DISCLAMER: Aunque está demás decirlo, nada de esto me pertenece, salvo algunos personajes y las locas cavilaciones que aquí se presenten. Todo lo demás pertenece a J.K Rowling, quién creo esta fantasía que algunos se nos hace tan real, que casi forma parte de nuestra vida.
Enjoy!
Capitulo 9
El contra-ataque
-Black…no me siento bien, ¡tienes que bajarme!- suplicaba Charlie, boca abajo y aún cargada en el hombro de Sirius.
Sirius suspiró estresado. Filch les seguía los malditos pasos y Mirage no dejaba de berrear como bebé. No tenía ningún pasadizo cerca y sentía como los gritos del esquizofrénico conserje se hacían cada vez más audibles… ya no había nada que hacer, la rubia apenas caminaba y si la seguía cargando lo más probable es que vomitara y fuesen descubiertos de igual forma. Ces't la vie, ¡bienvenido sea el castigo! Aunque… aún podían agotar un último recurso.
-Mirage, ¡mírame, por merlín!- la tomó por los hombros obligándola a tener la mirada fija.- necesito que te eches la última corrida de la noche, ¿puedes hacerlo?
La rubia asintió con la cabeza. Sirius hizo caso omiso al doble sentido de la frase que había pronunciado, la cogió de la mano y se lanzaron escaleras abajo. Charlie veía un poco borroso, pero no estaba del todo mal. Solo necesitaba algo en qué recostarse un momento. Seguía a Sirius por inercia aunque no tenía puta idea de adonde la llevaba. Un pasillo. Una pared. Y el moreno mirando fijamente la pared con alegría. ¿Qué mierda?
-¿Lo perdimos?- preguntó la chica tratando de recuperar el aliento.
-¿Estás loca? A ese viejo es imposible perderlo.-Le contestó el moreno y añadió.- Mirage, necesito que pienses en un lugar para escondernos de Filch, ¿sí? Tú solo piensa en eso y en nada más. No hagas preguntas, tenemos poco tiempo.
Charlie escuchó pasos y vio luz al final del pasillo. Cerró los ojos y obedeció al moreno. Oyó un chasquido y los abrió inmediatamente, ahí, frente a ella, apareció una puerta que estaba segura de no haber visto jamás. Sirius abrió la puerta, la empujó hacia adentro, y lo último que pudo ver fue a Filch acercándose con cara amenazante y dándose de bruces con la puerta.
-No te preocupes, no podrá abrirla. Estamos seguros aquí.- le tranquilizó Sirius con una sonrisa, y luego agregó con asombro.- Vaya, ¡qué lindo lugar!
Charlie no comprendía nada. Estaba acostumbrada a la sensación de siempre estar algo perdida, pero esta vez se había superado a sí misma. Es que no entendía absolutamente nada. Se volteó y echó un vistazo al lugar en el que se encontraba. Era muy similar a su sala común, prácticamente igual si no fuese porque no colgaban tapices de Gryffindor, pero la chimenea, los sillones, las alfombras… todo era muy parecido. Charlie se dejó caer pesadamente en un sillón frente al fuego, sin embargo, las preguntas no la dejaban tranquila: ¿Si Sirius conocía ese lugar, porqué se sorprendía tanto al verlo? ¿Por qué esa puerta había aparecido de la nada? ¿Y por qué Filch no podía abrir la puerta si la tenía enfrente igual que ellos?
-¿Cuesta entenderlo, no?- Sirius soltó una carcajada al ver su cara de confusión.- Si fueras Evans y te hubieses leído alguna vez "Historia de Hogwarts" sabrías dónde estamos…
-¿Eso significa que preferirías estar con ella que conmigo?- le espetó la rubia pasando por alto su ofensa.
-¿Con esa pelirroja pecosa antes que con una rubia borracha y explosiva?- Sirius arrugó la nariz y luego sonrió.- Jamás.- luego miró a su alrededor y le explicó.- Esta es la sala de los menesteres, solo tienes que pasearte frente a la pared pensando en lo que necesitas y ¡voilá! Aparece la puerta y lo obtienes.
-Por eso Filch no pudo abrir la puerta…- dedujo Charlie, Sirius asintió.- Este lugar siempre cambia, ¿no? Es decir, ¿se convierte en cualquier cosa?
-Bueno, supongo que sí. No lo sé, en realidad.- admitió Sirius con picardía.- No es que yo le haya dado usos muy variados…
-¿Sabes qué? Contigo es imposible sostener una conversación prolongada, no importa lo que te diga, siempre terminas hablando de sexo. Me aburres.- se exasperó Charlie. Se recostó en el sillón y miró hacia otro lado.
Sirius soltó una carcajada y la miró. La chica se llevó ambas manos a la cabeza, Sirius se sentó en el suelo, junto al sillón, en caso de que Charlie necesitara salir corriendo al baño. Sus cabezas quedaban apenas a un palmo de distancia.
-Deja un pie en el suelo.- Le recomendó Sirius al ver que la rubia subía ambos pies al sillón.- te sentirás más estable y te ayudará con el mareo.
La rubia le obedeció y grande fue su sorpresa al descubrir que el chico tenía razón.
-Gracias, señor experto en borracheras.
-Soy experto en muchas cosas Mirage, entre ellas, cómo sobrevivir a una borrachera y cómo sobrellevar una resaca de la puta madre.- Sirius le sonrió con orgullo.- Debes saber que preparo las mejores pociones anti-resaca. Son increíblemente útiles, no sé por qué no las evalúan en la escuela…Te daré una mañana, seguro la necesitarás.
-Yo odio las borracheras y las resacas. En realidad odio beber.- Admitió Charlie. Le costaba modular del todo bien, y si se movía muy rápido se mareaba, pero, por el momento, estaba todo bajo control.- Hoy solo bebí porqué estaba enojada y no tenía nada más que hacer ni de qué hablar.
