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*Yo no soy JK Rowling. No soy dueña de nada de lo extraído de los libros de Harry Potter y No gano nada monetariamente por escribir esto

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Como por arte de Magia

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Harry había estado vigilando a sus amigos en el mapa del merodeador ya por algún tiempo cuando noto las motitas representativas a Hermione y Ron juntas por algunos minutos, luego vio que Malfoy se acercaba y a su amiga alejarse violentamente de la motita con el nombre del pelirrojo.

De inmediato supo que había algo malo, seguramente Ron había dicho algo equivocado de nuevo y Malfoy había llegado en el momento justo, como parecía ser la costumbre del rubio, para distraer a Hermione y que se olvidara de todo lo que no fuera el rostro del huron alvino.

Corrió lo mas rápido que pudo hasta su amigo al notar que no se movía en lo absoluto y lo encontró hecho un ovillo en el suelo sosteniéndose la entrepierna con ambas manos mientras su rostro excepcionalmente rojo se convulsionaba de dolor.

-¿Ron? ¡Ron! ¿Qué te paso?

Se dio una bofetada mental por su pregunta, resultaba obvio que lo habían golpeado en la entrepierna, la verdadera pregunta era había sido Hermione o Malfoy quien lo golpeo.

-Mione me golpeo…

-¿Por qué?

Miro al jadeante pelirrojo con los ojos entrecerrados, si había sido Mione quien lo golpeo entonces Ron había dicho algo malo, algo horrible para que la siempre dulce chica llegara a esos extremos.

-No lo se, estaba disculpándome con ella y entonces el maldito de Malfoy llego y ella comenzó a gritar después de patearme la entrepierna…

-Vamos te acompaño a la enfermería.

Sacudió la cabeza, ya le preguntaría a ella la verdad mas tarde, después de llevar al pelirrojo a la enfermería por que estaba seguro que lo necesitaba. Con insana diversión vio que Ron intento levantarse sin éxito por lo que lo ahogando la risa uso su varita y usando el ya conocido hechizo de levitación llevo al pelirrojo cual globo hasta la enfermería.

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Sonrojado hasta las orejas luego de haber sido examinado por la enfermera de la escuela era como se encontraba Ronald Weasley en esos momentos intentando recobrar un poco de dignidad cosa imposible cuando usaba una fea bata de hospital que apenas ocultaba el hecho de estar desnudo y enojado.

-Jovencito, realmente parece que lo pateo un Hipogrifo…

Al menos estaba agradecido de que la anciana enfermera mantuviera el rostro serio y estricto de siempre aun mientras lo examinaba.

-Algo solo ligeramente peor…

Al ver que Harry ahogaba una risilla ante su osco comentario y la enfermera continuaba in expresiva se pregunto si esa mujer vivía solo para limpiar la enfermería que estaba impecable y para atender a los alumnos heridos, es decir no recordaba haberla visto reír o bromear nunca.

-Use este ungüento hasta que su piel vuelva a su color normal y la inflamación baje.

-Gracias

Incluso dudaba que la vieja enfermera fuera capaz de sonreír apropiadamente, aun sonrojado y molesto volvió a responder con tono cortante mientras jalaba la tela de la bata intentando cubrir tanta piel como fuera posible.

-¿Tiene poción para la indigestión Madame Pomfrey?

-¿Su madre mando dulces de nuevo?

Harry y Ronald escucharon la voz del últimamente omnipresente rubio premio anual y vieron con asombro el rostro pétreo de la mujer dibujo una mueca suave, lo mas cercano a una sonrisa que jamás verían de ella había aparecido y ambos se quedaron boquiabiertos mientras la veían responder con un tono diferente al que usaba con ellos, es decir sonaba como si el huron le agradara.

-Hace un rato… pero Hermione comió demasiados. Estaba un poco molesta.

