DISCLAMER: Aunque está demás decirlo, nada de esto me pertenece, salvo algunos personajes y las locas cavilaciones que aquí se presenten. Todo lo demás pertenece a J.K Rowling, quién creo esta fantasía que algunos se nos hace tan real, que casi forma parte de nuestra vida.
Enjoy!
Capitulo 7
Remus, James y Sirius intercambiaron miradas. ¡Pillados infraganti! ya no había mucho que negar. Peter los observaba desafiante.
-Mooney, tu empieza… tú estás convaleciente, te perdonaremos más rápido.- Dijo Sirius mientras James asentía efusivamente con la cabeza y Remus le miraba mosqueado.
-De acuerdo, no tengo mucho que decir, no he cometido ningún pecado. Xavier apareció un día en la biblioteca, me pidió los libros para hacer el ensayo de transformaciones y, bueno, las cosas se dieron y terminamos haciendo una apuesta inocente y lúdica…-Dijo Remus con simpleza como quien explica que desayunó torta de chocolate.
-¿Y en qué consistía esa inocente y lúdica apuesta, Rem?- preguntó James con curiosidad.
-Bueno…- explicó Remus preparándose para afrontar la avalancha de preguntas que llegaría.- Ella me apostó a que se sacaba un extraordinario en el ensayo, si ganaba, yo haría sus deberes por una semana. Si perdía, iríamos a Hogsmeade por un café… ¿lo ven? Nada de traiciones ni enigmas, es una tontería en verdad…
-¿Sabes lo que verdaderamente es una tontería? Que no le hubieses apostado un polvo.- Remus rodó los ojos, mientras James le susurraba a Peter "éste es tarado con ganas".- De acuerdo, me excedí, no un polvo, pero al menos un par de besitos, ¿Qué es eso de un café? Vaya mierda de apuesta.
-Por eso no les dije nada.- Remus se mostró ofendido.- Sabía que me iban a molestar, eso es lo que consiguen, verdaderamente no se les puede hablar en serio…
-¿Xavier es algo serio?- preguntó James inocentemente. Remus se exasperó.
-¡Ay, pero qué estupidez, por supuesto que no! ¡Quería salir con ella y nada más! Y bueno, si las cosas se daban, quizás besarla un poco ¿por qué no? No veo cual es el problema con eso. Además yo no mentí, simplemente omití la información…
-Eso es cierto, Rem.- Sentenció Peter que se sentía juez del asunto, luego miró a James.- Otros sí mintieron…
James silbó fingiendo demencia, cuando notó que los tres lo miraban con cara de pocos amigos se llevó las manos al pecho y exclamó:
-¡Ay, por Merlín! Soy culpable, ¿de acuerdo? ¡Les mentí, les engañé y abuse de vuestra confianza! vayan y mándenme a la horca por ello.- Dijo trágicamente.- ¡Pero quiero que sepan antes de juzgarme, amigos queridos, que solo lo hice por amor!
Sus amigos lo miraban con cara de póker y James decidió dejar su dramática actuación para otro momento.
-Por Merlín, son unos aburridos, no sé porqué no les gustan mis performances, mi mamá siempre dice que son geniales…- exclamó sin comprender, luego añadió con resignación.- Evans fue la que me vomitó encima, ¿de acuerdo? Apareció mientras entrenaba, una cosa llevó a la otra y bueno, terminamos trotando juntos… solo que al parecer fui demasiado intenso para ella puesto que acabó vomitando y prácticamente inconsciente.
-¿Ves como la verdad te hace libre, James?- le dijo Peter con parsimonia.
-¿Insinúas que me mentiste descaradamente cuando te pregunté por qué apestabas a vómito?- Le preguntó Sirius ofendido.
-No lo insinúo, de hecho, lo estoy diciendo de forma bastante directa…
-¿Por qué no nos lo dijiste? Es una estupidez… ¿para qué tanto misterio con el asunto?- Preguntó Remus sin comprender.
-Porque si les decía que Lily me había vomitado encima se burlarían de ella… La hubieran visto, fue tan civilizada- dijo James soñadoramente, luego agregó acusadoramente - Si les decía la verdad ustedes la tapizarían a bromas en el desayuno y ella no me hablaría nunca más, no intentes negarlo, Sirius, la historia te precede…
Remus miró a James otorgándole apoyo, la verdad no lo culpaba para nada. Las miradas se posaron en Sirius, quien acabó por acceder a dar su explicación.
-De acuerdo, y espero que me escuchen muy bien porque no voy a volver a repetir esto ¡Jamás!- exclamó amenazadoramente.- Mirage estaba sola un día en la sala común leyendo un libro, yo también estaba solo y aburrido así que me acerqué a molestarla un rato. Cuento corto, ella acabó rechazándome, diciéndome que no era nada guapo y que además estaba gordo… ¡gordo! ¿Pueden creerlo?
