Les dije que este no tardaria tanto¡ No puedo decir lo suficiente como disfrute escribiendo este capi. :D


Chico Bestia sonrió aliviado, se transformó en ave y entró rápidamente, no quería hablar demasiado, no necesitaba tentar su suerte, si dejaba que Raven lo pensara dos minutos terminaría corriéndolo, no sabía que lo había hecho tan afortunado y a decir verdad no le interesaba mucho descubrirlo, al menos no por el momento.

Raven entro despacio tras de él, cerró la puerta con calma pero ansiosa, ¿Qué estaba haciendo? Dejar el pasillo era buena idea, no deseaba que nadie la viera actuar de esa forma, pero no tenía idea de nada mas, ni siquiera fue capaz de localizar a su acompañante hasta que este se transformó detrás suyo y la abrazo con fuerza, colocando una mano sobre su vientre y otra por debajo del cuello, chico bestia olfateaba su cabello con suavidad, pero con un gesto indiscutiblemente salvaje.

- Garfield?.. - empezó a decir ella – de.. despacio, no quiero hacer explotar nada – como reforzando sus palabras el perchero frente a ellos colapso

El se limitó a sonreir

- Pero me gusta cuando explotas cosas - susurro antes de introducir su lengua en el oído de la joven cuyo cuerpo tembló ante el húmedo contacto… ella cerró con fuerza los puños, haciendo un esfuerzo por mantener el control, esas sensaciones eran mucho más intensas que todas sus "practicas" anteriores, que otras manos la tocaran era muy diferente a usar las propias.

El pareció notar su esfuerzo, giro lentamente hasta quedar frente a ella, le levantó la cara suavemente con sus manos y hablo muy pausado, con ese extraño tono que lo hacía parecer casi un adulto…

- Raven escucha– la miró a los ojos – no,, no voy a lastimarte, en el momento en que tú me lo pidas me detengo, no se que esta pasando, ni porque esta pasando, estoy tan confundido pero ¡mirame¡ - exclamó cuando ella intentaba desviar la mirada – soy mas feliz de lo que había sido en mucho tiempo -

"Mucho tiempo" repitió ella en su mente ¿eso significaba que había sido igual de feliz antes? ¡no¡ ¡no sobre pienses¡ se grito a si misma Raven, no debía leer el subtexto, no debía analizar cada palabra, el estaba allí, tomando sus manos, acariciando su cuerpo, ¿la amaba? Cincuenta mil ideas pasaron por su mente, un millón de preguntas, sesenta escenarios de tragedia, mil excusas para negarlo, pero solo una para continuar: lo deseaba, lo deseaba con todo su cuerpo y lo estaba disfrutando…. El infierno sabía que lo estaba disfrutando… ¿hasta donde podría llegar? ¿se atrevería a mirarlo a los ojos después de tratarlo como lo estaba tratando? Su deseo carnal la hacía sentir como si lo estuviera utilizando, ¿quería calmar sus instintos o quería amarlo?

- ¿Me estas escuchando Rae? – chico bestia sonaba preocupado, quizás sospechaba las dudas de la chica - ¿Raven? ¿quieres que me vaya?

- No – alcanzo a decir ella muy despacio

- ¿quieres que me detenga? –

- No- repitió con la misma suplica

- ¿Qué quieres? –

- A ti…- el palpitante corazón de chico bestia se detuvo ante aquella respuesta un eco de duda todavía quedaba en su mente… podía notarlo… ella temblaba, estaba ansiosa y temerosa, era extraño en tantas formas que le permitiera estar allí, que le permitiera hacerla suya pero no quería hablar al respecto, no queria escuchar sus temores reflejados en las palabras de la hechicera, ¿y si de verdad tenia algo con Robín y lo estaba utilizando para darle celos? ¿eso importaba demasiado? ¿volvería a tener una oportunidad como esa? La miro nuevamente, sus mejillas tenían un adorable tono rojizo, sus ojos estaban vidriosos, su cuerpo comenzaba a sudar, sus instintos estaban vueltos locos ¿Qué demonios importaba si eran mentiras sus palabras? Al menos esa noche podían jugar a que se amaban.

Chico bestia sonrío, beso dulcemente la frente de la chica demonio, el piso retumbo ligeramente "tranquila" susurro en su oído "ya te lo dije, no voy a lastimarte", acaricio su cabello y después su mejilla, bajo suavemente recorriendo la fina malla que cubría su cuello, todo mientras ella mantenía los ojos cerrados intentando contar sus respiraciones.

