DISCLAMER: Aunque está demás decirlo, nada de esto me pertenece, salvo algunos personajes y las locas cavilaciones que aquí se presenten. Todo lo demás pertenece a J.K Rowling, quién creó esta fantasía que algunos se nos hace tan real, que casi forma parte de nuestra vida.
Enjoy!
Capitulo 13
"Madurar" encabeza la lista de todo lo que siempre he dicho que nunca haré. Está junto a "Enamorarse".
Llega noviembre de forma casi imperceptible, el primer periodo de evaluaciones para los alumnos de séptimo año se acerca y tiene a todos con los nervios de punta. Bueno a unos más que a otros.
Remus dedica prácticamente las tardes enteras a estudiar. Tiene horarios controlados y completamente esquematizados en los cuales se programa para prestarle la debida atención a todas las materias que cursa. En esas largas y tediosas horas que dedica a estudiar, generalmente coincide con Lily, quien a su vez, estudia con el mismo ahínco que él. En los últimos días, la pelirroja, de forma gradual, ha comenzado a acercarse a él hasta llegar al punto en que se sientan en la misma mesa, se interrogan el uno al otro y se ríen de los mismos chistes empollones. De más está mencionar que aquello no les gusta nada a James y Trinity.
James está cenando solo. Terminó la práctica de Quidditch antes de lo previsto y le duele cada jodido músculo de su cuerpo. Se acerca el enfrentamiento contra Ravenclaw y lleva reventando al equipo desde hace dos semanas para conseguir la victoria. Desgraciadamente, no tiene cabeza para pensar en otra cosa. Divisa a Sirius entrando al comedor, le hace señas para que se siente a su lado, pero no viene solo. Mirage revolotea a su lado, como es costumbre desde hace un par de semanas. James reprime una sonrisa, le gusta que Sirius esté así con una chica, no sabe precisamente cómo llamarle puesto que el moreno no permite que nadie le hable del tema, pero él le conoce y no necesita información para saber lo que pasa por su cabeza.
-Hola Potter.- le saluda Charlie con amabilidad.- ¿Por qué tan solo?
-Porque me has robado a mi mejor amigo, Rubia.- Le contesto James con fingida mala leche.- Él era mío completamente hasta que tú decidiste secuestrarle. Ahora comprendo que nunca fui suficiente para él, de seguro ha de ser porque no soy rubio ni tengo dos metros de piernas…
-¡Hey, para ahí!- se metió Sirius- Las piernas de esta Rubia no son asunto tuyo…
-Sirius tiene razón.- admitió Charlie sirviéndose puré. Y luego añadió.- Mis piernas no son solo asunto tuyo Potter, son asunto de toda la escuela. ¿Para algo las muestro, no?
James soltó una carcajada y miró con una mueca burlona cómo Sirius escupía el jugo y le decía a la rubia que tenía que comportarse como una mujer decente. Charlie le respondía que él jamás se había involucrado con mujeres decentes, y que por eso creía que esa era la manera en que debía comportarse. La pelea hubiese continuado si no fuera porque Trinity se sentó en medio de ellos descaradamente.
-Potter, pásame el budín de chocolate.- Pidió la morena secamente.
-¡Hola a ti también!- Le contestó James sarcásticamente. Y añadió con un deje de preocupación- No deberías comerte el postre antes de la cena, Xavier…
-Es un poco tarde para esa advertencia.- Dijo Trinity con malas pulgas, tomando por sí misma el budín.- Llevo casi un mes comiéndome el postre sin que haya cena.
Sirius soltó un silbido de admiración y Charlie se río. Todos sabían que la morena se refería a su tormentosa relación con Remus.
-Ya que lo mencionas…- comentó James como quien no quiere la cosa.- ¿Tienes alguna idea si tu postre sigue en la biblioteca con mi pelirroja infame?
-Sip.- contestó Trinity que comenzó a comerse el budín directamente desde la fuente y sin molestarse en servirse.- Desde las putas dos de la tarde.
-¿En serio?- se admiró Charlie.- ¿Cinco horas en la biblioteca? ¿Qué les pasa a esos dos?
-Cinco horas en la biblioteca.- Corroboró Trinity, que ya iba por la mitad del budín.- Y eso no es todo, los muy empollones se dan el tiempo de divertirse, se cuentan estúpidos chistes nerds y luego se parten de la risa…Hoy tuve la desgracia de escuchar uno mientras estudiaba con ellos y tuve que retirarme porque la vergüenza ajena no me dejó vivir…
-Bien dicho, Xavier.- Le apoyó Sirius palmeándole la espalda- Y en cuanto a Remus, no te preocupes, es normal que le ponga más atención a los libros que a las mujeres.
-¡Eso no es cierto!- Dijo Remus, que acaba de llegar acompañado de Lily. Y luego se dirigió a Trinity y le dio un fugaz beso en la mejilla.- ¡Hola, tú!
Trinity le hizo un ademán con la mano y siguió comiendo el budín como sí nada.
-¡Hola, pelirroja inteligente y estudiosa! ¡Por fin te veo!- Dijo James apartándose para hacerle espacio a su lado.- Me ha contado un pajarillo qué prefieres la compañía de mi traidor amigo Remus para pasar tus tardes en la biblioteca, en vez de la mía. La buena noticia es que estoy dispuesto a perdonarte siempre y cuando hayas pensado en mí por lo menos cincuenta veces…
-De hecho, Potter, para tu felicidad, sí pensé en ti…- dijo la pelirroja con una sonrisa encantadora, y luego agregó volviendo a ponerse seria.- Pero no cincuenta veces y tampoco por intención propia. Mc Gonagall quiere vernos después de la cena, lo cual me ha tenido profundamente intrigada toda la tarde…
-¿Quizás quiera decirnos que hacemos una linda pareja?- sugirió James con inocencia.
-No lo creo, Potter. Puesto que, en primer lugar, no somos pareja y en segundo lugar, tú no eres lindo.- le contestó la pelirroja reprimiendo una sonrisa burlona.
-Pff… estás en tu etapa de negación, pelirroja loca, nada más.- le contestó James desinteresadamente.
Cuando acabaron de cenar, Lily y James se retiraron velozmente rumbo al despacho de Mc Gonagall.
-Oye, Triny… ¿No quieres ayudarme con Historia de la Magia?- preguntó Charlie a su amiga.- Es que te juro, con tanta revolución de Gnomos ya no me acuerdo ni de cómo me llamo…
-De acuerdo, pero tengo los apuntes en la habitación.- Le contestó Trinity poniéndose de pie.- ¿Estudiamos allá?
