Hey! bueno, este capítulo es mucho mas tranquilo y corto, pero tenía que hacerlo para introducir al nuevo personaje, que hará cambiar la historia u_u.
Disclaimer: Estos personajes no me pertecen a mi, si no a Himaruya Hid. Que si me pertenecieran no estaría escribiendo esto, si no dibujando parejas yaoi en hetalia e.e!
X.- Habitación 803
Amanecía en Castelldefels, afuera hacía un día estupendo y el sol se abría paso por las persianas en la habitación de Antonio. A lo lejos se escuchaba el himno de Inglaterra sonando constantemente –al parecer provenía de la cocina- oyendo esto, el español se cubrió la cabeza con la almohada para disminuirlo, pasados unos minutos al notar que aquel molesto y aburrido sonido cesó, retiró dicha almohada y abrió lentamente uno a uno los ojos, no sabía qué hora era, intentó levantarse mas sus adoloridas caderas se lo impidieron, solo se pudo sentar y ver el panorama: un precioso rubio acostado a lado suyo, cubierto solo por una fina sábana blanca, en el suelo toda la ropa desordenada, su móvil a metro y medio de distancia junto a un tubo de lubricante vacío –ciertamente había perdido la cuenta de cuántas veces lo habían hecho esa noche.-
Miraba fijamente al rubio, aún tenía los cabellos mojados por el sudor, tenía un rostro que provocaba ternura –ternura? Se podía decir eso de la persona que hace algunas horas había mostrado una personalidad salvaje y dominante?, raro, pero era el pensamiento que desencadenaba al mirar su rostro tan tranquilo y sereno- entonces decidió acercarse y besarlo susurrando "Si tan solo fueras así siempre". A lo que Arthur respondió "Siempre soy así".
El español pegó un salto del susto "Joo, es de mal gusto hacerse el dormido sabes?"
"Si? Pues es de mal gusto aprovecharse de una persona dormida". Ambos rieron por un momento, hasta que fueron interrumpidos nuevamente por el molesto tono del himno de Inglaterra.
"Eh tío no es por nada, pero que himno más aburrido tenéis eh!"
"Y habló el diputado del país que ni siquiera tiene letra en su himno"
"Idiota! Ve y coge el móvil que ese tonito me está dando dolor de cabeza." Levantándose y colocándose su ropa interior, el rubio fue escaleras abajo, cogiendo el móvil en el último segundo "Hello?"
"Finally! Arthur where the fuck are you? Dude I've been calling you like hundred times y'know?"
"So exaggerated as always Alfred. Besides, you were the one who not answered my calls yesterday and by the way 'Good morning' lad."
"Yeah whatever. I have to tell you something, yesterday while we were at the hotel's bar, a lady come to me and ask me for you….uhm I think her name was Victoria or something like that. She gave me a card with her number and a message written behind, so whenever you come to the hotel, drop by my room ok? Room# 345. C'ya old man."
"Facepalm- Shit I completely forgot about it." Al parecer Arthur había olvidado por completo que el día antes de la reunión, el presidente le había dicho que tenía negocios pendientes con la diputada de Seychelles, ya que por pedido de la reina Isabel, querían firmar un contrato de confidencialidad dado que los príncipes Guillerno de Inglaterra y Kate Middleton iban a pasar su luna de Miel en esa isla. Aunque no se arrepentía de haberlo olvidado, tenía que ir, disculparse y encontrarse con la dama para llevar a cabo dicho contrato. Regresando a la habitación con un paso apresurado, cogió su ropa y se vistió. Antonio aún estaba sentado al borde la cama sin moverse, con la vista baja mirando un zapato, al parecer no había decidido si levantarse o volverse a acostar. "Tierra llamando a Anthony, aquí Arthur corto y cambio" dijo mientras quitaba de la vista del castaño el zapato –su zapato- y se ataba los cordones.
"Oh Arturo, ya te vas?"
"Así es, se me presentó algo y tengo que atenderlo inmediatamente. Could you call a cab for me? Necesito que me lleve de regreso al hotel."
"Si claro" cogió su móvil y marcó un número "..Hola guapísima soy Antonio, sí, envíame un taxi a mi chalet por favor, gracias, un beso, nos vemos la otra semana."