-¿Cómo demonios te quitas esta cosa?- pregunto chico bestia haciendo referencia al ajustado vestuario de su amiga, ella solto un suspiro mientras multiples objetos explotaban a su alrededor – tranquila- repitió el

- No es tan fácil como piensas- respondió ella con cierto resentimiento

El ladeo la cabeza con cierta curiosidad, en un gesto que parecía mas propio de un perro que de un muchacho, fue tan súbito que hizo a Raven sonreir,

- Sabes que siempre que hay un temblor o un tornado o algo así los animales son los primeros en escapar?– dijo mientras la abrazaba y cuidadosamente desabrochaba la capa que la cubría.

- ¿eso a que viene?- pregunto ella intentando no prestar atención a la prenda que caía al piso

- Solo intento hacer conversación - respondió chico bestia al mismo tiempo que acariciaba su espalda – cuando ocurre algo como eso no se… como que algo alerta a los animales, supongo que es instinto o algo parecido, pero se siente en los huesos, cuando estaba en la patrulla ese sentido nos ayudaba mucho, podía alertarlos de cuando se acercaba algún peligro…-

- Ya no lo puedes hacer?- curioso Raven, feliz de que algo distrajera su mente del disfrute que experimentaba su cuerpo, las manos de chico bestia exploraban su delgada cintura y no había forma de ignorar las pronunciadas caricias que le propiciaba su acompañante

- si – respondió el muy quedamente – pero ya no sirve de nada - La chica lo miro con curiosidad - ese sentido esta siempre activado ahora, o al menos lo siento cada vez que estas cerca, lo saturas por completo, cuando estas cerca siento como si un incendio se juntara con un terremoto – rio un poco- los primeros días me sacaba mucho de onda , pero creo que me he acostumbrado –

Raven no sabía que pensar ante aquella declaración ¿Qué era lo que trataba de decir con todo eso? Como leyendo su mente chico bestia prosiguió

-Lo que intento decir – dijo con una especie de brillo en sus ojos – es que entiendo que estés peleando un poco con tu naturaleza Rae, pero no creo… o mas bien dicho me niego a pensar que eres, que somos únicamente lo que nuestros poderes nos hacen ser – la joven demonio no supo que decir ante eso, más aun no podía creer que chico bestia estuviera diciendo algo tan…. Profundo – mis instintos Raven me gritan literalmente que te suelte y me alertan todos los días de que eres peligrosa, pero te aseguro que en lo que a mi respecta, no pienso soltarte jamás, no se si lo que tu sientes es parecido pero….- no pudo seguir hablando, los ansiosos labios de la joven sellaron los suyos…

Quedaron abrazados contra la pared, cayeron cinturones y colguijes, ambos cuerpo presionados uno contra otro, ¿Qué importaban las certezas? Ambos tenían dudas, pero ninguno se detenia. Se besaban con pasión mientras sus manos iban de un lado para otro, por fin se separaron para respirar el aire caliente entre ellos, Chico bestia arrojo ferozmente a Raven sobre la cama, sus respiraciones ansiosas aumentaron cuando el se sacó la camisa, ella alcanzó a quitarse las botas y los guantes, parecía un animal acechando, Raven se estremeció ante el calor de su piel desnuda… se aventuró a tocar la fuerte espalda del muchacho, pudo ver su rostro sonreír mientras acariciaba su anatomía, ella aun conservaba su leotardo oscuro intacto sobre su cuerpo pero sin los guantes, el collar, cinto y botas se sentía bastante desnuda y a él solo lo cubrían aquellos pantaloncillos morados….

Ambos se descubrieron casi desnudos, el encima de ella, se miraron con aprensión ¿era todo aquello demasiado rápido? Apenas unos minutos atrás eran dos amigos discutiendo en el pasillo, chico bestia estaba allí simplemente porque ella se lo había permitido, de nuevo el dormido cerebro de Raven comenzó a despertar, todo aquello era muy apresurado, no podía terminar bien, jamás había estado con un chico antes, ¿le dolería? ¿era así como debía ser?