Charlie asintió con la cabeza. Trinity hizo un gesto con la mano a modo de despedida, Remus frunció el ceño ante su frialdad. Sirius se quejó en voz alta:
-¿No te despedirás de mi, rubia? ¿No hay beso de las buenas noches?
-Soy un espíritu libre, Sirius. Además, te recuerdo que en más de una ocasión yo también me he quedado sin beso de buenas noches…
Dicho esto, ambas desaparecieron rumbo a las puertas del gran comedor.
-¿Te das cuenta como me usa esa mujer? ¡Estoy a completa merced de sus hormonas, demonios!- se quejó Sirius mirando a Remus, este se encogió de hombros.- Por cierto, no seré un maestro en cuanto al sentimentalismo femenino pero… ¿no te parece un poco cruel pasar las tardes estudiando y divirtiéndote con Evans, mientras Xavier mendiga tu atención?
Remus abrió los ojos con sorpresa. Esperaba un comentario de ese tipo de cualquiera, ¡de cualquiera, menos de Sirius!
-Vamos, Padfoot. Tú sabes que es complicado.- le contestó Remus en voz baja.- No puedo darme el lujo de sostener una linda y tierna relación como la que tienes tú con Mirage.
-¡Retira eso, maldito!- rugió Sirius amenazándolo con el dedo.- Yo no sostengo una linda y tierna relación con nadie. De hecho…
Sirius se quedó callado. Remus entornó los ojos.
-¿De hecho qué?- preguntó con curiosidad.- ¿Qué ibas a decir?
-No iba a decir nada…
-¡No mientas, Black!- le espetó Remus con una sonrisa.- Vamos, dímelo. Te prometo que no me voy a reír.
-Sí te reirás…
-No lo haré.- Le reiteró Remus con una mano en el pecho y otra en el aire.- Y además te juro que no haré chistes tontos…
-¿Lo juras solemnemente?
-Solemnemente.
-¿Lo juras por Xavier?
-¡No metas a Trinity en eso!- le advirtió Remus frunciendo el ceño.
-De acuerdo, de acuerdo… ¡ay, pero que carácter!- se quejó Sirius rodando los ojos. Luego adoptó una expresión culpable y habló en voz muy baja.- Besé a Charlie en nuestra cita a Hogsmeade…
Remus rodó los ojos, exasperado.
-¿Y tanto escándalo solo para decirme eso?- le espetó Remus decepcionado.- ¡Qué tontería!
-¡No es solo eso!-le contestó Sirius enojado. Tomó aire y habló nuevamente en susurros.- Besé a Charlie esa vez que salimos, hace casi un mes. Pero no hemos vuelto a besarnos desde entonces…
Remus abrió la boca sorprendido.
-¿Ni siquiera un besito?
-Nada.- repitió Sirius comenzando a exasperarse.
-Pero, pero…- balbuceó Remus confundido. Luego añadió acusadoramente.- ¡Entonces te has estado enrollando con otras chicas!
-No, eso tampoco…-le contestó Sirius adquiriendo un leve, un casi imperceptible rubor.
-¿Es en serio? ¡Por Merlín, eso un jodido record para ti!
-Baja la maldita voz, ¿quieres?- le pidió Sirius mirando a su alrededor, asegurándose de que nadie les oyera.
-De acuerdo, Señor Sirius "no me he comido nada en un mes" Black.- bromeó Remus soltando una carcajada. Sirius lo miró con cara de pocos amigos y el chico reculó en seguida.- Lo siento, fue un chiste tonto. Y… ¿Porqué no…ya sabes… Porque no llegan a eso? ¿Ella no quiere?
-Ya lo creo que ella quiere. Por Merlín, a veces es verdaderamente difícil no lanzarme sobre ella…
-¿Entonces qué mierda te detie…- comenzó a decir Remus, entonces comprendió y abrió enormemente los ojos.- ¡Tú eres el que no quiere!
-Te dije que bajaras la voz, desgraciado…- Dijo Sirius tapándole la boca.- Es cierto, yo no quiero enrollarme con ella…
-¿Pero cómo? es decir, qué rayos…- balbuceó Remus
-¡No quiero enrollarme con ella porque es virgen! ¿Entiendes?- le interrumpió Sirius soltándole la verdad una vez. Remus abrió la boca- Y no quiero enrollarme con ella porque, vamos Remus tú me conoces…la cagaré. De una u otra forma lo haré, y no quiero cagarla con Charlie, porque… es una buena chica ¿comprendes?
-¿Me estás tratando de decir que llevas un mes resistiéndote a caer en la tentación con una chica guapísima que te tira los tejos de forma descarada y evidente, solo porque es virgen y no quieres lastimarla?-le preguntó Remus de corrida y sin poder creerlo.
-Eh… sí. – titubeó Sirius. Y añadió.- Básicamente, eso es lo que te estoy tratando de decir…
-Sirius Black…- dijo Remus con parsimonia y poniéndole la mano en el hombro.- Es oficial. A todos tenía que pasarnos algún día.
Remus hizo un ridículo canto góspel que entonaba: "Aleluya".
-¿Qué cosa?- preguntó Sirius asustado.
-Madurar, amigo mío. Madurar.
-Eso es una soberana estupidez. Tanto estudiar te fundió el cerebro.- Le espetó Sirius, mientras Remus se partía de risa.- "Madurar" encabeza la lista de todo lo que siempre he dicho que nunca haré. Está junto a "Enamorarse". Así que, Remus "Me burlo de ti porque no te has comido nada en un mes pero soy demasiado cobarde como para acercarme a la sensual Xavier" Lupin, retráctate
-Te diré que haré, Black…-Remus se pone de pie lentamente.- no voy a retractar mis palabras pero…- Se cuelga al bolso ante la atenta mirada de Sirius.- ¡Correré en este preciso momento a buscar a los chicos para contarles tu nueva y miserable experiencia, a ver qué piensan!
Remus sale disparado riéndose. Sirius se para de un salto y sale detrás de él gritándole insultos y maldiciones.
-¡Oh, Señorita Evans, Señor Potter!- exclamó la profesora Mc Gonagall poniéndose de pie en cuanto los aludidos entraron a su despacho.- ¡Creí que ya no vendrían!
-Sentimos la tardanza profesora.- Se disculpó James con una sonrisa inocente.
-No, no, por favor. Es culpa mía, por el horario en que les cité.-Dijo la profesora, volviendo a tomar asiento e invitándolos a que ellos también lo hicieran.- Siento haber tenido que interrumpir su cena, pero ustedes comprenderán que mis horarios libres son extremadamente reducidos…
-Descuide, profesora. Alcanzamos a cenar.- le tranquilizó Lily con una sonrisa.- Y bueno. Usted dirá que necesita de nosotros.