Remus y James aguantaban estoicamente la risa. Peter esperaba a que llegara a la parte interesante que, desde luego, él ya sabía.
-¡Yo gordo! ¡Jamás!- continuaba Sirius presa de una verborrea impresionante.- Y después se fue, ¿entienden? ¡Se fue! ¡Como si nada! Así que yo le dije que si no se retractaba de la horrible calumnia que había levantado en mi contra, no le hablaría nunca más. Y claro, desde luego, ella NO lo hizo. Así que decidí no hablarle nunca jamás en la vida, y ella primero se burló de mí, pero después andaba desesperada llamando mi atención…
-Menos mal que iba a contar el cuento corto.- Le susurró Remus a James que tenía una cara de concentración impresionante mientras trataba de seguir el hilo, pero era inútil, ya se había perdido por la mitad de la historia.
-Finalmente, me invitó a beber algo a cambio de que la perdonara y, por supuesto, como no tiene pito idea de dónde conseguir alcohol ni cómo ingresarlo al colegio, me pidió que la llevase a comprarlo…
-Y supongo que tú le dejaste claro que NO harías eso…- Supuso James cruzándose de brazos.
-Bueno…- Sirius puso cara de culpabilidad.- Debo admitir que utilicé eso a mi favor solo un poquito… ¡Vamos que mi auto-estima estaba por los suelos! Además no iba a dejar que me acompañara, ni de joda…
Los tres se quedaron en silencio digiriendo la información que acababan de escuchar. Luego miraron acusadoramente a Peter, Sirius incluso hizo crujir un poco sus nudillos.
-Oigan, no me miren así- Dijo Peter con una sonrisita inocente.- Yo no quise espiarlos… ¡las cosas se dieron! ¡Les juro que no fue intencional! Miren, miren, déjenme explicarles… A Remus lo vi en la biblioteca el día de la apuesta, yo estaba ahí buscándole para resolver algunas dudas y bueno, pues escuché un poco, ¡nada más! Con James fue lo mismo, lo escuché ayer en el desayuno hablando con Lily ¡y diciéndole que no nos había contado nada! Y… y, con Sirius, bueno…
-¿Conmigo qué, Peter?- Dijo Sirius acercándose amenazadoramente. Peter corrió detrás de James y lo puso entre ambos a modo de escudo.
-Fue… fue un accidente, ¿sí? Yo esperaba carta de Sophie y de repente llegó una lechuza de las de la escuela y… y… creí que era para mí, pero era una carta de Mirage y bueno…la leí sin querer.
Sirius fue más rápido y lo cogió por los hombros apartando a James. ¡Quiere matar a ese pequeño descarado! Que escuche accidentalmente conversaciones ajenas, está bien, puede perdonárselo ¿pero que lea su correspondencia privada? Todo tiene un límite.
-¡No me mates Sirius!- rogó Peter buscando ayuda en Remus y James que solo miraban la escena con aburrimiento.- ¡Te estás desviando del asunto importante!
-¡Me importa una mierda el asunto importante!- exclamó Sirius enojado. James se metió a la conversación haciéndole una señal al moreno para que soltara a Peter.
-Espera, Padfoot… ¿Cuál asunto importante, Peter?
-¡Que ellas traman algo! ¿No lo ven?- Peter estaba desesperado. ¡Se están aprovechando de sus caritas bonitas para engatusarlos!
James se llevó una mano a mentón y frunció el entrecejo como si estuviera desentrañando un misterio muy complicado. Luego su expresión volvió a ser la misma de siempre e hizo un además con la mano como quitándole importancia al asunto.
-Peter, he llegado a una conclusión.- dijo con parsimonia y luego añadió- Tienes que tratarte la paranoia que padeces, anda Sirius, puedes seguir estrangulándolo.
-Esperen…
Todos se volvieron a Remus que los miraba con la misma expresión ceñuda que James había puesto hacía un minuto… pero con la diferencia de que él seguramente sí estaba desentrañando el enigma.
-James, ¿Cuándo te abordó Lily en el campo de quidditch?- preguntó al más puro estilo Sherlock Holmes.
-Ah, no lo sé Rem, no hagas preguntas difíciles, con suerte recuerdo qué hice ayer…- miró al cielo con esfuerzo como si estuviera sacando cuentas.- ¡el miércoles! Fue el día que me quedé entrenando hasta tarde, sí, miércoles…
Remus miró a Sirius, esté captó de inmediato y no esperó a que su amigo le preguntara nada.
-Cuando hablé con Mirage, yo estaba solo en la sala común porque James estaba entrenando y tú estabas en la biblioteca… también fue el miércoles.
