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*Yo no soy JK Rowling. No soy dueña de nada de lo extraído de los libros de Harry Potter y No gano nada monetariamente por escribir esto
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Como por arte de Magia
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-Harry ¿Dónde esta Mione?
La sala común de Gryffindor estaba inusualmente activa, llena de chicas presas de la histeria común antes de un baile, algunas lloraban de pura frustración al no lograr domar sus cabelleras dignas del emblema de su casa, otras corrían de una habitación a otra buscando algún objeto perdido en la confusión.
-Con Malfoy
Harry miraba aburrido al pelirrojo frente a él, con parsimonia se acomodo la pajarita roja mientras veía a su amigo alisar las arrugas de su vieja tunica de gala que como dicta la tradición de los Weasley's era heredada de alguno de sus hermanos mayores, probablemente de Fred o George pues no lucia tan antigua.
-¡¿Qué demonios esta haciendo con el huron?!
Ron estaba indignado, no entendía como es que su dulce Hermione, su chica brillante que pasaba el tiempo con la nariz enterrada en un libro podía haber mandado a la mierda su relación por una simple tontería. No seria la primera vez que un hombre engañara a una mujer y sin duda no seria la ultima.
-Es su cita para hoy
Hermione Granger no podía estar saliendo con el maldito huron, no después de tantos años de insultos entre ellos, ella era una chica lista y no entendía como podía perdonar a Malfoy y no a él. Solo la había engañado, no era la gran cosa, incluso era culpa de ella que ocurriera.
-¿Qué carajo es eso de que es su cita?
Los ojos verdes de Harry Potter seguían mirando desapasionadamente al pelirrojo, sus ataques de ira, sus berrinches y gritos hacia mucho dejaron de afectarle, después de tantos años conviviendo con Ron verlo en esas condiciones, es decir con el rostro pecoso rojo de furia, gritando con tono airado e indignado era tan común como el que Snape le quitara puntos hasta por respirar en clase.
-No voy a perder mi tiempo intentando que entiendas algo tan simple Ron, tengo que buscar a Hermione y Luna para saludarlas.
Harry se miro de reojo en el espejo que alguna chica que no reconoció llevaba en sus manos antes de encaminarse a la salida. Había decidido esperar a Ginny en el gran comedor luego de que su novia entrara en una crisis de pánico por que otra chica llevaría un vestido del mismo color que el suyo.
-¿Luna?
-Si, vendra con Nott
No podia culpar a Nott por su buen gusto, obviamente Luna era un poco excentrica pero al mismo tiempo eso la convertia en una chica unica. Valiente, inteligente, hermosa y con una extrana sabiduria mas alla de su edad.
-¡Otra maldita serpiente! ¿Es que están locas? Sin duda es culpa de Hermione por…
Harry se detuvo abruptamente logrando que el alterado pelirrojo se estrellara contra su espalda.
-Ronald cállate, tu la engañaste, le mentiste y la trataste como basura, yo mismo fui un mal amigo pero en tu caso, eras un mal amigo y un asco de novio. Un amigo no olvida tu cumpleaños y un novio no se dedica a joder zorras rubias por los rincones.
La exprecion de Harry jamas habia sido tan seria y llena de molestia hacia su mejor amigo y durante algunos segundos realmente sintio el peso de la culpa caer sobre el.
-No Harry, cállate tú. No sabes lo difícil que es salir con una chica tan mojigata como Hermione. Hasta conseguir un maldito beso era casi imposible y soy un chico. Tengo necesidades…
Pero Ronald siempre a tenido esa habilidad de trasferir la culpa de sus equivocaciones a otros sin dudarlo mucho y no tardo mas de unos segundos en encontrar por que todo era culpa de Hermione y no suya antes de dejar salir sus palabras llenas de veneno y resentimiento.
-Claro que tienes necesidades Ronald, tienes necesidad urgente de un cerebro.
El pelirojo se estremecio un poco ante la mirada ostil de Harry Potter recordo que por muy noble y valeroso Gryffindor que fuera el sombrero habia querido mandarlo a Slytherin y que despues de todo habia sido Harry quien derroto al mago mas tenebroso de todos los tiempos.
-Harry…
-Nada de Harry, te apoye cuando no debí hacerlo y te juro que no cometeré ese error de nuevo. Se acabo Ron. Somos amigos pero si lastimas más a Hermione entonces yo mismo te mandare a la enfermería sin el más mínimo remordimiento.
-Pero Harry no puedes…
Una escena jamas vista ocurria ante los fantasmagoricos ojos del barón sanguinario, veía con disimulada atención como Harry Potter a pesar de ser un poco mas bajo de estatura estaba de pie erguido e intimidante frente a un encogido y acobardado Ronald Weasley.
-Puedo. Lo siento Ron, pero Hermione no merece que nadie la trate como tú lo hacías. Ella merece mas que ser tratada como si le hicieran un favor al salir con ella, mas aun cuando era ella quien te hacia un favor al salir contigo.
Los labios del barón se curvaron en una mueca macabra, que a decir verdad era su sonrisa, al pensar en la interesante noticia que tenia para Draco... Sin duda Potter perderia unos cuantos puntos de odio en su record después de semejante defensa a la novia de Draco.