-Podrías haber hablado conmigo como lo hizo tu querido Garamond, admítelo, el tipo no dejaba de acosarme…
-Sí, claro. La diferencia es que si yo te hablaba así, tu querida "Rosie" me sacaba los ojos con sus uñas con manicure a la francesa.- le replicó Charlie con sorna.
-Tú sabes que no se lo hubiese permitido.- Sirius se volteó y la miró. Tenía demasiado cerca su perfil.- La única forma en la que yo hubiese permitido que Rose peleara contigo sería haciendo una guerra de agua en la que ambas llevaran camisetas blancas sin nada debajo. ¡Como amo las camisetas mojadas!
-Y vuelves a lo mismo.- dijo Charlie con aburrimiento.- ¿Te das cuenta? Eres completamente monotemático.
-No soy nada monotemático.- replicó Sirius ofendido.- Puedo hablarte de muchas cosas, solo que no se me ocurre de qué…Dame alguna idea.
Ambos se quedaron el silencio, observando las llamas que se alzaban ante ellos. No era incómodo del todo. Era la primera vez que Sirius, estando con una chica, no sentía que tenía que llenar el ambiente de bromas o de cumplidos cursis. Era la primera vez que sentía que podía estar tranquilo junto a una chica sin que fuese aburrido. Era nuevo, y no estaba mal del todo. En realidad, no estaba mal para nada.
-No sé, podría ser…-Charlie puso cara de estar pensando en algo.- ¿Sabes que harás cuando salgas de Hogwarts?
-Claro que lo sé. Lo tengo claro hace tanto tiempo que no puedo esperar a realizarlo.- Sirius esbozó una sonrisa.- Iré con James a la Academia de Aurores, arrendaremos un apartamento en Londres y nos la pasaremos genial.
-Vaya…- ironizó la rubia con fingido asombro.- Que plan tan riguroso y elaborado…
-Ah, Ok, rubia, supongo que tú tendrás un plan espectacular para cuando salgas del colegio y por eso tienes el derecho a criticar el mío, ¿no?- Le reclamó Sirius picado.
-En realidad…- la rubia suspiró, se volteó en el sillón de tal manera que ahora quedaba frente a Sirius. Alarmantemente cerca.- No tengo absolutamente ningún plan. Solo sé que quiero dedicarme al cuidado de las creaturas mágicas de forma profesional.
-¿De veras? Wow, no sabía que a las chicas les interesara esa área.- soltó Sirius sorprendido. Luego añadió con despreocupación.- Pero vamos, Mirage, tu familia es de alcurnia, más de alguna vez asistieron a algún evento en mi casa y te aseguro que mis padres no invitarían a una fiesta a gente pobre. Seguro no tendrán problemas en financiar tus estudios y todo eso.
La rubia soltó una amarga carcajada. Sirius abrió los ojos sorprendidos porque sinceramente no recordaba haber dicho algo gracioso.
-Ay, Black…- Charlie suspiró aplacando su risa.- Decir que mi familia financiaría mis estudios sería como asegurar que tu madre vendrá a buscarte suplicando que vuelvas a casa con ella. Es igual de ilógico.
-¿Supiste que me fui de mi casa?- preguntó Sirius.
-¿Cómo podría no saberlo? ¡Fuiste el chisme del verano en todas las "nobles familias"!- le contestó Charlie con simpleza.- "El rebelde primogénito de los Black", "El renegado de su familia por fin se va de casa" y no recuerdo cuantas frases más escuché de ese tipo. Tú sabes, en ese ambiente siempre hablarán mal de los demás. A veces, mi padre pone verde a varios de sus colegas, pero al día siguiente los invita a cenar y les da de su mejor vino…
Sirius la contemplaba absorto. Mirage, para él, era una niña rica, caprichosa y mimada. Guapa, pero sin nada más que una cara bonita que mirar. ¿Pero ahora?, está sorprendido, no, ¡está catatónico! Porque no puede dejar de observar como la imagen se transforma ante sus ojos y le muestra a alguien que también reniega de los suyos, que también condena el ambiente en el que creció, que quiere ser tan libre y, sin embargo, está tan sola como él. Sabe que es así, aunque Mirage no se lo diga, porque reconoce esa mirada, reconoce el disimulado tono asqueado de la voz, reconoce el rencor oculto tras las palabras. Lo reconoce, porque muchas veces lo identificó en él mismo. Guarda silencio, no porque no quiera hablar, sino que, por primera vez, quiere escuchar.
-Yo no quiero sonar malagradecida, ¿sabes? Lily a veces me dice que ser diferente en un ambiente así es un milagro. Aunque…-La rubia parece demasiado concentrada en lo que estaba diciendo, como si, por un segundo, se hubiese olvidado de que él estaba ahí.- Yo demasiadas veces lo sentí más como una maldición…
-¿Por qué dices ser diferente?- le interrumpió Sirius, disimulando un poco su curiosidad, para no sonar tan invasivo. Ella le miró, como si recién se hubiese dado cuenta de todo lo que había dicho.- Vamos, tú ya sabes demasiado sobre mí. Es justo estar en igualdad de condiciones.
-Porque…- Charlie suspiró. No debía dejarse llevar, no podía confiar en Black y contarle sus infidencias como si fuesen dos amigas bebiendo té. Simplemente no podía.- No lo sé. Solo lo soy.
Sirius asintió con la cabeza, aceptando la negativa de la chica.
-¿Sabes qué, Mirage? Yo también creo que eres diferente.
Ambos sonrieron y volvieron a mirar el fuego entrando en ese cómodo silencio.
-Que pareja haríamos, ¿no?- soltó Charlie como si pensara en voz alta.- El rebelde hijo renegado de los Black y la pobre hija retardada de los Mirage. Dios, sería genial, a mi madre se le caería el pelo…
Sirius soltó una carcajada y le contestó.
