Capítulo 3

Nos arreglamos para salir en búsqueda de alguna farmacia, cuando estábamos dentro Alice tomo cinco pruebas diferentes mientras que yo solo observaba pagamos y nos fuimos directo a mi casa. Cuando entramos fuimos directo al baño mientras yo recogía las muestras preparándome para esperar…ni siquiera recordaba si Edward se había protegido. Mi mente en ese momento se negaba a cooperar. Los nervios me estaban enloqueciendo y estaba apunto de alarme de los cabellos cuando pasaron los 5 minutos más largos de mi vida. Alice tomaba la primera muestra sin decir nada y poniendo cara de asombro me la mostro la primera era una carita sonriente solo suplicaba que la próxima fuera negativa, me mostro la próxima dos rayitas rosas… todas positivas

—¡Nooo! — grite —¿Ahora que voy hacer si odio a ese maldito desgraciado y voy a tener un hijo de el— me arroje a los brazos de Alice mientras lloraba

—Cálmate — me suplico, tomando mi rostro entre sus pequeñas manos y me miro muy seria. —No es tan malo, sé que no es fácil pero hay soluciones. —

—¿Que soluciones puede haber cuando mis padres se enteren me van a matar? ¿Alice que voy a hacer solo tengo 17 años el es un bastardo y mis padres esperan más de mi— trate de explicarle con desesperación, mientras el miedo me ganaba.

—Puedes abortar o darlo en adopción si quieres…— me dijo con tranquilidad, pero había algo en sus ojos que me decían lo contrario.

—No creo que el aborto sea discutible no puedo hacer eso. Definitivamente no puedo. En este momento de verdad no se qué hacer. — yo no abortaría, de todos modos era mi bebe y yo también fui responsable de que estuviera en este estado.

— Bueno ahora solo acuéstate y descansa estas emociones no le harán bien al bebe. — Alice me llevo hasta la cama y me trato con cariño— y solo lo sugerí pero de verdad yo tampoco haría eso, seria matar aun ser inocente— me arropo como una mama haría con su hija pequeña y en ese momento agradecí tanto a Dios por haberla puesto en mi camino, porque no se que habría hecho sola.

En los últimos días casi no vi a mi padre ya que estaba enfrascado en el trabajo y agradecía que él no notara mi estado de ánimo. Todo en la escuela iba normal a excepción de mis carreras al baño para vomitar. Trataba de evitar ver a Edward que ahora andaba otra vez con Lauren. Mientras el tiempo seguía pasando mi barriguita se estaba notando ya con mis casi 4 meses. Junto con Alice decidí aculatar por un tiempo mi barriguita con ropa ancha.

Hoy en educación física jugaríamos futbol y yo haría de portera Alice insistió en que me declarara indispuesta para no hacer esa clase pero me estaba quedando en esa materia así que no podría darme lo lujo de faltar otra vez. Llegamos al vestidor y me cambie lo más rápido posible ocultándome para que nadie me viera, nos dirigimos al gimnasio y empezó el partido todo iba muy bien hasta que Lauren patio hasta la barra y la bola dio justo en mi vientre En aquel momento yo solo vi todo negro y caí en la inconsciencia.

Al despertar todo alrededor era blanco y sentí el peculiar olor del hospital inundar mis sentidos. Un escalofrió recorrió mi cuerpo al recordad porque estaba allí. Al incorporarme Alice estaba a mi lado y Charlie mirándome desde el otro lado de la habitación. Este parecía tener un debate interno, pero cuando iba a hablar entro un doctor.

— Isabella estuviste cerca de perder el bebe, pero controlamos la hemorragia a tiempo. Gracias a Dios no le paso nada solo te recomiendo no hacer esfuerzos en estos días. Necesito que te revise un ginecólogo para que te haga unos exámenes este te dará unas vitaminas prenatales. Además estoy haciendo una nota para el instituto para que no tengas que ir más a gimnasia. ¿Eso es todo tienes alguna pregunta? — le dije que no muy bajito y con la cara baja, el doctor asintió y salió de la habitación. Luego levante mi rostro y mire a mi padre.

—Papa por favor perdóname— en ese momento necesitaba que el me abrazara, me sentía muy mal por haberle fallado por lo que comencé a llorar.