-Las tres nos abordaron el miércoles.- Corroboró Remus y añadió con seguridad- esperaron a que estuviésemos separados para acercarse… Peter tiene razón, traman algo, y no James, no es que se hayan dado cuenta de que nos aman con locura…- Añadió al ver la expresión emocionada del de lentes, la cual inmediatamente cambió por una de ofuscación.
-¡Por fin, por Merlín!- gritó Peter alzando las manos al cielo.- Al fin lo notan… ¿y no es obvio lo que traman? ¡Están tratando de buscar motivos para chantajearnos y vengarse de todo lo que les han hecho!
-¡Pero qué pérfidas! – Exclamó Sirius olvidando todo su enojo con Peter.- ¡debemos ir ahora mismo a enfrentarlas!
-No las enfrentaremos.- James les miró uno a uno.- Ante todo, somos caballeros, señores. No enfrentaremos la situación con violencia… Este es un juego, y como tal, vamos a jugarlo.
Los otros tres asintieron con malicia. Sirius pensó en Mirage y en su bien urdido plan para ofenderlo, luego pedirle perdón, invitarle unos tragos y lograr que le mostrara el pasadizo para salir de Hogwarts. Maldita rubia satánica, ¡el mismísimo Belcebú!
-Estas chicas sensuales y diabólicas están recurriendo a las técnicas más rastreras del mundo para engañarnos.- Añadió el moreno paseando por la enfermería.- Baten las pestañas y enseñan un poco el escote para que creamos que son lindas y amables, ¡pero no lo son! Esto requiere artillería pesada, caballeros…
-Hay que dar en el punto débil…- Se sumó Remus.- Estas señoritas podrán ser rudas, pero no son de piedra y les puedo asegurar que no les somos del todo indiferentes…
Peter, que por instante estuvo feliz de que sus amigos se enteraran de las verdaderas y nefastas intenciones de las chicas, comenzó a ponerse serio. Algo no estaba bien, la idea era que se alejaran de esas diabólicas, ¡no que se pusieran en plan conquista! Esto iba a terminar muy mal, ¡está seguro! Se sienta en la silla ubicada en la esquina y escucha como los tres se sugieren tácticas de conquista y elaboran complicados planes de acción y, por millonésima vez en su vida, se siente ajeno, indigno, poca cosa. Miembro de un grupo en el que quizás nunca estará a la altura pero necesita mantenerse en él… porque es todo lo que tiene para sentirse mejor consigo mismo. Tiene que seguir ahí. A toda costa, cueste lo que cueste.
James entra en la sala común, divisa a Lily sentada en uno de los sillones cercanos.
-Hola, Evans.- James saluda a la pelirroja al vuelo y sigue caminando rumbo a las escaleras que llevan a las habitaciones, sin esperar siquiera que ella le responda. Lily abre la boca sorprendida y luego frunce el ceño.
-¿Tanta prisa llevas, Potter, que no eres capaz de saludar como la gente?- le preguntó la pelirroja elevando ligeramente la voz.
-Saludé como la gente. Dije: "Hola, Evans", a mi me parece lo suficientemente cordial para saludar a una compañera de clase, ¿no crees?
Dicho esto el moreno comienza a subir las escaleras. Lily no lo puede creer, ¿acababa de darle esquinazo? ¿"Hola Evans" y nada más? Por supuesto a ella eso le tiene sin cuidado y no le afecta para nada, pero… ¿En qué mundo James Potter pasa de ella?
En la mañana camino a la enfermería todo estaba de lo más bien, incluso le había tenido que pedir que bajara las revoluciones ¿y entonces por qué ahora apenas le habla? Lily se cruza de brazos, ofuscada, enojada, ofendida… pero de seguro debe sentirte así a causa del síndrome pre-menstrual, porque a ella le importa un reverendo rábano que James Potter le ignore. De veras, no le importa en lo más mínimo.
James Potter
James llega a la habitación y suelta la carcajada más feliz de su vida, porque sabe, está totalmente seguro de que Lily debe estar comiéndose la cabeza pensando en porqué él no le saludó como siempre. Se frota las manos con alegría y hace un pequeño baile de la victoria mientras piensa en el rostro desencajado de la pelirroja. Lo admite, es increíblemente difícil pasar de ella y actuar con frialdad, pero el fin a veces justifica los medios y sabe que la única manera de que esa pelirroja diabólica y tramposa reconozca que le ama con locura es siendo distante y frío.
Sabe también que debería estar enojado con ella… ¡pero es que simplemente no puede! El hecho de que sea una manipuladora y descarada lo único que provoca en él es que le parezca aún más atractiva. ¿Será masoquista? Probablemente sí. O tal vez la palabra adecuada sería más bien "caprichoso".
