.

.

*Yo no soy JK Rowling. No soy dueña de nada de lo extraído de los libros de Harry Potter y No gano nada monetariamente por escribir esto

.

.

Como por arte de Magia

.

.

Epilogo

Harry

.

.

.

.

-¡Harry James Potter!

Nada. Absolutamente nada era tan aterrador para el niño que vivió como los gritos de una colérica Ginny Potter, su extremadamente amada y aún más tremida esposa. Respirando profundo y preparándose para el inminente regaño del que pronto seria victima camino a pasos lentos y cansados por las escaleras de su casa, miro con nostalgia el sofá rojo burdeos en el que hasta hacia unos minutos descansaba a placer y con un suspiro de resignación llego hasta su habitación.

-¡Harry!

Fijo sus ojos verdes en el sonrojado rostro de su esposa y contuvo la risa lo mejor que pudo, sabía que era lo mejor en esos casos o los gritos serian peores. Mantuvo su rostro sereno mientras veía a Ginny luchando con un entallado vestido azul turquesa mientras intentaba cerrar el cierre inconvenientemente ubicado en la espalda.

-¿Algún problema, amor?

Ginny miro con furia a su marido. ¨¿Algún problema, amor?" ¿Esa era la mejor pregunta que venía a su mente unineuronal en esos momentos? Reprimió un gruñido de rabia mientras se veía a sí misma en el espejo… era horrible.

Terrible. Una catástrofe… estaba gorda.

-Claro que no amor… ¿Tú crees que estar demasiado gorda como para entrar en este espectacular vestido es un problema?

Harry tembló. Ginny no era dulce a menos que su furia fuera tanta que amenazara desbordarse, porque su mujer no gritaba… hablaba con calma aterradora y frías miradas al menos al principio.

-Un problema se queda corto Potter… ¡es un desastre! Estoy tan gorda que no puedo subir el cierre y no podre usar este impactante vestido en la boda de Hermione… y es tu culpa.

-¿Por qué es mi culpa?

Pregunta equivocada, cerró los ojos esperando la explosión de gritos y reclamos, después de todo ya se estaba acostumbrando un poco a ellos luego de ser el mejor amigo del rey del drama de Ron y su notable desprecio por todo lo que tenía que ver con Hermione y Malfoy, especialmente cuando se trataba de ellos juntos.

-¡Porque tú me embarazaste!

Sabía que estaba cavando su propia tumba al sonreír de satisfacción pero le resulto inevitable… saber que pronto tendría un hijo lo llenaba de masculina satisfacción y una felicidad indescriptible porque al fin tendría a su propia familia.

.

.

Después de una ausencia sumamente larga, el epilogo de Harry está listo. Como saben excusas existen miles pero solo diré que estos meses lejos los disfrute relajándome, adaptándome a la nueva sucursal de mi trabajo donde fui trasladada y recuperando el tiempo perdido con mi mejor amiga que recién volvió a la ciudad luego de años de radicar lejos de este infierno particular que llamamos hogar.

En fin espero estar por aquí pronto…

Se despide…

Nox