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Varios cuadros veian sorprendidos al extrano grupo que se encaminaba al Gran comedor charlando animadamente como si no fueran alumnos de casas distintas, sobre todo de Gryffindor y Slytherin, algunos estaban boquiabiertos mientras que la mayoría cuchicheaban con los cuadros vecinos para confirmar que era real y no una alucinación.
-Draco, ¿Trajiste la cámara?
Hermione se detuvo abruptamente ante la mirada soñadora de Luna que la observaba con curiosidad, no recordaba haber visto a su amiga mas hermosa o mas feliz antes, desde luego que desde que era amiga de Draco Malfoy había cambiado, y afortunadamente había sido para mejorar.
-No, pero oculte una en el techo cerca de la entrada, esta encantada para encenderse en cuanto Weasel entre al salón.
-¿Cámara? ¿Para que quieren una cámara?
Las sonrisas llenas de maldad que adornaron los rostros de la leona y el príncipe de las serpientes lograron intrigar al resto del grupo y no solo a Blaise por lo que se detuvieron esperando la respuesta de alguno de los dos premios anuales que se miraban con complicidad.
-Luna ¿recuerdas con que decoramos el techo y los muros?
Al final fue Hermione quien respondió mirando a la rubia frente a ella vestida como Alicia, claro que una Alicia gótica de lo más espectacular, sin cambiar ni un ápice su sonrisa maliciosa.
-Arañas de varios tamaños
La respuesta simple de Luna dejo claro que la rubia ya sabía a la perfección hacia donde se estaba dirigiendo esa conversación pero aun así la continuaba por el bien de los otros.
-Ahora dime ¿A que le teme Ronald más que a su madre enfadada?
-¿Crees que grite como una chica en cuanto las vea?
Theo vio la dulce sonrisa de Luna mientras pronunciaba esas palabras con delicadeza y ese tono lejano que era característico en ella, como si no hablara con alguien de pie frente a ella sino con algún ser a miles de kilómetros de distancia suya.
-Estamos contando con ello Luna. Serán unas magnificas postales navideñas…
Blaise soltó una poco elegante carcajada al imaginar la escena con nitidez en su cabeza, más aun al estar seguro que dicha escena pronto ocurriría frente a sus espectaculares ojos para poder gravarla en su memoria y claro, en una fotografía mágica también. Theo y Luna solo sonreían contagiados por la infantil y poco digna risa de Blaise mientras que Draco mantenía sus ojos grises en su bella acompañante y Pansy observaba astutamente a su Dragón y a la castaña que estaba cómodamente colgada del brazo del rubio.
-Vaya Granger tienes un lado Slytherin, esa si que es una sorpresa agradable
Draco no lograba apartar mucho tiempo la vista de Hermione, realmente esa noche estaba hermosa. Tan radiante y feliz. Vio a Hermione sonreírle a Pansy agradecida de que iniciara una charla amistosa con ella y sin estar seguro de por que le regalo una amplia sonrisa a su mejor amiga.
-Gracias Parkinson, pero puedes decirme Hermione.
-Bien Hermione tu puedes llamarme Pansy.
Una vez perdonados los insultos entre ambas chicas y luego de una pequeña conversación solo con miradas entre ambas, donde una pedía una muda disculpa y la otra la aceptaba felizmente, volvieron a encaminarse hacia el gran comedor dispuestos a pasar una noche inolvidable.
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Tal como Hermione creía y Draco deseaba que pasara, el rostro de Ronal Weasley había pasado de ser un pobre, muy pobre, intento de sonrisa de superioridad al mas claro pánico al ver a las inofensivas arañas que tejían telarañas plateadas en el techo, era hermoso. Cada fino hilo plateado se unía a otro formando patrones geométricos que brillaban intensamente al reflejar la luz de las muchas velas que flotaban iluminando el lugar.
-¡Ah! ¡Arañas! ¡Auxilio! ¡Me ataca!
Lo mejor de todo no fue la cara de miedo, el color púrpura verdoso de la piel del chico o sus gritos chillones y poco varoniles. No señor, lo mejor de todo fue verlo temblar como un flan cuando algunas arañas habían comenzado a caer sobre él.
-¡Ron cálmate solo son decoraciones!
La risa estridente de Blaise resonaba por el lugar acompañado de otras muchas mas, no solo Slytherins, incluso algunos Gryffindor estaban a punto de caer al suelo intentando parar de reír.
-¡Harry sálvame! ¡Quítamelas!
Ronald saltaba, gritaba e intentaba quitarse a las arañas que trepaban por sus piernas, hombros, espalda y que se enredaban en su cabello sin poder hacer nada mas que gritar e intentar lanzarlas lo mas lejos posible, el problema era que luego de mandar volando a una otras dos arañas aparecían para remplazarla.
-Tranquilo Weasel no son reales…
Draco decidió calmar los ánimos a pesar de disfrutar la escena de sobre manera. Desgracias de ser premio anual, la responsabilidad antes que la diversión, al menos cuando Hermione no podía encargarse de ser la responsable.