La profesora asintió con la cabeza, abrió uno de los cajones que se ubicaban a su derecha y extrajo dos cajitas aterciopeladas de color rojo.
-Es para mí un gran orgullo poder anunciarles, que debido a su intachable historial académico y la representatividad que ambos implican en la casa Gryffindor, han sido seleccionados cómo los premios anuales de este año.
-¿Qué?- exclamó James mirando la cajita cómo si contuviera veneno. Y luego añadió ante la sorprendida mirada de Mc Gonagall.- Profesora, tiene que haber un error, usted… usted tiene que reconsiderarlo, de veras, beba un té de manzanilla y… y piénselo nuevamente, ¿sí? Yo… yo creo, sinceramente, que no soy su mejor opción.
James bajó la cabeza, avergonzado, ante la sorprendida mirada de Lily y de la profesora.
-Señor Potter. Ser premio anual de la casa Gryffindor es un honor inmensurable. Y por lo tanto, le aseguro que escoger a quienes lo merecen, es un asunto que me tomo con la debida seriedad.- Le contestó la profesora seriamente.- Es cierto que usted no ha tenido un historial conductual tan impecable como el de la señorita Evans, pero también es cierto, que no carece de aptitudes.
-Profesora, yo de veras agradezco este… eh, honor, como usted le llama.- dijo James soltando una risita nerviosa. Lily frunció el ceño. James endureció la voz y habló con más firmeza- Pero de verdad debo insistir, y sin intención de faltarle el respeto pero… Creo que mi amigo Remus Lupin, sin duda es un ejemplo de las virtudes que debe tener el premio anual de Gryffindor. Y usted sabe que no me refiero solamente al historial académico.
Desde luego no habla solo del historial académico. No habla solo de las notas o del estudio, eso no tiene ninguna relevancia. Le habla de lo otro, de lo importante. De los valores, del coraje, de sobreponerse ante la adversidad, de la fuerza… del hecho de siempre tener una palabra de aliento para los demás incluso cuando a él mismo le falta el aire, por Merlín, ¡Remus sí que es el jodido premio anual!
James habla con tal pasión acerca de su amigo, que Lily sospecha que hay algo que ella no está captando.
La profesora Mc Gonagall, no sonríe. No enseña los dientes y su rostro permanece impávido, inalterable. Pero James sabe que, en el fondo, ella está sonriendo. Sabe que en el fondo ella ha comprendido lo que quiere decirle. Sabe que Mc Gonagall ve en Remus, lo mismo que ve él, más allá del alumno ejemplar. Cuando la profesora le responde, su voz es considerablemente más dulce.
-Señor Potter, le aseguro que la elección del premio anual de este año, no fue una tarea fácil. Me tomó bastante trabajo y noches en vela. Le puedo asegurar también, que todo lo que usted me señala, yo ya lo consideré.- la profesora Mc Gonagall hizo una pausa y le miró directamente a los ojos.- Lo que usted ve en el señor Lupin, yo también lo veo, y créame, soy muy consciente de ello. Sin embargo, tengo una ventaja por sobre usted, y es justamente, que puedo verle a usted mismo, de la manera en que usted no lo hace. Y créame cuando le digo que lo que veo en usted, merece ser premiado.
James cerró la boca, abatido. Estaba claro que no convencería a la profesora. Asintió con la cabeza y abrió de una vez la cajita. Dentro de ella, una brillante placa dorada le deslumbró.
-Porten su insignia, a donde sea que vayan. Llévenla con orgullo.- Les dijo la profesora. James supo que se dirigía especialmente a él, puesto que Lily la miraba embelesada y contenía lágrimas de emoción.- Este premio generalmente es asignado a los prefectos. En este caso, usted señor Potter, no tiene esa categoría. Sin embargo, debe saber, que mientras porte esta insignia podrá tener las facultades de un prefecto y, por tanto, también sus responsabilidades. Confío en que la usará sabiamente.
James pensó que la última frase más bien sonaba a advertencia que a felicitación. La profesora continuó.
-Y para no quitarles más tiempo, señorita Evans, quisiera felicitarla también a usted. El señor Potter ocupó todo el protagonismo, como es usual en él…-Lily sonrió burlonamente al escuchar esas palabras de boca de la profesora y James hizo un mohín ofendido.- Y solo quería que supiera que es usted una de las alumnas más brillantes que he tenido a mi cargo y que estoy segura de que oiré grandes cosas sobre usted.
-Muchas gracias, profesora. No la defraudaré.- Susurró Lily con los ojos lagrimosos.
-Lo sé. Sé que ninguno de los dos lo hará.- La profesora hace un ademán con la mano y añade.- No quiero quitarles más tiempo, por lo tanto, si no tienen preguntas, pueden retirarse.
Ambos chicos asintieron con la cabeza y tomaron sus correspondientes cajitas. Cuando salieron del despacho, Lily soltó un pequeño grito de emoción.
-¡Por fin es mío!- dijo abriendo la cajita y mirando embelesada la placa. Y luego miró a James pletórica de felicidad- ¿Puedes creer que esto este pasado?
-No. Te aseguro que no puedo creerlo.- le contesto James secamente.
Lily frunció los labios y le miró con consternación. James se dio cuenta de que su tono había sido demasiado duro.
-Lo siento, Evans. Sé que tú estás feliz, pero yo de verdad no puedo estarlo.- Le confesó James dando vuelta al pasillo y sentándose en el alfeizar de una amplia ventana. Miró hacia afuera.- Es que… no puedo dejar de pensar en que Remus estaría tan feliz con este premio. Y que definitivamente se lo merece mucho más que yo.
Lily usualmente le habría contestado alguna pesadez, alguna broma malintencionada. Pero James habló con tal decepción que no pudo hacerlo. Se tragó su felicidad y se sentó junto a él.
- Potter…sin duda Remus debe haber sido un fuerte candidato a premio anual, y sin mentirte, siempre creí que se lo darían a él pero…- le dijo Lily buscando su mirada. James la esquivó.- Pero Mc Gonagall tiene razón, tú no careces de aptitudes, vamos, tienes excelentes calificaciones, te llevas bien con todo el mundo, lideras el equipo de Quidditch…
-¡Esas son tonterías, Evans!- le contestó James seriamente. Lily tragó saliva.- ¡Son estupideces! Las notas, hasta el Quidditch… ¡Remus tiene tantas cosas más importantes! ¡Lo que verdaderamente es importante!
Lily se quedó en silencio. Nunca había visto a James molesto. Nunca había visto a ese James, al James con convicciones, con opinión. Era bueno ver que existía.