"Siempre eres así de cariñoso con todo el mundo verdad?" cómo es posible que coquetee con todo el mundo, hasta con la tele-operadora de una compañía de taxis, de seguro que aquella mujer se sonrojaba en esos momentos 'Fucking spaniard' –pensaba el rubio.
"Me gusta tratar bien a la gente que me trata bien, además de mi encanto natural por supuesto" decía dibujando su típica irresistible sonrisa.
"Yes, yesterday you treated me very well too. Lástima que esto ya 'no se volverá a repetir' así que supongo este es el adiós verdad?" decía con un tono sarcástico.
Al castaño se le sonrojaron las mejillas al recordar que él había sido el que dijo que no se repetiría de nuevo –y ya ves como terminaron- tosiendo y volteando la mirada replicó "Me alegra saber que lo dejé claro, no se volverá a repetir cejón. Ah y llévate tu corbata, no quiero nada tuyo en mi casa". Con una sonrisa de medio lado, el rubio cogió su corbata y se la llevó al bolsillo, dio unos pasos hacia el rostro del español y se inclinó casi rozando sus labios "Lo que te dije ayer, iba muy en serio Anthony. Así que no creo que esta sea una despedida, vendrás por más. Lo sé" y con la punta de su lengua lamió los rosados labios de Antonio, para luego sumirse en un pasional beso y retirarse sin más al oír la bocina del taxi "See you soon Anthony"
El español se quedó con los labios esbozando una 'o' como si no hubiera querido que el beso terminara. Por qué cojones se sentía como una niño a quien le acaban de quitar su preciado juguete? Sin duda ese beso había encendido al castaño, lo que lo cabreaba aun más. "Gilipollas!" gritó luego de un momento, escuchando el sonido de la entrada cerrarse. 'Mierda, ahora estoy cachondo por su culpa y el ya se fue…espera, se supone que esto ya no se volverá a repetir' se decía una y otra vez, no encontrando consuelo, decidió ir al baño a auto-satisfacerse y a tomar una buena ducha de agua fría.
(~)
Luego de unos 20 minutos, Arthur finalmente llegó al hotel, tal y como le había pedido su hermano, se pasaría por su habitación para recoger la tarjeta y el mensaje de dicha dama. Intentando arreglar su desaliñado aspecto en los espejos del ascensor, el rubio llegó a la tercera planta y llamó a la puerta –toc toc toc- "Alfred, it's me, could you give the card please?" al tercer toque se abrió la puerta. "Hey old man, where have you been?" Alfred invitó a pasar a su hermano, había estado desayunando en la cama junto a Matthew –huevos estrellados, bacon, tostadas, café, tortitas con sirope y chocolate caliente – "buen día Matthew, espero no interrumpiros" dijo el inglés mientras veía que Alfred devoraba una tira de bacon. "Bonjour Arthur"
"Soo ..wheere hove you ben old man" –boca llena de bacon- "Alfred podrías al menos tener mejores modales delante de tu novio?" le replicaba tocándose la frente un poco avergonzado "Whot? –masticando su comida y bebiendo café- no tengo que fingir delante de Matt, el me ama y me entiende" replicaba mirando de manera afectuosa a un sonrojado canadiense.
"Anyway, necesito que me des esa tarjeta, tengo que reunirme cuanto antes con la diputada de de Seychelles." Alfred dejó su taza de café y fue hacia el armario donde estaba su chaqueta, buscando en su bolsillo, cogió la tarjeta y se la dio a su hermano. "Thanks Alfred, os dejo que disfruten su desayuno. Good bye Matthew. Good bye little brat."
Dirigiéndose hacia su propia habitación, el inglés revisó con más cuidado la tarjeta, en ella estaba el nombre de la dama, efectivamente se llamaba Victoria, debajo su número de móvil y detrás de esto había una nota: "Hi Arthur, llámame cuanto antes, de no ser así te esperaré mañana en el Brunch del hotel a las 11. Adiós." Mirando su reloj vio que eran las 10:30 'Shit I'm gonna be late' se dijo apresurando el paso, aún tenía que bañarse, cambiarse y alistar los papeles a firmar.