Harry frunció el seño al escuchar el nombre de su amiga en voz del huron y se sorprendió al entender lo que ocultaban sus palabras, lo que fuera que Ron le dijera la había dejado molesta y herida por lo que había sido él, Draco Malfoy, el huron platinado, el hijo de mortifago y mortifago por cuenta propia, quien la había consolado y no él, Harry Potter su supuesto mejor amigo.

-¿Molesta? ¡Pero si es una chica tan dulce y amable!

Madame Pomfrey había sido una Ravenclaw, por lo tanto era una mujer inteligente y estaba conciente de que los Gryffindor y los Slytherin no se llevaban bien, es decir el mejor ejemplo eran el joven Draco y Harry Potter junto al pelirrojo Weasley que en esos momentos se lanzaban dagas con la mirada al estar en la misma habitación.

Pero ella había visto a Hermione Granger, una Gryffindor y a Draco Malfoy, el indudable príncipe de Slytherin superar sus diferencias y convertirse en amigos hasta el punto que el jovencito compartiera sus dulces con ella.

Madame Pomfrey solo sabia de dos personas a las que Draco de buena gana compartía los deliciosos dulces de su madre, el Director Snape y ella misma pero ahora la señorita Granger había ingresado a tan afortunado grupo.

-No se preocupe no fue nada que descargar su mal humor y dejarme sin los dulces de mi madre no curaran…

La mujer estaba a punto de reír al ver la mueca de disgusto en el rostro del chico, le recordaba tanto al pequeño rubio de ojos de cachorro que llegaba en su primer año por pociones para la indigestión luego de los paquetes que su madre enviaba una vez a la semana. Desde entonces ella había tenido cierta predilección por el jovencito mimado pero dulce que vio crecer durante esos años.

-Me alegro mucho ¿Quiere la poción normal o usara la variante?

Se acerco a su armario de pociones y vio ambos frascos, uno del color de la pus y el otro de un suave color azul cielo, uno era la poción original y el otro una variante que el joven Malfoy y el Director Snape habían creado recientemente.

-La variante, la menta es mejor que los calcetines de Troll. Además aquí tiene Madame Pomfrey logre rescatar un poco de tarta de melaza y también termine la poción des-inflamatoria que me pidió esta mañana.

Tomo el elegante frasquito azul cielo y se acerco de nuevo al chico que le tendía una cajita de plata llena de frasquitos rojo pálido y un plato con un enorme y apetitoso trozo de tarta de melaza, precisamente su favorito.

-Muchas gracias joven Malfoy. Tome esta es la poción para la indigestión. ¿Podría pasar mas tarde con el Director Snape? casi nos quedamos sin poción crece huesos y para dormir sin sueños.

-No es problema en cuanto Hermione este mejor le traeré las pociones que necesita.

-Muchas gracias, espero que la señorita Granger este mejor pronto.

Con una sonrisa pequeña Draco tomo el frasquito azul cielo y salio de la enfermería ante las miradas atónitas del niño que vivió de milagro y el pelirrojo cuyo único talento es escupir babosas ante la sonrisa alegre de la enfermera mientras se llevaba a la boca un poco de tarta con los dedos.

No la culpaba, la tarta de melaza de su madre era divina, era sin duda una tentación irresistible, aun mas para él que amaba los dulces casi tanto como odiaba compartir los que horneaba su madre una vez a la semana para él. Solo los compartía con su padrino Snape, Merlín sabía que ese hombre necesitaba algo dulce de vez en cuando antes de que la amargura lo consumiera por completo, Madame Pomfrey por su ayuda al enseñándole infinidad de hechizos curativos y por haberle dado la poción para dormir sin soñar sin hacer preguntas.

Recientemente Hermione había logrado que compartirá sus amados dulces con ella a base de suplicas, gritos, amenazas y por ultimo llanto, claro había sido eso ultimo lo que había terminado por debilitar su voluntad de no darle ni una sola miga de galleta y termino dejando que tomara un par de galletas.

-Señor Weasley beba esto, será mas rápido que el ungüento.

La expresión sonriente de la enfermera había vuelto a ser el mismo rostro serio que ellos conocían y Harry no pudo evitar sentirse curioso por saber como era que Malfoy el chico mas odioso del mundo había logrado hacer sonreír a esa mujer que parecía de roca.

