Os dejo con el próximo capítulo, no se si se os hará largo o corto, pero a mí me encanto como me salió, así que espero que os guste tanto como a mí me ha gustado como ha quedado.

Bueno, ya sabéis: One Piece no me pertenece, es de un tal Eiichiro Oda; un genio, el tío.

Os dejo la respuesta a la anterior adivinanza:

DIBUJO ANIMAL:

¿Con cuántas patas

tienes que dibujar

un león para

estar seguro?

~Con ninguna, si no

quieras que te coja~


TACIHILA

CAPÍTULO 8. LAS HUELLAS CONDUCEN A...

Sabían que eran tres, no solo porque ya los habían visto antes, sino porque sus huellas eran muy claras. Tres y nada más, o nada menos que tres.

-Nos toca a uno por cabeza -bromeó Robin.

Pero a Gusano Fofo se le puso la carne de gallina de solo pensar que uno de aquellos tiparracos pudiera volver a encañonarle con su pistolón. Aunque eso sólo hacía que le entraran más ganas de pelear con ellos.

-Lo importante es descubrir dónde se encuentran y qué es lo que traman. Solo así podremos actuar con eficacia.

Robin, de vez en cuando, se inclinaba sobre Minchaka y le acariciaba el cuello.

El paisaje parecía tranquilo. La brisa agitaba suavemente las hojas de los enebros. Si no fuera por la amenaza que se cernía sobre el poblado, se diría que estaban en el paraíso. Pero las huellas estaban allí y les recordaban su cometido conduciéndolos indefectiblemente a los matojos de la falda de la montaña.

-Han desaparecido -constató Robin de pronto.

-No -dijo Lince Veloz-, lo que pasa es que procuran esconderse. Parece como si se esfumaran en la montaña, ¿verdad?

-Y tan verdad. Es como si se hubieran metido dentro.

-Seguramente han hecho eso -dijo Lince Veloz, al tiempo que descendía de su caballo y observaba atentamente las ramitas quebradas y la hierba aplastada.

-¿Cómo pueden haberse metido en la montaña?

-Por aquí, sígueme.

Y Robin tuvo que bajar de Minchaka, que de ninguna manera cabía en un agujero que, seguramente, era la entrada a una cueva que el muchacho sioux acababa de descubrir tras los matojos.

-Y tú, Gusano Fofo, amigo, quédate al cuidado de los suktankas. Prótegelos de cualquier peligro y tenlos dispuestos para galopar si fuera preciso.

Gusano Fofo protestó diciendo que él también quería meterse con ellos, pero lo dijo en vano, sabiendo que Lince Veloz podría ocuparse perfectamente de ellos si fuera necesario. Además con la ayuda de Violeta de la Pradera y sus nuevas flechas sabrían arreglárselas.

-Está bien.

-Procura que no relinchen, que solo nosotros sepamos que están aquí.

Robin siguió a Lince Veloz al interior de la oquedad. Primero atravesaron un pasadizo estrecho que cada vez se ampliaba más hasta desembocar en la galería de una mina.

-Es la antigua mina abandonada. Mira los maderos que sujetan la tierra... -dijo Lince Veloz.

Robin se apoyó en uno de ellos provocando un pequeño desprendimiento. Fue cosa de nada, pero se estremecieron preguntándose temerosos si alguien los habría oído. Menos mal que, después de que cayeran los últimos pedazos de tierra apelmazada, volvió el silencio. El lugar parecía abandonado.

-Y, sin embargo, aquí dentro hay o ha habido alguien hace muy poco -añadió el muchacho en un susurro, al tiempo que aspiraba el aire del pasadizo-. Fíjate bien. ¿A qué huele?

Robin le imitó, pero para poder captar algo hubo de cerrar los ojos; así se concentró mejor y hasta sus narices llegó el desagradable olor del sudor humano, mezclado con el tabaco.

-Tienes razón. Están o han estado aquí.

