Bueno aquí sigo con mi siguiente capítulo, espero que os guste aunque el título del capítulo sea un poco... en todo caso no creo que de mucho miedo xD También quería advertirles a todos y todas que en Semana Santa no voy ha subir capítulos en ninguna de mis historias, lo pondré en mis otros fics para que todos lo sepan. No podré subir porque en una semana solo de vacaciones no me da tiempo a hacer todos los deberes que me han mandado en el instituto y además de ir a las procesiones (¿sabéis que pasan por delante de mi casa? Así que de todos modos veré las procesiones con sólo asomarme a la ventana ^^). Espero que podráis comprenderlo y esperar una semana más. Os veo dentro de dos miércoles, el 27 de marzo de 2013.
Bueno, ya sabéis: One Piece no me pertenece, es de un tal Eiichiro Oda; un genio, el tío.
Os dejo la respuesta a la anterior adivinanza:
EN UN JARDÍN:
¿Cuál es la primera
planta que puso el
jardinero el jardín?
~La planta de los pies~
TACIHILA
CAPÍTULO 9. LA AYUDA DE LOS MUERTOS
Los tres bandidos cubrieron sus caras con los pañuelos que llevaban anudados al cuello. Sin duda, eso lo hacían siempre para no ser reconocidos. Su pasado estaba lleno de atracos a bancos y hasta a trenes correo.
-Vaya, vaya... Otra vez la niña del pelo liso y su amigote el indio -dijo el hombre con las gafas de sol *Jango*, que vayas a saber para qué las llevaba en el interior de la mina.
-¿Y qué vamos a hacer con vosotros? -preguntó el forajido de una sola oreja *Krieg*, mientras les arrebataba las flechas y el cuchillo.
-Podríamos provocar un pequeño desprendimiento en una galería... ¡con ellos dentro! -sugirió el tercer hombre con el pistolón apuntando a la cabeza de Zoro *Fullbody*.
Estaba bien pensado. De esta forma, si un día descubrían los cuerpos de los muchachos, podría pensarse que su muerte se debió a un accidente.
Lince Veloz se volvió hacia Robin. Quería ver si se le había ocurrido algún plan. Pero ella parecía como ausente, mirando hacia el fondo de la galería, por donde habían venido.
-¡Venga, adelante! -los empujaron hacia un rincón sin dejar de apuntarlos-. Un movimiento sospechoso y pum-pum-pum, ¿comprendéis?
Robin cogió la mano de su compañero de desdichas. Si estuvieran más cerca de la salida, podrían lanzar un grito, silbar, hacer cualquier cosa que advirtiera a Gusano Fofo y a Minchaka. Pero allí, en el fondo de la oscuridad, solo les quedaba aguardar la decisión de los bandoleros.
Estos hablaban en voz baja, cuchicheando.
-La idea del desprendimiento es buena, pero antes tendríamos que retirar nuestras cosas.
-Además, tal vez convendría esperar a ver el resultado del río. Si por cualquier fatalidad no saliera bien... -el bandolero desorejado imaginaba desgracias.
-¡Saldrá! Es un plan perfecto -dijo el cabecilla.
-Pero si no sale, tendremos rehenes y podrán sernos de gran utilidad.
Un bandido sufrió un ataque de tos mientras otro escupía su tabaco preferido, levantando ligeramente el pañuelo que tapaba su boca.
-Tenemos que hacer algo -dijo Robin de improviso, en voz baja.
-Ya lo sé, marcharnos de aquí. Pero ¿cómo? Nos han quitado las flechas, solo tenemos los arcos.
«Los arcos... ¿Qué es un arco sin flechas? Solo un palo y una cuerda», pensaba Robin.
-Tengo una idea -dijo Lince Veloz.
-Yo también -dijo Robin.
¡Ojalá coincidieran! Y sin más explicación se pusieron en marcha su plan.
Lince Veloz soltó la cuerda de su arco de uno de los extremos: ahora tenía algo parecido a un látigo. Y luego comenzó a lanzar una serie de lastimeras exclamaciones en lengua sioux.
-Ey-hee! (¡Ay de mí!) Onschincla-ya! (¡Pobre de mí!) Hmunga! (¡Misterio terrorífico!)
A la vez que gritaba se revolcaba por el suelo como si le diera un ataque de nervios o padeciera un fuerte dolor de tripa.
Los enmascarados se acercaron para ver qué sucedía y, cuando estuvieron lo bastante próximos, Lince Veloz se levantó y chasqueó su látigo. La cuerda se enroscó en los pies del hombre que escupía y, al tirar el muchacho con fuerza, el bandido dio con su trasero en la tierra.
Robin, que hacía recuperado su arco, aprovechó par salir corriendo por la galería.
-¡Síguela, que no escape!
La siguió el desorejado, que acababa de cargar su rifle. Solo que, mientras corría, no podía apuntar bien. Importaba poco, sus piernas eran más largas que las de la niña y pronto la alcanzaría.
Robin tropezó con algo redondo y cayó al suelo. La calavera parecía reírse de ella a carcajadas. El hombre armado estaba cada vez más cerca. Aquella mocosa no podría escaparse.
Más tranquilo, el hombre se detuvo para tomar aliento y entonces vio que la niña cargaba su arco y le disparaba. Recibió un fuerte impacto en el pecho. ¿Con qué disparaba si él mismo le había quitado las flechas?
