Atención:
-Ni Hetalia ni sus personajes me pertenecen
-Este es mi primer fic UsUk y mi primer fic en fanfiction, solo espero que lo disfruten tanto como yo disfruté escribiéndolo.
-Esto es un fic yaoi, por favor, si no te gusta este género, no lo leas.
Nota: Perdón a todos y a todas, he tenido bastantes deberes y problemas con el internet, pero aquí tengo el cuarto capítulo, espero que lo disfrutéis.
Capitulo IV: Perdóname
Alfred se tiene que esperar a que el director haya acabado con lo que esté haciendo para poder verle, y esa idea le molestaba, porque él quería que fuese solo suyo, y no tuviese tiempo para nadie más, solo para el… En esto la secretaria aparece devolviéndole a la realidad:
-Ya puede pasar, señorito Jones
Alfred entró, pero un poco molesto por que la secretaria decía "Este chico se portaba muy bien, y ahora ya es la segunda vez que aparece por aquí, que tonto se ha vuelto", le molestó bastante, pero hizo ver como si no lo hubiera escuchado y que lo le había molestado, porque a él la única persona que le importaba en ese momento era Arthur.
Aun así, el entró en bastante acalorado, y avergonzado, por poder volver a verlo, llevaba esperando es desde que salió, sentía como si no pudiera pasar un segundo lejos de él, si no se moriría.
-¿Otra vez aquí señorito Jones?
-S-si -entra en la sala mirando al suelo bastante sonrojado
-Siéntese
Alfred hace lo que le ordena y después de una seria bronca de Arthur sale de la sala, a la vez que su corazón casi sale de su cuerpo queriendo volver ahí dentro, abrazarlo, y besarlo, y no soltarlo nunca, permanecer a su lado eternamente, aunque sabía que eso solo podría pasar en su imaginación, que Arthur era demasiado bueno para él. Vuelve a su clase y se sienta en su pupitre, y el resto de ese día tampoco prestó atención a clase. A última hora, antes de irse a casa, Alfred insulta a un compañero que dijo que no le tenía miedo, y volvió a la sala del director
-Dos veces en un mismo día, tres en menos de 24 horas...creo que le ha cogido gusto a esto de venir aquí
-L-lo siento mucho
-No te disculpes, simplemente no te comportes mal
-Lo siento, digo, perdón, digo, nada…
-Alfred, siento mucho esto decir esto porque eres el mejor alumno que hayamos podido tener, y no creo que podamos encontrar ninguno con tus notas, y tu inteligencia, pero debido a tus actos, lo siento mucho, pero estas expulsado.
Alfred esta vez no sintió dolor en el corazón, si no que sintió como si una mano entrara bruscamente a través de su pecho y se lo arrancara con la misma brusquedad con la cual atravesó su piel.
-P-pero
-Pero nada, mañana puedes pasar aquí por última vez a por tus cosas.
-Antes, m-me gustaría d-decirle p-porque quise v-venir aquí.
Arthur se sorprendió, pero le dejó que se explicara. Alfred se armó de valor y le explicó:
-Y-yo, de-desde que t-te v-vi...-se detiene un momento, suspira hondo y aclara- Yo desde que te vi por primera vez al venir aquí, me sentí diferente, nunca me había sentido así por nadie en mis 19 años. Entonces me di cuenta que estaba enamorado, por favor, perdóname, pero no lo puedo evitar, porque si usted ha estado alguna vez enamorado, seguramente me entenderá. Ya sé que lo nuestro es imposible, pero… Uno puede soñar ¿No? -se levanta y se marcha, aunque casi le da un ataque de nerviosismo y vergüenza-
Nota: Alfred por fin decidió decírselo. Tardaré lo mínimo posible en subir el siguiente, lo prometo.