-¡Mi madre siempre me dijo que solo una retardada se casaría conmigo!
-¿De verdad? Qué curioso. Mi madre siempre supo en el fondo que jamás me casaría con un buen partido.
Ambos se miraron y se rieron, soltando complejas teorías y elaborados planes acerca de cómo podrían joder a sus familias si es que ellos se casaban.
Demasiado inocente para Sirius. Demasiado arriesgado para Charlie.
Trinity se queda absorta y rompe el beso con Remus porque es incapaz de seguir besándolo después de esa propuesta. "Arriba no hay nadie… ¿subimos?" la maldita frasecita aún le late en los tímpanos y le taladra la cabeza. No sabe que expresión tiene, pero seguro es extremadamente graciosa, porque Lupin estalla en una sonora carcajada.
-¡Jamás creí que viviría lo suficiente para ver a Trinity Xavier aturdida!- le musitó con sorna, aún a solo unos centímetros de sus labios. Luego se alejó, se pasó una mano por el cabello y se sentó derecho en el sillón como si nada hubiese pasado.- Y eso, Xavier, fue un ejemplo de cómo me insinúo sexualmente a una chica. ¿Qué te ha parecido?
-¿Qué?- preguntó la morena aún medio recostada en el sillón, con el pelo revuelto y los labios hinchados. No querría haberlo preguntado así, ojalá hubiese sonado menos estúpida, pero la pregunta escapó de sus labios antes de que pudiese reformularla de forma más elocuente.
-Pues eso…- le contestó lacónicamente Remus y agregó.- Me pediste que te mostrara como eran mis propuestas y bueno, eso he hecho… Oh, vamos, no me digas que creíste que iba en serio…
Y el muy maldito bastardo le sonríe. Le sonríe cómo lo hace cuando contesta bien una pregunta en la clase de McGonagall. Le sonríe cómo lo hace cuando los alumnos de primer año le saludan con afecto en los pasillos. Le sonríe cómo cuando alguien le agradece por haberle ayudado con la tarea. En el fondo, le sonríe cómo si fuese un jodido niño bueno que jamás ha roto un plato. Que hijo de puta, Lupin. La besa, le mete la lengua hasta la tráquea, le toquetea disimuladamente el muslo por sobre la falda, le entierra las manos en el pelo y le susurra ordinarieces en el oído… ¿para después decirle que no iba en serio? ¡Debería pudrirse en Azkaban solo por hacer la mitad de esas cosas! Pero, en el fondo, debe admitirlo. Perdió la dignidad con creces, tendrá que rebuscar entre los cojines del sillón para ver si recupera un poco de ella. Así que se endereza, se peina un poco, se arregla la blusa y sonríe lo mejor que puede, porque si Lupin puede ser un jodido calienta-ovarios ella puede ser tres veces más calienta-pollas. De verdad que puede.
-Tenías razón, Lupin.- admite con simpleza.
-¿En que mis propuestas siempre dan resultado?- le preguntó con curiosa auto-suficiencia.
-No. En que tengo una idea bizarra acerca del sexo y el romanticismo.- Trinity se terminó de acomodar la ropa y se acercó a él. A cinco centímetros de su cara. No ¡A tres malditos centímetros de su boca! Le ajustó la corbata, le arregló el cuello de la camisa y añadió.- Eres demasiado aburrido y convencional para mí. En serio, no sé con qué clase de chicas habrás ligado tú antes, pero te puedo asegurar que si te dijeron que lo pasaron bien, mintieron para no dañar tu ego.
Se separó y le sonrío como una nena que le pide dulces a su papá. Solo que ella no era una nena, ni quería dulces, ni tenía papá. Y si lo hubiese tenido, probablemente él no hubiese tenido la expresión entre ofendida y avergonzada que tenía Remus en ese instante.
-Es un farol, no te creo.- le espetó con disimulada molestia.
-¿Por qué te mentiría?- le preguntó Trinity con indiferencia.- Ni que me importara lo que pienses.
-Mientes para que no me dé cuenta de que, en realidad, si te gustó.- Le contestó el chico con sorna.- Pero vas perdida, Xavier, porque yo ya lo sé.
-¡Ay, Lupin! Nuevamente me sorprendes con tus incorrectas deducciones. Verás, y quiero que sepas que solo te digo esto para que mejores y que en el futuro puedas tener relaciones sexuales satisfactorias…- Le dijo Trinity en plan sexóloga profesional ante un ceñudo Remus.- Besarte a ti es cómo… cómo…- fingió pensar un segundo y luego añadió con entusiasmo.- ¡Cómo comerse un enorme pie de fresas con crema! Es rico al principio, pero al poco rato te empieza a aburrir, porque es demasiado dulce y empalagoso, ¿Comprendes?
-¿Me estás comparando con un pie de fresas con crema?- le espetó Remus catatónico.- ¿Es en serio?
-Totalmente en serio.– Trinity se mostró extremadamente segura y le hizo un ademán con las manos.
-Tu salud mental me preocupa cada vez más, Xavier…
-Escucha, sé que probablemente nadie te había dicho esto antes y que debe ser tremendamente frustrante darse cuenta de que en realidad dejaste cientos de chicas decepcionadas e insatisfechas- le contestó la morena como si lo que le dijera fuese lo más normal del mundo- Pero… Bueno, ¡qué va! Lo importante es tomar lo malo y mejorarlo ¿No crees?
-Sabes que creo…que estás usando una psicología inversa extremadamente barata.- le contestó Remus con indiferencia.
El chico la miró con cara de que no se tragaba nada. Ni una sola palabra. Trinity reculó rápidamente. Ok, lo admitía, Lupin era demasiado inteligente como para caer en estúpidos jueguitos que atentaran contra su ego de macho alfa. Al parecer eso solo funcionaba con Black, así que la técnica de Charlie no aplicaba para este caso. Afortunadamente, ella ya había previsto esto, así que decidió agotar su último cartucho. Lanzó una pequeña plegaria antes de ejecutar su última jugada maestra. "¡Ilumíname, Dios de las basuras psicológicas y ayúdame a darle en el clavo a los traumas de Lupin!" Sin embargo, no necesitó mentir, porque en realidad, sabía lo que tenía que decir.