-Siento hablarte así, no es culpa tuya. Es solo que… no sé.- Se disculpó James mirándole por primera vez.- Conozco a Remus y sé que este premio ni siquiera le importa, pero ¡aún así me revienta que no se lo entreguen a él! Eso es lo que me enoja, que no reconozcan todos sus méritos…
-Remus sin duda se lo merecía, Potter.- le dijo Lily dulcemente.- Pero eso no quita que tú también lo merezcas.
-¿Por qué?- le preguntó James contrariado.- ¿Qué vio Mc Gonagall en mí que no haya visto en él? ¡No hay nada, Evans!
-El hecho de que te entreguen este premio a ti, y que tú aún así desees que se lo hubiesen dado a tu amigo, ya habla bien de ti, Potter.
James la miró un segundo y luego asintió con la cabeza. No estaba del todo convencido aún. Lily le puso una mano en el hombro y buscó su mirada para darle una sonrisa de ánimo. Finalmente él también acabo sonriendo.
-Mejor volvamos a la torre, pelirroja anual.- le dijo James bajando del alfeizar y tendiéndole una mano para ayudarle a ella.- Ahora que somos premios anuales debemos dar el ejemplo.
Lily soltó una carcajada y cuando se volteó a recoger sus cosas vio sombras al final del pasillo. Entornó los ojos. Era Severus Snape. A Lily se le congeló el corazón por un segundo en cuanto vio que el Slytherin le hacía una disimulada seña para que se acercara. Afortunadamente James no le había visto puesto que seguía hablando acerca de transformarse en el nuevo reformador de Hogwarts y enseñarle a Sirius buenos modales de comportamiento.
-Escucha, Potter.- Le dijo Lily con una sonrisa nerviosa.- Yo… tengo cosas que hacer antes de volver a la torre.
-¿A esta hora?- preguntó James preocupado mirando su reloj de pulsera.
-Sí, es que, tú sabes, el día se me hace tan corto…- se disculpó Lily disimulando el nerviosismo mirando hacia otro lado.- Tengo que pasar por la biblioteca, urgentemente.
-¿Te acompaño?- le preguntó James frunciendo el ceño.- No deberías andar sola…
-¡Ah, vamos, Potter! ¡Por favor!- se quejó Lily.- ¡Estamos en Hogwarts! Y además soy prefecta, nadie se mete con los prefectos.
-De acuerdo.- James se encogió de hombros, no quería irritar a la pelirroja. Luego pareció recordar algo- Por cierto, no te felicité por ser premio anual. Es lo que siempre quisiste y lo lograste. Ven, déjame darte un abrazo, pelirroja infame.
James la atrajo hacia él y la estrechó en un abrazo, antes de que la pelirroja pudiese alegar que quería conservar su espacio personal. Una vez hecho, Lily enterró la cara en su cuello. Era cálido, olía bien… nadie le había abrazado así. Luego recordó a Snape mirándole desde las sombras y sintió una pequeña punzada de rabia por tener que separarse de James para ir con él.
-Felicidades a ti también, no es lo que querías pero, aún así es un gran logro.- le dijo Lily con una sonrisa incómoda. Luego alzó la voz para que Snape le escuchara.- Yo estoy en realidad, muy feliz. Ganar el premio anual siendo solo una pobre sangre sucia es un gran mérito.
James frunció el ceño, notoriamente molesto.
-No vuelvas a decir esa estupidez, Evans. Es una expresión horrible, sobre todo si la usas para referirte a ti misma. Te pido que jamás vuelvas a mencionarlo en mi presencia o tendré que creer que no eres tan inteligente como pareces.
Lily asintió con la cabeza, reprimiendo una sonrisa. James le besó fugazmente la mejilla y se retiró velozmente, antes de que la pelirroja pudiese decirle algo. Lily suspiró, se armó de valor y se dirigió al final del pasillo. Snape por fin salió de las sombras.
-Así que es verdad lo que dicen…-le espetó Severus sin siquiera saludarla y agregó ácidamente.- Ahora te juntas con esa bosta arrogante. Qué encantador.
-Ya me junté una vez contigo, Snape. Así que estoy curada de espanto.- le contestó Lily con frialdad.- Ahora dime qué quieres, porque he tenido un día genial y no quisiera que se arruinara con tu presencia.
-Hoy escogían a los premios anuales de las casas.- Le explicó Severus con dureza.- Imaginé que tú serías uno de ellos, así que decidí esperarte fuera del despacho de Mc Gonagall para felicitarte. No contaba con que tu nuevo amiguito se me adelantara…
-Para tu información, Snape. Potter no vino a felicitarme.- Le contestó Lily cruzándose de brazos.- El vino conmigo porque también lo nombraron premio anual.
Severus abrió los ojos sorprendido y esbozó una irónica sonrisa.
-Vaya. Cuánto han bajado los estándares de tu casa…
-¿Sabes qué? Nunca debí haberte hecho caso, debí haberme ido con Potter.- le interrumpió Lily haciendo ademán de irse.
-¡Espera, Lily! No quería ofenderte.- le dijo Snape acercándose un poco más a ella.- De veras, quería felicitarte.
-Bien, pues ya lo hiciste. ¡Ahora, adiós!
Severus la cogió por los hombros para detenerla, Lily se deshizo de sus manos rápidamente con expresión furiosa.
-También quería preguntarte una cosa, aunque de seguro está demás hacerlo, después de lo que vi.- Le dijo el Slytherin recuperando la compostura.- ¿Es cierto que eres amiga de Potter y compañía?
-No es asunto tuyo.- Le espetó la pelirroja aún molesta.
-Sí lo es. Lo es, Lily. Porque aún me importas y aún me preocupo por ti.- le contestó Severus mirándole intensamente.-
-¿Sabes qué? ¡No tienes por qué hacerlo!- le chilló Lily furiosa. Le ardía la sangre y sentía que la saliva le ebullía en la boca, incitándole a decir todo lo que lo no pudo decirle cuando le traicionó.- ¿Qué si me junto con Potter? ¡Dime! ¿Qué mierda te importa si incluso me tiro a Potter? No es asunto de tuyo, pero en caso de que desees quedarte tranquilo, puedes hacerlo. Ya escuchaste como me trata, ya escuchaste lo que dijo cuando me referí a mi misma como "Sangre sucia"… Podrás decir lo que quieras de Potter, ¡lo que se te de la maldita gana! Pero puedes tener la certeza de que a pesar de todo eso, siempre estaré mejor con él que contigo.
Snape abrió los ojos escandalizado. Frunció los labios y arrugó el ceño. La piel pálida había enrojecido un tono, y entonces Lily supo, tubo la completa seguridad de que ya no quedaba nada del Severus que alguna vez conoció.
