~ CAPITULO II: PARTE 1~

-Horas Antes-

-POV AOI-

Salí bastante alterado de la escuela y eso es algo que no puedo evitar, él tiene la fortuna de estar en compañía de su madre y en vez de aprovechar lo que tiene se aferra a una idea que tal vez nunca logre hacer realidad, a veces siento que lo odio, si su madre lo alejo de ese hombre debe ser por algo, no… "por hacerle a maldad" como lo proclama tanto.

Ahora lo único que espero es que ese idiota sepa agradecer que me estoy metiendo en problemas bastante gordos por sus estúpidas ideas, en fin… ya ni quejarme es bueno lo que hare, lo hare y punto.

Llegue al "trabajo" de mi padre, claro si le puedo llamar así a la casi fortaleza de donde no sale ni aunque yo me esté muriendo… no es para tanto soy exagerado… pero si, no sale a menos que sea necesario (ya después les explicare lo que hace o tal vez ustedes se den cuenta) como ahí todos me conocen pude escurrirme sin ningún problema. El problema llego cuando encontré a mi objetivo y entre a su oficina.

- ¡Hola Jess! – Dije con una sonrisa amplia y deje sobre su escritorio una caja grande de chocolates, un pequeño ramo de rosas blancas, una cestita con pan recién hecho y un baso grande de Capuccino - ¿Cómo estas? – me senté inmediatamente en una silla para escuchar sus comentarios

- ¿Qué planeas Shiroyama? – se recargo en su silla mientras revisaba todo lo que tenia frente a ella – dilo ya – entrecerró los ojos

- Me ofendes ¿Sabes? – dije sínicamente – Acaso no puedo traerle un pequeño obsequio a mi preciosa chica – soltó una carcajada y yo solo atine a arquear la ceja

- ¿Qué? – Trate de hacerme el desentendido lo mejor que pude - ¿Te parezco gracioso?

- Si – dijo sin rodeos – Gracias por los obsequios pero te conozco muy bien hermanito, ¿Qué tramas?

- ¿Yo? – dije apuntándome a mi mismo – Nada – negué con las manos y la cabeza

De repente se hizo un silencio tenso en el que ella me veía fijamente y yo trataba de sostenerle la mirada y no pude por más que intente.

- ¡De acuerdo! – dije desesperado y me levante para ir detrás del escritorio, tomarla de las manos y tirarme al suelo a lloriquear – Necesito un GRAN favor – dije con ojos de cachorro en medio de la lluvia – y solo tu puedes ayudarme

- Y por eso, ¿es todo esto? – Señalo las cosas en su escritorio

- Si – Conteste con voz aniñada

- ¿Tratas de sobornarme?

- Algo así – rasque mi nuca

- ¿Si te ayudo me arrepentiré?

- En… cuanto a eso… yo… no lo se

- Sé que lo hare – resoplo resignada – dilo ya

En cuanto sentí ese tono de mediana seguridad salte como resorte para dirigirme a mi mochila y sacar una fotografía.

- ¡POR FAVOR! – volví a chillar – ayúdame a encontrarla – le extendí la fotografía y cuando vio el nombre mis esperanzas bajaron a cero

- Yuu… - me miro y respiro hondo – Yuu… sabes que no puedo ayudarte con esto, si te doy lo que me pides puedo perder mi trabajo

- ¡Jess! – suplique – No quiero información sobre su padre, quiero sobre ella, te lo suplico, solo tu me puedes ayudar a conseguir lo que quiero

- Yuu… puede ser peligroso – me miraba preocupada – no quiero que te metas en problemas o que algo pueda pasarte por mi culpa – miraba la foto y luego a mí

- Vamos Jess – trate que mi voz se escuchara lo mas lastimera posible "me debes una muy grande Uruha"no voy hacer nada peligroso o que me meta en líos, anda ¿si? – puse ojos de cachorro - ¿Si? Por favor, no seas mala con tu casi hermano menor – abrí y cerré los ojos un par de veces lo que la hizo reír

- ¡Ay Shiroyama Yuu! – cerro un momento los ojos - ¡De acuerdo! Te ayudare – cuando dijo eso no pude evitar saltar de alegría y de paso hacer que ella también saltara mientras la abrazaba

- ¡Gracias! ¡Gracias!

- Debes prometerme algo – me separo por lo hombros de repente y me miro amenazante – tienes que prometerme… que ni tu ni tus amigos harán cosas que los pongan en peligro o que tengan que ver con su padre, promételo Yuu – me sacudió como maraca - ¡Promételo!

