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*Yo no soy JK Rowling. No soy dueña de nada de lo extraído de los libros de Harry Potter y No gano nada monetariamente por escribir esto
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Como por arte de Magia
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Era un hermoso lugar, Hermione estaba disfrutando el ambiente íntimo y elegante del restaurante y muy a pesar de si misma de la compañía. Ella no era precisamente de una familia millonaria por lo que a pesar de que tenía buenos modales no solía frecuentar lugares tan caros, estaba disfrutando ser tratada como una dama.
Los habían llevado a una mesa apartada de las miradas indiscretas, el rubio había demostrado sus modales exquisitos de nuevo al mantener la silla para que se sentara y ordenar por ella, el menú estaba en francés y ella no dominaba ese idioma.
-Puedes ser perversa Granger
Hermione se congelo ante el comentario y su mano se detuvo dejando el tenedor de plata con el que había pinchado un poco de carne a medio camino entre el plato y su boca.
-¿Granger?
Después de haber escuchado su complicado nombre saliendo de los labios de esa serpiente entendió que le gustaba mas cuando el lo pronunciaba, con su voz varonil y su manía de arrastrar elegantemente las palabras lograba que su nombre sonara maravilloso. No pensaba decirlo en voz alta pero al menos en la privacidad de su mente podía ser honesta.
-Me gusta más que me llames Hermione, Draco.
El le sonrío un poco al verla llevar delicadamente el tenedor a sus labios, era completamente diferente y a la vez era la misma chica de siempre. Tal vez podría lucir como una chica distinta gracias al cabello y la ropa pero en el fondo de sus ojos marrones aun podía ver la misma chispa de ingenio e inteligencia que distinguía a Hermione Granger de las demás.
-Bien Hermione, ¿Dónde tenias escondida esa actitud Slytherin?
Enarco una ceja al escucharlo decir su nombre, cuando lo decía de esa manera lograba convencerla de que sus padres no estaban tan locos al nombrarla de esa exótica manera, en esos labios viperinos sin duda alguna su nombre sonaba a poesía.
-Honestamente no lo se, creo que pasar el día con una serpiente rastrera me contagio algo… ¿Será permanente?
Bebió un sorbo de su copa de agua mientras el rubio se encogía de hombros con clara actitud de ya eras así antes de hoy así que no me culpes y ella sonrío. Se dio cuenta con sorpresa que ese día había estado sonriendo constantemente desde que el rubio había aparecido en su sala común.
-¿Vino tinto o blanco?
-Tinto
Siempre había tenido claro que ese chico era el único capaz de enfurecerla al punto de desear romperle uno a uno los huesos del cuerpo pero al parecer también podía hacerla sonreír con su sarcasmo y egocentrismo de marca Malfoy.
-¿Qué se sintió Hermione?
Mientras servia las copas de vino no logro evitar recordar su encuentro con esa maldita hortaliza parlante. Por suerte su tunica quedo limpia luego de un simple hechizo y ver a Grang… a Hermione actuar con tanta altivez y orgullo como una serpiente le había echo sentir algo raro.
-¿A que te refieres?
Algo parecido a la admiración por esa chica que lograba sobreponerse al engaño y la traición del hombre que amaba desde hacia tiempo y de la descuidada indiferencia a la que la sometían los que supuestamente eran sus amigos. Era ilógico que lo olvidaran cuando incluso él lo había recordado.
-A ver la cara de idiota de Weasel cuando te vio
Había sido patético. El pelirrojo la había mirado como si fuera una desconocida al principio y luego la había acusado de usar hechizos para lucir hermosa cuando la reconoció. Esbozo una sonrisa torcida al compadecer a Brown, alias la perra rubia de Gryffindor, que tendría la desgracia de tener a semejante simio retardado mental como novio, aun que claro ella se lo había buscado.
-Me sentí extraña…
Coloco la copa con suavidad en la mesa al verla sonrojarse, era obvio que le encanto sentirse poderosa y altiva frente a Weasel, claro que era mejor que la viera en ese momento cuando logro mantenerse firme y con su orgullo intacto que antes, esa misma mañana, en la sala común de premios anuales llorando como una mujer agonizante y rota.