-Quien te viera y quien te ve, Lily.- le espetó Severus en un susurró colérico, sus palabras destilaban odio puro.- Tan confiada, tan entregada a Potter. Tan dócil… Me decepcionas profundamente, creí que estabas hecha de una madera más fuerte. Pues bien, ya que conoces a Potter tan íntimamente y depositas tan plenamente en él tu confianza, supongo que sabrás a que se dedica con sus amigos las noches que desaparecen, todos los meses…
Lily frunció el ceño. Sentía los ojos acuosos y un nudo en la garganta a causa de la impotencia.
-No lo sé. Y tampoco me interesa.- le contestó Lily tratando de aparentar tranquilidad.- Somos amigos, no novios.
Severus soltó una amarga carcajada.
-Pues bien, querida Lily. Toma un consejo del único amigo sensato que has tenido en la vida, ¿quieres?- Le dijo Severus poniéndose una mano en el pecho, se acercó sonriéndole. Cuando estuvo a un palmo de distancia su rostro se endureció y le susurró fríamente.- Obsérvale mañana por la noche, no le pierdas de vista. Si eres lo suficientemente lista, quizás te enteres de una cosa o dos, acerca de tus nuevos amiguitos. Buenas noches, Lily.
Y antes de que Lily pudiera reaccionar, se encontró sola en el pasillo. Envuelta por la oscuridad, con el corazón latiéndole más rápido que nunca, el aliento congelado en la boca y una confusión más grande que el castillo mismo.
-¡Ahí estas, Lils!- Charlie se arrojó sobre ella nada más le vio entrar por la puerta.- ¡Me has tenido metida desde la cena!
-Y a mí me has tenido aguantándola todo este rato.- añadió Trinity sarcásticamente señalando a Charlie.- Intenté explicarle la revolución de 1512 de los gnomos, pero cada vez que le preguntaba algo, me contestaba: "¿Qué crees que le dirá Mc Gonagall a Lily?" Así que hazme un favor y contéstale de una maldita vez para ver si consigo enseñarle algo…
Charlie soltó un bufido, claramente ofendida. Luego miró a Lily y se emocionó nuevamente.
-¿Y bien? ¡Anda, deja el jodido suspenso y dinos de una vez!
Lily parpadeó confundida, en su cabeza aún le taladraba la voz de Snape y su desagradable advertencia acerca de los merodeadores. "Solo intenta hacerte sentir insegura", se dijo a sí misma. Sabe que Snape le tiene un odio excesivo a James, y sabe también que recurriría a cualquier artimaña con tal de impedir que se juntara con él. La insistente voz de Charlie le sacó de sus pensamientos.
-Lo siento, Charlie. Estoy algo ida… ¿Qué me decías?
-Te decía que me contaras que rayos te había di…
-¿Te pasa algo, Lily?- Trinity interrumpió a la rubia con voz preocupada.
Lily apartó la mirada, sabía que Trinity era extremadamente intuitiva. No quería contarles el episodio con Snape.
-No, no, ¡estoy muy bien!- les contestó fingiendo una sonrisa.- Es solo que aún estoy algo impactada… ¡Mc Gonagall me nombró premio anual!
-¿Y qué tiene eso de impactante?- preguntó Charlie rodando los ojos.- ¡Ni qué hubiese sido un misterio muy grande! De todas formas, ¡ven aquí, déjame darte un abrazo!
La rubia le plantó un sonoro beso en la mejilla con una sonrisa radiante. Trinity también se acercó a felicitarla, aunque en sus ojos brillaba la duda. Lily no pudo sostenerle la mirada.
-Y eso no es todo…- les contó la pelirroja, mientras buscaba su pijama.- ¡Potter es el otro premio anual!
-¿Qué?- preguntó Trinity sorprendida.- ¡Siempre creí que se lo darían a Remus!
-Sí, bueno. Anda tú a saber que pasa por la cabeza de Mc Gonagall…- dijo Charlie sin sorprenderse demasiado.- Quizás encuentre más guapo a Potter que a Lupin…
-Charlie, tú eres la única que escogería un premio anual teniendo como criterio de selección cual de los candidatos es más guapo.- le contestó Lily con sorna, entre risas.
Media hora después, las tres ya estaban en sus camas. Al día siguiente tenían el examen Historia de la Magia. A pesar de eso, Lily no pudo dormirse hasta bien entrada la noche.
No podía dejar de pensar en las palabras de Snape.
Trinity llega esa tarde a la sala común completamente cansada. Exhausta. Siente que no tiene fuerzas mentales ni físicas cómo para soportar nada más por ese día. Divisa a Remus recostado en el sofá más apartado de la sala.
-¡Hola!- dijo saludó la morena sentándose junto a Remus, pero en cuanto vio su rostro enseguida se preocupó.- ¿Estás bien?
-Sí. Solo no me siento muy bien.- murmuró Remus apretándose el ceño con los ojos cerrados.
Trinity le puso la mano en la frente, pero el chico se alejó bruscamente.
-¡Oye! ¡Tienes fiebre!- exclamó la morena sorprendida y pasando por alto su extraña reacción.- ¿Quieres ir a la enfermería?
-No. Es solo una gripe.- le contestó Remus sin cambiar de posición.
Remus se maldijo a sí mismo. Hubiese querido subir a la habitación, sabía que era mala idea quedarse en ese estado en la sala común, pero las piernas no le dieron ni para subir el primer peldaño de las escaleras. Trinity le mira consternada, no sabe qué hacer ni que decir para ayudarle. Afortunadamente, James, Sirius y Peter entran por el retrato, vienen acelerados y parecen buscar algo o alguien con desesperación.
-¡Aquí estás! - exclamó Sirius señalando a Remus con el dedo y acercándose.- Intentamos apurarnos lo más que pudimos en el examen. Tú saliste demasiado pronto.
-No pude siquiera terminarlo.- le contestó Remus con la voz entre-cortada.- No aguantaba un minuto más así…
James, Sirius y Peter miran con precaución a Trinity, quién les devuelve la mirada con el ceño fruncido, mitad preocupada y mitad incrédula. James mira su reloj de pulsera. ¡Seis y quince!
-¿Quieres que te acompañe a la enfermería, Rem?- preguntó James con un ligero tic en la ceja izquierda. Intentó que su voz sonara calma, como si verdaderamente no sintiera toda la tensión que en realidad sentía.
