Capítulo 2

Habían pasado la noche y casi no pude dormir por la tristeza. ¿Como había llegado hasta este punto de entregarme a un tonto descerebrado? ¿Cuando fue que me deje convencer por mis hormonas? Traidoras ellas siempre estaban tranquilas. La mañana llego y aun yo estaba despierta, ni siquiera sentí cuando papa llego ya que mi mente estaba en otro lado. Me levante para arreglarme, sentí un poco de dolor en el cuerpo pero no le preste atención tenia otras cosas en que pensar. Desayune y me dirigí a mi infierno personal.

Al llegar al instituto todos me miraban, yo solo bajaba la cabeza. No me gustaba ser el centro de atención además no entendía que estaba pasando. Mis nervios comenzaron a traicionarme por lo que me dirigí directo al baño para calmarme, ya estaba apunto de llorar. Cuando estaba en uno de los cubículos del baño escuche a unas chicas hablar, reconocí alguna de las voces del las porristas.

— Todos pensaban que Isabella era una mosquita muerta y a la primera oportunidad se acostó con Edward— dijo una y yo sentí como todo mi mundo se vino a bajo. ¿Dios como me podía estar pasando esto? —Ya toda la escuela lo sabe y según Edward dice fue sumamente fácil— ya no pude contener mas las lagrimas, sentía como la rabia se apoderaba de mi ese maldito se aprovecho de mi momento de debilidad.

— Cuando Lauren se entere la va a querer matar— Ya había escuchado ese nombre pero a mi que me importa quien sea ella —

—Los del equipo estaban diciendo, que todo lo de esa tonta fue por una apuesta— Mi corazón no puede doler mas, todo fue una trampa. ¿DIOS como fue que caí? Me reproche una y mil veces y aunque sabia que el no valia nada, al salir las barbies tontas comencé a llorar sonoramente. Me derrumbe allí sin importarme mas, pensando que estaba sola, pero no era así.

—¿Quien esta allí? ¿Isabella eres tu? — la voz de la chica me sonaba familiar, pero en este momento solo quería estar sola. —Soy Alice Brandon, solo quiero ayudarte— "si, como no." Y yo le iba a creer.

—Claro, tu solos vienes a burlarte como todos lo deben estar haciendo. ¿no? La tonta Isabella que cayó en las manos del mas popular. — le dije, dejando salir todo el veneno que me estaba inundando.

—No es así. No vengo a burlarme de ti. Entiendo lo que estas pasando mas de lo que te imaginas. De verdad yo solo quiero ayudarte. —

—¿Por qué querías tu hacer eso? — si creyera que le creyera, tendría que soltar mas que eso.

—Cuando entre a esta escuela me paso algo parecido con alec y te prometo que en una semana ya nadie se va a acordar— aunque por su tono sentía que me había dicho la verdad no se como creerle si todos allí eran iguales, superficiales. —Isabella, por favor sal de allí, déjame ayudarte—

El ruego en su voz por fin me hizo tomar la decisión de confiar en ella, por lo que al salir la abrace con fuerza y me puse a llorar desconsoladamente. Ella estuvo allí sosteniéndome hasta que por fin me pude calmar. Me lave la cara y ella me convenció de salir.

Era momento de enfrentar las cosas pero esta vez no estaba sola. Salimos juntas del baño y fue horrible. Todos me señalaban riendo, sentía que la fuerzas me abandonaban, pero Alice tomo mi mano y la apretó fuerte. Ella me guio porque yo solo podía caminar con la cabeza baja. Para aumentar mas mi dolor y mi rabia al entrar en la clase de matemáticas, el estaba con una sonrisa burlona en el rostro. En ese momento no pensé en nada mas y no me pude contener.

— ¿COMO DIABLOS PUDISTES HACERME ESTO? — le grite mientras las lagrimas corrían por mi rostro.

—¿No creíste que solo por acostarme contigo me iba a enamorar? Por Dios niña crece— aquello fue con un baño de agua fría, pero en vez de apaciguarme, logro enfurecerme aun mas. Fue entonces cuando salte sobre el y comencé a golpearle con toda mis fuerzas. Sentí las manos de Alice tratando de aguantarme pero no pudo, solo el profesor logro separarme.