-Te encanto Granger, te gusto ser perversa y verlo retorcerse.
-Tal vez… un poco.
Le había encantado, ver a Ronald completamente confundido y ser ella quien terminara con él le había ayudado a salvar su orgullo. Ella no quería que nadie supiera que Ronald la había engañado con esa perra rubia, no quería la lastima de nadie por que no la necesitaba.
-Tú lo sabes y yo también, te encanto ser Slytherin por un rato.
No le respondió al rubio y solo bebió un poco mas de vino, un magnifico y afrutado vino, para ocultar su sonrisa. Lo admitía, ser Slytherin era divertido y entendía por que Draco amaba molestar a Harry y Ronald, uno termina amarrándole el gustillo a eso y sin duda el pelirrojo se lo merecía, claro que no lo diría en voz alta por que no era necesario, ella lo sabía y Draco también.
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Harry Potter estaba preocupado. Había pasado el día en las tres escobas con Ginny y Ron charlando animadamente hasta que Neville les había preguntado por Luna, entonces cuando el chico menciono que tal vez estaba con Hermione notaron que la castaña no estaba con ellos.
Desde entonces Ron y el habían salido a buscarla, el pelirrojo por el pueblo y el en el castillo pero no la habían encontrado, busco en los jardines, en la biblioteca y la enfermería sin encontrarla.
Al final resignado camino con rumbo a la sala de premios anuales cuando vio a una chica castaña a unos metros de él, entrecerró los ojos mirándola antes de notar que era su amiga. Estaba completamente diferente, en lugar de los viejos zapatos negros de siempre estaba usando unos negros y de tacón alto.
-Hermione… ¿Eres tu?
-Si soy yo Harry
La recorrió con la mirada de nuevo viéndola ahora de frente, con los jeans negros entallados y una blusa de color verde menta de mangas largas estaba espectacular y le costo mucho reconocerla.
-¿Qué te paso?
Hermione frunció el seño ofendida por el tono de voz del pelinegro. Ya había sido malo ver a su exnovio horas antes y que insinuara que era tan poco atractiva que tenia que usar hechizos para verse bien como para soportar ese tono de incredulidad en su supuesto amigo.
-Haces que suene como si esto fuera algo malo.
-Es diferente… te ves distinta.
Unas campanadas de alarma comenzaron a sonar en su cerebro al ver a Hermione fruncir el ceño y mirarlo con irritación.
-Harry solo es ropa nueva, fabulosos zapatos, algo de maquillaje y mi cabello peinado, sigo siendo yo.
-Pero es extraño verte así… pareces una chica.
Ella no solia lucir tan femenina y linda. Ginny era la chica delicada y hermosa mientras que Luna era dulce, inocente y soñadora y Hermione era la bruja brillante, la chica desarreglada que era casi como uno más de los chicos.
-Harry James Potter soy una chica…
-Mione… no quise decir que antes no parecieras una chica… yo solo pensaba en que nunca te habías vestido así…
A Merlín gracias no tenia su varita en la mano o ya estaría muerto, el sudor frío lo recorrió e intento inmediatamente justificar sus palabras en medio de gestos nerviosos y balbuceos pero los ojos de su amiga se volvían cada vez mas oscuros de irritación y sus dedos comenzaban a buscar su varita…
Cerro los ojos asustado esperando la maldición que le lanzaría su amiga por ser un idiota rogando que un milagro lo salvara de la furia vengativa de la castaña.
-Vaya, vaya, el niño que vivió, que enfrento a Voldemort y sus mortifagos saliendo victorioso… esta asustado de Granger.
-Cállate maldito huron.
Maldijo su suerte por que su milagro había resultado ser el huron albino aun que quizá era justo lo que necesitaba para que su amiga redirigiera su ira al rubio molesto que se burlaba de su mas que justificado miedo a ver a su amiga furiosa.