-¿quieres que me valla? – repitió el, con una súplica implícita en sus palabras

Ella no supo que responder y lo abrazó con fuerza quería sentir su calor, le gustaba la sensación de saberse deseada, pero no quería sentir el miedo a lo nuevo, a lo desconocido

- Raven, ¿estás bien?- susurro chico bestia sin apartar su cuerpo semi desnudo de la joven

- No.. no lo se.. – Raven río nerviosamente – creo que estoy un poco asustada

Gardfiel suspiro, claro que estaba asustada…

- ¿Tu.. tu jamás has? – se apresuro a preguntar un poco temeroso por la respuesta

Ella tardo mucho en responder

- No, no te burles – lo amenazó mientras el rubor cubria toda su cara…

El levanto ligeramente el rostro sorprendido, maravillado, y terriblemente exitado por aquella confesión, nadie jamás había tocado aquel cuerpo, nadie jamás había acariciado esa piel… no debería haber sonreído como lo hizo, pero se sentí triunfante… jamás creyó poder tocar a la joven, mucho menos pensado ser el primero en hacerlo… moría de ganas por verla desnuda.

- Tu… ¿tu alguna vez lo has hecho?- pregunto nerviosa, casi segura de su respuesta.

Chico bestia no respondio inmediatamente, se planteo mentir pero sabía que ella lo descubriría de inmediato.

- Solo un par de veces – Dijo intentando aminorar el daño que la respuesta podría causarle a Raven, sabía que su orgullo se dañaría ante tal confesión, sabía que a la joven no le gustaba sentirse en desventaja y supo que sus palabras la afectaron por la forma en que su mirada cambió, de la ansiedad a la tristeza en menos de dos segundos.

Se sintió tonta por preguntar, y se sintió molesta por las imágenes que vinieron a su mente después… no pudo evitarlo, no era como si jamás lo hubiera pensado… varias veces se había torturado a si misma con aquellas imaginaciones, sus dedos verdes acariciando aquella blanca piel, su rubio cabello perdiéndose entre sus caricias…. La molestia se convirtió en angustia… la mas horripilante de las visiones, sus cuerpos uniéndose con ternura, mucho mas ternura que la calentura de una tarde… su corazón latía con fuerza.. quería llorar pero no se atrevía, quería gritar pero no deseaba alejarlo… pensar que aquellas manos lo tocaron antes que ella… pensar que fue suyo antes de ser de ella.

- Raven… ¡Raven¡ ¡la habitación esta flotando¡ - la sorprendio chico bestia, se detuvo de la conmoción y los muebles de su alcoba regresaron a su lugar – Raven… no quiero, no… - estaba trabado, ¿Qué podía decir para hacerla sentir mejor? ¿por recuperar la magia que tenían hace un segundo? No entendia del todo la tristeza de Raven, creía que solo estaba nerviosa…. Quizás después de todo no era el al que quería en esa habitación, tal vez…. - ¿Raven? ¿quieres que me quede? - Ella asintió despacio - ¿Segura? Quizás no soy… quizás no soy lo que tu quieres…-

Ella lo miró con duda, no alcanzaba a entender su pregunta, estaba demasiado aterrada con su propia mente que no podía dimensionar un miedo diferente al suyo.

- Estas segura que… - se mordió lo labios, estaba nervioso y como de costumbre no midio del todo sus palabras, la delicadeza no era su fuerte después de todo- ¿Qué no preferirías que estuviera Robín aquí en mi lugar?

Raven se alejó un poco , lo observo detenidamente, estaba asustado, estaban asustados. Pero le sorprendió ver que el estaba pasando por algo similar a ella… podía hacerle la pregunta que ni siquiera era capaz de pensar, si quería saberlo este era el momento

- Tu respóndeme antes… - dijo con un singular brillo de valor - ¿no preferirías que estuviera terra aquí en mi lugar?

El rostro de chico bestia se comprimió de repente, una sombra oscureció su rostro, no deberían haber comenzado a hablar, sabía que hablar lo arruinaría todo…

- No…no me parece que sea lo mismo – respondió con voz entrecortada, mirando hacía la pared.

- Vete - exclamó la joven, dólida por la evasiva, sintiéndose estúpida, tonta…

- Raven, no… -

- ¡que te vayas¡ -

Intento abrazarla, regresar a la atmosfera que tenían un minuto atrás… pero la tensión se había terminado,

- ¡Rayos Rae¡ ¿Por qué? – se veía claramente frustrado, evidentemente dolido, -¡¿Qué importa eso ahora?¡ –

- Tu preguntaste primero…- respondió ella levitado de nuevo su capa hacia ella y sentándose en el filo de la cama , como si fuera una barrera entre ambos

- Pero… -

chico bestia cerro los ojos, intento pensar antes de hablar, decir que no le importaba, pero no pudo… podía reconocer claramente el aroma de Robín en la habitación, esa combinación extraña de carne humana y metal, había estado allí, sus sentidos se lo gritaban, había caminado por esa alcoba, ¿de dónde provenía? Sin responder a las preguntas de Raven comenzó a dar vueltas por la alcoba, como un perro asustado, se detuvo en un rincón, justo donde el perchero había explotado unos instantes antes, revolvió algunos abrigos y encontró de dónde provenía el aroma, levantó del suelo un viejo suéter azul oscuro

– Dime que el no estuvo aquí ahora, atrévete a decirme que no pasa nada entre ustedes – dijo acusatoriamente mientras levantaba la vieja prenda del suelo

Ella lo miró sin entender, confundida ¿de qué demonios estaba hablando?