- Si, lo prometo – seguía sacudiéndome - ¡Lo prometo, no haremos nada estúpido! – solo gritando logre que me soltara y pude verla un poco más tranquila

- Confió en ti Yuu – me miro seria – no me gustaría que algo te pasara

- Te doy mi palabra – le sonreí y alce la mano en señal de juramento - nada malo pasara

- Bien – tomo la foto y la observo detenidamente – lo que quieres lo tendrás mañana a primera hora en tu mail, lo que hagas con ella Yuu… espero que sea responsable – dijo con una mezcla de ansias y nervios

- Tranquila Jess – le sonreí para calmarla – la usare bien – la tome por los hombros y le di un beso en la mejilla – te dejo para que trabajes sino don gruñón te matara - escuche que soltó una carcajada cuando salí de la oficina

Sabia que podía confiar en Jess ciegamente, solo me restaba esperar a la mañana y revisar lo que me tenia tan ansioso.

Llegue a mi casa esperando al menos que mi padre estuviera para recibirme, "si las ilusiones de Uruha son estúpidas, las mías eran patéticas" Sonreí amargamente, ¿A quién quería engañar? Estaba solo y eso me hacia sentir como la persona mas miserable sobre el planeta, no tenia a nadie a mi lado, "lo que siento en estos momentos no se lo deseo a nadie"

-Al día siguiente-

Apenas sonó mi despertador, salte de la cama para encender la computadora ¿Cuál fue mi sorpresa? ¡No había nada de nada! "Jess pagara por esto" pensé furioso que tal vez solo me había mentido, lo que era imposible. Actualice como cien veces y la información nuca llego.

Me duche y revise por ultima vez antes de apagar el aparato, iba saliendo de mi habitación cuando escuche ruidos extraños en la planta baja, "Lo único que me faltaba, ladrones" Todo me estaba saliendo de maravilla, nótese el sarcasmo.

Me arme de valor y por si las dudas con un bate, baje cuidadosamente por las escaleras y me dirigí a la cocina de donde salían los ruidos. ¡Si! En definitiva, había alguien y por lo que pude notar… estaba… ¿sacando leche del refrigerador? ¿Un ladrón roba leche?

En lo que pensaba no me di cuenta que el sujeto se puso tras de mí… y…

- ¿Qué haces Yuu? – Salte del susto y de paso también grite, por poco lo golpeo pero pudo detenerme a tiempo – ¿Así recibes a tu padre? – me regaño mientras sostenía el bate en su mano, parpadee un par de veces hasta reaccionar por completo y reconocerlo

- ¿Yasuhiro? – le reclame – casi me matas del susto

- ¿Yasuhiro? – contesto ofendido y luego me golpeo en la cabeza con el bate – igualado, soy tu padre aunque no lo creas

- ¡AUCH! – me queje - ¿Qué haces aquí?

- ¿No puedo estar una tranquila mañana de viernes en mi casa? – me indico que me sentara y puso una taza de café frente a mí – ¿Acompañando a mi hijo antes de que se marche a la escuela? – Se sentó enfrente mientras disfrutaba su café

- Yo… este… claro que puedes – yo seguía viéndolo ingenuamente como si de un espejismo se tratara, algo no andaba bien y saber eso me ponía muy nervioso, agréguenle que no dejaba de verme fijamente , yo solo quería o hacerme chiquito o desaparecer mágicamente - ¿Pa… pasa algo? – al fin me anime a probar mi café - delicioso – sonreí como idiota – no has perdido tu toque

- ¿Ocurre algo Yuu? – arqueo la ceja, dejo la taza en la mesa y se levanto

- ¿Yo… a… mí? ¡Nah! ¿Qué te hace pensar eso? – conteste sin mirar a donde iba

- Solo digo hijo – Al parecer estaba en la sala - cuando me viste fue como si hubieras visto un fantasma – escuche que estaba sacando unos papeles o eso me daba la impresión

- Me diste un buen susto, eso fue todo – conteste – no todos los días escucho ruidos raros en la cocina

- ¿Estas seguro? - Por lo que sentí estaba de nuevo tras de mí, no quería que notara mas mi nerviosismo por lo que seguí tomando mi café – si tu lo dices – cuando dijo esto dejo caer un folder negro sobre la mesa, lo que me asusto e hizo que escupiera mi bebida

- ¿Qué es? – lo mire completamente asustado

- Lo mismo quiero saber yo – volteo el folder y pude ver el nombre de la propietaria – lo malo contigo y Jess es que ninguno puede mentirme – yo lo veía a él y luego al bendito folder, no se me ocurría que hacer, me darían la regañiza de mi vida y todo era culpa de Kouyou, en parte mía por tratar de ayudarlo o quizá por completo porque él no sabe nada de lo que hice "Kami-sama si estas allí arriba apiádate de mí"

Continuara…