Así dieron las 11, Arthur había estaba a tiempo, su cita aún no había llegado. Él vestía un pantalón negro de tela, una camisa a rayas azul con blanco, una americana gris y una corbata…rayos se había olvidado la corbata –recordando que en su bolsillo tenía la corbata que recogió en casa del español, se la sacó del bolsillo y se la puso- no notando que había algo distinto en ella. Al subir la mirada, vio que una hermosa dama se acercaba a su mesa, llevaba un ajustado vestido celeste, con hombros escotados, cabellos castaños largos y ondulados, atados con dos cintas rojas, tez bronceada, labios carnosos pero boca pequeña, y unos enormes ojos marrones con largas pestañas. El inglés se quedó boquiabierto, y fue sacado de su estado por la voz de la dama.
"Arthur right?"
Levemente sonrojado "Yes, you must be Victoria, a pleasure to meet you" dijo extendiéndole la mano para luego coger la suya y besarla. "Toma asiento por favor" retirando una silla y permitiéndole sentarse, luego el hizo lo mismo."So, do we have brunch now or after the paperwork?" preguntó fijándose que la dama no dejaba de mirar la comida. Victoria algo avergonzada al haber sido pillada, asintió "I cannot think very well If I don't have breakfast". Con una sonrisa, el inglés se levantó para retirar la silla de la dama y acompañarla a tomar algunos platillos. Ciertamente era la primera vez que se presentaban formalmente, ya que a la diputada de Seychelles no se la veía muy seguido en las reuniones.
Con el estómago lleno y con energía recargada, decidieron comenzar con el papeleo.
"Según me explicó el presidente, el príncipe Guillermo y su esposa, quieren pasar su luna de miel en nuestra isla, verdad?"
"Indeed Victoria, Y por ese motivo, la misma reina Isabel nos pidió como favor, si podíamos firmar un acuerdo de confidencialidad absoluta, ya sabes con tantos medios de comunicación que estarán al acecho, queremos mantener esa situación bajo control"
"No veo por qué no. Pero si os hacemos esto como un favor…we'll have some kind of benefits too right?"
"Uh! A very bold woman. I like you" dijo el rubio sonriendo coquetamente. Victoria se sonrojó levemente, no quería dejar en evidencia que el rubio que era indudablemente atractivo, la ponía nerviosa, era atento, caballero, inteligente y guapo otra vez.
"Well then we have a deal" replicó aún algo ruborizada. Extendiéndole la mano para sellar el reciente acuerdo, el rubio volvió a coger su mano y la besó, haciendo que esta vez Victoria se sonrojara más mientras sentía sus labios en su mano y esos ojos esmeraldas que la miraban fijamente. Arthur se valía de todo para conseguir lo que quería, así eso involucrase coquetear levemente a la dama para lograr que firmara esos documentos. Retirando su mano de los labios del rubio, la dama hizo un gesto con el dedo señalando a la corbata del inglés "Creo que te manchaste con algo". Arthur agachó la mirada, estirando la corbata para ver a qué se refería, entonces sus mejillas se tornaron rojas…había una mancha blanca en el nudo de su corbata, y él sabía perfectamente qué es lo que era esa mancha 'Shit Anthony's cum' pensó, acto seguido se la retiró y la guardó en su bolsillo. A Victoria le pareció gracioso que el inglés se sonrojara solo por haberse manchado la corbata, así que rió a sus adentros.
"Bueno Arthur, dónde están los papeles?"
'Shit again' al salir tan apresurado de su habitación para no llegar tarde, había dejado el portafolio con los papeles encima del escritorio. "Oh I'm really sorry Victoria, te importa si subimos a por ellos, los olvidé en mi habitación" dándose cuenta que tal vez la invitación sea un poco rara e incómoda al querer llevar a su habitación a alguien que recién acababa de conocer – uhmm como con Anthony? 'Maldita conciencia deja de pensar en Anthony-
"No problem for me" respondió la castaña mientras le guiñaba un ojo. Ella no iba a dejarse intimidar por el rubio, por más que éste ya lo hiciera. "Pidamos la cuenta y te acompaño Arthur". Levantándose de sus asientos, el inglés se adelantó y pagó la cuenta de ambos, 'ante todo caballerosidad' pensó el rubio. Subiendo al elevador, ambos notaron una ligera tensión, no sabiendo el por qué, Victoria rompió el silencio "So Arthur do you have plans for tonight?". En sí Arthur no había planeado nada para ese día, estaba ligeramente cansado debido a su noche anterior y de descanso no había tenido más que 3 horas. Pero no quiso ser descortés.
