~ CAPITULO III ~

-Continuación POV Uruha-

Desperté y lo primero que vino a mi mente fueron los recuerdos del día anterior: Lo que me había dicho Aoi y de la chica que sin querer me había ayudado a tomar la decisión más grande de mi vida, me quede sentado por unos minutos hasta que la fuerza para levantarme llego a mí. Revise mi teléfono y tenía 40 llamadas perdidas de Aoi y Kai, 20 msj de texto y como 60 msj de voz, todos pidiendo disculpas por la estupidez tan grande que me habían dicho.

- ¿Me pregunto… qué me van a decir cuándo les diga lo que decidí? – Solté al aire y me levante para arreglarme e ir a la escuela

Apenas puse un pie en el salón mis amigos corrieron a preguntar cómo estaba y qué había pensado, incluso Aoi comenzó a sacudirme como maraca.

- ¡PERDONAME SHIMA! – Chillo como niña – No debí aceptar semejante estupidez pero… pero… ese día no estaba en mis 5 sentidos

Cuando termino de lamentarse acomode mi ropa, mi cabello y puse cara seria.

- Debo hablar con ustedes – Hice una pausa – Pero quiero que me digan algo – cuando se pusieron pálidos decidí decirles - ¿En lo que decida… sea lo que sea, voy a contar con su apoyo? – Ambos se miraron y asintieron

- ¿Pero qué es lo que decidiste? – Aoi palideció aún mas

- Decidí que… - En ese preciso momento sonó la campana y tuvimos que correr al salón, durante todo ese tiempo mis amigos se veían mutuamente y luego los dos me veían a mí. Debo admitir que eso ya me tenía incomodo, apenas sonó el timbre para cambiar de clase me sacaron salvajemente por las muñecas - ¡Tranquilos! – Me pude zafar

- ¿Cuál es tu decisión? – Dijeron al mismo tiempo, les faltaba poco para asesinarme

- Decidí que lo voy hacer – Al decir esto camine y los deje atrás, sus caras eran un hermoso poema de confusión. Ambos se miraron - ¿Qué? ¿Estás loco? – Me dieron alcance - ¿Hablas en serio? - Me detuve y los mire con expresión seria – Si estoy completamente seguro

Kai miro a Aoi con expresión asesina

- ¡Esto es tú culpa! ¿Te das cuenta de la locura que va a cometer? Y todo porque no puedes mantener tu bocota cerrada – Grito colérico. Pocas veces habíamos visto al tranquilo Kai convertido en una pantera

- ¡Yo solo quise ayudar Yutaka, sabes perfectamente que mi intención jamás fue perjudicarlo además el tomo la decisión solo, ni tu ni yo influimos

- ¿Quién te hizo tomar esa decisión? – Kai volteo a verme, "¿Qué le podía decir?, que una completa extraña me había motivado, ¡Si Uruha cómo no!"

- ¡KOUYOU! – Grito y me saco violentamente de mis pensamientos

- ¡Yo mismo! – Le conteste en el mismo tono – Yutaka creo que ya soy lo suficientemente grande como para tomar decisiones de este tipo

- Pe… pero Uruha – Me miro sorprendido. Kai para Aoi y para mí siempre ha sido como un hermano mayor, no soportaba ver su cara de preocupación en esos momentos pero calmarlo significaría retractarme para que el pudiera quedarse tranquilo.

- Lo siento mucho Kai sé que esa no era la respuesta que esperabas de mí, pero es la única oportunidad que tengo para verla debo aprove… - Sentí una punzada muy fuerte en el estómago: Kai me había dado un puñetazo – ¿Ka… Kai Po… por qué? – Fue lo único que pude decir, caí al suelo retorciéndome de dolor

- QUÉ DEMONIOS TE OCURRE YUTAKA – Aoi corrió a detenerlo, para su mala suerte también lo golpeo

- Es por tu culpa, nunca piensas lo que dices solo lo sueltas y crees que todo estará bien – Iba a golpearlo de nuevo pero Aoi fue más rápido y pudo derribarlo con una patada.

Esa escena me dejo paralizado: Mis amigos estaban peleando por mi culpa y yo allí sin hacer nada solo observando el espectáculo como siempre. No paso mucho tiempo cuando comenzó a formarse un gran tumulto que alarmo a los profesores y al fin lograron detener la pelea.

