.

.

*Yo no soy JK Rowling. No soy dueña de nada de lo extraído de los libros de Harry Potter y No gano nada monetariamente por escribir esto

.

.

Como por arte de Magia

.

.

.

.

.

.

Harry Potter se encontraba extrañamente satisfecho y feliz esa mañana, había desayunado los manjares que preparaban los elfos domésticos del castillo, había terminado todos sus deberes por sí mismo y una sensación de orgullo por su esfuerzo lo hacia sentir aun mejor pero su día dejo de ser tan bueno cuando vio a Ron.

El pelirrojo se encontraba mirando por una de las ventanas del cuarto piso, exactamente por la que mejor vista del lago negro tenia y claramente se encontraba mal. No lograba saber si deprimido o furioso, quizá una mezcla de ambas.

-Hola Ron

Ignorando el paisaje escudriño con sus ojos verdes a su amigo, estaba palido, incluso para sus estándares habituales y sus ojos se encontraban opacos y sin vida, grandes ojeras purpuras dominaba su rostro y su cabello pelirrojo estaba sucio y descuidado.

-Harry

Entrecerró los ojos al ver que su amigo hablaba con voz rota, casi como si temiera que al hablar podría dejar salir el llanto… o en el cazo de Ron una rabieta.

-¿Qué te pasa?

-Hermione

Girándose hacia la ventana siguió la trayectoria de la mirada de Ron y lo entendió todo incluso antes de que el chico pronunciara el nombre de su mejor amiga con ese tono amargo y roto. Como un naufrago pronuncia el nombre de su hogar al saberse lejos e incapaz de volver a él.

-Fue tu culpa.

Hermione se encontraba sentada en una gran manta a orillas del lago leyendo un libro, una imagen común hasta ese punto, lo raro y desconcertante era que en lugar de su usual almohadón conjurado rojo y oro en el que solía apoyar su espalda usaba el regazo del indudable Príncipe de Slytherin quien charlaba con Pansy Parkinson y Blaise Zabini mientras Luna se sentaba cómodamente en el regazo de un muy sonrojado pero sonriente Theodore Nott.

-Soy un idiota…

-Lo eres

Harry continúo mirando a su amiga. Leía el libro tranquila pero de vez en cuando la veía comentar algo con todos causando risas generalizadas. Interrumpió a Ron porque lo que decía no era una novedad. Era un idiota que había dejado ir a una chica maravillosa.

-Maldición Harry… La perdí. Cometí una estupidez tras otra y perdí a Hermione.

Harry siempre había pensado en lo maravilloso que sería si algún día se casara con Ginny y Hermione con Ron. Serian una enorme familia feliz… pero ver la escena frente a sus ojos le decía que quizá no era lo mejor.

-Sabes Ron… Hermione es la clase de chica leal hasta la medula del hueso.

Hermione había estado a su lado durante la guerra cuando nadie más lo hizo. Sacrifico su vida y su familia por el aun cuando no lo merecía… ella siempre daba más de que obtenía.

-Estoy seguro que si tu no la hubieras engañado ella aun estaría contigo, serian novios un corto tiempo y se habrían casado al salir del colegio en una enorme, apresurada y ruidosa boda como las que organiza tu madre, seguramente tendrían varios hijos pelirrojos de nombres simples como Rose y Hugo por que te daria pereza buscar nombres mas originales, seguro serian chicos listos pero no tan brillantes como Hermione por que serian tus hijos también.

Vio por el rabillo del ojo como Ron apartaba la vista de la ventana y lo miraba intentando interrumpirlo pero no dejo de hablar… podía imaginarlo todo aun sin ser un vidente.

-Si no le hubieras mentido y traicionado ella continuaría a tu lado ignorando tus fallos que son muchos Ron, por que te amaría mas que a nadie, tu lo sabes así es ella Ron, ama incondicionalmente.

Ron abrió la boca intentando replicar pero el tono de voz de Harry dejaba claro que solo afirmaba un hecho ampliamente conocido y solo pudo callar… incluso él sabía que Hermione era la clase de chica que ama con todo el corazón.