-Ya, hablando en serio, Lupin.- Trinity se puso seria. Remus la miró con atención.- ¿Sabes cuál es tu problema? Que eres poco intenso. No me mires así, no hablo solo de cómo besas, si no de ti en general. No te involucras con nada ni con nadie. Nunca te he visto ponerle pasión a nada…eres cómo… ¡un ente! Nunca te enojas, nunca estás demasiado feliz, nunca estás triste, nunca peleas… no sé. ¿No te jode ser tan controlado?
Era lo que ella siempre le reprochaba. Lo que hacía que, a su juicio, Lupin fuese aburrido, desconfiable y cínico. Lo que, en el fondo, siempre había querido preguntarle.
-Es como si siempre te estuvieras reprimiendo. Debe ser terrible vivir así.
No supo exactamente qué pero, de seguro, algo bueno tuvo que haber dicho para que Remus pusiera esa cara. En realidad no era un gran cambio de expresión, era apenas perceptible, pero ahí estaba, la ceja derecha levemente alzada y dos finas líneas en la frente. Era la expresión que Lupin ponía cuando algo comenzaba a hacerle sentido. La misma que ponía cuando empezaba a comprender alguna materia nueva o cuando un encantamiento comenzaba a salirle de forma adecuada.
-¿Y desde cuando eres tan conocedora de lo que hago y dejo de hacer? – Le espetó Remus con más dureza de la que quería.- ¿En qué momento te transformaste en mi terapeuta? Tú no sabes nada de mí, Xavier, me ves en clase y últimamente coincidimos más de la cuenta, nada más. Te recomiendo que, si quieres mantener la insipiente simpatía entre nosotros, no vuelvas a meterte en lo que no te importa. Buenas noches.
Y a pesar de que su tono de voz fue duro, Remus se levantó del asiento con total tranquilidad y le soltó el "Buenas noches" de forma cortés y educada. Tenía que ser una broma, ese tipo estaba más desequilibrado mentalmente que ella misma ¿Cinco minutos antes le estaba metiendo mano y luego le regaña diciéndole que se meta en sus propios asuntos?
-¡Ah sí, Lupin! ¿Sabes cuál es tu otro problema?- le gritó Trinity desde el otro lado de la (a esas alturas) desierta sala común. Y conteniendo toda su ira agregó.- ¡Que eres un jodido bipolar! ¡Consigue tratamiento, desgraciado!
Ok, no contuvo del todo su ira. No la contuvo para nada. Lo observó perderse escaleras arriba y lo odió más que nunca. Lo detestó con toda su alma porque no podía comprender como el ser más calmado de la tierra podía enfurecerla y calentarla en la misma magnitud. Quizás era magia oscura, deberían encerrar en Azkaban para siempre a ese demoníaco de Lupin. Por su bien y el de toda la humanidad.
Cuando James llega a su habitación entra en silencio, porque cree que estarán todos durmiendo. Sin embargo, grande es su impresión cuando ve que aún hay luz y que solo Remus está recostado en su cama. No hay nadie más. Peter no ha regresado y, al parecer, Sirius tampoco.
-¿Cómo estás, camarada? Yo vengo de maravillas, tengo un notición que no podrías imaginar ni en un millón de años.- James desborda emoción cuando habla. Remus parece no prestarle atención, está recostado en su cama mirando el techo como si fuese lo más interesante de la tierra.- Oye… ¿me escuchaste? Es algo sublime, de veras… ¿Estás respirando?
-Me enrollé con Xavier y fue increíble.- le soltó Remus cómo si no dimensionara la magnitud de sus palabras. A James se le abre la boca como si se tratara de un buzón.- Ahora sí, dime, ¿que querías contarme?
-¿Tú estás consciente de lo que acabas de decirme?- James recupera el habla después de varios intentos y parece enojado.- Eres un egoísta, Remus,¡ yo quería contarte primero mis buenas nuevas y tú vas y lo arruinas todo soltándome una bomba! Así que solo para joderte, ahora te lo diré yo: ¡besé a Lily y fue astronómico!
-¿Estaba bajo un imperius?- le preguntó Remus sentándose en la cama del golpe y con los ojos muy abiertos.
-¿Qué? ¡Claro que no!
-¿Atada de pies y manos, colgando boca abajo?
-No…
-¿Drogada? ¿Ebria? … ¿Ambas?
-¿Quieres parar? ¡Hombre, pero que poca fe me tienes!- le espetó James enojado arrojándole el zapato que se acaba de quitar. Luego agregó algo avergonzado.- Aunque sí, debo admitir que estaba algo borracha, pero juro que solo un poco…
No se dan más detalles. Remus y James siempre han mantenido el límite de la privacidad en la que ninguno de los dos hace preguntas innecesarias. Sirius es generalmente el que pregunta los "detalles sucios y sabrosos" de cada situación y deben admitir que es más fácil hablar de esos temas cuando está él, pero, ahora que no se encuentra ahí, ninguno de los dos se atreve a ahondar un poco más en las confesiones del otro. Aunque se mueran de ganas.
Afortunadamente, escuchan pasos en el pasillo y la puerta que se abre silenciosamente. Es Peter y los miró sorprendidos.
-¿Aún en pie? ¡Creí que estarían dormidos!- les dice con alegría.- Mejor así, porque tengo el agrado de comunicarles que… ¡fui desvirgado!
-Por Merlín, Wormtail, ¿No puedes decirlo de manera más digna?- le pide James aún enojado por las preguntas de Remus acerca de su increíble incursión en los labios de Lily.
