levantó sus piernas y las puso a ambos costados de sus hombros. Antonio apenas podía mantenerse consciente para hablar, la sensación de profundidad era demasiada, y su orgasmo se estaba acercando –al igual que el del rubio- "Si! Allí..allí sigue por favor" jadeaba el castaño indicando que ese era el punto donde el rubio debía de mantenerse. Entonces Arthur se reclinó más, haciendo que las rodillas de Antonio rozaran su pecho, unió sus labios con los del español en una manera suave pero erótica, se dirigió hacia su oído y le susurró "Quiero hacer que tu cuerpo no soporte estar lejos de mí" acto seguido penetró salvajemente al castaño en un vaivén casi sin sentido.
Antonio se sonrojó ante esas palabras, absolutamente todo lo que el inglés le decía le parecía sexy y posesivo "Oh Dios si! Más rápido" jadeaba cuando tocaba su punto erógeno "Ohh Si! Ahhh –Arturo me vengo" gritó el español, liberando su líquido encima de su pecho y el del inglés. Tras unas cuantas embestidas más por parte del inglés, y las breves contracciones post orgásmicas de Antonio, el también llegó al clímax "Fuck Anthony" y se vino dentro de él.
Luego de unos segundos para recuperar su aliento. Arthur se dejó caer al costado del español. Sin previo aviso Antonio se recostó sobre el hombro del inglés, buscando cobijo bajo su cuello, cogiendo parte de la sábana, se puso a limpiar el semen que tenían ambos en sus pechos, tiró la sábana al suelo y se quedó quieto.
"Arturo, eso fue…"
"Lo sé" dijo el inglés, posando un beso en la frente de Antonio, para luego abrazarlo y atraer sus cuerpos. En ese momento no había sentimiento alguno que le impidiese hacer eso, no había venganza, odio, ni rencor, solo él y el castaño, abrazados, acurrucándose tras una buena sesión de sexo.
"Repetimos?"
"…."
