DISCLAMER: Aunque está demás decirlo, nada de esto me pertenece, salvo algunos personajes y las locas cavilaciones que aquí se presenten. Todo lo demás pertenece a J.K Rowling, quién creó esta fantasía que algunos se nos hace tan real, que casi forma parte de nuestra vida.
Enjoy!
Capítulo II
Hogwarts es un maldito hervidero de gente cada comienzo de año. Millones de estudiantes, de segundo a séptimo año de las 4 casas intentan abrirse paso a través del gran salón, buscando un asiento para el gran banquete.
Peter es el que llega primero a la mesa de Gryffindor. Le gusta tener un lugar privilegiado a la hora de comer y les guarda asiento a sus tres amigos que siempre se quedan un poco rezagados saludando a los demás compañeros. A Peter no le apetece hacer vida social, porque en ese momento lo único en lo que puede pensar es en "comida, ahora, ya" y eso hace que camine más rápido que nadie, a pesar de ser bajito y poco ágil.
-¡James, Sirius, Remus! ¡Por aquí!- les grita, orgulloso de haber conseguido los puestos de la cabecera de la mesa.
-De veras, Pete, ¿no te avergüenza la desesperación que muestras por comer?- Le interroga Sirius al llegar- Trata de disimular que tienes la intención de comer como un jodido puerco.
A Peter le gustaría responder que comer como cerdo es su talento más innato, pero debe guardar silencio, porque cientos de pequeños alumnos vestidos con túnicas demasiado grandes hacen su entrada al salón. Son los nuevos de primer año, traen unas caras de traumados que no se les pueden borrar ni con cloro y francamente ni James ni Sirius pueden entender cómo es que pueden estar tan aterrados con la idea de enfrentarse a un inofensivo sombrero parlante.
La selección da comienzo, y los alumnos de séptimo no pueden contener un pequeño nudo en la garganta al pensar que esta sería la última vez que presenciarían ese magno evento, que hasta el año pasado, les parecía aburrido y algo soso.
Cuando la selección concluye, Dumblendore se pone de pie y pide su atención para su clásico discurso de inicio de curso.
-Queridos alumnos, quisiera comenzar, y sin ánimos de extenderme, felicitando a nuestros nuevos estudiantes. Hoy comienzan un mágico camino en este lugar y creer en ustedes mismos será fundamental para sobrevivir a Hogwarts y a la vida, en general. La vida es un maravilloso camino que muchas veces nos parece demasiado largo…- miró a los emocionados estudiantes de primero, y luego posó su mirada en los de séptimo año- Y otras veces, nos parece ha concluido más rápido de lo que quisiéramos. Solo me queda, queridos estudiantes, recordarles que no importa a qué altura del camino se encuentren, éste merece ser recorrido y disfrutado. A todos los estudiantes de primero a sexto año, vivan este año como si fuese el último. Y a los de último año… vívanlo como si nunca se fuese a acabar. ¡Sean bienvenidos y que comience el banquete!
-Este vejete tiene la maldita capacidad de dar en la fibra más sensible.- Se quejó Charlie mientras se servía pastel de carne.- Si me ha dejado al borde de las lagrimas en su discurso de bienvenida probablemente conseguirá que me suicide en el discurso de fin de año.
-¿Vejete?- exclamó Trinity casi escupiendo el sumo de calabaza- ¿Cómo osas referirte a mi amado Dumblendore como "vejete"?
-¿Y cómo quieres que le diga? ¡El viejo está decrépito!
-¡Estás demente! ¡Es un jodido Rockstar!
Lily rodó los ojos ante la discusión de sus amigas. Era de conocimiento popular que Trinity era la más grande admiradora de Dumblendore, tanto así, que hasta insistía en que su director "rayaba en lo sensual". A Charlie también le gustaba Dumblendore, no llegaba al nivel de veneración de su morena amiga, pero le encantaba "la frontera la entre locura y genialidad del viejo". Lily también tiene su opinión, pero no la da, porque en ese momento se encuentra demasiado ocupada observando a los merodeadores.
-Ya paren, ¿quieren?- Las interrumpió molesta- Es un insulto a la inteligencia que estén discutiendo banalidades cuando tenemos un plan que poner en acción.
Trinity iba a contestar que defender la honra de su sexy director no le parecía nada banal, pero decidió dejarlo para otro momento, porque tenía que aprovechar la racha de entusiasmo de Lily.