-Yo ya se lo ofrecí…- dijo Trinity sin dejar de mirar a Remus.- Pero no quiso que le llevara…
Sirius y James intercambiaron miradas nerviosas. ¿Cómo le explicaban ahora a Xavier que Remus tenía que ir a la enfermería sin ella? Afortunadamente Remus reaccionó.
-¿Sabes qué, Triny? Creo que tendré que ir a la enfermería.- Trinity frunció el ceño. Remus jamás le había llamado "Triny". Remus jamás había usado ese dulce y cínico tono de voz con ella. Y si lo estaba haciendo ahora, era porque algo no estaba bien.- Sé que recién te dije que no, pero cada vez me siento peor y…
-No te preocupes, entiendo.- le contestó la morena con el mismo tono hipócrita-dulzón.- Vamos, te acompañaré a ti y a James.
Trinity escudriñó la expresión de cada uno de los presentes. Impávidos. Todos. Menos uno. La cara de alarma desesperada que puso Peter le indicó que algo no estaba bien. Luego James y su segunda mirada al reloj en menos de cinco minutos. Algo no estaba bien. No, algo estaba tremendamente mal.
-No, no vendrás.- Remus se levantó del sillón y se tambaleó un poco, James lo cogió disimuladamente por el hombro, tanto para afirmarlo, como para controlarlo.
-¿Pero por qué no?- le espetó Trinity también poniéndose de pie y dejándole claro a todos los presentes que ya se había dado cuenta de que ahí había gato encerrado.
-¡Porque no quiero que vengas y punto! ¿Tanto te cuesta entenderlo?- le gritó Remus. Estaba mortalmente pálido, y James supo que tenía que sacarlo de ahí de inmediato.
-¡Llévatelo!- le dijo Sirius haciéndole una señal con la mano y cogiendo a Trinity por los hombros.- ¡Yo me que quedo con ella!
-¡Pero qué mierda está pasando! ¡Suéltame, Black!- Pataleó Trinity mientras intentaba en vano soltarse y observaba impotente cómo James sacaba a Remus por el retrato.
Sirius la lanzó al sillón cuidadosamente. Se agachó a su lado y Trinity le soltó una bofetada intentando levantarse nuevamente.
-Xavier, escúchame. ¡Escúchame, demonios!- le dijo Sirius tomándole los puños.- Sé que es difícil, sé que no entiendes nada, pero créeme, por favor, créeme cuando te digo que tienes que dejar que James acompañe a Remus a la enfermería.
-¿Porqué no me dejó ir a mi? ¿Porqué mierda es tan injusto conmigo?
-¡Es injusto, lo sé! Tienes toda la razón.- Le dijo Sirius. No sabía cómo lidiar con la situación, pero tenía que hacerlo.- Pero es por el bien de Remus… ¿Puedes soportar esto por el bien de Remus?
Trinity le miró furiosa. Acero contra Acero. Y Sirius se sorprendió un poco de ver en sus ojos la misma mirada irreverente que usualmente veía en los propios.
-¿Sabes qué? ¡Ya estoy un poco harta de pensar en el jodido bien de Remus todo el tiempo!- le espetó la morena furiosa. Tomó su bolso y se largó rumbo a la habitación de las chicas.
Desgraciadamente, como si el drama no fuera suficiente, Charlie y Lily entraron por el retrato en ese preciso momento.
-¿Esa era Trinity?- preguntó la pelirroja preocupada. Charlie asintió con la cabeza y Lily se dirigió escaleras arriba a ver qué pasaba.
Charlie se acercó a Sirius y le interrogó rápidamente.
-¿Tuviste algo que ver al respecto?
-¿Algo que ver con respectó a qué?- preguntó Sirius sorprendido.
-¡Algo que ver con que Trinity esté furiosa y que ahora seamos Lily y yo las que debamos lidiar con su agresividad!- le espetó Charlie apuntándolo acusadoramente con un dedo.
-Ehh… es complicado de decir, la verdad…- Dijo Sirius con cara culpable.- Pero si algo puedo decir en mi defensa es que yo intenté calmarla…
-¡Sí serás tarado!- le chilló Charlie.- A Trinity no hay forma de calmarla. ¡Incluso intentar calmarla la altera más!
-¡No fue culpa nuestra!- Se metió Peter, con la voz temblorosa.- ¡Tuvo un altercado con Remus antes de que llegáramos!
Charlie entornó los ojos. Miró a Peter y este comenzó a encogerse a medida que la rubia avanzaba hacia él.
-Te diré algo Pettigrew…- le escupió Charlie amenazadoramente.- Creo que no eres tan estúpido cómo aparentas así que te asignaré una misión…
-¿De… de… de que se trata?- tartamudeó Peter nervioso por la cercanía de la chica. Sirius se puso a su lado, por si acaso.
-¡Y esto va para los dos!- Dijo la rubia tomándolos a ambos por las solapas de las túnicas.- El desgraciado de su amigo ya me tiene hasta los cojones con sus estupideces y bipolaridades…
-Pero, pero… tú no tienes cojones.- Titubeó Peter cubriéndose la cabeza por si le llegaba un manotazo.
-¡Sin duda que tengo más que tú, Pettigrew!- Le chilló Charlie enojada.- Así que denle un recado a su jodido amigo Lupin, díganle que si vuelvo a ver a Trinity en algún otro estado emocional que no sea el de "felicidad extrema", yo misma voy a cortarle las pelotas.
Sirius y Peter tragaron saliva. A ninguno se le ocurrió algo elocuente que decir.
-Y les recuerdo que no soy nada buena usando la varita, por lo tanto, si debo llegar a proceder… ¡Voy a extirparle las pelotas con una jodida cuchara de sopa! ¿Les quedó claro?
Charlie les soltó y se largó con paso rápido rumbo a las escaleras. Peter soltó un bufido de alivio.
-Bueno, podría ser peor…- murmuró el pequeño mirando a Sirius.- ¡Podría haber dicho que le iba a cortar las pelotas al pobre de Remus con un hacha!
-¿Tú estás tonto, Peter? No, espera, no respondas. Esa fue una pregunta estúpida.- Dijo Sirius rodando los ojos.- ¡Sería mejor con un hacha! ¿No lo ves? Las cucharas no tienen filo, por eso extirparte un cojón con eso sería un suplicio. Es una forma de tortura muy al estilo Charlie.
Peter se tapó la boca con las manos, escandalizado.
-¿Cómo puede gustarte esa tipa? ¡Está desquiciada! ¡Y poseída!- dijo Peter entornando los ojos.
-Yo me pregunto lo mismo, Pete. Yo me pregunto lo mismo.