- ¡Deténganse jóvenes! – Al fin una profesora logro ponerse en medio mientras unos alumnos detenían a mis amigos – Vamos a la dirección – Me miro como indicándome que yo también debía ir – Llamaremos a sus padres – Lo único que me faltaba, bueno mi madre nunca viene así que no debo preocuparme

Llamaron a mi madre y acerté estaba muy ocupada como para hacerse cargo de su hijo, los padres de Kai habían salido de viaje de nuevo, así que el único disponible era el padre de Aoi. Últimamente él se ha estado encargando de dar la cara cuando hacemos algún desastre. Qué vergüenza.

Nosotros estábamos en la enfermería cuando una cabeza pelirroja se asomó por la puerta, era Jess la asistente del padre de Aoi… nuestra niñera por así decirlo.

- ¿Ahora qué hicieron? – Nos miró a los tres y comenzó a pegar en el suelo con la punta del pie. Nosotros nos hicimos chiquitos en los asientos, ella es como una hermana mayor para nosotros… cosa que dice que no hagamos, cosa que no hacemos.

- Fue mi culpa – Solté de repente, ella me miro sorprendida – Acepte el trato del padre de Aoi

- ¿QUÉ TÚ… ¡QUÉ!? – Abrió los ojos como platos – Pensé que lo que tu padre me había dicho era una broma como tantas que se saca de la manga – Señalo amenazadoramente a Aoi. Trato de acomodar rápido sus ideas – ¿Por eso fue a pelea? – Se froto la frente como si una migraña fuera a hacerse presente – Ese hombre me va a escuchar – Rechino los dientes

Y como si lo hubiéramos invocado el mencionado apareció por la puerta. Jess le dirigió una mirada fulminante que de inmediato lo desconcertó.

- ¿Qué? – Dijo sin entender a qué venia esa forma de mirarlo de su casi hija - ¿Qué hicieron ustedes tres? – Nos señaló – Ya pusieron a Jess en mi contra, lo único que me faltaba – Lloriqueo

- No señor – Se cruzó de brazos frente al padre de Aoi.

Nosotros solo la miramos; sabíamos que eso no sería nada bonito. Aquí venia Jees con uno de sus ya conocidos regaños.

- Se podría saber porque le hizo a Aoi semejante trato sabiendo que tiene dos amigos lo suficientemente locos como para aceptar – La escena era digna de grabarse, Jess iba multiplicando su tamaño mientras el padre de Aoi se hacía chiquito y no hallaba donde esconderse.

- ¿De… de qué hablas Jess? ¿Y por qué de repente me hablas de usted? U… Uruha… no aceptaría semejante trato – Volteo a vernos y todos lo lanzamos una mirada asesina. Eso le dio a entender que sí y volteo a ver a la chica con terror – Hola Jess – Rio nervioso

- Chicos no es necesario que lo hagan – Nos miró tratando de calmarnos pero era demasiado tarde yo ya había tomado la decisión y aunque este solo lo haré.

- Lo siento Jess – Baje la cabeza – No voy a cambiar de parecer – Cuando Jess escucho eso abrió los ojos de par en par

- Pe… pero Uruha es imposible que hagas algo tan osado como eso – Volteo a ver al padre de Aoi – Dígale que es algo imposible, que no debe arriesgarse – Dijo preocupada

- Lo lamento Jess pero un trato es un trato, acepte antes de los tres días por lo tanto deben ayudarme – Jess le dirigió otra mirada al pobre hombre que ya por todo saltaba

- Usted y yo tenemos que hablar – Abrió la puerta y dejo que saliera el primero

Nos lanzamos miradas cómplices entre nosotros y corrimos a escuchar tras la puerta. A esas alturas el enojo ya se había ido y estaba seguro que estaban dispuestos a ayudarme aunque el plan no saliera como lo habíamos acordado.

- ¿Por qué se te ocurrió decirle semejante estupidez a Kouyou? Te das cuenta que es como si lo mandaras a la guerra sin fusil

- No pensé que fuera a aceptar –Dijo desesperado – Pues tenemos que buscar una manera para disuadirlo

- ¿Y qué se te ocurre? A estas alturas se pondrá más terco de lo que ya es –Jess tenía una mezcla entre desesperación y preocupación

- No lo sé Jess no me pongas más nervioso

- Pues piensa algo, tú fuiste el principal instigador de todo esto

Parecía que iban a entrar de nuevo así que corrimos a nuestros lugares y cuando la puerta se abrió solo los miramos serios.

- ¿Y bien? – Me atreví a preguntar aunque ya sabía la posible respuesta

- Veras Uru… - Comenzó Jess – No creo que sea posible que tu plan funcione

- ¿Por qué no? –Señale a Yasuhiro – Él me dijo que ustedes me ayudarían, porque ahora resulta que no es posible

- ¡PORQUE ES PELIGROSO URUHA! – Jess se había molestado genuinamente

- Ya sé que es "peligroso" – Hice las comillas con los dedos – ¿Pero porque me dicen una cosa y cinco minutos después cambian de opinión?