—Señorita Isabella Swan diríjase a la dirección ahora y usted también señor Cullen— nos dijo el profesor molesto "Maldito profesor ¿Por qué tenia que llegar?"

Salí de allí aun llena de rabia. Cuando llegamos a la oficina de dirección ya el sabían porque estábamos allí. El director comenzó a regañar, me dijeron que ya habían llamado a Charlie para informarle lo sucedido y también a la madre del muy desgraciado. "Sin que son rápidos, para los chismes"

—Bueno como ninguno de los dos quiere decirnos lo que provoco este incidente paso eso los dos quedan suspendidos por tres días desde ahora. Recojan sus cosas y diríjanse a sus casa, ya le informaremos a sus padres de nuestra decisión. — Salí de aquella oficina y me dirigí al salón a buscar mis cosas. Allí estaba Alice esperándome y en cuento me vio me abrazo, me pidió mi numero de teléfono y mi dirección para ir a mi casa después. Me despedí de ella y en cuanto salía pude escuchar como todos murmuraban, pero no les hice caso y me fui.

Al llegar a casa Charlie estaba esperándome furioso. Me pregunto que había pasado y yo le dije que solo había sido un impulso, porque ese tonto me estaba molestando. Por su cara estoy segura que no me creyó ni una palabra de lo que le dije. En ese momento no le di importancia, sin decir mas me retire a mi cuarto a llorar. Si en Florida era infeliz aquí mi vida se había ido al piso y ya no tengo fuerza para recoger los pedazos que quedan.

En medio de aquel desastre emocional, me quede dormida y cuando desperté ya Charlie no estaba. Camine por la casa como un zombi, estar en mi habitación era peor porque me recordaba la estupidez que había cometido. En la tarde Alice llego a visitarme y conversamos de todo, llegando a conocernos. El hablar con ella y desahogarme mejoro mi estado de animo bastante y supe que seriamos grandes amigas. Ella era lo único bueno que tenia este lugar que solo me había traído desgracias.

Siguieron pasando los días de suspensión yen cada uno Alice me visitaba trayendo helado, bombones y cualquier otra tontería para hacerme sonreír. El pasar las horas con ella hacia mas fácil llevar mis penas sabiendo que ella estuvo en mis zapatos y me entiende.

Regrese a la escuela con la decisión de hacer como si nada hubiese pasado. Mi amistad con Alice seguía creciendo y con ella estaba aprendiendo muchas cosas que no sabia. El tiempo continuo su curso sin fijarse en nadie en particular y ya me estaba recuperando de lo que había pasado mes y medio atras.

Un viernes Alice se quedo dormir en mi casa ya que Charlie no estaría y el no quería que me quedara sola. Pasamos la noche viendo películas conversamos e hicimos cosas muy de chicas y sin mas nos dormimos. Abrí los ojos de sopetón para salir corriendo hasta el baño y de paso tumbe a Alice que salió detrás de mi, cuando llegue vomite violentamente mientras ella me sostenía el cabello.

—¿Isabella que esta pasando contigo ayer te desmayas y hoy vomitas así? Esto no es normal— Su gesto fue cambiando hasta llenarse de gran preocupación— una de dos o estas anémica, o estas…— ella dejo las palabras flotando mientras un incomodo silencio nos invadió y yo solo me pude echar a llorar pensando si ella tendría razón y no precisamente en que estaba anémica.

CHICAS SIENTO LA TARDANZA EL CAP. ESTABA LISTO HACE MÁS DE UNA SEMANA PERO ESTABA EN MI CURSO DE CONDUCCIÓN Y NO PUDE ACTUALIZAR :( PERO AQUÍ ESTA GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y TAMBIÉN GRACIAS A MI AMIGA BERTLIN QUE SIN ELLA ESTA HISTORIA FUERA UN DESASTRE JEJEJE BUENO Y YA USTEDES SABEN LO QUE RECONOZCAN ES DE LA EXCELENTÍSIMA STEPHENIE MEYER