James Potter no ha sabido de carencias jamás en la vida. De ningún tipo. Está acostumbrado a tenerlo todo, cuando se le ocurra y como se le ocurra. Caprichoso por donde se le mire. Pero todo tiene su explicación, y este caso no es la excepción. Charlus y Dorea Potter, sus padres, no podían tener hijos. Intentaron todo, una y otra vez, pero los meses se volvieron años y los años se transformaron en más de una década. James se sabe la historia de memoria, porque su madre llora cada vez que la cuenta (cosa que ocurre más a menudo de lo que él quisiera) y siempre termina diciendo emebelesada de amor: "¡Y finalmente llegó nuestro querido James, despeinado y redondo!" y su padre agrega a modo de chiste: "Lo malo es que nos salió ciego como topo, tuvimos que ponerle lentes al año de edad porque no era capaz de ver por donde caminaba y se chocaba con todo… sospecho que por eso quedó así". A Sirius le encanta esa parte de la historia y siempre que la escucha le esconde los lentes para verlo chocarse con los sillones, mesas, paredes y lo que sea que tenga por delante.
A pesar de humillarlo constantemente, sus padres han sido un ejemplo a seguir para él, en todos los sentidos. Responsables y cariñosos, le han enseñado siempre que no hay nada más importante que la familia. Y cuando hablan de "familia" no se refieren solo al lazo sanguíneo existente entre padres, hijos o hermanos, si no que se refieren también justamente a esa familia con la que no compartes ni una sola gota de sangre. Esa que se escoge. Esa que apareció un día en tu camino y te hizo pensar "podría matar y morir por esta persona, sin duda alguna".
James es un idealista empedernido, quiere creer en general, que la gente es buena y que el mundo es un buen lugar para vivir. Sabe que existen injusticias, desde luego ¿Cómo no saberlo? Si convive mes a mes con una de las injusticias más grandes del mundo: la licantropía de Remus. Cuando James Potter se enteró, se vio enfrentado a dos difíciles tareas, la primera: recomponer los pedazos de su propio corazón roto y la segunda, buscar la manera de recomponer los de Remus. Fue él quien descubrió que convertirse en animales les permitiría convivir con el lobo, fue él quien logró la transformación completa primero (Por supuesto esto alteró a Sirius, quien tiene tan mal perder que cuando vio que James lo había conseguido, lo logró inmediatamente solo para no ser menos). Fue él quien practicó hasta el cansancio con Peter, noche y día, y cada vez que él quería darse por vencido, James le tomaba de los hombros y le decía "O somos todos, o no es ninguno, Pete. Esto es por Remus ¿podrías dormir por las noches sabiendo que pudiste hacer algo por ayudarle, pero decidiste rendirte? Pues yo no"
James Potter tiene un corazón de oro. No porque esté dispuesto a ayudar a quién se lo pida ni tampoco porque done la mitad de su dinero a la caridad, no. Tiene un corazón de oro porque es capaz de ver lo bueno en donde no lo hay. Porque jamás ha pasado penurias ni ha vivido complejidades y sin embargo, comprende como nadie a aquellos que si las han vivido. Porque pudo codearse con los mejores, con lo más ricos, con los más nobles y escogió a un licántropo, a un descendiente de estirpe oscura y a un perdedor que nadie conoce. Y no los juzga. Y cree que son los mejores amigos que pudo encontrar. Y eso le hace ser jodidamente bueno.
Su padre le habló, durante el verano pasado, acerca de la paz. Hermosa, anhelada, pero tan frágil como una cáscara de huevo. "Vendrán tiempos difíciles, hijo, te lo puedo asegurar. Habrán personas que quieran arruinar esa paz, pero lo importante es que seamos más los que estemos dispuestos hasta a morir por defenderla." Y a James se le inunda el pecho de un sentimiento que no puede llegar a descifrar, y no puede más que asentir con la cabeza y jurar que mientras viva, luchará cada minuto, de cada hora, de cada día para que el mundo sea ese lugar bueno, en el que él tanto cree. Y que sea así para todos, no importa su sangre, no importa su estirpe, no importa su condición.
James Potter quiere ser grande, no lo niega. Pero quiere ser grande para poder hacer grandes cosas. ¡Para todos!
-¿Sabes qué Lils? Tengo la intuición de que algo no está bien- Charlie se sentó junto a la pelirroja en la sala común.- Acaba de llegar esto a nuestra habitación…
La rubia le extendió un trozo de pergamino. Lily lo tomó y leyó:
Mirage:
Por asuntos privados e inamovibles tendré que cancelarte hasta nuevo aviso. No sé cuándo podré tener tiempo, pero bueno, te mantendré informada ¿de acuerdo?
Sirius Black.
