Cap.1: Ir y venir de prendas

Las apariencias engañan

-Anónimo

En ese instante saque lo primero que vi abrí cajones al azare y encontré uno donde asoma un sostén.

Cerré los ojos y tome ropa de ese cajón.

Después de ese maldito e incomodo momento, abrí uno de tantos armarios, y tome ropa lo más rápido posible, en verdad tenía prisa.

Di un vistazo por la habitación, a ver si encontraba algo que pareciera privado o sospechoso.

Lo único que encontré, fue un librito lila, con candado.

Me daba igual si Hinata llevaba la llave, ahora ese clan no sabría nada si eso era un diario o agenda...

Cerré la dichosa maletita, y me dirigí a Hinata.

¿La despertaría? ¿La cargaría dormida?

Flashback (reciente):

Neji y Naruto platicaban en la mansión Hyuga.

Paso Hinata como una zombi, se veía cansada o al menos fastidiada.

Tan pronto despareció escaleras arriba, Naruto se apresuro a preguntar.

-Oh, ahora viene así porque se pasa al menos 5 horas entrenando al día, practicando una nueva habilidad que mi tío Hiashi le intento enseñar.

-Pobre-dijo Naruto, pensando en los ojos lilas pálidos con visible cansancio.

Fin flashback.

Al recordar esto, decidió cargarla dormida, al menos para que hoy durmiera bien, ya que los siguientes días, se la pasaría huyendo de un gran grupo de rencorosos.

Lentamente, la destape, y le puse encima mi chamarra, ya que afuera hacia mucho frio.

Por suerte, había dejado la ventana abierta, y me disponía a salir.

Cerca a la ventana, estaba un gran árbol, que me ayudaría a bajar, pues traía mi mochila, la de Hinata y a Hinata.

Recordé que su mochila de shinobi estaba junto a la maleta rosa.

-¡¿Por qué no tome la mochila-dattebayo?

Salte a las ramas del árbol.

Por instinto, voltee a mi lado, y Kiba salto directo al suelo, con Hanabi en brazos.

Me solto un saludo militar y se largo.

Voltee de nuevo al frente.

Cuando quise saltar al suelo, casi caigo, y por poco me recupere.

Solte un gruñido, mientras oia a reir a la molesta bola de pelos.

Jaja! Niño, sigues siendo muy torpe, aun con una chica en brazo!

Agh! Callate-dattebayo!

Siguio riendo, y lo ignore.

Me mordí el labio, porque ahora no podía golpear nada.

Gruñi un poco y me dirigi a la salida de Konoha.

-Mañana será un dia muy,pero muy largo- suspire y segui caminando.