"Not really. Why? Are you asking me to going out on a date?"
"Maybe" respondió acercándose a él y tocándole el brazo a modo de juego.
"I'm completely available for you Victoria." Aunque en esos momentos Antonio era el único que ocupaba su mente, las mujeres nunca le desagradaron, y no iba a rechazar alguna oportunidad si se le presentaba, además le gustaban las mujeres decididas, que sabían lo que querían e iban a por ello. Llegando al octavo piso, que era donde su habitación estaba, el rubio y la castaña caminaron hasta la 803, Arthur pasó la tarjeta electrónica para abrir su puerta y dejó que la dama entrara primero. Victoria se esperaba una típica habitación desordenada con ropa tirada en el suelo, maletas abiertas, toallas mojadas, etc. Pero se dio cuenta que estaba limpia y ordenada, como si el servicio de limpieza ya hubiera pasado –cosa que hacían al dar las 14:00 horas y aún era temprano- "Seat down please" murmuró el inglés, mientras habría el portafolios sacando los papeles. "Puedes revisar y leer el contrato con calma. Yo me acostaré un momento a leer un libro Ok? If there's any doubt please let me know." La dama asintió y se puso a leer dichos documentos.
Al ponerse a leer su libro, no pasaron más de 15 minutos y el rubio cayó en la comodidad de su suave cama, comenzando a quedarse dormido. Victoria acababa de terminar de leer el contrato, estando conforme con todo, cogió el boli y firmó "Arthur I think everything is – giró su rostro y se encontró con el rubio sentado en la cabecera de su cama, dormido con el libro aún en sus manos, un rostro atractivo y a la vez angelical, pensaba – everything is just wonderful" sintiendo la necesidad de verlo más de cerca, Victoria se acercó a hurtadillas observando que el rubio no despertara, estando a pocos centímetros de él, susurró vagamente "Que des lèvres plus provocateurs". Arthur -y su súper oído capta murmullos-, abrió sus ojos esmeralda y le sonrió agradablemente "Is that something good or bad for me Victoria?" La castaña se sonrojó, pero no desvió la mirada "Oh is something good believe me" e inclinándose más besó al inglés en una manera nada inocente. Arthur le correspondió el beso, pero por dentro se sentía culpable sin saber por qué –es decir no es que le haya declarado amor o fidelidad al español, pero la sensación de culpabilidad estaba allí, al igual que en sus pensamientos estaba Antonio-.
'God save the queen. We mean it man. We loves our queen'~ –se escuchaba el tono del móvil de Arthur. Separando el beso, y pidiendo disculpas a la dama, el rubio cogió el móvil.
"Hello, who is it?"
"Hello Arthur –era la voz del primer ministro de Inglaterra- how are the things going? Did Victoria sign all the documents already?" el rubio le dio una mirada interrogativa a la dama, solo para que ella levantara el dedo a modo de aprobación "Yes Mister Cameron" guiñándole un ojo a Victoria. "That's good to know Mister Kirkland. Well we'll talk about this when you are back. Good bye Arthur" "Good bye Mister Cameron". Colgando la llamada y algo más despierto, el rubio le sonrió a la castaña "Así que, que quieres que hagamos esta noche Victoria?" le hubiera gustado continuar lo del beso, pero estaba realmente cansado. "Te parece si nos vemos en el bar a las 21:00 hrs? Tomamos unas copas y luego ya veremos que nos apetece hacer después?". Victoria estaba siendo muy directa, le gustaba ser clara y no andarse con rodeos. "Ok beautiful, I'll see you tonight" y tomándola de la mano la acompañó hasta la puerta, no sin antes la dama robarle un beso al rubio "Au revoir Arthur".
Que des lèvres plus provocateur = Qué labios mas provocativos
