Aquí os traigo el quinto capítulo de este inusual fic que espero que os esté gustando tanto como a mí escribirlo. Como siempre los miércoles estoy de vuelta para que podáis seguir leyendo.

Bueno, ya sabéis: One Piece no me pertenece, es de un tal Eiichiro Oda; un genio, el tío.

Y bueno, esta es la respuesta a la anterior adivinanza:

PREGUNTA DE ULTRATUMBA:

¿Sabes en qué lugar prefieren

bañarse los esqueletos?

~En el mar Muerto~


TACIHILA

CAPÍTULO 5. EL PELIGRO SE ACERCA

Lince Veloz inmediatamente echó mano a una de las flechas que llevaba dentro de su carcaj. La montó en el arco, dispuesto a dispararla en el momento oportuno.

El peligro era grande. El hombre del pistolón empujó a Gusano Fofo a manos de un compañero que colocó un enorme cuchillo en el cuello del muchacho. El tercer bandido cargó su rifle de repetición. Los tres llevaban el rostro cubierto con pañuelos y solo se veían sus ojos enfurecidos.

Aun así, Lince Veloz no tuvo miedo, pero comprendió que debió ser prudente si no quería poner en peligro la vida de su amigo. Él podía disparar en muy pocos segundos un par de flechas y, lo que era más importante, dar en el blanco; pero en ese tiempo, el tercer hombre seguramente podría hacer daño o incluso matar a Gusano Fofo.

-No hagas tonterías, muchacho -avisó uno de los forajidos, escupiendo tabaco mascado por debajo del pañuelo que le tapaba la cara.

-No hagas tonterías tú, rostro pálido -advirtió Lince Veloz, tensando la cuerda del arco.

-Por favor, Lince Veloz... -suplicó el muchacho con sombrero de paja, al que apenas le sostenían las piernas.

-¿Qué queréis?

-Llevarnos un recuerdo -dijo el bandido del cuchillo acercándolo más al cuello del muchacho.

-Dar un aviso a tu pueblo -dijo el hombre del rifle, sin dejar de apuntarlo.

-¿Qué aviso?

-Vuelve a tu poblado y dile al jefe que os devolveremos a este salvaje cuando hayáis abandonado esas pestilentes tierras que no os sirven para nada -dijo uno.

-Y como no somos tacaños, dile que se las compraremos a buen precio. No queremos regalos, solo pretendemos hacer una honrada transacción comercial -añadió otro.

-Anda, ve y díselo a tu jefe. Para que se le ablande el corazón, explícale que nos quedamos con el chico hasta que entre en razón y acepte vender -explicó el tercero.

Lince Veloz pensó, la fracción de segundo, que quizá le sería posible disparar no dos, sino tres flechas antes de que los imbéciles pudieran reaccionar contra su amigo.


Desde la lejanía, Robin presintió que algo malo estaba sucediendo. Tiró a su caballo de las crines y lo detuvo.

-Creo que mis amigos están aprieto.

-No lo sabes tú bien -le respondió Minchaka *si no lo recordáis, así se llama el mustang de Robin*, que tenía una vista muy prodigiosa.

-Me parece que hay tres hombres...

-Y armados. Tu amigo el indio de pelo verde no puede enfrentárseles solo.

-¿Se te ocurre alguna idea? -preguntó Robin.

Minchaka relinchó como solo lo saben hacer los caballos salvajes. De esta forma se comunican con otros animales de la llanura. Enseguida se acercó volando el águila real, y corriendo, un pequeño ser, la mofeta, que olía muy mal, tanto que para hablar con ella había que taparse las narices.

Mustang se levantó sobre las dos patas traseras y dijo:

-La niña es mi amiga, podemos hablar como si fuera uno de los nuestros. Sus amigos tienen problemas. Y yo, por mucho que corra, no podré llegar a tiempo para socorrerlos. Por favor, ayudadnos...

La mofeta salió disparada hacia el lugar donde estaban los chicos indios y los bandidos blancos.

El águila descendió hasta Robin y le dijo:

-Agárrate a mis patas.

Robin se puso de pie sobre la grupa de su caballo y se cogió de las garras del ave. Se fijó en sus plumas: «¡Cómo me gustaría tener un gorro con esas plumas!», pensó. «Pero ahora no hay tiempo para ello. ¡Hay que actuar!»

-¡Vamos allá! -dijo, y añadió una palabra sioux que significaba lo mismo-: Hoppo!

Mientras viajaba por los aires, Robin vio que la pradera era preciosa, con su hierba, sus bisontes, el río transparente, las montañas Rocosas al fondo...

Ninguno de los tres forajidos sospechó lo que se les venía encima. A la velocidad del rayo (y en ello algo tuvieron que ver las pinturas de caza que representaban el rayo) cayó sobre ellos una especie de meteorito.

A la primera pasada, Robin golpeó con sus pies al hombre que sostenía su cuchillo en el cuello de Gusano Fofo. El bandido perdió el equilibrio y se encontró de bruces en el suelo.

El muchacho, al verse libre, pegó una patada en los tobillos al del pistolón, y Lince Veloz disparó su flecha contra el forajido del rifle. La flecha se le clavó en la bota, quedando sujeto al suelo entre ayes y protestas.

El águila volvió a pasar en vuelo rasante y Robin se dejó caer en la espalda del hombre que tenía la pistola, y le tiró de los pelos hasta que se atrangantó con el tabaco que masticaba.

