Alma de Fuego

y el corazón de una estrella

Serenity ama a sus Senshi más de lo que alguna vez pudiera explicarles en palabras. Las ama tanto como puede amar a Endymion. Por eso, Sailor Moon está constantemente poniendo su vida en riesgo para salvarles, por eso es capaz de sacrificar tanto y sacrificarse a sí misma siempre que aparece un enemigo – porque Usagi ama a sus amigas más de lo que valora una vida a solas.

Usagi no desea nada más en el mundo que ver a sus seres queridos felices.

Y aunque Serenity asiente cuando sus Senshi dicen no desear nada más que su bienestar y el de Endymion y el de Chibi-Usa y el de la Tierra que ella gobernará, cuando está a solas en su habitación, Usagi cree oír la amargura de sus palabras y cree haber visto en sus ojos el peso de una vida (o dos o tres) entregada al deber de ser una Senshi en sus Guardianas.

(No se preocupa por las Senshi del Sistema Solar Externo, no. Usagi sabe qué tan bien llevan sus vidas, porque lo ve en sus ojos, lo siente en sus corazones, lo distingue en su calidez cada vez que están en su presencia – sus Senshi del Sistema Solar Externo están felices, ahora, a su lado, en esta Tierra, a su alcance.)

Serenity ama a sus Senshi por su lealtad y devoción.

Usagi ama a sus amigas.

Más que nada – lo que posiblemente ellas dirán tiene que ver con que ella ha conseguido su príncipe azul y su final de fantasía – quiere verlas felices.

Por eso, cuando Mamoru le coloca en las manos un pequeño cofre color caoba que parece latir con poder, Usagi controla sus miedos y abre su corazón a lo que Mamoru le confía.

Entonces, el Ginzuishou—que es su poder y su alma—comienza a latir al ritmo de su corazón. Y cuando ella exhala al descubrir lo que resguarda el cofre y qué esconden las piedras de jade en su interior, el Ginzuishou desprende tan solo unas gotas de resplandor que se deslizan por sus propias mejillas y caen en las piedras preciosas, en forma de lágrimas.

Y son lágrimas que no derrama Usagi ni Sailor Moon, sino Serenity, con su corazón de antaño y su nostalgia de ente milenario que aún vive en el interior de Usagi y de vez en cuando, toma las cosas en sus manos, y actuando a través de una llorona y torpe Usagi Tsukino –

(Porque Usagi ama a sus amigas, y por sobre todas las cosas, quiere verlas felices. Y Serenity, llena de remordimiento y de pena, le susurra al oído, que esto, esto es Terra y la Luna, y el Destino, uniéndose, al fin; como debería haber sido entonces y como no había logrado ser ahora.)

— el Ginzuishou hace milagros.