-¡Maldito mortifago fuiste tu!
Draco no se inmuto ante el insulto y sujeto con fuerza la cintura de Hermione cuando sintió a la castaña tensarse con la clara intención de golpear a Weasel, la detuvo por que si la soltaba ella perdería su insignia de premio anual, tal vez el golpe seria espectacular pero no valía el costo. Weasel no era tan importante.
-Weasley cincuenta puntos menos para Gryffindor por insultar al joven Malfoy.
Hermione jamás, en realidad jamás había estado tan agradecida de ver al profesor, es decir al Director Snape como en ese momento. Suspiro calmando su respiración agitada, primero por la risa y después por la furia.
-Director Snape…
Vio a Draco saludar amablemente a su padrino, estaba conciente de que Draco fue, la palabra clave era precisamente "fue", un mortifago. Lo entendía y lo aceptaba, incluso había llegado a ver un atisbo de la marca tenebrosa en el tiempo que llevaba siendo amiga del chico.
-Draco, Granger es hora de abrir el baile.
-Si señor
Tomo la mano que Draco le ofrecía y lo siguió a la pista de baile murmurando una respuesta para el Director. Ella sabía que Draco había sido un mortifago así como también sabía los motivos que lo orillaron a serlo. Ella comprendía el miedo que sintió al comprender que la vida de sus padres estaba en sus manos y debía admitir que ella habría hecho lo mismo en su lugar.
-Y usted Weasley si tanto le molesta la decoración en la que sus compañeros se esforzaron tanto es libre de marcharse, es mas lo invito a ello
Snape oculto su sonrisa mientras reprendía al pelirrojo escandaloso, vio a su ahijado bailar con destreza junto a Granger, tal vez ese par de adolescentes llenos de hormonas y dudas existenciales no lo sabían pero verlos así, juntos y felices, lo llenaba de alegría.
Y la alegría era algo tan escaso en la vida del nuevo Director que atesoraba cada segundo de ellas. Sus recuerdos de su infancia junto a Lily Evans, la sonrisa y los ojos de esa misma chica que fue y siempre seria la mujer que ama. Las largas charlas con su ahijado, lo mas cercano que jamás tendría a un hijo y el incalculable placer que le provocaba estar frente a un caldero hirviente preparando complicadas pociones.
-¡Maldición Ron! ¡Cincuenta puntos!
Se alejo de Potter que le gritaba furioso a su amigo y del pelirrojo que intentaba excusarse, tenia mejores cosas que hacer que ver a ese par de revoltosos discutir, ir a comer un poco del pastel de melaza de Narcissa por ejemplo. Con una mirada anhelante se encamino a su despacho, Draco, Granger y Minerva podían manejar el baile, no era necesario privarse del raro placer de comer el pastel que Draco le había dado hacia unas horas.
-Snape me odia, el maldito huron es su favorito por eso lo apoyo a él aun que intentara matarme con esas malditas arañas…
Harry y Ron miraron a Luna que reía alegre al ver como Ronald aun temblaba de miedo, la risa musical de la rubia resultaba encantadora y tanto Theo quien la abrazaba posesivamente por la cintura como Harry y Ron miraron a la chica pensando en lo bella que estaba esa noche. Con su vestido vaporoso y lleno de cintas, lazos y encajes. Con su cabello rubio cayendo en cascadas doradas a su espalda y esos ojos azules mirando el mundo desde un lugar que ellos, simples mortales, jamás verían.
-Quien coloco el hechizo para que te persiguieran fui yo.
Ron estaba furioso, deseaba tomar su varita y hacer que Luna escupiera babosas por el resto de su vida pero la mirada de advertencia en el rostro de la serpiente con la que estaba la chica y la varita que el chico sostenía apuntando disimuladamente contra él lo detuvieron de golpe.
-¿Luna? ¿Por qué hiciste eso?
Harry parpadeo confuso. No entendía por que Luna aria algo tan cruel con Ron si él nunca le había hecho algo a Luna, al menos nada además de decirle lunática de vez en cuando.
-Ronald Weasley sabe porque, él y Lavender lo saben perfectamente.
Lavender Brown, pensó Harry comprendiéndolo todo. Luna lo sabía, sabía lo que estaba ocurriendo y había tenido el valor de hacer lo que él, el supuesto mejor amigo de Hermione no había hecho.
Tomar partido en la situación y no solo eso, elegir a Hermione por que ella tenia la razón… y como ya era costumbre para él desde hacia tiempo solo se quedo de pie en silencio viendo a Hermione bailar sonriente con Malfoy y a Luna y Theo uniéndose a ellos en la pista de baile junto con Blaise y Pansy. Una sonrisa se instalo en sus labios, extrañaba a su amiga pero pronto la recuperaría aun que eso supusiera trabar amistad con las serpientes…
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De nueva cuenta demore muchísimo, pero el trabajo me esta matando y apenas tengo tiempo de respirar, comer y dormir unas horas. Esto avanza lento pero firme, pronto llega por fin el Karaoke y alguna que otra sorpresa más…espero sus comentarios y les agradezco por leer.
Con cariño
Nox