Robin estaba muy contenta y excitada por la aventura que vivía al lado del chico más guapo de la tribu. Pero, de pronto, un gesto brusco de Lince Veloz la trajo de nuevo a la tierra. El muchacho peliverde le tapó la boca con la mano. «¿Para qué, si no digo nada? ¿O es que mis pensamientos son tan fuertes que se oyen?» se preguntó.

Pero no era eso, simplemente Lince Veloz quiso prevenirla para que no gritara. Delante de ellos había algo terrorífico.

Un esqueleto.

Allí estaba, mondo y lirondo, nada más que huesos y unas botas militares que calzaban los delgaduchos pies. La calavera parecía sonreír, aunque le faltaban algunos dientes. Unos gusanos se deslizaban por las cuencas vacías de los ojos.

«Puf, qué porquería», se dijo Robin, y asintió como indicando a su compañero que estuviera tranquilo, que ella no pensaba gritar.

-Este esqueleto es de un hombre que ha muerto hace un año, o poco más. Bien podría haber sido uno de ellos que murió y ni si quiera se molestaron en enterrarlo -dijo Lince Veloz después de examinarlo detenidamente.

«Pues vaya compañeros; si eso han hecho con un amigo, ¿qué nos harán con nosotros si nos atrapan?», se preguntó Robin.

El esqueleto estaba en una especie de rotonda de la que salían varias galerías. El problema era cuál de ellas seguir. Robin recordó las palabras del perrito de la pradera y se chupó un dedo.

-¿Qué haces? -preguntó Lince Veloz un tanto confundido.

-Averiguo de dónde viene el aire -y luego señaló a una de las galerías-. Por allí se sale.

Robin se sintió orgullosa de poder enseñarle algo al chico que tanto le había enseñado a ella.

-Entonces, vamos a ver si descubrimos algo -dijo Lince Veloz sin casi mover los labios.

Avanzaron pegados a la pared de la mina. Habían de tener cuidado para no tropezar con las vías, sobre una de las cuales aún quedaba una vagoneta vieja y oxidada.

Robin, de vez en cuando, oía el ruido de sus pasos, aunque avanzaba de puntillas tratando de ser silenciosa. A Lince Veloz sí que no se le oía nada; parecía que iba pisando las nubes, a un palmo encima del suelo.

De repente, el muchacho se llevó la mano al cuchillo. ¡Había dado con el escondite de los indeseables!

Porque de ellos, y no de otros, debían de ser aquellos restos de comida, aquellos tres camastros, aquellas cantimploras y aquellas cajas llenas de municiones.

-Mira -dijo Robin, cogiendo unos papeles en los que había pintados muchos círculos y una línea sinuosa-. Parece...

Y antes de que ella lo dijera, Lince Veloz se le adelantó:

-Un mapa. Los círculos son los tipis del poblado.

-Y la línea es el río, vuestro río.

-Sin embargo, aquí hay una indicación que cambia la dirección del río.

-No es posible. Esa línea pasa por medio del poblado.

Robin miró a Lince Veloz a los ojos. ¿Acabarían de descubrir un secreto mayor que el que buscaban? ¿Qué pasaría si el río se metía por medio del poblado? Y ¿cómo era posible hacer eso?

Oyeron a alguien que tosía y dejaron el mapa donde estaba. Buscaron un lugar donde esconderse-

Lince Veloz señaló la oxidada vagoneta. Los dos se metieron en ella y aguardaron silencio, casi conteniendo la respiración.

En cambio, los recién llegados no temían lo más mínimo hacer ruido. Uno tosía, otro eructaba y el tercero escupía tabaco mascado.

-El fuego falló, pero el agua les hará entrar en razón -dijo el hombre de la barba de chivo.

-Se van a tragar no solo el afluente, sino todo «el río de la mucha espuma» -especificó el que mascaba tabaco con un pistolón en su mano.

-Y así comprenderá que esa tierra no vale nada y la venderán de una vez.

-Y luego -añadió el de una sola oreja-, ¡oh, Wichmunke!, tú vendrás en nuestra ayuda, ¿verdad que sí, piojoso Dios del Arco Iris?