- Porque a él ni en sueños se le ocurrió pensar que aceptarías simple y sencillamente por eso, ya has visto que los Shiroyama siempre han sido así – Señalo a padre e hijo – A veces la lógica no se les da – Rodo los ojos – Como sea, es una… - Sonó su teléfono y contesto de inmediato.

Apenas termino masajeo sus cienes, clara señal de que sería un largo día.

- El jefe quiere que vayamos inmediatamente – Miro a Yasuhiro con algo de preocupación – Parece que es algo importante

- Vamos entonces – Abrió la puerta para que salieran

- ¿Y yo qué? ¿Estoy pintado? – Rechine los dientes

- Hablaremos después Kouyou – Añadió Jess antes de salir de la enfermería

Son expertos en dejarme como perro. Volteé hacia mis amigos, los tres nos encogimos de hombros y soltamos un pesado suspiro.

- ¿Qué se les puede hacer? – Dijo Aoi pesadamente y todos soltamos una gran carcajada.

- Shima… - Al fin la cara de enojo de Kai se había desvanecido por completo – Yo… Quiero que sepas que pase lo que pase… decidan lo que decidan esos dos… si tu decisión sigue tan firme como ahora vas a contar con mi apoyo incondicional – Me miró fijamente a los ojos.

- Oigan – Aoi se une a la plática y le da un leve manazo en la cabeza a Kai – No me dejen fuera de semejante locura – Sonríe - Recuerden: Siempre unidos – Todos asentimos y comenzamos a reír a carcajadas. Era la primera vez en días que sentí que un peso se había ido de mis hombros.

Horas más tarde salimos de la tortura que la escuela nos ofrecía.

- ¿Qué crees que nos diga tu padre? – Le dije a Aoi. Pero no me escucho porque se detuvo a contestar su celular. Kai y yo paramos para esperarlo y cuando colgó pude ver un poco de preocupación en su mirada - ¿Paso algo?

- Mi padre quiere que vallamos enseguida con el

- ¿Sera algo malo? – Soltó Kai al aire

- No lo sé, pero es hora de irnos caballeros – Señalo un coche negro que se había detenido justo frente a nosotros.

Apenas llegamos Jess nos esperaba en la puerta para dirigirnos hacia donde estaba el padre de Aoi. Su cara era seria y parecía que algo le preocupaba bastante en esos momentos.

Nunca habíamos entrado más que a la recepción del edificio, era más grande de lo que parecía, Kai y yo parecíamos niños pequeños mirando para todos lados. Nos detuvimos frente a lo que parecía una sala de reuniones.

- Parece que la suerte esta de tu lado Takashima – Sonrió de lado y entro a la sala

Como no nos dijo ni que nos sentáramos decidimos esperar sin movernos de ahí.

Parecía que todos conocían a Aoi en ese lugar cada que pasaba alguna persona lo saludaba y alguna que otra chica no perdía el tiempo para coquetearle, cosa que a nuestro amigo no le desagradaba en lo absoluto.

Al fin término la tortuosa espera y Jess salió para indicarnos que podíamos entrar. Ella volvió a entrar tras nosotros.

- Aquí están señor – Dijo para después tomar asiento al lado del padre de Aoi.

Permanecimos de pie hasta que la silla que estaba al principio de la mesa se dio vuelta.

- ¿Quién de ustedes es Takashima? – Dijo un hombre que se levantó para poder acercarse a donde estábamos nosotros, nos observó y busco con la mirada la respuesta que esperaba. Mis amigos no lo hicieron esperar pues de inmediato TODOS incluidos Jess y Yasuhiro voltearon a verme – Veo que es usted, caballero

- Mu… mucho gusto señor, yo soy Takashima Kouyou – No sabía porque pero en ese momento me sentía el chico más tonto de todo el planeta. Es decir no conocía a ese hombre y lo tenía enfrente viéndome fijamente como si algo tuviera mi rostro.

- ¿Y su plan es… Señor Shiroyama? – Volteo a ver al padre de Aoi

- Como ya se lo había comentado señor, mi plan es infiltrar a estos chicos para que la misión pueda ser exitosa

- Señor Shiroyama para que la operación sea exitosa y logremos obtener esa información necesitamos una mujer y no veo ninguna, usted me pidió una oportunidad y no la está aprovechando bien… creo que sería mejor enviar al equipo que ya habíamos contemplado. Después de todo esta misión seria peligrosa para tres niños de 18 años

Fue en ese momento que todos me miraron, yo era la única "opción" para que la "misión" se llevara a cabo. No tenía idea de cuál pero debía cumplirse.

