Capítulo 6: Soom

Sonó el despertador, eran las 11 de la mañana del domingo. Lo apagué y me incorporé perezoso. Me estiré y rápidamente vinieron fugaces a mi mente imágenes de ayer, de lo que Dongwoon y yo habíamos hecho… Eso me hizo ruborizarme un poco, el solo recordar el tacto de Woonie me estremecía. Me fui al baño, me desperece la cara y me dirigí directo a la cocina para algo de desayunar. En ese momento alguien bajaba por las escaleras, era Doojoon, se le oía mascullar, debía tener una resaca importante así que procuraría no meterme demasiado con él.

—Qué pasa hermanito, ¿cómo va la resaca?

—Calla idiota, es como si tuviese un taladro en la cabeza.

—Eso te pasa por no saber controlarte querido Dujunie —No podía evitar reírme, era muy fácil sacar de sus casillas a Doojoon.

—Psé paso de hablarte más.

—Deberías llamar a Seobie y darle las gracias, de no ser por él vete a saber dónde estarías ahora. Que por cierto… ¿Qué hacías con Yoseob ayer?

—Y a ti que te importa, él también es mi amigo y lo que haga o deje de hacer no te interesa. —Nunca había visto tan enfadado a Doojoon por haber nombrado a Yoseob, ¿qué habría pasado ayer? Me mataba la curiosidad pero sabía de sobras que en su estado no conseguiría sonsacarle nada así que al único que podía preguntar era a Yoseob ya que de él si podría sacar algo.

—Está bien, está bien, no preguntaré más tranquilo.

En eso oí la melodía de mi móvil el cual estaba en mi habitación. Me apresuré corriendo, subí las escaleras de dos en dos y me fui hasta el móvil. Estaba vibrando mientras la pantalla parpadeaba y se podía leer Dongwoon. Mi corazón empezó a latir más fuerte, parecía que se me iba a salir del pecho.

—¿S-s-í? —Me temblaba la voz, estaba nervioso, algo que nunca me había pasado desde que conocía a Dongwoon, con él siempre me sentía seguro y confiado, sin miedo a nada.

—¡Hola Kwangie! ¿Qué tal? —Se podía notar en su voz un exceso de entusiasmo, hablaba tan rápido que parecía que se ahogaba.

—S-s-sí… Estoy bien Woonie ¿y t-t-ú?

—Estoy bien… pero te echaba de menos. Por eso te he llamado desde por la mañana… ¡Oh no! Espero no haberte despertado Kikwang. ¡Lo siento! No se me había ocurrido que quizás siguieses dormido… —Sus palabras sonaban tan dulces… Siempre había deseado que Dongwoon me las dijese pero ahora que lo hacía era un tanto extraño.

—N-n-o está bien, ya estaba despierto. Yy-y-yo también te echaba de menos. Quizás podemos quedar luego… Si no es ningún problema para ti claro, no quiero molestar…

—¡Cómo vas a molestar idiota! Si me muero de ganas de verte… Lo malo es que tengo que estudiar… Pero podríamos hacerlo juntos… Como antes, ¿qué te parece Kwangie?

—M-m-e encantaría Woonie… Cuando quieras pásate por mi casa y empezamos, y-y-o estaré esperándote.

—Perfecto. Entonces hasta luego. Te quiero mi Kwangie. —Sus palabras me mataron al momento, si ya estaba alterado con que solo me llamase que me dijese que me quería aumentaba esta sensación… Era algo inexplicable, haberlo esperado por tanto tiempo… por fin tenía su recompensa.

—T-t-te q-q-uiero Woonie. —Aún se me hacía extraño pronunciar estás palabras, pero tendría mucho tiempo para acostumbrarme. Y entonces colgué.

Después de la conversación con Woonie me puse a buscar la ropa que me iba a poner para nuestro encuentro e irme a la ducha. Ya lo había escogido todo cuando volvió a sonar el móvil, supuse que Dongwoon se había olvidado de decirme algo y lo cogí sin mirar quién era.

—¿Qué se te ha olvidado ya?