Un segundo impacto en la tripa le hizo retorcerse de dolor. ¡Huesos! Lo que le disparaba aquella niña piojosa eran los huesos de su compañero. Utilizaba las tibias, los peronés; cualquier hueso largo y recto le servía.
El tercer impacto le dio un poco más abajo del vientre y fue peor. El retortijón dolía como el mismo demonio.
Robin oyó la carrera silenciosa de Lince Veloz, que se acercaba seguido por los otros dos. Uno de ellos cojeaba como resultado de la caída que había sufrido atrapado por el látigo. El otro disparó a la espalda del muchacho. Pero tuvo mala puntería y la bala pasó rozando la oreja de Lince Veloz y se incrustó en una pared. El polvo y la tierra comenzaron a caer al suelo. Los desalmados se detuvieron un instante, temerosos de que el deseado desprendimiento los sepultara a ellos. Fue solo un instante. Pero no bastó para que Lince Veloz llegara hasta donde estaba su amiga.
El indio se sirvió de los huesos más pequeños como si fueran cuchillos arrojadizos. Y con aquellos proyectiles blancuchos dio a los perseguidores en todo el cuerpo.
Pero el hombre de los dientes de oro, a quien se le había caído el pañuelo, resultaba ser el más resistente de los tres *Fullbody*. Y en esos momentos, a pesar de que estaba de rodillas en el suelo, apuntaba con su pistolón a Robin y a su amigo peliverde.
Robin midió bien la distancia, metió los dedos en los agujeros y utilizó la calavera como si estuviera en una bolera.
La hizo rodar por el suelo y, al final, la esfera dio al perseguidor en salva sean sus partes. Los gusanos blancos se le metieron por el pantalón.
Aulló como un lobo de dolor mientras los muchachos corrían en busca de la salida. Para ello le bastó a Robin recordar las palabras del perrito de la pradera y ver de dónde venía el aire. Sin dejar de correr se chupó el dedo y solo se detuvo para captar la dirección de la corriente.
-¡Por allí!
Una vez afuera, estarían salvados. Bastaría con montar los caballos y salir al galope hacia el poblado. Había que avisar a Búho Sabio del peligro que se avecinaba.
Pero cuando estuvieron fuera, comprendieron que algo mala había pasado. Ni Gusano Fofo ni los caballos estaban donde los habían dejado.
Continuará...
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.
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Bueno ya he terminado este capítulo, espero que les haya gustado :) En este capítulo aclaro quienes son los tres bandidos por si alguien se le olvidaba o se liaban con los nombres y eso. Espero que ya sepan más o menos quienes son, pero que no pasa nada, si me dicen que todavía no se entienden quienes son, yo los sigo nombrando ^^
(/:::::|REVIEWS|:::::\)
Zu Robin Kato: no te preocupes que no pasa nada, me conformo con que pases por aquí y me dejes un review, no importa cuando mientras que leas mi nuevo cap. Siento mucho que no vaya a poder subir en la Semana Santa, pero tengo mucho que escribir ^^ Si pobre Luffy que lo dejaron solo, pero es que quería que tuvieran un poco de intimidad Zoro y Robin jeje ya me entiendes ¬¬ Si lo del rio va a ser un problema pero ya veras dentro de dos miercoles lo que pasara, la pregunta es: ¿podrás aguantar tanto tiempo? Jaja Estoy segura de que en el siguiente review me diras que soy muy mala :)
Lord Yavetil: jaja ya muy interesante, a mi me gusta mas esta historia que la otra porque es mas interesante :) Lo bueno de este fic es que poco a poco puedo ir añadiendo ZoRo sin que sea mucho para niños de 14 años... Me gustaría mucho que hicieras esa historia de western/horror me gustaría leerla y ver lo que puedes hacer con estos dos. No se porque pero me los imagino en un pueblo del oeste y Zoro en un lado de la calle y en el opuesto el malo y Zoro le dice: suelta a la damisela, enfrentate conmigo en un tiroteo. Jaja paranoias mias, mi duda es... ¿que haras con el horror? Que ganas de leer ^^
ZoroRoronoaForever: waaaaah! ¿En serio has leído todos mis fics? Vaya, pero qué feliz que estoy XP Espero que te hayan gustado todas mis historias, estoy muy contenta de que te gusten todos mis fics. Y tranquila que todos los miércoles subiré el nuevo cap, aparte de mis otros dos fics que también los subo los miércoles. ¡Besos para tí también, guapa! ^_^
Sobre la adivinanza de la semana pasada, la afortunada de adivinarla a sido: Zu Robin Kato! Felicidades por conseguirlo.
A partir de ahora quien acierte lo mencionaré aquí, ok? A si que dejadme un review aunque solo sea para decirme la respuesta :)
Bueno, les dejo mi siguiente adivinanza, la verdad esta es más difícil, yo ni siquiera la supe, tuve que mirar la respuesta ^^
EXTRAÑO FELINO:
¿Qué gato es el que
puede hacer seda y
caminar por el techo
sin caerse?
Sin más, espero les haya gustado este pequeño escrito, ya saben, los reviews son gratis, siempre bienvenidos, pero sobre todo, me alegran mucho el día.
Nos leemos ^^
Fatima-swan
