Atención:

-Ni Hetalia ni sus personajes me pertenecen

-Este es mi primer fic UsUk y mi primer fic en fanfiction, solo espero que lo disfruten tanto como yo disfruté escribiéndolo.

-Esto es un fic yaoi, por favor, si no te gusta este género, no lo leas.

Nota: Siento mucho si este no está muy bien y anda algo corto, pero mi inspiración es mala conmigo.

Capitulo III: ¿Esto es lo llamado amor?

Al día siguiente Alfred y Matthew se comportan como si no hubiera pasado nada, aunque en la universidad tienen algo de miedo del "Hermano mayor loco" llamado por los chico o por el "Hermano sexy protector" llamado por las chicas. En ese momento no le importaba los motes que le pusieran, solo le preocupaba que no prestara atención en sus estudios, por culpa de su director. Lo tenía metido en la cabeza, y pensaba en el día y noche, pero no entendía porque, nunca no había sentido nada por nadie ¿Por qué ahora tenía que sentirse así por un hombre 4 años mayor que él y que era su director? Intentó encontrarle el sentido, pero no pudo, el solo lo había visto, sí, pero estaba muy guapo. Pero que digo. Alfred ya no sabe ni lo que piensa

-¿Alfred puedes contestar la pregunta?

Alfred se da cuenta que está en clase de matemáticas, y dándole un rápido vistazo a la pizarra dice

-Creo que es 23

-No podía haber esperado mejor respuesta de ti, chicos, coged ejemplo

Alfred se tranquiliza un poco después del susto que le había dado el profesor y casi instantáneamente vuelve a pensar en Arthur. Se pasa así toda la mañana, pero a la hora del descanso todo cambia, otra vez. Un compañero pasa a su lado y sin querer le da un golpe en el hombro, entonces, sin pensárselo dos veces, lo empuja

-¿Porque me pegas? -dice Alfred intentando sonar enfadado

-L-lo siento, por favor, no me pegues como a mi amigo

En ese mismo instante aparece un profesor guiado por un alumno y les separa, mandando otra vez al estadounidense a la sala del director. Otra vez se monta un pelotón de estudiantes a su alrededor dejándole pasar mientras las chicas se enamoran perdidamente de él y los chicos empiezan a temerle cada vez más. Recorre el largo camino que hay desde el patio hasta la sala del director en silencio, sonrojándose cada vez más a medida que se acercaba, solo en pensar en que lo volvería a ver, esa simple idea le volvía loco, loco de amor.

Nota: Alfred no puede ni controlar sus pensamientos, pobre, y solo pega a sus compañeros para volver a verle. Esto si es estar enamorado.