-Em… que te parece: ¡por fin le vi el ojo a la papa!- le preguntó Peter con una sonrisa.- ¿No?
-¡Olvida eso, Wormty!- le dijo Remus con una sonrisa palmeándole la espalda.- Me alegro que todo saliera como esperabas.
-¡Fue genial, absolutamente genial!- dijo Peter aún emocionado.
-¿Qué es lo que fue genial?- Sirius acababa de entrar en la habitación. No sabía muy bien de que hablaban sus amigos, pero las caras que traían le indicaba que se había perdido de algo.- Veo caras culpables, colegas. ¿Alguien necesita confesar algo?
-¡Yo! ¡Yo! ¡Por favor, yo!- chilló Peter saltando y alzando las manos como si estuviera en clases.
Sirius, Remus y James tuvieron que escuchar tres veces de principio a fin la historia de cómo Peter había perdido la virginidad. Contó que habían paseado por los jardines, y, luego de un pequeño pic-nic con fresas y vino blanco, por fin las cosas se pusieron interesantes. Tuvo un poco de miedo, porque Sophie no parecía muy convencida al principio, pero afortunadamente logró persuadirla.
-¿Ella no quería y la obligaste?- preguntó Remus con desdén.
-Dicho así suena terrible, Rem.- le contestó Peter avergonzado.- No la obligué, solo la convencí…
-Aún así no me parece bien. Si ella no quería no debiste haberla presionado.- insistió el licántropo negando con la cabeza.
-Concuerdo esta vez con el mojigato de Remus.- aceptó Sirius.- lo peor que puedes hacer es presionar a una chica para tirar, Peter.
-¿Y tú desde cuando eres tan considerado con las chicas?- le preguntó James sorprendido.
-¿Quién habla de consideración con las chicas? ¡Hablo de tener posibilidades de volver a tirar!- Remus y James se golpearon la frente y Peter lo miró como si fuese el gurú del conocimiento sexual.- Piénsalo de este modo, Pete. Si la chica en cuestión no quería hacerlo y lo pasa mal su primera vez, lo que probablemente será así, ¡te odiará el doble! Y olvida que accederá nuevamente a darte sexo…
-¡Oh, Merlín! Es cierto…- Peter casi lo miraba con veneración.- ¿Qué haces tú cuando estás en mi situación?
-¿Yo?- preguntó Sirius con fingida sorpresa.- Querido Pete, yo no estaría jamás en tu situación, porque tengo dos principios inquebrantables, intranzables e incuestionables, los cuales, tú has violado por completo…
-¿Y cuáles son?- preguntó Peter a punto de orinarse de la emoción.
-Principio número uno: Jamás tengas novias formales. Y cuando digo novias formales, me refiero a las que te duran más de un mes y que comienzan a sorberte el seso con tonterías cómo: "No salgas hoy con tus amigos, tienes que pasar más tiempo conmigo".- Explicó Sirius.- Cuando aceptas eso, amigo mío, te has condenado.
-¿Eso significa que debo dejar a Sophie?- preguntó Peter abatido.
-No le hagas caso, Pete.- interrumpió James dirigiéndose a su pequeño amigo, quien parecía verdaderamente contrariado con la información que recibía de Sirius.- Hay chicas por las que vale la pena hacer algunos sacrificios. Algunas novias son una peste, es cierto. Pero si la chica es la correcta, no hay problemas con el noviazgo.
-¿No hay problemas con el noviazgo?- preguntó Sirius incrédulo.- ¡Pero si el noviazgo es la última forma de esclavitud permitida socialmente! Y si no me crees, pregúntale a Remus, ¡él es un alma libre igual que yo! ¿No es así, Mooney?
-La verdad es que el noviazgo no es un tema que me quite el sueño.- Aceptó Remus con su normal tono conciliador.- De todas formas no existe ni existirá la chica correcta para mí, así que afortunadamente tener novia nunca será tema, al menos en lo que a mí respecta.
-Una clásica respuesta muy Remus. Sin tomar partido de ningún lado.- soltó irónicamente Sirius. Remus frunció el ceño ante esas palabras, recordando lo que le había dicho Xavier en la sala común. - En fin, no hubo consenso con mi primer principio, pero sin duda estarán todos de acuerdo con el segundo: Nunca involucrarse con chicas vírgenes.
-Totalmente de acuerdo.- apoyó Remus esta vez.- Chicas vírgenes, jamás.
-¿Se dan cuenta? El empollón del grupo está de acuerdo conmigo esta vez.- exclamó Sirius haciendo un baile de la victoria.- ¿Necesitan más pruebas de qué tengo razón?
-¡Nuevamente ignóralos, Pete!- dijo James, al ver por segunda vez la cara de contrariedad de Peter.- Si la chica te gusta y la quieres, no tiene nada de malo que sea virgen, es más, ¡puede que sea hasta mejor!
-¡Solo lo dices porque tu pelirroja pecosa debe ser virgen aún!-Chilló Sirius picándole.-Con esa cara de niñita estudiosa, dudo que alguien le haya hecho el favor…
-No tiene cara de niñita estudiosa, ¡tiene cara de señorita! Lo que es muy distinto. – Saltó inmediatamente James a defender a la pelirroja.- Además ¡Por supuesto que Lily debe ser virgen! ¡No podría ser de otra manera! Y solo para que lo sepas, a pesar de ser virgen, ¡besa como los dioses!
-¿La besaste?- Preguntaron Sirius y Peter. El primero saltó de la cama por la sorpresa y el segundo dejó caer los libros que tenía en las manos para cambiar de sitio.
-¡Así es! ¡La besé y ella me besó de vuelta! Y fue sublime…- dijo soñadoramente James. Luego añadió con malicia.-Y eso no es todo, señores. ¡El buenito de Remus se enrolló con la fiera de Xavier!