-Bien, de acuerdo.- Charlie se limpió la boca y bajó la voz para que nadie más las escuchara.- Pero debes disimular, Lils, has pasado la última media hora mirando a esos chimpancés como si fuesen lo más interesante del mundo…
-Exacto, quedamos en que íbamos a observarlos…
-Sí, pero debes hacerlo con sutileza, no puedes mirarlos todo el tiempo como si fueran los mismísimos Beatles.- Le contestó la rubia exasperada.- La idea es que no noten que los estamos vigilando.
Lily bajó la vista avergonzada y susurró un "tienes razón, lo siento". Trinity tomó la palabra.
-Escuchen, estamos cansadas y agobiadas. Quizás sería prudente que comenzáramos mañana.- Sugirió.- No podemos estresarnos con esto, lo más importante para que resulte es que mantengamos la cabeza fría y nuestros 5 sentidos alerta.
Sus dos amigas le devolvieron la mirada y asintieron con la cabeza. Mañana. Sonaba lejano y al mismo tiempo demasiado encima. Una voz las sacó de sus pensamientos.
-Hola Lily, chicas.- Remus Lupin estaba parado delante de ellas sonriendo.- ¿Qué tal el viaje?- preguntó con cortesía.
-Excelente.- Replicó con una sonrisa Trinity, mandando todo el plan al carajo.- No te vi en esas 10 maravillosas horas de viaje, así que fueron perfectas.
Charlie y Lily rodaron los ojos. Trinity podía ser muy estúpida a veces.
-Una lástima que yo no puedo decir lo mismo, Xavier.- La contraatacó Remus como si no hubiese detectado la acidez de su comentario y añadió ensanchando su sonrisa.- Para mi fueron las 10 horas más terribles de mi vida solo por no verte.
-¿Eres así de imbécil por defecto congénito o te caíste de la cuna recién nacido?
-¡Lupin!- llamó su atención Charlie, pegándole una patada a Trinity por debajo de la mesa.- ¿Qué podemos hacer por ti?
-Nada, Mirage, gracias- le respondió.- Solo vengo por Lily para llevar a los de primero a la torre, ya saben, cosas aburridas de prefectos.
-Pues no perdamos más tiempo- contestó Lily poniéndose de pie y lanzándole una mirada asesina a Trinity.- Nos vemos en la habitación, chicas.
Remus se despidió y se marchó tras Lily. Trinity quiso gritarle un "espero que te mueras camino a la sala común" pero Charlie inmediatamente la paró.
-¿Qué mierda haces? ¿Es que no tienes ni una pizca de autocontrol?
Trinity hizo un mohín de frustración y se pasó las manos por la cara.
-Es odioso, ¡odioso! Francamente no entiendo como no lo odias, ¿cómo te aguantas las ganas de vomitar cada vez que sonríe? ¡Es un cínico!
Charlie la cogió por el brazo y debió aguantar un largo camino a la sala común escuchando los ciento cincuenta motivos por los que Remus Lupin era el ser más odioso de la tierra.
La sala común se va vaciando de a poco. Los alumnos de primero ya han sido enviados a sus habitaciones, y los pocos estudiantes que quedan comienzan a despedirse para irse a dormir.
Lily y Remus tienen la obligación de quedarse hasta el toque de queda, para asegurarse que nadie más entre o salga de la torre. Una medida bastante estúpida, considerando que los alumnos podrían esperar a que ellos se fuesen a dormir para salir a hacer travesuras, pero ¡qué va! Ellos solo siguen órdenes. Lily no se lleva tan mal con Remus, en realidad, hasta le simpatiza un poco. Es un chico educado, inteligente y de conversación fluida y agradable. Tampoco son amigos, ni se sientan a discutir sus problemas personales, pero sí es capaz de soportar estar con él y disfrutarlo mínimamente. Está de acuerdo con Trinity en que es un poco cínico, y que se muestra como el más inocente de su grupo cuando en realidad no lo es, pero también cree (ingenuamente, como diría Trinity) que la culpa es del tarado de Potter y el ególatra de Black, que han corrompido la mente de un buen Remus Lupin y lo han transformado en una versión de ellos mismos, aunque más culta y educada.
-Si estás cansada, puedes irte a dormir.- Le ofreció Remus con simpatía al ver como Lily reprimía un bostezo.- Yo puedo quedarme, no tengo sueño.
-No te preocupes – declinó la pelirroja sonriendo.- Puedo resistir un rato más.
Se sentaron frente al fuego. Quedaban 15 minutos para el toque de queda.