Cuando Charlie abrió la puerta de la habitación, hizo un rápido recuento de los daños. Dos floreros rotos, las camas deshechas, tres almohadones destrozados que dejaron plumas por todas partes y algunos frascos de tinta reventados contra las paredes. Lily en el centro de la habitación escuchando atentamente despotricar a Trinity y con el ceño fruncido, cómo si pensara en algo. Nada más. No era tan malo, Trinity se había controlado esta vez.
-¡Y se fue con James! ¡Yo le había ofrecido ir a la enfermería hacía menos de cinco putos minutos!- le contaba la morena a Lily, a los gritos.- En todo caso, no es eso lo que me molesta… ¡es el hecho de que montaran todo ese circo delante de mí!
-¿Circo?- repitió Lily frunciendo el ceño aún más pronunciadamente.- ¿Qué circo, Triny?
-¡Era obvio que tramaban algo y que yo estaba en medio!- le explico Trinity enojada.- Hubieses visto sus caras, estaban desesperados por algo, pero no se qué. Y el desgraciado de Potter no dejaba de mirar su reloj…
Trinity se dejó caer sobre su cama cubriéndose la cara con las manos.
-¡Ah, vamos! ¡Seguro era alguna estúpida broma sin importancia!- le dijo Charlie tranquilizadoramente, sentándose a su lado.- Si te disgustas cada vez que tramen alguna imbecilidad, entonces vas perdida, cielo.
-¡Remus estaba enfermo, Charlie! ¡Debe haber tenido una fiebre de más de cuarenta grados!- le contra-argumentó Trinity enojada.- ¡Ni siquiera fue capaz de terminar el puto examen! Y resulta que aún así, se va de juerga esta noche y encima me trata mal a mí…
Lily dejó de escuchar los quejidos de Trinity… No podía dejar de pensar en la advertencia de Snape, y ahora las palabras de su amiga. ¿Tramaban algo? ¿Parecían desesperados y Potter no dejaba de mirar la hora? ¿Irse de juerga esta noche? Y la voz de Snape "No les pierdas de vista mañana"…
-Chicas, tengo que bajar ya. Hoy me toca la ronda de prefectos.- les mintió Lily poniéndose la capa sobre los hombros.- Siento tener que dejarte en plena crisis, Triny…
-Descuida, ya me desahogué. Charlie me dará las golosinas que tiene en su baúl y todo estará genial.- Dijo Trinity como quien no quiere la cosa, y arreglando el desastre que había causado con ligeros toques de varita.
-¿Cómo sabes que tengo golosinas? ¡Estuviste curioseando en mi baúl otra vez, maldita escuincle!
Lily no pudo escuchar nada más, cerró de golpe la puerta y bajó las escaleras velozmente. El corazón le latía desbocado y estaba segura de que no era por estar corriendo. Llegó a la sala común, no había ni rastro de los merodeadores.
-Oigan…- dijo la pelirroja acercándose a un grupo de estudiantes de tercero.- ¿Han visto a Potter o a Black?
-Black y Pettigrew, subieron a las habitaciones hace un rato.- le contestó un chico pecoso.- De Potter, ni idea.
-Ok. Gracias, Smith.- le agradeció la pelirroja con una fingida sonrisa.
"Bien, tranquila". Pensó Lily poniéndose la mano en el pecho. Todo sería más fácil si es que dejara de tener la sensación de que el corazón se le salía por la boca. Decidió que lo mejor sería esperar en la sala común hasta que Black bajara. Potter jamás procedería sin Black, eso era seguro.
Se camufló en la sala común, y entonces, para su sorpresa, Potter regresó. Venía solo… ¿Dónde rayos estaba Lupin?
No pasaron más de veinte minutos y Potter, Black y Pettigrew bajaron. Lily sostuvo un enorme libro delante de su rostro, para que no le viesen. Salieron con sigilo y rapidez por el retrato.
Lily se puso de pie y vaciló un segundo. Luego sacudió la cabeza, frunció el ceño y salió detrás de ellos.
Hola a todos. En primer lugar, estoy feliz porque mucha gente nueva se dio el trabajo de dejarme unos lindos, extensos y enormes reviews, lo cual me tiene pletórica. Por supuesto, a mis queridos, amados y respetados lectores de siempre, no los olvido y ver que sigue leyendo y emocionándose con el fic me hace tremendamente feliz.
Mis agradecimientos y respuestas por separado, a todos y cada uno de ustedes, como es usual:
Nat. B: Absolutamente nada que ver con que me amenaces con huelgas. De todas formas, prefiero no correr el riesgo! Jaja Me encanta saber que te ríes aún, siento que en estos últimos capítulos he estado más densa, pero es porque no me gusta meter chistes forzados. Respecto a Sirius desnudo, Te juro por el mismísimo Merlín que pensé en ti cuando lo escribí, me dije a mi misma: "Misma… es posible que Nat sufra un paro cardíaco a causa de su imaginación depravada, y que tú seas la culpable" ¡Y al demonio, Nat se lo merece! ¡Que pase Sirius semidesnudo! Respecto a Lily, bueno, te adelantaste. Efectivamente, Snape sí que tenía bastante que ver en la percepción de la pelirroja… Veremos si esa percepción cambia y si Snape también es culpable de ellos. Y bueno, con Sirius… ¿Tú qué crees? Ya veremos si Charlie logra derribar sus muros. Gracias a ti, siempre, por todo. Por tu sinceridad, tu constancia y por siempre ser la primera. Yo valoro inmensamente eso. Un gran abrazo y un beso.
Buri: Muchas gracias! Yo también te leo luego, saludos y un abrazo!
Runa Storm: ¿Amas a los extras? Jajajaja eso es nuevo, ¡y me encanta! Puedes explicarte con toda la confusión que quieras, ¡amo las mentes complejas! Por cierto, ¿estás consciente de que tu review está en el top ten de los reviews más tiernos que me han dejado? Muchísimas gracias por ello. Responderles sus comentarios es lo mínimo que puedo hacer después de lo bien que me hacen sentir cuando los leo. ¿De veras miras mi respuesta primero? ¿Una celebridad? JAJAJA morí con eso. Por Merlín, Runa, que feliz me haces con tus comentarios. ¿Así que también de Chilito? Eso explica muchas cosas, es inevitable adoptar las palabras de España, especialmente, siento que no puedo expresarme bien sin ellas. No te preocupes por perder puntos de crítica objetiva. Debo reconocer que siempre lo has sido, pero yo valoro por sobre todo la sinceridad, y no me interesan los puntos de vista objetivos, todo lo contrario, quiero justamente lo que tú me das, tu opinión subjetiva y sincera Espero que te guste este nuevo capítulo. Mil gracias por tu tiempo y por darme esos ánimos que me ayudan a continuar. Un enorme abrazo, beso.