—No voy a decirte nada Isabella. Me decepcionaste y ya no hay remedio para eso. Tome una decisión te regresas a vivir con Rene, ya que ella me culpa de lo sucedido— como siempre pasaba entre mis padres se echaban la culpa el uno al otro, sin importar como me sintiera.

—¿Qué? — Grite desesperada — No pueden hacerme esto, ¿y Alice? No puedo dejarla sola la necesito, no pueden obligarme, no me quiero ir – esto ultime lo dije suplicando.

—Isabella no es una petición es una orden. Ahora será mejor que me vallas diciendo quien es el que hizo esto— su tono amenazador por un momento me asusto.

— No te lo voy decir, lo siento papa. — A pesar de que odiara a Edward, no quería que mi padre fuera a buscarlo. Eso significaría que el tendría que saber mi estado y que el bebe era suyo y eso era algo con lo que no quería tratar en ese momento.

— No lo sé estaba muy tomada y eso fue en una fiesta y no recuerdo con quien me fui— esa era la peor mentira que se me ocurrió. Vi como su rostro se puso purpura y temí que le diera un ataque o peor que me pegara.

— ¿Así que mi hija es una perra que ni siquiera sabe quién es el papa de ese engendro? — escucharle referirse a mi y a mi bebe de esa manera me dolió, pero a la vez me dio la valentía y el coraje para seguir.

—¿Sabes? no necesito a nadie para seguir adelante. Si les molestamos entonces me voy y gracias por todo— Charlie salió furioso de la habitación y por primera vez Alice me abrazo y hablo.

— Nena, si quieres puedes venir a vivir a mi casa. Te advierto que no es de lujo ni nada pero es bastante acogedora. — "Dios de nuevo gracias por ponerla en mi camino" pensé.

—Gracias Alice, de verdad no sabes cuánto te lo agradezco— Así pasaron mis 2 días de hospitalización y para mi sorpresa solo Alice me acompaño al salir del hospital. De allí, fui a casa de papa mientras el estaba en el trabajo a buscar mis cosas y aproveche para dejarle una carta.

Querido papa:
Sé que no hice las cosas bien pero te agradezco todo lo que has hecho por mí. Quiero decirte que me voy ya que yo elegí mi destino y ahora tengo que asumirlo. Cuando mi bebe nazca voy a darlo en adopción ya que pienso que es lo mejor que puedo hacer. Despídeme de mama y dile que voy a estar bien solo les suplico no me busquen aunque sé que lo más probable es que sepas donde voy. Lo mejor es que dejes todo así.
Te quiero,
Tu Bella

Me fui de allí junto con Alice y cuando llegamos a su casa su abuelita me recibió con gran abrazo, dándome las fuerzas que necesitaba. Al día siguiente llegamos a la escuela y como aquella vez todos me miraban. Ese día había decidido ponerme una camisa de pre-embarazada, y como siempre pude escuchar los cuchicheos de todos. Al entrar a clases la profesora me miro con cara de reprobación sabia que esto seria muy difícil pero mantuve mi cabeza en alto.

—Bien señorita Swan no piense que por su condición va a ser diferente y aunque no apruebo que usted siga estudiando aquí el director tiene otra opinión. Para mi será como cualquier otra estudiante— yo solo asentí y camine hacia mi puesto. Acabo la clase me fui con Alice hasta la cafetería. Cuando entre Edward se me quedo mirando con cara de bobo, pero no entendí por que sus ojos brillaban como dos luceritos. "Diablos Bella ni si quiera lo mires." me dije mentalmente.

Por fi el día de clases acabo y me puede ir a casa Alice. A pesar de que me iba bien me ponía triste pensar que a mis padres no les importaba en nada lo que me pasa, ¿pero que podía esperar que me felicitaran? no creo.

Camine hasta las escaleras de la casa cuando vi aquel Volvo que tanto odiaba las preguntas explotaron en mi cabeza. ¿Qué hacia el aquí? ¿Qué quería ahora? Lo vi bajar de su auto, camino hacia mi mientras me miraba con du rostro serio.

—Tenemos que hablar— me dijo al llegar frente a mi y yo solo pude mirarlo con la cara descompuesta por la sorpresa pero con todo el odio que podía.