-Tus amigas…- comenzó Remus con suavidad, y Lily sabe que con esa frase de refiere en particular a una de ellas.- Son bastante especiales. Tengo la ligera impresión de que no les simpatizó demasiado… pero puede que me equivoque.- articuló con ironía.
-Nada personal, Lupin.- contestó Lily reprimiendo una sonrisa. Remus le resultaba gracioso a veces.- Los odian a los cuatro por igual.- Es mentira, pero no necesita dar más detalles.
-No es cierto, Xavier prácticamente vomita bilis cada vez que le hablo… no se molesta tanto cuando lo hacen James o Sirius…
-Trinity vomita Bilis con demasiada gente y con demasiadas cosas. Yo no me preocuparía por caerle mal, a ella le cae mal todo el mundo.- "Aquí me tienes, Triny, mintiendo y limpiando tu nombre. Todo sea por el plan" piensa Lily y ruega para que Remus le crea.- Ahora, no es que tú seas precisamente muy inteligente cuando te acercas a ella. Sabes que no le simpatizas y aún así flirteas y haces esas bromas sugerentes.
-Solo son bromas- Remus se ríe y Lily, por un segundo, cree que es un tipo muy guapo. Luego se concentra nuevamente, y trata de sacar algo de información valiosa acerca de Remus Lupin que le pueda dar luego a Trinity.
-Sí, ¡pero solo se las haces a ella!- Lily trata de mantener la mejor de sus sonrisas para que Remus no descubra sus verdaderas intenciones.- No me haces esas bromas a mí ni a Charlie. Debes reconocer que la molestas bastante.
-¡Pero nunca le he faltado el respeto!- se defiende Remus. Aunque cuando ve la cara de incredulidad de Lily, reconoce – O al menos nunca ha sido con intención. No te mentiré Lily, Xavier es guapa a rabiar y me divierte hacerla enojar. Pero nunca ha sido mi idea que me odie, no sé, pensé que a ella también le divertía. Debes admitir que a veces es muy gracioso.
¿Lo es? ¿Qué Trinity Xavier te insulte es "muy gracioso"? Remus Lupin debe ser masoquista, sin duda. Sin embargo, Lily, en su brillantez, vio en esa pequeña declaración la oportunidad perfecta para que Trinity pudiera abordar al merodeador.
-Quizás podrías hablarle…- sugirió Lily, ante la expresión de "¿estás loca?" que puso Remus, rápidamente añadió.- O sea, hablarle con naturalidad, ya sabes, estamos en último año, momento de sepultar el hacha, vivir en paz y todas esas cosas. No para ser amigos ni nada, pero quizás sería bueno que le aclares que tu intención no es que te odie. Es solo una sugerencia.
-¿Tú de veras crees que es momento de sepultar el hacha?- preguntó Remus incrédulo y sorprendido. Y añadió con ironía- Supongo, entonces, desde tu lógica, que también pretendes hacer las paces con James…
¡Eso jamás! Quiso gritarle Lily. Pero se calló. Había que echar a correr el plan. Debía convencer a Lupin de que ellas verdaderamente habían tenido un ataque de madurez este verano y que pensaban enterrar el hacha y vivir en paz. Si se lo hacía creer a Remus, él se lo contaría al resto de la tropa de descerebrados y ya no les parecía tan raro cuando ellas empezaran a mostrarse amables. "Brillante, Lily, brillante", se dijo para darse ánimos.
-Por supuesto.- Procuró sonreír de la forma más beata que podía.- No se trata de hacer las paces, ni sentarse a tomar el té charlando de la vida.- Eso es, Lily, muestra simpatía pero desinterés, no suenes desesperada.- Solo de dejas las peleas infantiles. Estamos en séptimo año, ya no somos unos críos. Creo que ya debemos madurar.
Tiene sentido. Lily cree que lo que ha dicho tiene demasiado sentido, lo de dejar las peleas idiotas y pasar el último año en paz. Lo de madurar. Tiene demasiado sentido… ¿y por qué rayos entonces no puede ser cierto? ¿Por qué tiene que mentir y apelar a la madurez cuando en realidad está llevando a cabo un plan inmaduro e infantil? Maldito el minuto en que se dejó convencer de hacer algo tan estúpido.