-¿Qué tu qué?- preguntó Sirius quien se había vuelto a acomodar en la cama, pero nuevamente saltó por la sorpresa.- ¿Qué les pasa a todos? ¿Es el día nacional de enrollarse con mujeres dementes?
-¿Qué tal con Xavier? ¿Debe ser una salvaje, no?- preguntó Peter con tono libidinoso.
-¡Eso que importa, Peter!- Chilló Sirius enojado.- ¡Son unos traidores! ¡Están durmiendo con el enemigo!
-Ehh… te recuerdo que ese es justamente el plan, Sirius.- dijo sarcásticamente Remus.- Seducir al enemigo, ¿recuerdas?
-¿No estarás enojado porque a ti Mirage no te hizo caso?- James se cruzó de brazos y con una sonrisa irónica en los labios continuó.- ¡No lo puedo creer! ¡Todos anotamos, menos Sirius! ¡Hasta Peter! ¡Es un fracaso épico!
James rueda por el piso riéndose. Sirius se le tira encima gritando "¡cuatro ojos de mierda!". Peter comienza a animar al más puro estilo arbitro de pelea de pesos pesados, golpeando el piso y contando hasta diez cada vez que uno de los dos cae. Remus los observa desde lejos con una sonrisa en los labios.
Una noche más en la habitación de los merodeadores. Algunos más ganadores que otros, pero merodeadores al fin y al cabo.
Cuando Charlie llega a la habitación, Lily y Trinity ya están ahí. Ninguna de las dos se habla. Lily está recostada con un libro en las manos, pero sus ojos están fijos y hace quince minutos que no pasa la página, por lo tanto es obvio que no está leyendo. Trinity está sentada en el alfeizar de la ventana y Charlie juraría que tiene serias intenciones de tirarse por ella en cualquier momento.
-Vaya caritas de funeral…- preguntó Charlie con una sonrisa.- ¿Quién se murió?
Trinity se volteó, se bajó de la ventana y la miró con gravedad.
-¿Quieres saber quién se murió? ¡Pues el plan murió! ¡Se fue a la mierda!- Trinity caminaba por la habitación y parecía ligeramente trastornada.- Yo no puedo continuar con esto…
-¿Estás loca? ¡Esto fue idea tuya! – Charlie no entendía nada.- ¡no puedes renunciar así ahora que nos tienes metidas hasta el maldito cuello! ¡Vamos, dile algo, Lily, por Merlín!
-Yo…- Lily parecía contrariada y a punto de ponerse a llorar.- Yo, no sé… estoy tan confundida….
-¡¿Pero por qué?!- Charlie estaba atónita.- Comienza a dar resultados, ¿no lo ven? ¡Hoy Black me mostró la sala de los menesteres! ¡Y nos llevamos bien, de veras! Es cosa de tiempo para que me entere de más cosas… ¡lo mismo pasará con ustedes!
-¿La sala de los menesteres?- exclamó Lily sorprendida y recuperando algo de emoción.- ¿La verdadera? Pero… ¡incluso en los libros dudan de su existencia!
-Ellos ya lo saben, Charlie.- Le contestó Trinity enojada, al ver que Lily comenzaba a recuperar la motivación.- ¡Lo saben y están contra-atacando con todo!
-¿Ah sí?- preguntó sarcásticamente Charlie mirándose las uñas.- Pues yo no he tenido ningún problema para manejar a Black, Triny… sí tú no estás siendo capaz de mantener el control frente al empollón de Lupin, ¡ese es tu problema!
-¡Ustedes no entienden!- chilló Trinity desesperada.- No puedo acercarme más a Lupin. Está loco, ¡se los juro! Está constantemente probándome y retándome…me lo está poniendo muy difícil y con él jamás podré enterarme de nada ¡es una maldita tumba!
Trinity seguía despotricando por toda la habitación, echando maldiciones e improperios, pateando lo que encontraba en su camino y golpeando las paredes. Charlie la miró un rato y perdió rápidamente el interés en ella, mientras se dirigía a Lily.
-¿Qué ha detonado la crisis?- preguntó con perspicacia a la pelirroja.- ¿se enrolló finalmente con Lupin?
-Sí…- le confesó Lily cabizbaja.- Me lo dijo antes de que llegaras… ¿Cómo lo supiste?
-Era obvio.- le contestó la rubia quitándole hierro al asunto.-Sabía que pasaría más temprano que tarde. Es obvio que algo tiene ese tarado que hace que Triny se trastorne por completo…
Charlie observó a Lily. Esta apenas le miraba a los ojos, se retorcía el cabello y estaba levemente sonrojada. La rubia comprendió todo y se llevó la mano a la boca, demasiado sorprendida. Es que no lo podía creer. ¡Qué bombazo!
-¡No, Lily, tú no!- La pelirroja la miró con cara de circunstancias y asintió con la cabeza.- ¡No lo puedo creer, te metiste con Potter!
-Sí, anda, grítalo más.- Le regañó Lily picada y agregó con sarcasmo.- Creo que Dumblendore en su despacho aún no lo escucha del todo…
-Ok…no sé cuál es tu excusa, Triny, pero puedo decir en defensa de Lily que ella estaba ebria y que Potter la acosa… cualquiera cede así…- opinó Charlie, y luego preguntó con curiosidad.- ¿Tú que puedes decir en tu defensa?
-¡Que Lupin está demente! ¡Loco, trastornado!- chilló Trinity, perturbada.- ¡Y él también me acosa, solo que lo hace mentalmente! ¿Sabes lo sexy que es tener a un prefecto empollón y buenito hablándote constantemente de sexo? Te lo juro, tiene su morbo…No puedo seguir con su jueguito o terminaré perdiendo la poca dignidad que me queda…
Trinity ya había terminado su monologo auto-destructivo. Lily estaba a punto de arrancarse los mechones de cabello de tanto retorcerlo. Ambas miraban nerviosas a Charlie.