-La realidad es que la engañaste por que pensaste que nadie podría llegar a amarla lo suficiente como para acercarse a ella y conquistarla pero te equivocaste. Pensaste que aun que te descubriera volvería a ti llorando y luego de repetirle unas cuantas veces que fue un error y que la amas ella te perdonaría por miedo a estar sola.

Porque Ron siempre ignoraba a Hermione cuando la tenia y deseaba tenerla cuando alguien más le mostraba aun que fuera el mas mínimo interés. Siempre había sido así y estaba dispuesto a apostar su escoba por que jamás cambiaria.

-Pero jamás imaginaste que Hermione no estaría sola, Malfoy no estaba en tus planes evidentemente y ahora que esta involucrado las cosas serán diferentes. Por que desde que Hermione es amiga de Malfoy ella esta radiante. No solo es la ropa o el pelo, no, es algo mas. Ella confía en si misma y no teme mostrarle al mundo que no solo es inteligente sino también hermosa.

Muchas imágenes de su amiga caminando sonriente por los pasillos usando tacones altos, ropa a su medida y el cabello en rizos perfectos llenaron su mente, pero aun era Hermione. Aun llevaba más libros que cualquier humano normal solo que ya no los llevaba ella sola… desde hacía semanas un chico rubio y arrogante llevaba la mayoría por ella.

-Ahora con Malfoy involucrado será diferente.

Había escuchado varias veces como Malfoy le decía a Mione que él era, pese a todo, un caballero y que ella era una dama (Usualmente en ese punto añadía algún insulto cariñoso como ¨dama melenuda¨ o ¨dama fetichista de los libros¨) por lo que debía ser tratada como tal lo quisiera o no.

-Casi puedo imaginar la vida de Mione, tendra hijos rubios y de ojos grises y seguramente brillantes. Casi puedo imaginarlos discutir sobre los nombres... Malfoy seguramente querrá continuar la tradición de los Black y nombrar a sus hijos con nombres de estrellas y Mione querrá algo Muggle lo que horrorizara a Narsissa. Pero aun asi imagino a Mione completamente feliz tal como la veo justo ahora...

A la imagen de la castaña y el rubio en la manta charlando con sus amigos, porque estaba claro que incluso las serpientes eran amigas de Mione ahora, podía agregarle mentalmente un par de chiquillos de rizos rubios corriendo entre risas jugando con el horrendo gato de su amiga.

-Ella pronto se va a dar cuenta de que la relación que tiene con Malfoy es mas que amistad, si Ron, ella esta enamorada del huron alvino y es tu culpa.

Harry suspiro. Ron dio un respingo al comprender la magnitud de las palabras del ojiverde.

-No Harry ella nunca…

-Ron, es tu culpa por que si no la hubieras engañado ella jamás se habría fijado en Malfoy, jamás habría sabido como es que un hombre la trate con caballerosidad, que cuiden de ella, poder charlar en igualdad intelectual, los vi en el baile Ron, el sostenía las puertas para ella, la saco a bailar y sin duda la mirada en los ojos de ambos cuando se miran es amor.

Ron intento negarlo, negarse a sí mismo que había perdido a su amiga, a su novia, al amor de su vida pero Harry no lo dejo, volvió a hablar con ese tono resignado de antes y sus palabras lo golpearon aun mas que si hubiese sido un golpe físico.

-La perdiste por idiota Ron… no tienes derecho a luchar por ella por que no la mereces, pero no me malinterpretes por que Malfoy tampoco la merece aun asi ella parece feliz cuando esta con él... Y al menos a mi eso me basta.

Ron miro a Hermione, se veía tan distinta a cuando solía ser su novia. Reía, charlaba y todos, sobre todo el hurón albino la tomaba en cuenta en la conversación aun cuando ella estuviera leyendo. El solía dejarla de lado cuando charlaban si estaba leyendo porque temía que ella dijera alguna de sus cosas de chica brillante que él no solía entender.

-Resígnate Ron por que estoy casi seguro que ella pronto se dará cuenta de que lo suyo con Malfoy es una relación a la que solo le falta el titulo para ser un noviazgo o aun peor… un matrimonio.