-¿Pero qué mierda?- preguntó la pelirroja confundida mientras Charlie se encogía de hombros.- ¿Ayer parecían las cartas de un depravado y ahora esto?
Lily meditó unos segundos y luego la miró con expresión preocupada.
-Potter pasó completamente de mí hace un rato.- Charlie abrió los ojos con sorpresa.- Y no hablo en sentido figurado, tampoco es que no me haya visto. Solo dijo "Hola, Evans" ¡Y se fue! ¿No es rarísimo?
-Crees que… ¿quizás nos hayan descubierto?- preguntó la rubia.- Quizás sospechan algo y por eso ya no quieren ni hablarnos…
-¿Quiénes no quieren ni hablarnos?
Trinity llegó con una sonrisa y se sentó junto a ellas. Las otras dos le explicaron rápidamente los nuevos acontecimientos.
-¡No, no, no! Escuchen, no deben entrar en pánico.- Trinity movía las manos exageradamente al hablar.- No hemos hecho nada malo, ¿recuerdan? ¡Solo maduramos! Maduramos taaaaaanto que dejamos de darle importancia a pendejadas, ¿no es así?
-¡Triny tú eres la única que se traga eso! Ya deben haber descubierto que eso fue un bluff… ¡y bastante malo, por lo demás! - Charlie se cruzó de brazos exasperada.
-No es cierto, Charlie.- Le contestó Trinity calmadamente y fingiendo estar ofendida y repitió como si estuviera explicándole una lección de defensa contra las artes oscuras.- Nosotras maduramos, ¿recuerdas? Y si ellos creen que buscamos conseguir algo con esto, es porque son unos paranoicos y quedarán como tarados. Nosotras simplemente crecimos y dejamos de darle importancia a canalladas y tonterías, y si no nos creen, pues bien, que demuestren lo contrario.
Charlie la miró como si se hubiese vuelto loca, Lily comprendió de qué iba todo.
-No dejaremos que nos pongan nerviosas, Charlie.- añadió la pelirroja comprendiendo a lo que se refería Trinity.- ¡porque no estamos haciendo nada malo! Y parte de nuestra madurez exacerbada, exagerada y obsesiva será que nos importe un comino si nos hablan o no.
-Exacto, Lily.- Sonrío despreocupadamente la castaña.- ¡Volverán solos, Charlie! En cuanto noten que están haciendo el ridículo y que nosotras no tenemos naaaaada de ocultar.- Añadió inocentemente.
-Ustedes dan miedo ¿lo saben?- Dijo Charlie con desdén. Luego sonrío con malicia y preguntó.- ¿tienen una pluma?
Lily le extendió la pluma que estaba usando para hacer los deberes. Charlie tomó el mismo trozo de pergamino en el que Sirius le había escrito y garabateó al reverso:
Estimado Black:
¡Excelente! ¡No sabes el peso que me quitas de encima! Verás, me surgió una cita que, entre nosotros, ¡llevaba mucho tiempo esperando! Y no sabía cómo cancelarte sin sonar descortés. ¡Qué suerte que tú lo hayas hecho primero! Pásatelo bien.
Te veo por ahí.
Charlize Mirage.
Trinity y Lily miraban sobre su hombro lo que escribía con maquiavélica expresión
-Lily, entrégale esto a Black apenas lo veas por ahí, ¿sí?- Charlie le entregó la nota apresuradamente, tomó sus cosas, se arregló el cabelló y añadió- Tengo que volar de aquí…
-¿Pero dónde vas?
-¿Qué a donde voy? –Preguntó la rubia con sorna.- Pues a conseguir una cita para esta noche ¡por supuesto!
Y así, fresca como una lechuga, Charlize Mirage abandona la sala común ante la sorprendida mirada de sus dos amigas.
-Creo que he creado un monstruo, Lily.- Dijo Trinity.- ¿Desde cuándo la dulce Charlie es una Femme Fatale?
-Desde que la mandaste a relacionarse con el idiota hormonal de Black. –Dijo Lily encogiéndose de hombros y volviendo a sus deberes.- Quizás la ninfomanía es contagiosa, te recomiendo tener cuidado con Lupin.
Remus estaba sin camisa, sentado en su camilla. Se estaba aplicando un poco de ungüento y cambiando los vendajes de la herida del costado. Eran tantos años de pasar por eso mensualmente que ya tenía los conocimientos suficientes como para curarse solo. Además no le gustaba abusar de la buena disposición de Madame Pomfrey.
-Lupin, hijo, tienes visita.- Madame Pomfrey le anunció asomándose por el biombo blanco que le daba algo de privacidad.- ¿Le dejo pasar?