Remus disimuló su sorpresa y asintió con la cabeza. Lily tenía razón, tal vez era cierto después de todo que las chicas maduraban más rápido, porque si Lily no se lo hubiese dicho, a él (que era el merodeador más centrado y maduro de los cuatro) jamás se le hubiese ocurrido. Pero no dice nada al respecto, solo mira su reloj de pulsera, echa un vistazo a la sala común y se dirige a la pelirroja.
-Bien, ya es hora, Lily. Nadie más debería salir o entrar, así que a la cama. Buenas Noches.
Lily le dio las buenas noches y subió las escaleras. Un pequeño sentimiento de emoción y terror se mezclaron en el fondo de su estómago. Ya había dado inicio, no podía echar pie atrás.
-¡Ahí estás, canalla!- Le grita James a Remus nada más entra a la habitación, y le lanza un zapato que por poco logra esquivar.- ¿Qué has estado haciendo con mi amada? ¡Tardaste más de lo normal así que espero que tengas una explicación razonable!
-Sí, bueno- intentó explicarse Remus- Verás, James, esto no es fácil de decir, pero…
-¿Pero qué? ¿qué?
-Lily acaba de confesarme que está embarazada…
-¿QUÉ?
-Sí, y no sabe quién es el padre…
-PERO… ¿QUÉ?
James está al borde del Shock, no, peor que eso, James está al borde del derrame mental.
-Sí…y, no quería decírtelo, pero… Lily cree, sacando un cálculo estimativo de las fechas y todo eso, que puede ser de dos posibles personas…
-¡DIMELO! ¡DIME QUIENES SON ESOS INFAMES!
-Bueno… son… Peter y Sirius, Prongs, ellos son los posibles responsables.
-¡Ese crío no es mío!- Chilló Sirius desde el baño.
-Puede que Sirius tenga razón, Lily cree que Peter tiene más posibilidades de ser el padre…
Sirius se muere de risa desde el baño. Peter se debate entre reírse o no hacerlo para no ofender más a James. James tiene un tic nervioso en el ojo y está lívido, porque si esa broma se la hubiese hecho cualquier otro, no hubiese caído, pero como es Remus, y a Remus se le cree todo, calló como un imbécil.
-Eres un desgraciado, Lupin, en este momento te odio tanto que me dan ganas de hacer una alfombra de lobo contigo y ponerla de adorno en la sala de mis padres. No, mejor aún, ¡me dan ganas de invitar a Snivellus y Malfoy a una fiesta y usarte como piñata!
Media hora después, James aún mira mal a Peter, y Sirius aún se ríe. Charlan de cosas banales mientras desempacan. Entonces Remus lo recuerda, lo que verdaderamente habló con la pelirroja.
-Por cierto, no imaginan lo que verdaderamente me dijo Lily.- James suelta un bufido pensando que volverá a tomarle el pelo y Sirius cae sobre la cama con un ataque de risa fulminante porque recordó la cara de James cuando escuchó que Lily estaba "embarazada".- No, de verdad, es en serio esta vez, aunque es casi tan increíble como lo otro.
-¿Qué es? ¿Xavier está embarazada de sextillizos y tú eres el padre?- preguntó Sirius recobrándose de su ataque.
-No. Xavier, Mirage y Lily quieren enterrar el hacha.
-¿Qué quiere decir eso?- preguntó Peter asustado de escuchar las palabras "Xavier, Mirage y Evans" combinadas con "enterrar" y "hacha".
-Ay, Pete, pero que lento.- le espetó exasperado Sirius.- Quiere decir que quieren hacer las paces, no que quieran enterrarte el hacha en el culo. Aunque en tu caso tal vez si quieran hacerlo.
-¿Hacer las paces?- repitió James entrando en una de sus catarsis- ¿eso quiere decir que Lily por fin reconocerá que me ama con locura? ¿se casará conmigo? ¿tendremos millones de hijos tan hermosos como ella y tan sensuales como yo? ¿eso quiere decir?
-Yo no les creo nada- chilló Peter – ¡seguro traman algo!
-No lo sé, Pete.- admitió Remus.- Lily parecía sincera, además, si lo piensas, es lo más sensato. Dejar las peleas y todo eso, quizás verdaderamente maduraron antes que nosotros.
-Además…- añadió Sirius con seguridad- No podían resistirse por mucho tiempo más, tarde o temprano tenían que caer. Somos irresistibles.
Peter negó con la cabeza, ofuscado. Sabía que algo había detrás de todo esto, y si sus amigos no le creían, el tendría el deber de demostrárselo.