Ron cerró los ojos y supo que la imagen que acababa de ver no se borraría de su mente nunca. Malfoy había usado el libro como escudo para que pensaran que besaba a Hermione en la mejilla pero él había visto como la besaba en los labios con suavidad y como ella le sonreía feliz antes de volver a la lectura de nuevo.

.

.

.

.

.

.

.

.

La noche en el castillo se le antojaba extrañamente fría a Hermione, tétrica e intimidante y sin saber muy bien cómo o porque sus pies la llevaron de su cuarto de baño luego de una ducha tibia y enfundarse en su más agradable pijama vieja hasta el cuarto y la cama de su rubio.

-Draco… tengo miedo

El solo le había sonreído y había abierto las mantas para dejarle sitio y una vez que ambos se encontraban en la cama él solo la abrazo con delicadeza dejándola ocultar su rostro en el hueco de su cuello.

-Tranquila, todo saldrá bien. Son tus padres y estoy seguro que te escucharan.

Susurro con suavidad en su oído mientras ella se aferraba a él intentando no llorar y tranquilizarse, durante el día, cuando lograba distraerse los pensamientos sobre sus padres no la atormentaban pero en la choche, cuando el silencio tomaba el castillo como rehén y se quedaba sola todo lo que podía ver y escuchar eran los reproches que estaba segura recibiría de ellos en cuanto la vieran.

-Me odiaran por lo que les hice…

Draco odiaba verla así de perdida y frágil. No se suponía que su Hermione fuera así, ella era una leona… valiente, fuerte y bondadosa.

-No voy a mentirte y decirte que te recibirán con los brazos abiertos Hermione, no lo are por que ambos sabemos que eso no es posible. Estarán molestos, dirán cosas hirientes y vas a llorar de dolor. Pero bajo ese enfado y desconfianza que veras en sus ojos ellos aun serán tus padres y estoy seguro que te aman…

Un suave sollozo escapo de sus labios. Ella necesitaba escucharlo decirle eso. La más pura verdad y no palabras de consuelo vacías y sin sentido.

-Draco… ¿Vendrás conmigo?

Se acomodo mejor abrazándose a él. Necesitaba sentir que no estaba sola y él lo sabía por lo que la abrazo y beso su cabello en un gesto tan dulce que al venir de él, el frio y arrogante príncipe de las serpientes ampliamente famoso por ser un bastardo de sangre fría y sin corazón la desarmo por completo.

-Estaré allí Hermione.

Lo amaba. Que Merlín la ayudara pero lo amaba y al parecer seria para siempre, nadie le había dado esa gama de emociones intensas y contradictorias antes, esas ganas de besarlo y de despellejarlo vivo a la vez. De abrazarlo o golpearlo… una dicotomía perfecta de odio y amor que la dejaba sin aliento.

-¿No me dejaras sola?

-Nunca.

Nunca había querido necesitar a alguien, no deseaba depender de nadie de esa manera pero de alguna manera loca, demente y sin sentido sabia que aun cuando a quien necesitaba, a quien amaba y de quien dependía era de Draco Malfoy él no la defraudaría.

.

.

.

.

.

.

.

.

Antes que nada agradezco infinitamente su apoyo, sus palabras de aliento y los muchos insultos al cabrón que me arrebato a mi bebé… son geniales chicas.

Como agradecimiento escribí esto. Espero les guste y les aviso que estamos llegando a la recta final de esta historia… desde un principio tenía el final escrito. A decir verdad escribí el prologo y el final el mismo día.

La trama para llegar al final ya escrito es sobre lo que estoy trabajando y cada capítulo me acerco mas, quizá queden unos dos capítulos más… pero aun no estoy del todo segura podrían ser más o menos.

Ahora espero sus opiniones y tengo alguna idea en mente rondando que quizá se convierta en una nueva historia si el tiempo libre me lo permite. Las invito a dejar retos o sugerencias para nuevas historias pues hare lo posible por complacerlas.

Se despide de ustedes una aun triste, dolorida y emocionalmente inestable pero resignada…

Nox.