—¿Perdona? Creo que te equivocas, soy yo, Junhyung

—¡Oh! Junhyung… l-lo siento… es que… Acabo de hablar con mi madre y pensé que había olvidado de decirme algo. Dime. —No sabía por qué le había mentido, simplemente me surgió decirle aquella escusa tonta, pero yo no le debía nada a Junhyung. Además había acordado que sí no me quitaba a Dongwoon de la cabeza todo se acabaría con él. Y si antes estaba difícil de que pasase, ahora sería imposible.

—Bueno, es que me preguntaba qué sí no tenías nada que hacer hoy podríamos hacer algo juntos. ¿Te apetece?

—B-bueno es que… tengo que estudiar y no creo que me de tiempo a salir.

—Oh… ya veo… entonces no pasa nada, tus estudios son lo primero. —Su tono alegre del principio de la llamada había cambiado por uno más triste y esto hacía que me sintiese fatal.

—B-bueno… Quizás si acabo de estudiar pronto… podría llamarte y damos un paseo aunque sea. ¿Te parece mejor? Solo estate pendiente al móvil y cuando te haga una llamada será para que me espere y pasaré a buscarte.

—¿De verdad? Me parece genial Kikwang… Estaré esperando por tu llamada… si no nos vemos en clase... ¡Hasta luego! —Parece que tras mis palabras su tono alegre volvió pero yo me seguía sintiendo mal.

Estaba jugando a dos bandas, antes nadie me quería y ahora de repente tenía a dos pretendientes detrás de mí. Para nada quería esto y pronto tendría que decirle a Junhyung mis verdaderos sentimientos hacía Woonie y que por él no sentía más que una bonita amistad. ¿Pero cómo iba a tener si quiera el valor de decírselo? Incluso Dongwoon se había declarado primero aunque yo llevaba más tiempo enamorado de él. El día que se había presentado como un buen día comenzaba a ser una pesadilla. Esperaba mejor no pensarlo, también podría optar por la opción de no asistir a la cita con Junhyung pero entonces le decepcionaría y le haría daño, algo que no quería por nada del mundo. Cogí mis cosas y me dispuse a lo que ya tenía pensado hacer, darme una ducha.

Me pasé bastante en la ducha pues no paraba de reflexionar sobre como mantener la situación sin que nadie tuviese que sufrir. Al salir caí redondo en la cama envuelto en mis cavilaciones, pero pronto me sacaron de ellas. Sonó el timbre, supuse que era Dongwoon, no se había demorado en venir, lo más seguro es que tuviera ganas de verme y no pudo resistirse. A mi también me pasaba cuando descubrí que sentía algo por él, cada rato que no estaba a su lado era una tortura y solo tenía ganas de volver a oír esa dulce risa que irradiaba. Primeros días de enamoramiento, luego ya se le pasaría. Baje las escaleras, pero Doojoon había sido más rápido que yo y ya se encontraba abriendo la puerta.

—¡Hombre Dongwoon, cuanto tiempo! ¿Qué pasa la novia te absorbía demasiado?

—Algo así… pero ya no estamos juntos.

—Vaya… lo siento…

—No te preocupes, fui yo quien terminó con la relación. —Dongwoon dirigió una mirada hacía a mí que aún estaba en las escaleras y me dedicó una sonrisa. —Hola Kwangie.

—H-hola. —Que pronunciase mi nombre siempre hacía que me pusiese nervioso.

—¿Bueno y qué tienen pensado hacer vosotros dos?

—Tenemos que estudiar Doojoon, así que olvídate, nada de fiesta.

—Vale, vale. Aunque sois unos aburridos. Tranquilos no os molestaré, yo en un rato me iré que he quedado para comer. Así que preparar vosotros lo que queráis y que os sea leve el estudio. Me alegro de verte de nuevo Dongwoon. —Tras esto se fue hacía el salón, supongo que para hacer tiempo hasta que se fuese y levantando la mano en señal de despedida.

—¡Igualmente! —Dongwoon alzó un poco la voz para que lo oyese y observando que ya se había alejado lo suficiente como para no vernos se acercó a mí y me dio un apasionado beso mientras me agarraba de la cintura. —Me moría de ganas por hacerlo. —Dongwoon se mordió el labio y me soltó una sonrisa como solo él sabía hacerlo.

—V-vayamos a mi cuarto, estaremos más tranquilos para poder estudiar.

—Claro Kwangie. —Y me dirigí en dirección a mi cuarto mientras Dongwoon me seguía.