-Pe... pero... ¿qué es esto?

-¡La maldición de Wichmunke! -exlamó Robin con alegría, mientras veía que su caballo se acercaba al galope.

El bandido de la bota clavada intentaba en vano liberarse de la flecha, pero el dueño del rifle pudo recuperar su arma y apuntó a Lince Veloz.

Entretanto, la mofeta había llegado jadeante hasta el grupo. Estaba tan cansada que se orinó en lo primero que vio, que resultaron ser las piernas del hombre armado.

Las mofetas ya de por sí no huelen a agua de rosas y su orina echa una peste que resulta insoportable para los seres humanos.

-¡Socorro, auxilio, ayudadme! -exclamó el bandido, que tenía las piernas empapadas, y salió corriendo como alma que lleva el diablo.

Ni siquiera se dio cuenta de que allí dejaba, clavada en la pradera, su bota perforada por una flecha sioux.

Sus dos compañeros le siguieron hasta sus monturas, se subieron de un salto a ellas y se alejaron de aquel lugar lo antes posible. Pero la mofeta, que ya les había cogido cariño, se agarró a la cola del último de los caballos que corría como enloquecido por el pestilente olor.

Minchaka llegó resoplando y Robin lo besó con ternura:

-Gracias, amigo.

Gusano Fofo y Lince Veloz abrazaron a Robin con los ojos emocionados.

-No sé muy bien cómo lo has hecho, pero gracias.

El águila lanzó un chillido que significaba «adiós» y se alejó camino de las nubes.

-¿Los seguimos? -preguntaron Minchaka y Robin casi al tiempo.

-No -contestó Lince Veloz-; ahora lo importante es ir al poblado y avisar a Búho Sabio de lo que ha pasado. Él tiene que saberlo para que decida lo que debemos hacer.

-¿Quién es Búho Sabio? -preguntó Robin.

-El jefe de la tribu -respondió Gusano Fofo.

-Y, además, mi abuelo -dijo con orgullo Lince Veloz.

Sobre sus caballos, dos mustangs y un poni, los tres jinetes emprendieron camino hacia el poblado sioux. Cuando se acercaron, oyeron un rítmico sonido de tambores que anunciaba que el chamán realizaba sus prácticas. Y, como no era tiempo de fiestas, solo podía ser una mala señal.

Continuará...


Bueno ya he terminado con este capítulo, espero que les haya gustado y no sé si os resultará raro... pero aquí todos los animales hablan jaja Bueno muchas gracias por sus reviews ha todos aquí los contesto:

(/:::::|REVIEWS|:::::\)

Zu Robin Kato: gracias por decir que fue un capítulo excelente xD para mí lo del caballo fue un poco extraño, pero claro me puse a escribir el cap viendo la tele con los dibujos de los niños peques ¡fue culpa de que no había nada en la tele! Si hubiera habido algo decente, no me hubiera salido el cap como una niña peque, jeje. Se me ha pegado un poco el misterio de mi otro fic en este, ¡me gusta dejar la intriga! Bueno, este cap ha sigo más largo que el otro, espero que lo hayas disfrutado. Bueno el nombre de mi fic es una palabra india que dicen más adelante, espero que seas paciente para descubrir lo que significa. Sí lo de la foto a sido coincidencia, la verdad, jaja me encanta esa foto porque como tú dices se ven muy sexys. Espero que sigas leyendo ^^

.chan: Muchas gracias por dejarme un review por fin, que llevaba tiempo diciéndote que me lo dejaras, sobre todo en francés cuando el maestro no mira y empezamos a charlar como si nada... ¿qué habré sacado en el exámen de recuperación? Espero haber aprobado, y haber si tú también apruebas jeje maldito maestro.../ Gracias por decir que te encanta mi historia y que soy muy buena escritora ¡me pongo colorada! Jeje ¿ahora te acuerdas de la contraseña de FanFiction? Aauu... las cabezas ¡estás muy loca! Jaja P.D.: Sé que esto no tiene nada que ver, pero ahora mismo me estoy acordando del cuqui... jeje ¿sabes lo que te digo? ^^ Espero que sigas el fic.

Laura9914: sí, el nombre de Minchaka se me ocurrió así de repente, no sé ni de donde salió... creo que fue que me acordé de la película de Pocahontas, jeje xD Ahora mismo, estoy cagaica por lo de la vacuna... tengo un nudo en el estómago (¡me voy a morir!) Bueno, yo también te digo hola ¡hola! Ya sé que eres la ÚNICA que intenta adivinar las adivinanzas... bueno y sobre la respuesta de la adivinanza ¡LA HAS ADIVINADO OTRA VEZ! ¿tú las buscas en internet o algo? Ya llevas dos seguidas... ¡Y no digas que no te gusta el ZoRo y que no ponga! Porque voy a seguir poniendo... jeje

Y aquí os dejo con mi siguiente adivinanza:

ADIVINANZA REDONDA:

Soy redonda como el mundo,

al final del mundo voy,

no me busques por tu casa,

porque nunca en ella estoy.

Sin más, espero les haya gustado este pequeño escrito, ya saben, los reviews son gratis, siempre bienvenidos, pero sobre todo, me alegran mucho el día.

Nos leemos ^^

Fatima-swan