-¿QUÉ LES DIJISTE QUÉ? – chilló Trinity cuando Lily le contó lo que le había dicho a Remus.- Podrías al menos habernos consultado, ¿no crees?
-¡Era la oportunidad perfecta para no levantar sospechas, Triny!- le espetó la pelirroja.- No podía dejarla pasar. ¡La conversación se dio y Lupin se lo tragó todo! A estas alturas ya se lo habrá contado a sus primates amigotes y así no les sorprenderá que comencemos a ser amables…
-Sí, pero ¿tenías que dejarme como una jodida bipolar?- reclamó la castaña ofendida.- ¿En la cena lo traté como a una bosta y luego resulta que maduré y quiero hacer las paces? Es tan bizarro.
-Tu plan es bizarro, Triny.- se metió Charlie.- Y no creo que debas reclamar a Lily, todo lo contrario, ella está haciendo lo posible por hacer que esto funcione mientras tú mandas todo al carajo cada vez que ves a Lupin.
-Bien, bien, está bien.- Trinity se pasó las manos por el cabello.- Es cierto, la jodí. Y recurriré a todo mi auto-control (aunque eso vaya contra mi naturaleza) para que no vuelva a suceder, ¿de acuerdo?
-Sus amigas asintieron y la habitación quedó en silencio. Pasaron varios minutos así, hasta que Charlie lo interrumpió.
-¡Para ustedes es muy fácil!- exclamó enojada, como si continuara con una conversación, solo que sus amigas no tenían idea de que estaba hablando.
-¿Qué es fácil?- preguntó Lily sorprendida.
-¿Qué va a ser? Abordar a Potter y Lupin, por supuesto.- le respondió la rubia aún enojada.
-Lo siento, Charlie, no te sigo…- le dijo Trinity confundida.
-¡Es que no sé cómo hacerlo!- se dejó caer en la cama con pesar.- Con Lupin la tienes fácil, te metes a la biblioteca y le hablas de cualquier estupidez que salga en cualquier libro. Le pides que te ayude con alguna tarea, ¡y ya! Tienes un motivo para hablarle. Con Potter es todavía más fácil, Lily podría acercarse como si nada y hablarle hasta de excremento y él babearía. – Triny y Lily también se sentaron en la cama junto a ella mientras la escuchaban.- ¿Pero Black? ¿Cómo rayos te acercas a Black? ¿Qué pretexto podría tener para entablar una conversación que no sea mover el culo y enseñar el escote?
Trinity fue la que le dio la solución.
-Desafíalo.- explicó como si fuese lo más simple del mundo. Charlie y Lily la miraron sin comprender.- Tienes que desafiarlo, convertirte en un desafío para él.
-¿Cómo hago eso sin coquetear con él?
-Tendrás que coquetear con él.- le contestó la castaña.- No hay otra opción con Black. Tendrás que seguir su juego y jugarlo igual de bien que él. Tendrás que coquetearle, pero no hacer nada al respecto. Darle y quitarle, si el tarado te dice "sal conmigo" tú le dirás "no" pero tu cuerpo y tu cara dirán "sí". ¿Entiendes?
Charlie se paró de la cama y se fue al baño gritando, insultando y maldiciendo. Lily miró a Trinity y susurró:
-Le ha tocado muy difícil. Es la que estará más expuesta a caer en los "encantos merodeadores"…Lo sabes, ¿no es así?
-Lo sé – le respondió Trinity.- Pero tengo fe en que podrá hacerlo.
Le gustaría que su voz sonara más convencida y también le gustaría que la mirada de Lily reflejara menos inseguridad. Se van a dormir con el arrepentimiento rondándoles la cabeza, y cada vez que sienten que están a punto de decir "Esta bien, se acabó, esto es una estupidez", una vocecita interior las detiene, una vocecita que dice: "Recuerda todo lo que te han hecho, recuerda todo lo que te han dicho, recuerda cuanto te han jodido. Recuérdalo y jodelos tú ahora. Si conoces sus secretos, puedes hundirlos".
Feliz 2013 para todos y cada uno de uds! :)
¡Segundo capitulo listo! En el tercero el plan se pone en marcha ¿Resultará o será un fiasco de proporciones? ¿Se echará alguien para atrás? La verdad, ¡ni yo lo sé aún! Quiero agradecer de forma especial a "Anna", quien se dio la molestia de dejar un review a esta humilde servidora, así que Anna, si me lees nuevamente (y espero que lo hagas) este capítulo va para ti! Saludos y espero sus comentarios!