Lince Veloz sintió el impulso de saltar y de enfrentarse con aquellos despiadados que insultaban a su dios. Pero, al notar a su lado la cálida presencia de Robin, se contuvo.

Desgraciadamente, el leve movimiento que hizo para incorporarse y agacharse inmediatamente bastó para que la vagoneta se desplazara ligeramente. Durante años y años había estado inmóvil en la vía muerta y, en aquellos momentos, tuvo el maldito capricho de avanzar haciendo chirriar las ruedas.

Lince Veloz se llevó la mano al cuchillo, al tiempo que Robin luchaba por sacar, en aquella incómoda posición, una de las flechas del carcaj para montar el arco en posición de disparar.

Fue inútil. Antes de que pudieran hacer nada, una pistola de siete tiros y un rifle de repetición les apuntaban directamente a la cabeza.


Espero que hayáis disfrutado de este capítulo y que podáis esperar al siguiente, ya que los tres bandidos que por si no recordais son: Fullbdoy, Jango y Krieg, estan a punto de matar a nuestros protagonistas.

(/:::::|REVIEWS|:::::\)

Zu Robin Kato: me encanta que me dejes reviews así de largos ¡me encantas! ¿En serio te gusta que hable con los animales? Jeje gracias, la primera vez que lo puse me pareció un poco infantil, pero oye, para gustos colores jej xD Sí, ya se veía venir que iba a elegir el cerezo ya que sus flores son de cerezo, ya que no podía poner los poderes de ella, pues algo de cerezo se le tiene que quedar en sus ataques :) Sí fue muy hermoso eso de las nubes, me encanta como lo dices, y lo de Luffy y las cagarrutas... jaja mientas lo escribí empezé a reirme jaja xD Sí, lo de las pistas fue mi escena favorita, no se porque pero me gusto mucho. Y como dices Robin es Robin y lo hará todo perfecto. Si ya te lo dije... el 4 es el mejor! No se porque pero me parece que es muy bonito el numero... cuatro... ademas si lo piensas dicen "tres son multitud" pero si son cuatro es mejor porque pueden hacer parejitas o algo... yo y mis paranoias ajaj xD No pasa nada con lo de las adivinanzas, pero esta que pongo abajo es muy sencillita, creo que vas a poder adivinarlas porque es muy facil... calientate un poco el coco y verás como la aciertas. Ya me cuentas como te ha ido con mi adivinanza en el prox review :)

CrisGC: igualmente! Saludos desde el mundo del oeste! Me ha gustado esta frase ¿sabes? Creo que la utilizaré en algo... ya pensaré jeje xD Sí Luffy y sus cagarrutas... ¿a quién has mandado a que cague? Jeje ya me estás poniendo intrigada jaja No en serio ¡a quién! Ahora no me lo voy a sacar de la cabeza jaja ^^ Ahora se me viene a la mente ¿como vas con el A*****? Espero que se porte bien contigo, no vaya a ser que sea yo la que me aparezca en Zaragoza y reparta algunas hostias a palma abierta... ¿Es buen chico? O ¿Es un mierda que pasa de todo? Para hablar de eso tengo que saber cómo es jje xD Ya te contaré más en los mensajes privados, para abreviar PM :)

Laura9914: si a mi tambien me encanta el idioma indio, tu tener razón, tu mandar reviews a mi siempre. Jajaj como me divierto =) ¿No sabes la respuesta a la adivinanza? Pues esta es bien facilita, pero que no pasa nada que ya los adivinaras. Si sii todo lo que tu quieras que eres un ZoNeRaH Y yo una ZoRaKaH jaja

Aquí dejo mi siguiente adivinanza, esta es más facilita, si os calentáis un poco la cabeza creo que podréis resolverla.

EN UN JARDÍN:

¿Cuál es la primera

planta que puso el

jardinero el jardín?

Sin más, espero les haya gustado este pequeño escrito, ya saben, los reviews son gratis, siempre bienvenidos, pero sobre todo, me alegran mucho el día.

Nos leemos ^^

Fatima-swan