Atención:

-Ni Hetalia ni sus personajes me pertenecen

-Este es mi primer fic UsUk y mi primer fic en fanfiction, solo espero que lo disfruten tanto como yo disfruté escribiéndolo.

-Esto es un fic yaoi, por favor, si no te gusta este género, no lo leas.

Nota:

Siento mucho haber tardado tanto en continuarlo… Pero espero que les guste

Capítulo VII: La petición

A Alfred casi le da un ataque, pues aún estaba pensando en lo de que Arthur no le quisiese

-¿S-si?

-Soy yo, ¿Puedes hablar?

Alfred se va a la habitación más lejana de Matthew

-Ahora si

-Me gustaría hablar un poco sobre lo que pasó esta mañana. ¿Podríamos vernos esta tarde? Lo antes posible por favor -su tono era de súplica mezclada con nervios y desespero, se notaba que Arthur estaba nervioso por lo que paso, y eso a Alfred le gustaba, ya que significaba que había sentido algo. Y eso era muy buena noticia para el

-Claro ¿A las 19:00 en el café del lado de la universidad?

-Allí estaré

Alfred cuelga mira el reloj y ve que son las 18:30 "He de arreglarme al menos un poco", piensa, ya que esa sería su primera cita con Arthur, a solas...

-¿Pasa algo hermano?

-N-no, no es nada. Me voy a ir a las siete, así que me voy a cambiar

-¿A dónde vas?

-Er... A coger una cosa en casa de un amigo

-Vale...

Alfred se va a cambiar, y a las 19:00, como un reloj, estaba esperando frente a la cafetería en la que quedaron

-Hola, ¿Llevas esperando mucho? -pregunta Arthur

-No, tranquilo, acabo de llegar

-Vale, pues pasemos

Los dos entran algo nerviosos y se sientan en una mesa para dos al lado de la ventana.

Al llegar el camarero piden un café cada uno, y cuando este se va, aunque los otros clientes hablaban, para ellos había un incómodo silencio.

-Y... ¿De qué querías hablar? -pregunta Alfred para intentar romper el silencio que lo estaba matando, y aunque no lo sabía, a Arthur también.

-Bueno...-agarra la taza de café con las dos manos- como te dije, quiero hablar un poco de lo que pasó esta mañana...

Los dos tragan saliva a la vez, y se ponen cada vez más nerviosos

-Y... ¿Qué te gustaría aclarar?

Arthur traga otra vez saliva, y carraspea un poco, porque lo que iba a decir era importante, al menos para él, y se atreve a responderle:

-Como te dije esta mañana, lo que siento por ti es amor, amor verdadero. Así que aunque sea muy difícil porque somos estudiante y director, aunque ya no vayas a mi universidad, me gustaría pedirte que salieras conmigo. Y por favor, me gustaría, más de lo que te imaginas, que la respuesta fuera un sí.