Atención:

-Ni Hetalia ni sus personajes me pertenecen

-Este es mi primer fic UsUk y mi primer fic en fanfiction, solo espero que lo disfruten tanto como yo disfruté escribiéndolo.

-Esto es un fic yaoi, por favor, si no te gusta este género, no lo leas.

Capitulo II: ¿Primer Amor?

Alfred llegó a dirección, y como aún no podía entrar se sentó en una silla esperando a que le dieran permiso para pasar.

-¿Alfred F. Jones?

-Si

-Puedes entrar

Alfred se levantó y fue caminando con la cabeza hacia abajo, avergonzado por lo que había hecho, aunque sabía que era lo correcto.

Una vez dentro de la sala se sentó en su sitio y levantó la cabeza para mirar a su director, quien estaba mirándole fijamente a espera de que dijera algo en su defensa, como suelen hacer siempre los alumnos que van a parar allí.

Vio a su director, y empezó a dolerle el pecho. Su director era un chico de 23 años, rubio, y con las cejas muy pobladas; llevaba un traje azul, y una corbata del mismo color. Estaba apoyado sobre el dorso de sus manos, esperando a que el joven reaccionara.

-Y-yo solo intentaba proteger a mi hermano…-dijo Alfred, algo nervioso y sonrojado

-Pero has de entender que no puedes ir pegando a los compañeros, si pegan a tu hermano, has de acudir al profesor más cercano inmediatamente.

-Por favor, no sea muy duro conmigo

-Tranquilo, es tu primer problema desde que entraste en un colegio con 3 años, por ahora solo te llevarás un aviso

-M-muchas gracias

-Puedes irte, y no te cubras tanto, andas algo sonrojado por el calor

El joven Alfred abandonó la sala, aún sonrojado, pero sabía que no era por el calor, pero no estaba muy seguro de porqué era.

Aún con dolor en el pecho, Alfred fue a recoger a su hermano en la salida del colegio, las clases ya habían acabado, y les habían dado permiso para no acudir al día siguiente si Matthew seguía malherido.

-Hola hermano, gracias por protegerme, y perdóname, por mi culpa has ido con el director…

-No pasa nada, no ha estado tan mal

-¿Tienes calor? Estas muy rojo, vamos rápido a casa y cambiémonos

Cuando llegan a casa hacen su vida normal, pero a la hora de dormir Alfred no lo logra, y solo tiene una cosa en su mente: Arthur Kirkland, su director. Después de pensar mucho, no entiende que le pasa, nunca había sentido nada así antes por ninguna persona, y aún menos otro hombre, y peor… SU DIRECTOR.

Después de una hora dando vueltas en la cama llegó a la conclusión que la única forma de volver a verlo era portándose mal, o esperar a su graduación, pero no podía esperar tanto.

Nota: Alfred está en un problema peor de los que se podría meter, está enamorado de su director. No os perdáis el siguiente capítulo. Muchas gracias por leer.