-¿Qué? ¿Se les contagió la ineptitud a través del intercambio de fluidos con esos abortos de la naturaleza?- les soltó la rubia, cruzándose de brazos enojada.- Se enrollaron con ellos… ¿y qué? ¿Cuál es el jodido problema? ¿Por un puto besito van a mandar todo el plan a la mierda? ¡Pues no lo permitiré, menos ahora que empezamos a ver resultados! Así que vayan recomponiendo sus dignidades y pongan su mejor cara mañana cuando los vean. ¿Oyeron?
Lily y Trinity se quedaron de una pieza. No estaban acostumbradas a que la simpática y despistada Charlie tomara el liderazgo y se mostrara tan persistente.
-Bien… ahora que hemos aclarado las cosas…- Charlie dejó su tono duro y mordaz, para adoptar uno curioso y entusiasmado.- ¿Qué tal estuvo? ¡Quiero saberlo todo!
-Espera… ¿no estabas molesta porque habíamos caído en la tentación?- preguntó Lily sin comprender.
-No me molesta que se hayan enrollado con ellos… ¡ni siquiera me importa si se los tiran!- dijo Charlie con total soltura.- Lo que me molesta es que quieran echar todo por la borda solo eso… vamos, ¡es una tontería al fin y al cabo!
Lily y Trinity se miraron. ¡En realidad… era una tontería al fin y al cabo! Soltaron una risita nerviosa que acabó convirtiéndose en carcajada. ¿Por qué tanto escándalo? Charlie tenía razón, no significaba nada y no tenía por qué perder la cabeza ni menos la compostura… ¿Cierto?
Las chicas se quedaron conversando hasta tarde, Trinity y Lily contando los detalles sucios entre golpes de almohada y risas, y Charlie hablándoles de la sala de los menesteres y lo genial que era. La conversación finalmente acabó con la pelirroja corriendo al baño a vomitar y con Charlie quedándose dormida sentada en el suelo mientras esperaba que Lily desocupara el baño.
Trinity se queda tirada en su cama pensando. No puede pegar un ojo en el resto de la noche, pero no es por Lupin, lo jura. Ni siquiera piensa en él… más de tres veces por minuto.
Toc, Toc, Toc. La puerta primero es golpeada con sutileza. Luego es prácticamente aporreada. ¿Por Merlín, quien mierda golpea tan fuerte? Charlie abre un ojo cómo puede y echa una mirada a la habitación. Lily está tirada en su cama, con ambos pies apoyados en el suelo (consejo que le traspasó Charlie, cuando la pobre pelirroja se levantaba a vomitar por quinta vez consecutiva). Trinity también duerme, entre el espectáculo de amigas ebrias y su propia mente atormentada, seguro no me pegó un ojo en toda la noche.
Tocan la puerta de nuevo. Charlie se levanta enfurecida, pero entonces… ¡MIL DEMONIOS! Se agarra la cabeza con ambas manos, se le está partiendo. Jura que a quien sea que esté tocando la puerta le va a partir el culo a patadas. Abre la puerta. ¡Sorpresa!
-¡Black!- Charlie apenas puede mantener los ojos abiertos, la luz hace que la cabeza le duela aún más.- ¿Qué mierda quieres?... ay, por Merlín, mi cabeza…
-Buenos días a ti también, rubia querida.- le dijo él con una sonrisa que la hizo sentirse inmensamente indigna. El maldito venía recién duchado, con el pelo aún húmedo, oliendo a su perfume y fresco cómo lechuga, mientras ella se apoyaba en el marco de la puerta sujetándose la cabeza, los ojos entrecerrados, el maquillaje de la noche anterior corrido, la misma camiseta que llevaba en la cita y solo con ropa interior abajo. Pero al demonio, tendría el resto de la vida para verse bonita, ahora le dolía la cabeza.- Tienes una cara terrible y me imagino que te sientes tan mal como te ves. Sin embargo, debo reconocer que me encantan tus bragas.
-Sí, lo que digas. Luego te las regalo, si quieres. Ahora dime, que mierda haces aquí a las…- Charlie mira su reloj de pulsera y abre los ojos desmesuradamente.- ¿Ocho de la mañana? ¿Tú estás demente? No me contestes, ya sé la respuesta…Hasta nunca, Black.
Va a cerrar la puerta, pero el chico la afirma antes de que lo haga.
-¡Eres terrible, Mirage! ¡Lo peor que he conocido!- dijo el moreno mosqueado. Extrajo un pequeño frasco de su bolsillo y se lo pasó con cuidado.- Es la poción anti-resaca que te prometí ayer. Tenía que traértela ahora para que te la bebas, si no, a las nueve querrías cortarte la cabeza. Lo sé por experiencia, el ron de grosellas es terrible.
Charlie lo mira atónita, mientras él sigue dando explicaciones. Se apoya en la puerta y a pesar de que se le parte la cabeza, sonríe.
-Solo debes beber la mitad del frasco, sin embargo, te lo traje lleno para que le des la otra mitad a esa pelirroja alcohólica que tienes por amiga, dile que… ¿por qué me miras así?- Sirius interrumpió su verborrea de explicaciones contrariado sin entender porque la rubia le miraba casi con cara devota.
-¿Esta técnica la usas a menudo para seducir chicas?- preguntó Charlie sin dejar de sonreír.- ¿Les llevas pociones anti-resaca a todas?
-¿Estás loca? ¿Sabes lo que cuesta preparar esta porquería?- le contestó el moreno ofendido. Vio la sonrisa burlona de la rubia y se dio cuenta de que estaba quedando como un tarado.- Aunque claro, no es que haya preparado esta poción especialmente para ti.- Mentira.- La tenía hecha de antes.- Mentira.- Me sobró de una vez que había preparado para mi.- Mentira.
Charlie sonrió, le hizo un ademán para que se acercara y le susurró al oído.