-Tan creativo como siempre Potter…
-¿Qué demonios quieres aquí huron?
Como odiaba ver esa sonrisa torcida en el huronesco rostro del rubio, siempre tan arrogante y orgulloso que lo sacaba de quicio y deseaba ver una repetición de ese magnifico puñetazo que la chica le dio en tercero…
-McGonagall nos espera en su oficina.
Pero el rubio lo ignoro y se coloco mirando a la castaña con expresión solemne en el rostro y los ojos brillantes con algo parecido a la diversión, lo mas probable debido a que Harry estaba tan rojo de furia como Ron en sus mejores exhibiciones de mal genio.
-¿Sabes para que?
Casi se fue de espaldas al ver a la furiosa chica recomponer su expresión a una sonrisa tranquila mientras guardaba de nuevo su varita y le respondía amablemente.
-No me lo dijo.
-Pero lo sabes.
Vio la sonrisa de Malfoy aparecer, el maldito huron era la viva imagen de la satisfacción y le dieron ganas de borrarle la cara a punta de varita pero ver a Harmione hablando con el con inusitada amabilidad y llena de sonrisas lo dejo petrificado e incapaz de moverse.
-Tengo una idea…
Hermione estaba conciente de que no había nada que Draco no lograra averiguar. Si había sabido lo del pelirrojo con Lavender cuando a ella que lo había visto le contaba que no había nadie cerca del lugar eso solo demostraba que esa serpiente era sigilosa y astuta en demasía.
-Aun no entiendo como es que te enteras de todo…
-Slytherin Hermione… no lo olvides.
Rió al verla negar con la cabeza lentamente y suspirar resignada al ver que por mucho que ahora fueran algo parecido a amigos, o al menos cordiales eso no cambiaba que era una serpiente hasta la medula del hueso.
-Bien serpiente entrometida entonces dime lo que sabes…
-Felix Felicis es suerte liquida, Weasel es un pobretón, Merlín fue un Slytherin…
-¡Draco!
Harry estaba estático, confundido de ver a Hermione Granger y Draco Malfoy hablando como viejos amigos, insultandose de tal manera que pareciera mas bien que se dijeran palabras cariñosas, incluso vio a su amiga golpearlo en el brazo cuando comenzo a burlarse de ella enumerando datos al azar sin que el la maldijera o llamara sangre sucia.
-El baile de noche de brujas.
Sonrío satisfecha al verlo responderle con las manos en alto y la sinceridad, cosa extraña en esa serpiente traicionera, clara en su voz. Al parecer el golpe en la nariz que le diera cuando aun eran enemigos había dejado una huella profunda.
-¿Planea organizar un baile?
Se pregunto como es que la profesora había logrado convencer al director Snape de tener un baile y cuanto tiempo le tomaría organizarlo, supuso que por las fechas ya debía estar bastante adelantada en los preparativos…
-No, ella planea que tú y yo organicemos el baile.
-¡Pero si solo falta poco mas de un mes para noche de brujas! ¡No tendremos todo listo a tiempo!
Se preparo para escucharla gritar histérica al comprender sus palabras y ella no lo decepciono. Con una sonrisa se acerco a ella y tomo un mechón de su cabello perfectamente peinado entre sus dedos y recompuso su mejor expresión de seriedad absoluta mientras hablaba mirándola a los ojos.
-Vamos Granger si logramos que eso sobre tu cabeza se viera como cabello todo es posible.
-¡Eres un idiota Malfoy!
Harry esperaba todo, incluso una propuesta de matrimonio al ver el rostro solemne del huron pero su comentario burlón sin duda no estaba en la lista, se sintió ignorado al ver a su amiga golpearlo de nuevo y al huron sonreír para luego alejarse charlando sobre lo demente que era organizar un baile en poco mas de un mes sin recordar que él aun estaba allí de pie mirándolos en silencio.
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Nuevo capitulo… ¿Qué les pareció? Estaré esperando sus comentarios, espero que les gustara.
Atte
Nox
