Los personajes no me pertenecen.


Capitulo 14(primera parte) Pov Renesmee.

Ha pasado 4 meses desde el nacimiento de mis bebes hermosos y ya tienen la apariencia de un niño de 2 años, han pasado muchas cosas en ese tiempo tal y como la boda de Diego con Mar, se ve que los 2 se aman intensamente, así como Alec y yo.

Me encontraba en la habitación de Alec y mía, cuando me llego un mensaje.

"Renesmee si quieres ver a tus hijos de nuevo ven al parque esta medianoche SOLA si vas acompañada lo sabré y tus hijos morirán"

¡NO! Mis hijos no, nadie los tocara, primero sobre mi cadáver, mire el reloj y eran las 11:45pm me cambie rápidamente, con lo primero que encontré y salí disparada hacia el parque.

Llegue rápido, buscando con la mirada a mis hijos, pero no los encontraba, de pronto de las sombras apareció una chica de cabello negro que le llegaba a los hombros lacio y ojos rojos como la sangre.

-¿Quién eres?- le pregunte temerosa.

-Tu peor pesadilla Renesmee- me contesto con voz fría que hizo que mi piel se erizara.- me llamo Abril y te matare.

Trague en seco por lo que dijo, maldita sea caí en una trampa absurda.

-¿Qué quieres de mi?-le pregunte en un hilo de voz.

-Tu corazón- contesto fríamente.

A penas dijo eso reaccione entonces una pareja paso por ahí y yo salí huyendo, corriendo lo más rápido que pude.

-¡mata a los testigos!- grito la tal Abril, no me detuve a ver a quien se lo ordenaba, lo único que pensaba era salvar mi vida y encontrar a mi hijos, me interne en el bosque corriendo.

Corría sin parar, si paraba estaba segura que me alcanzaría y aprovecharía para matarme, no entendía su odio hacia mí, nunca le hice algo. Buscaba a la vez que corría ayuda. Me encontraba en un bosque que desconocía y a la vez conocía, extraño. Rodeaba arboles, saltaba raíces pero no evitaba caerme de vez en cuando, mi ropa estaba rasgada, llena de sangre, mi sangre por todas las cortadas que traía en los brazos y piernas por tanto caer, la debilidad me iba ganando e iba perdiendo sangre. Mi perseguidor estaba cada vez más cerca, me acechaba para poder desmembrarme. ¿Pero donde esta papá con toda la artillería Cullen? Me preguntaba a cada rato, sabía que Alice debió haber visto algo, pero claro conmigo las visiones nunca son claras.

Caí sin remedio en el suelo y para mi mala suerte estaba lleno de piedras provocándome un dolor inmenso y sabría que tendría moretones en un futuro si sobrevivía de esta.

De pronto un olor comenzó a llenar mis pulmones, lo conocía muy bien, era reconfortante el saber que él estaba ahí, por un momento pensé que venía a rescatarme de mi asesino, pero me equivoque, en su mano traía una daga manchada de sangre, lista para ser clavada en mi pecho, en mi corazón. En su mirada solo había maldad, pero como fue posible, yo lo quiero él a mí, que paso entonces.

Poso sus profundos ojos en los míos, al verlos llenos de miedo y dolor, sonrió de esa manera tan demoniaca.

-por favor no me hagas nada- susurre sosollando pues había roto en llanto

-no te preocupes, no te dolerá, solo quiero tu corazón-dijo con su voz llena de odio y repugnancia, en eso se acerco a mí con la daga, y de mala suerte no me podía mover, así que espere a que mi final llegara.

-te amo Alec- dije y cerré mis ojos fuertemente.

-Espera- grito una voz que conocía.

Abril.

-¡Ahora que!-grito Julissa mi ex-amiga.

-lo quiero hacer yo- dijo malévolamente.

-está bien- dijo y le paso la daga.

-¿Por qué Julissa?- le pregunte pero no obtuve respuesta alguna.

-no te responderá, está bajo mi don- dijo sonriendo.

-¿don?- pregunte, tratando de hacer tiempo.

-poseo el don de controlar a la gente como títeres- contesto.

Entonces Julissa no es mala, sino que está siendo controlada.

-basta de hablar, ahora lo que voy a hacer- dijo.

-¡NOOOO!- se oyó un grito desgarrador mientras aventaba a Abril lejos de mí.