-Sí, no hay problema, gracias Madame Pomfrey.- le dijo con una sonrisa y continuó en lo suyo. Seguro era alguno de los chicos que venía a chismorrear un poco acerca de lo que habían conversado durante la mañana.
-¡Por Melín, Lupin! Eso tiene peor pinta de lo que creí…
Remus se volvió tan rápido que la herida del costado le hizo doblarse de dolor. Alzó la vista. Xavier, en gloria y majestad, le observaba con genuina preocupación.
-¿Qué haces aquí?- le preguntó mientras decidía si continuar cambiando el vendaje o cubrirse con la sábana de la camilla.
-Lily me dijo que estabas en la enfermería.- Explicó la morena con simpleza.- Me contó una historia graciosísima de cómo te habías caído de la escoba y pensé en venir a burlarme un rato, pero ahora que te veo no me causa nada de risa…
-Que amable de tu parte, Xavier, totalmente encantadora.- le contestó Remus irónicamente.- ¿Me darías un momento de privacidad? Esto ya es incómodo como para además tener que hacerlo delante de ti.
Remus intentó voltearse un poco para no dejar la herida totalmente expuesta. No es que fuese agradable, era un corte tan profundo que se podía ver la carne abierta comenzando a ennegrecer alrededor por la sangre coagulada. Bueno, eso y los cientos de cicatrices que le surcaban la piel. No quería que le viese, ninguna de las dos cosas. Trinity lejos de apartar la vista, decidió acercarse y sentarse junto a él.
-¿te ayudo?- Le preguntó quitándole la venda de las manos y sin esperar respuesta comenzó a enrollársela alrededor del torso. Remus la miró abrumado.- ¿Ves? Ya está, no era nada del otro mundo…
-¿Un corte de 10 centímetros de profundidad abierto de par en par te parece nada del otro mundo?
-Los he visto peores, Lupin. ¡Eres una nena!
Remus, lejos de molestarse, suelta una carcajada.
-No te hagas la mujer de mundo conmigo, Xavier. ¿Dónde podrías haber visto heridas peores que ésta? ¿Alguna vez que te quebraste una uña?
-Supongo que todos tenemos nuestros secretos, Lupin.- Dijo la castaña encogiéndose de hombros.- Por ejemplo, puede que esas heridas te las hayas hecho por caer de una escoba… ¿pero qué hay de las otras 50 cicatrices que tienes?
Remus apartó la mirada y se levantó de la cama con dificultad para ponerse su camisa. Trinity le miró sorprendida.
-Lupin, no tienes que… no quise ofenderte. Lo siento, de veras.
Remus se pasó las manos por el pelo y volvió a mirarla, esta vez con expresión serena.
-No me ofendes, Xavier. Sí me irritas, me enervas y me sacas de quicio, pero no me ofendes, ¿sabes por qué? Porque fallaste en el número…- Remus se rió ante la cara de incomprensión de la chica.- Debo tener más de 100 cicatrices…
"Y las que más duelen son las que no se ven", piensa para sí mismo, pero no lo dice.
-¿No sabes con exactitud cuántas son?-preguntó Trinity con curiosidad.
-Nadie se ha dado el trabajo de contarlas…
-¿Eso es una insinuación? Eres un pervertido, Lupin.
-¿Crees que si quisiera acostarme contigo, lo haría pidiéndote que me contaras las cicatrices?- Preguntó Remus explotando en una carcajada.- De veras Xavier, tu percepción acerca de "insinuación sexual" es aún peor que tu idea de romanticismo.
-Bueno, ya que te gusta tanto burlarte de mí, me retiro indignada.-Trinity se levantó de la cama con aire ofendido y añadió cuando estuvo cerca de él.- Pero quiero que sepas que para mí, un hombre con cicatrices es un hombre con historias. Y no hay nada que me parezca más sexy que eso…
"Si te contara la historia de estas marcas, Xavier" piensa Remus. Le mira con estudiada lejanía, como descifrando si la última frase fue dicha por la verdadera Trinity o por la chica que quería manipularlo. No lo sabe. La mirada de Xavier es de acero, incluso te golpea un poco si la miras muy fijamente. Afortunadamente, Remus está acostumbrado a los golpes. Se sube las mangas de la camisa y se acerca a ella, enseñándole las cicatrices de los antebrazos.
-¿Y éstas, Xavier? ¿Te gustaría escuchar la historia de éstas?
"No sabes cuánto", quiere contestarle. Pero no lo hace, traga saliva y solo asiente con la cabeza.
-Estás muy callada, tú no eres así. ¿Qué te pasa?- Le pregunta Remus con fingida dulzura, se burla de ella, trata de intimidarla, trata de decirle, sutilmente, que si lo que busca es conocer los secretos que oculta, entonces está pérdida. Se acerca más, tanto que Trinity siente su aliento sobre los labios. Su voz se endurece- ¿Qué haces aquí, Xavier? ¿Qué buscas?