-¿No pensara que me tomare eso verdad? ¡De seguro el huron puso algo allí!

Ron estaba horrorizado ante la idea de beber algo que el huron mortifago había preparado, podía ser cualquier cosa, desde alguna poción boba que lo dejara calvo hasta un potente veneno que lo matara y le dejara el camino libre con Mione, pero no señor él no seria tan tonto como para beberlo y esa era su ultima palabra.

-Señor Weasley no diga tonterías, el joven Malfoy es quien ayuda al director Snape con todas las pociones de la enfermería pero si se niega a tomar la poción entonces márchese de la enfermería en este instante por que no estoy dispuesta a tolerar berrinches aquí.

El rostro sereno de la enfermera volvió a cambiar, no una suave sonrisa sino un seño fruncido y una voz fría como el hielo del ártico mientras guardaba de nuevo el frasquito y tomaba el trozo de tarta para luego dejarlos solos y encerrarse en su oficina sin molestarse en mirarlos de nuevo luego de prácticamente echarlos del lugar.

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Ronald intentaba sin éxito encontrar una posición cómoda en la cama, Harry lo había llevado casi a cuestas hasta la torre de Gryffindor luego de que la enfermera los echara de esa manera tan grosera solo por defender al idiota de Malfoy.

-Harry… di algo.

Estaba adolorido, sentía punzadas de dolor constantes que le recordaban que su mejor amiga, que la mujer que amaba lo había golpeado por defender a su peor enemigo, le eso tenia que admitirlo era lo que le lastimaba mas, resultaba un golpe terrible a su orgullo.

-¿Qué quieres que te diga Ron?

Ron estaba cada segundo mas incomodo, sentía los ojos verdes de Harry Potter mirándolo con la misma resignada seriedad con que abordaba el tema de Voldemort. Cerro los ojos esperando, temiendo escuchar las palabras de su amigo por que sabia que no serian palabras de apoyo, no al menos cuando Mione estaba de por medio.

-La cagaste. Prácticamente le dijiste que nadie podría amarla además de ti, te negaste a soltarla cuando ella te lo pidió y aun que odio admitirlo insultaste al huron. Tú sabes que en estas semanas se hicieron amigos.

-Pero Harry… ¡Es Malfoy!

No, definitivamente no. Jamás su Mione podría ser amiga de un mortifago, de un maldito desgraciado que la llamo sangre sucia mas de una vez, ella no podía sentir nada mas que odio por él.

-Lo se. Es Malfoy, era Malfoy cuando la llevo por todo Hogsmade de compras en su cumpleaños, era Malfoy cuando te ayudo calmándola para que no te hechizara tan fuerte que hasta tus antepasados lo sintieran. Es Malfoy pero al mismo tiempo no lo es…

Ronald se negaba a ver la verdad, tal vez por que no era tan astuto como Harry quien a pesar de las gafas veía el mundo con más claridad que el pelirrojo. Harry veía como el odio se había desvanecido de los ojos de su amiga y del huron, Harry sabia que solo existen dos sentimientos capaces de mover el mundo con su mera presencia.

-Eso es ridículo, es el mismo Huron mortifago de antes…

Con un suspiro resignado ante las ridiculas necedades de Ron, Harry se dedico a pensar en que hacer cuando su amiga se diera cuenta de que estaba enamorada del huron. Por que solo dos emociones son así de apasionadas… el odio y el amor.

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Queridas y bellas lectoras aquí tienen el capitulo de hoy. En cuanto a mi muñeca luxada estoy perfecta en la medida de lo posible, es decir mi dolor pasó de un intolerable 10 a un discreto 2 en mi escala personal.

Felizmente (Bueno no tanto) estoy trabajando ya por lo que les ruego paciencia, tratare de publicar con rapidez y les agradezco mucho, muchísimo por su interés y apoyo.

Con cariño y agradecimiento

Nox