- No tengo ni la menor idea de lo que estás hablando chico bestia- dijo con fastidio –y de nuevo, lo que yo haga o no haga no es tu problema, no tengo que darte explicaciones-

Él estaba claramente ofendido, aspiro lentamente, intentando explicarse

- ¿Esto es tuyo? – ella asintió – este suéter tiene el aroma de Robín, no creo poder equivocarme – como si fuera un sabueso lo olfateo de cerca – si no me equivoco de hace como 2 o tres días –

Raven levantó las cejas sorprendida

- ¿Siempre has podido hacer eso? -

- ¿Eso importa? – Raven cruzó los brazos, dando a entender que no respondería nada si el no se explicaba – no – respondió el con cansancio - desde aquella vez que me cayeron esos deshechos tóxicos, no se… como que mis sentidos son un poco más aa.. –

- ¿Animales? –

- Bueno, no me dicen chico bestia por nada - y sonrío encogiéndose de hombros, pero rápidamente regreso a su semblante serio - ¿Entonces?

Raven se acercó flotando hacía el, observando detenidamente el suéter azul, aquella noche Robín la había acompañado, la había ayudado, habían hablado, pero apenas si la había tocado, ¿o no? Creyó recordar que se había quedado dormida en el suelo, pero había despertado en su cama, tal vez el chico maravilla la había cargado hasta allí, era una explicación lógica, pero innecesaria de decir en voz alta, no iba a darle al chico la satisfacción de explicarle nada, era demasiado orgullosa para ello.

- Si tu no respondes mis preguntas yo no tengo que responder a las tuyas… - dijo solemnemente, apenas moviendo los labios

El apretó los labios, intentando contener su ira, sus palabras eran peor que su silencio, la duda era insufrible,

-Bien – respondió el mientras aventaba la vieja prenda al suelo y decididamente saltaba fuera de la cama. ¿Qué demonios había pasado? Mientras se ponía de nueva cuenta las botas chico bestia intento repasar la conversación en su mente… ¿Por qué se había puesto tan terca de repente? ¿y qué demonios le pasaba metiendo a terra en la conversación? Eso había pasado hacia como mil años…. ¿le importaba aun ahora? De pronto cayó en cuenta del verdadero enfado de la chica, realmente era un tonto, no podría arreglar esto con una simple disculpa, tenia que ofrecerle algo mejor, supuso que su dignidad le sería suficiente. Volteo a verla, estaba sentada de brazos cruzados en el borde de la cama, con los ojos fijos en algún punto lejano en la pared….

-Jamás me acosté con ella – exclamo a un nivel audible, con voz firme… ella lo miro con ojos sorprendidos, obviamente no le creía - ¡por dios Raven teníamos 14 años¡ apenas si llegue a besarla¡ -

Ambos sonrieron, aun nerviosos, aun un poco alejados…

- ¡Te lo juro¡ - repitió el, extendiendo los brazos intentando que ella le creyera

Ella pareció creerle, lo supo por la sonrisa que apareció en sus labios y lo cristalino de sus ojos.

- No, no pasa nada entre Robín y yo- confeso la chica mientras volvia a posar sus ojos sobre el - estuvimos hablando el otro día y…. – Pero no pudo continuar… chico bestia la callo poniendo un dedo sobre su boca

- No me importa – mintio mientras la miraba fijamente

- Pero…- intento decir ella

- No.. no quiero saberlo – rectifico el - ¿me quieres? ¿ahora? ¿aquí? –

- Si – respondió ella inmediatamente

- Entonces no tenemos que hablar más – sonrió – te prometo que seré amable, no tengas miedo-

Ella no pudo más que suspirar mientras el finalmente conseguía quitarle el fino leotardo.


Larguisimo, me plantee alargarlo aun mas pero creo que es suficiente por un capitulo, nos leemos pronto¡ por favor si les gusta dejen comentarios¡ si no tambien n n ¡