No lo sabe. No puede contestar. Si abra la boca, seguro dirá alguna estupidez como "Dame un beso", "yo te cuento las cicatrices" o alguna otra cursilería ridícula. Era demasiado para ella. Parece que verdaderamente tiene alterada la percepción de lo que resulta "sensual", porque en ese minuto tiene en frente a un tipo despeinado, con incipiente barba, un corte en la mejilla, el cuello amoratado, una venda que le cruza el estómago y la voz más ronca y seria que ha oído jamás.
Y nada ni nadie nunca le había resultado más irresistible.
-¿Qué es esa tontería de busco algo?- Le espetó Trinity con aplomo. ¡Sí, eso es! un lapsus lo tiene cualquiera, lo importante es superarlo, ¡superarlo!- ¿Qué será lo próximo, Lupin? ¿Llenar todo de chivatoscopios para saber de antemano mis horribles y decadentes intenciones? Tú estás demente…
Trinity se apartó como si nada. Tomó su bolso, se lo colgó y le lanzó una última mirada desafiante.
-Lo que quería decirte es que anunciaron en el tablón de la sala común que el próximo fin de semana hay salida a Hogsmeade. Espero que superes tus paranoias de quinceañera de aquí a esa fecha, ¿entendiste? Ah sí, me olvidaba. La próxima vez que salgas a dar vueltas en escoba, procura caer de cabeza, ¿sí? Quizás así haya conexión entre las dos únicas neuronas que tienes.
Se voltea con elegancia agitando el pelo y comienza a caminar para retirarse. Remus sonríe y la llama antes de que desaparezca detrás del biombo.
-¡Xavier!- ella se voltea y le mira con indiferencia. Remus le levanta una ceja - Si te decidieras, hipotéticamente claro, a contarme las cicatrices ¿Lo harías con los dedos o con la lengua?
-Eso depende…
-¿De qué?
Trinity le suelta su peor sonrisa.
-De donde tengas la cicatriz. Hipotéticamente, por supuesto. Te veo en clases.
Y se va. ¡Como si nada! Acaba de decirle que le pasaría la lengua en algunos lugares de su cuerpo (no quiere imaginarse cuales) ¡y luego se va! ¿Es idea suya o hace calor en la enfermería? Es una jodida calienta-pollas, no, ¡más que eso! Quizás se dedica a ello de forma profesional, porque no puede ser, es imposible, que las cicatrices que se ha obligado a ocultar en la oscuridad de cada encuentro furtivo con alguna chica, ahora se transformen en su máximo atractivo.
Xavier está loca, ¡loca! Y es demoniaca. El diablo en persona. Satanás.
No debe permitirse olvidarlo.
Hola a todos, primero que todo, quiero agradecer esos hermosos reviews! Los que escriban fics sabrán que no hay nada más maravilloso que recibir comentarios acerca de tu trabajo, y ustedes me han proporcionado la energía que no sabía que tenía para seguir hilando esta fantasía que, esperemos, nos lleve muy lejos!
El capítulo 7 fue difícil para mi, debo confesarlo. De hecho, no me deja del todo convencida, pero es necesario, pues será la antesala de lo que tengo planeado para después. Las cosas han comenzado a complicarse, ahora que ambos bandos saben que no pueden confiar los unos en los otros, pero hay cosas inevitables, habrán manipulaciones, incluso traiciones. Sin embargo, el inocente y confortante ambiente en que los tiene Hogwarts comenzará a verse amenazado por las primeras alertas pre-guerra y algunos deberán dejar las tonterías y replantearse seriamente que camino tomar en el futuro.
Solo por curiosidad, ¿qué pareja creen que debería ser la primera en caer en la tentación? Yo, la verdad, no confío en ninguno de los 6...
Y como siempre, mis respuestas y agradecimientos de forma personal para cada uno de uds. ¡Un abrazo enorme a la distancia!
Nat B: ¡Genial que te haya gustado! Espero continuar por el mismo camino :), ya sabes lo genial que es para mi leerte. Con respecto al punto de Peter, ¡comparto tu odio y lo elevo al cubo! Sin embargo, intento darle el beneficio de la duda, al menos en su etapa adolescente, pues manejo algunas ideas acerca de lo que gatilló su posterior, cobarde, inhumana y asquerosa traición. Más que nada, me rehuso a creer que James, Sirius y Remus fuesen tan estúpidos como para no notar las malditas intenciones de su "amigo", y creo que si no lo hicieron fue porque el desgraciado supo disimular muy bien durante todos los años que duró su amistad. Sin embargo, iré introduciendo algunos antecedentes pequeños acerca de la personalidad de Peter que, desde mi fantasía, podrían explicar su posterior comportamiento (explicar JAMÁS JUSTIFICAR). Espero leerte nuevamente, un gran abrazo. pd: solo por curiosidad, ¿quién es tu merodeador favorito?, besos :)
Guest (Anita): Genial saber tu nombre, odio tener que hablarte llamándote "Guest" :)
Pd1: Mi imaginación se siente completamente halagada y a la vez desea seguir produciendo al máximo para no decepcionarte!