Anita: ¡Me alegra que te haya gustado! Y sí, creo que Charlize tendrá que aguantarse más de algún episodio de alguna ex despechada. Saludotes, gracias por tu comentario. Espero te guste este nuevo capítulo.
Little Indulgence: ¡Totalmente cierto! El helado de miel existe ;) Es genial cuando tienes problemas a la garganta. ¿Así que frutilla y café? Dos sabores contrapuestos… Similar a lo que le ocurre a Remus xD Pero sinceramente no lo sé, tendrías que consultárselo a James jaja. Respecto a Charlie y su pésima memoria para los nombres, esa característica está basada en alguien que conozco, y sé que es real. Siempre me ha hecho mucha, mucha gracia. Respecto a la caja de pañuelitos…Sí, debo admitir que el final será complejo. Alguien por ahí se quejó de que la historia terminaría demasiado Canon, y la verdad, tiene razón. Me ajustaré al canon como corresponde, hasta el final… y eso implica que algunos personajes deban sufrir. Muchas gracias por leerme, por tu tiempo y tu comentario. Un gran abrazo y espero que te guste este nuevo capítulo
Baby I'm a Natural Disaster: Bienvenida al fic. Me alegra muchísimo que te gusten los personajes, y también que te guste cómo se desarrollan las parejas. Tengo que confirmar tu triste impresión, efectivamente, cómo dije más arriba, he intentado respetar el canon desde que comencé la historia, y cuando he cometido desajustes, los he enmendado o bien ha sido en aspectos mínimos. Por lo tanto, sí, la historia terminará justamente desde el canon, y no será feliz, para muchos personajes. Lo cual, desde luego, me tiene a mí más triste que nadie. Un beso y un abrazo grande, espero que continúe gustándote el desarrollo del fic. ¡Saludotes!
Anna: ¿Yo matarte por irte de vacaciones a la playa? ¡Jamás! Sin embargo, me alegra volver a leerte y que el fic continúe gustándote ¿Eso de que el capítulo estuvo muy largo fue una queja? Puedo acortarlos en la medida que ustedes quieran xD Me encanta que seas una amante declarada de Lily/James, pero me encanta más que no puedas escoger qué pareja te gusta más ahora. Un abrazo enorme, Anna. Disfruta este nuevo cap, besos.
Alissa-2012: ¡Me encanta que te encante! Eso ya es sabido. ¿Así que Remus/Trinity son tus favoritos? Me alegro, aunque debo advertirte que les queda tormento para rato, aunque cuando Remus decida ceder ¡Lo hará con estilo! Un gran abrazo
Miss Larien: ¡Así es llegaré a los 100 reviews! Es toda una hazaña para mí y jamás creí que se cumpliría. Muchas gracias por tus dulces palabras. Espero que te guste este nuevo cap, aunque reconozco que he dejado el suspenso. ¡Un abrazo enorme! Muchas gracias por tus reviews, los agradezco de todo corazón. Besos.
Nairam: ¡Me alegra que te guste! Espero que disfrutes este nuevo capítulo, aunque reconozco que probablemente este capítulo te haya dejado más muerta por saber. Lo siento por eso Un enorme abrazo.
Mac Snuffles: ¡Demasiado tarde, Mac, creo que eres un alcohólico de helados! Broma, broma, pero sí, si existe el helado de miel. Concuerdo contigo, Sirius mandará al diablo sus principios casanovas…O tal vez no. ¡Who knows! Me alegra que te guste como se van desarrollando las parejas, pero me alegra más que te guste leer la historia sea lo que sea que se me ocurra escribir En cuanto a tu presentimiento… Por Merlín, ¿eres pitoniso? Jajaja Nadie lo sabe. Si consigues un fierro golpeador de parejas felices, compra dos. Yo también necesito uno. Un gran abrazo Mac, mil gracias por tu sinceridad y tus comentarios, siempre es un gusto leerte.
Agus Potter: Gracias por tus dulces palabras, Agus. Agradezco el ánimo que me inyectas en cada uno de tus comentarios. Me alegra que sigas disfrutando del fic, espero que te siga gustando a medida que se desarrolla. Un enorme abrazo, besos
Hellensmadness: ¡Cómo olvidarte! La mesa de la bisabuela es historia por tu culpa jajaja. Siento leer que los exámenes parciales te tengan invadida, pero me alegro que al menos te hayas encontrado con tres nuevos capítulos que te hayan permitido distraerte un rato. Merlín, recuerdo cómo me hiciste lagrimear cuando me dijiste que la historia podía ser canon, y me has vuelto a hacer estallar de emoción con tus palabras. ¿En serio puedes ver a Harry salpicado con la actitud de este James y de esta pelirroja infame? Eso es grande, y me ha llegado al corazón. Y luego, cuando creo que tu review ya no podía ser mejor, me dices que crees que mis personajes se mueven como peces en el agua por Hogwarts… Y entonces, debo admitir, que me has matado completamente. Me alegra que te guste Charlie, es un personaje especial que ha logrado ganarse el cariño de varios. ¡Por cierto! ¡Espero que te haya ido genial en tu examen de química! Y descuida, amo los reviews gordos Tú lo has dicho. Mis intenciones no son buenas, ni lo serán. Un enorme, enorme abrazo, H. ¡Éxito en los exámenes!
Jose de Black: Bienvenida al Fic Mil gracias por este lindo primer review. ¡Nadie nunca me había dicho que me cuidara, porque si me pasaba algo no podría terminar el fic! Jajaja eso me ha hecho mucha gracia y agradezco tus buenos deseos. Espero que hayas podido leer este nuevo capítulo, entiendo que entras al colegio ¿Podrás leer al menos los fines de semana? Espero que así sea. Te mando un abrazo enorme y te deseo lo mejor para este nuevo año escolar. Besos.
Sin antifaces: A)¡Bienvenida al fic! B)¿Dos días para los 12 capítulos? Vaya, gran valor. ¿No te resultó demasiado largo? De todas formas, me alegra muchísimo que te haya gustado. ¿Así que te ha gustado este Lupin? Es algo especial y, algunas veces, incomprendido, pero te aseguro que es bueno, y me encanta que te encante. Echaré un vistazo a tu historia ;) Muchas gracias por tu comentario, espero te siga gustando y volver a leerte pronto, aunque desgraciadamente, este capítulo ha quedado en suspenso. Un gran abrazote
Y eso es todo, amigos. ¡Y este nuevo capítulo me llevará a los 100 reviews, estoy segura! ¿Quién será el numero 100? ¡Merlín, alguien tráigame mi respirador artificial! Gracias a todos!