-¿Sabes qué?- le preguntó y agregó con complicidad.- Creo que estás loco por mí.
Sirius soltó una carcajada sarcástica.
-No se lo digas a nadie, rubia.- le contestó siguiéndole el juego. Luego agregó con una mueca de fingida tristeza.- Por cierto, anoche fui el hazmerreír en mi habitación. Todos mis amigos tuvieron noches interesantes, menos yo…
-Bien. Ya que te anotaste unos puntos trayéndome la poción, te propondré algo.- Charlie sonrió descaradamente y agregó.- Quizás el próximo fin de semana, si es que no se te ocurre dejarme plantada de nuevo, podría darte algo para que tengas de qué jactarte con tus amigos…
-Tenemos un trato, Mirage.- le contestó el chico con fingida seriedad.- Ahora anda a beberte la poción y procura no emborracharte de nuevo sin mí.
-Nunca de nuevo.- Juró Charlie poniendo cara de inocencia.
-Ya me voy. Una rubia bonita, con cara de inocente y en bragas, es más de lo que puedo soportar. Te veo por ahí, Mirage.
Sirius gira sobre los talones con toda la elegancia que tiene y se desliza por la baranda de las escaleras hasta la sala común. Charlie entra en la habitación, preguntándose como rayos habrá logrado subir. Se bebe la mitad de la poción de un trago, y le deja la otra mitad a Lily en la mesita de al lado de su cama, con una nota para que se la beba cuando despierte. Luego se tira en la cama y cae en un sueño profundo.
Hola a todos, aquí tienen el capítulo 9! Cómo les expliqué en la publicación anterior, estoy en pleno proceso de mudanza, pero las cosas comienzan a asentarse. Afortunadamente tuve tiempo para avanzar la historia.
Agradezco enormente esos reviews tan increíbles, que me daban ánimos para escribir aún en medio del completo caos que reina en mi casa. Si se fijan, estos nueve capítulos transcurren en apenas una semana, por lo tanto, los cápitulos venideros comenzarán a abarcar periódos de tiempo más extendidos, puesto que si no, el fic se extenderá demasiado, y quizás a ustedes eso les canse o aburra.
Ahora, como siempre, (aunque de forma algo más reducida, puesto que estoy en un cyber xD) los saludos y agradecimientos correspondientes para todos y cada uno de ustedes!
Vale: me alegra volver a leerte! :) espero que este nuevo capítulo sea de tu agrado! en este no sembré dudas, puesto que más bien me dedique a aclarar las que quedaban del cap anterior! así que te doy un respiro solo por ahora, en el próximo te volveré a dejar con la duda, te parece? jajaja muchos saludos :)
Nat. B: Hola Nat, tú no fallas, siempre me comentas y yo agradezco eso, así que espero que esta pequeña dosis de Sirius sea de tu agrado, es que en el fondo es un tierno, pero veremos cuanto le dura. No sé si pueda resistir la presión de quedarse "retrasado" en comparación con sus amigos, creo que el próximo capítulo acorralará a Charlie en algún rincón y bueno... tú imágina el resto! ¿Olvidarme de ustedes? Imposible. Pienso más en ustedes que en mi madre xD pensándo si les gustará o no los rumbos desconocidos que toma la historia. ¡Éxito en tu regreso al trabajo! un gran abrazo y grande Soda (hay que decirlo) :)
Agus Potter: ¿Charlie matar a Sirius? Yo a veces creo que será al revés xD u bueno, ya veremos que hace Lily cuando tenga que enfrentar la dura realida de ver a Potter mirándola socarrónamente y pídiéndole otro besito. Podrás imaginartelo... ! muchas gracias por pasarte de nuevo, me alegra hacerte reír, especialmente, si es que lo necesitabas. Por cierto, y a modo de infidencia, amo tu acento argentino. Un gran abrazo :)
Anita: dile a tu madre que puede formar un club con la mía! el club de las madres con hijas locas! xD me llena de orgullo que mi fic cause esa reacción en ti! espero que te guste este nuevo cap! abrazoote! :)
Buri: bienvenido al fic! me alegra que te guste y espero leerte pronto de nuevo! ¿te lo leiste de una? ¡gran valor! jajaja saludos, ojalá te guste este cap!
Anna: Holaaa! ¿te ha gustado? GENIAL! ya sabes que ese es mi propósito al fin y al cabo, que lo disfruten! especialmente los que lo han seguido desde el primer capitulo. Gracias por tu paciencia, tu sinceridad y tu buena onda! no sabes como te lo agradezcoo! Un abrazo gigante, besosss! :) disfruta este nuevo cap!
Little Indulgence: JAJAJAJAJAJAA te juro que he muerto con tu comentario! Y no podría estar más de acuerdo, ellos sí que tendrán una vida sexual interesante! ¿amas la historia? pues yo amo que la ames! espero que te guste este nuevo capitulo y leerte nuevamente! como les he dicho a los demás lectores, si tienes ideas o cosas que te gustaría ver, no dudes en comentarlas! un gran abrazo!
Mac Snuffles: ¿te ha gustado la historia de Trinity? Volveremos a saber de eso, aún le quedan algunos golpes por recibir. Y yo creo que le habría encantado dejarse llevar, pero desgraciadamente Remus le ha echado el freno de mano! ¿que maldito, no crees? ¿Y Lily saldrán bien parada? pues no lo sé... habrá que ver cómo rayos reacciona cuando vea a James, sobria y frente a frente! me encanta que te haga reír y que la disfrutes, espero que este capítulo sea de tu agrado! un enorme abrazoooo! saludotes y te leo luegoooo :)
nos leemos pronto! EN EL CAPÍTULO 10! ¡cómo pasa el tiempo! y yo ya tengo 40 reviews...que emoción, ¿dónde está mi respirador artificial? la felicidad podría llevarme al paro respiratorio xD! gracias a todos!