Pd2: Ya te dije que odiaba decirte "Guest", "Anita" sin duda está muchísimo mejor :)
Pd3:Esta fue mi post-data favorita, ¡tengo que decirtelo!xD No sabes como agradezco el hecho de que me escribas por segunda vez ¿y que me digas que te encanta? Te juro por Merlín que nunca me cansaré de leer esa frase xD
Pd4: En mi país Post-data se abrevia PD y en inglés PS. En todo caso no te preocupes, puedes escribirlo como se te de la jodida gana, porque a mi me encantarán tus postdatas de todas formas :) Un abrazo enorme, espero que te guste el nuevo cap!
Anna: ¡Mi muy querida Anna! :) ¡Maldigo a ese internet maloso que te mantuvo separada de mi y de los nuevos capítulos! jajaja ¿Con qué James y Lily? Bueno, mi merodeador favorito, como sospecharás, es Remus. Sin embargo, solo por ti, haré algunas excepciones y les daré más protagonismo a Lily y James. En realidad, no es que no me guste escribir acerca de ellos, es solo que verdaderamente son personajes difíciles, no es llegar y juntarlos y ya. Si no que, como tú dices, su bipolaridad hace que mantenerlos juntos sea demaaaaasiado complejo jajaja pero lo intentaré, tardarán, pero sucederá, y espero que ese momento sea épico para ambos :) ¿Lo merecen, no crees? Un gran abrazo querida y fiel lectora! ¡espero tus opiniones! :)
Saratudela: La velocidad de actualización no es del todo mérito mío, como ya les he comentado antes, ¡para mi ver los reviews que ustedes dejan son la máxima energía! Sin embargo, debo admitir que en este capítulo me tardé un poco más, como comenté arriba, me resultó un poco más complejo. Pero ya tengo bastantes ideas dando vueltas para recuperarme en los siguientes capítulos :) te lo prometo. Ahora, respecto a Remus, como mencioné en un comentario de más arriba, ¡es mi favorito! Ese es uno de los motivos por el que me esfuerzo más en lograr su personaje, y el otro motivo es que creo que los demás merodeadores, en general, ya tienen cierto sello que los identifica y que es reiterativo en la mayoría de los fics, sin embargo Remus Lupin, cambia demasiado de un fic a otro y es caracterizado de muchas maneras distintas, es por eso que me esfuerzo más por transmitir la imágen que, al menos yo, tengo de él :) Yo también espero leerte pronto, un abrazo enorme! :)
Daniela: jajajaja sí, lo de brodway fue gracioso! jajaja James es el máximo exponente del romanticismo, así que sí, consuerdo contigo en que es taaan lindo! Muchas gracias por tus buenos deseos para este año, yo espero que el tuyo sea increíble y que mi fic te siga encantando y sorprendiendo :) un abrazo!
Mac Snuffles: ¡Peter es un cobarde indiscutido! Yo tengo que tener una cubeta al lado mío para vomitar cada vez que escribo cosas agradables sobre él :( pero el trabajo sucio alguien debe hacerlo! Aunque debo confesarte que la tentación de escribir que murió atragantado por un hueso de pollo es grande, recurro a todo mi autocontrol para no hacerlo, me grito a mi misma: "¡laaaargo de aquí tentación, tengo una historia a la que ajustarmeee!" Y la gente me mira como si estuviera loca :( así que ahora sabes que en realidad odio a Peter y que me es muy difícil escribir cosas lindas sobre él. Pasando a temas más agradables, me alegro que te haya gustado la parte de la transformación de Remus, como es sabido, es mi merodeador favorito y despierta toda la inspiración en mi :) Con respecto a Sirius "el nunca gordo" Black ufff, te juro, su ego me supera, ¡pero a la vez me encanta! es un personaje que es gracioso inevitablemente. Esperemos, que como bien dices, Black pueda controlar sus hormonas y no ceda a contarle secretos a Charlie... pero mmm... ¡nadieeee lo sabe! ¡ni siquiera yo! xD Como habrás leído en este capitulo las citas fueron canceladas indefinidamente... pero te haré una confesión, solo porque me simpatizas...En el próximo capítulo habrá encuentros entre algunos personajes de todos modos ;) un abraazoooo de oso! te leo prontooo!