Ahora el problema se multiplicaba "¿Cómo le iba a explicar al hombre que tenía enfrente, mi descabellada idea?" Bueno la del padre de Aoi. ¡Ya se! Le diría: "El padre de Aoi hizo una apuesta con él y me propuso vestirme de mujer para que pudiera ver a mi hermana. Por eso nos llamó porque entre nosotros hay alguien que parece y está dispuesto a vestirse como "chica" con tal de cumplir un sueño infantil"

Si Uruha lo que harán es llevarte a un manicomio. Como pude agarre fuerzas y decidí contarle una versión modificada de la historia.

- Vera señor… creo saber porque nos han llamado – El hombre volteo y me miro genuinamente interesado, yo trague saliva – Yo… hace unas horas le propuse al señor Shiroyama vestirme de mujer con tal de poder ver a un familiar mío que me preocupa mucho en estos momentos – Solte de repente y fue como si me hubiera deshecho de otro enorme peso.

El hombre solo se limitó a sonreír y mirarnos a los tres. Ni siquiera me pidió explicaciones se quedó tan tranquilo que me dio pavor saber lo que vendría después.

- Veo que me dijeron la verdad – Miro a Jess y al padre de Aoi – Pero… Ustedes estarían dispuesto a arriesgarse – Nos miramos unos a otros y el padre de Aoi intercedió por nosotros

- Señor nosotros tenemos gente de nuestro lado en el instituto – Se limitó a decir

- Si te refieres a la conexión con ese hombre Shiroyama, recuerda que no nos asegura nada. En un instante puede fiel a nuestra causa y al otro puede buscar traicionarnos, no podemos fiarnos aunque estén involucrados los hijos del fallecido Gackt. Sé que lo apreciabas mucho pero ahora las cosas son diferentes esos muchachos han crecido en un ambiente lleno de corrupción y violencia.

- Lo sé, señor – Dijo Yasihiro bastante serio

- Señor –Jess hablo de repente – Ellos han estado de nuestro lado por más de tres años ¿De verdad cree que habría posibilidad de traición?

- Dígame señorita Becker ¿Pondría su vida en manos de gente como esa? – Desarmaron a Jess y bajo la cabeza – Eso pensaba. Ahora ¿Ustedes estarían dispuestos a mandar a estos chicos sabiendo que pueden traicionarnos en cualquier momento? – Parecía que a ese hombre le gustaba tener la razón y a mí me disgustan las personas así.

- Señor nos mandaron llamar… específicamente a mí – Me señale a mí mismo – Por lo que veo, para cumplir una especie de "misión" ¿Cierto? – El hombre centro de nuevo su atención en mi – No le veo el caso a llamarnos si no nos piensan mandar, ¿Acaso solo nos llamaron para saber si era cierto el chisme y burlarse de mi decisión? Eso se me hace muy bajo para alguien con su rango, Señor

Definitivamente ese era mi día. Jess y Yasuhiro me miraron como si hubiera cometido el más mortal de los pecados. Sinceramente si su plan era burlarse de mi condición no lo iba a dejar ¡Primero muerto!

- Tienes agallas jovencito, debo reconocerlo. El simple hecho de pensar en disfrazarme de mujer de hiela la sangre, y tu llegas como si hubiera sido muy fácil tomar esa decisión – Sonrió de lado - ¿Está seguro de lo que implicaría hacer todo eso?

"¡La verdad no!" Quise gritar pero tuve que hacerme el fuerte y esperar lo que viniera

- Antes de aceptar la decisión de este jovencito debo preguntarle a sus amigos ¿Por qué lo acompañan? – Miro a mis amigos y ellos palidecieron - ¿Cuál es el propósito de acompañarlo hasta acá? ¿Acaso están dispuestos a arriesgarse junto con él?

De repente se hizo un silencio sepulcral, por momentos creí que Aoi y Kai saldrían corriendo y gritando como niñitas. Sus caras no me ayudaban a descifrar lo que podían estar pensando en esos momentos.

- Creo que mi padre le dijo que estamos con él en esto – Aoi dijo decididamente, el hombre de nuevo solo se limitó a sonreír de lado

- ¿Y usted caballero? – Se refirió a Kai - ¿También apoyara a su amigo?

- Cuenta con todo mi apoyo, haga o no haga lo que le piden – Le sostuvo retadoramente la mirada a ese hombre, quien de nueva cuenta volvió a sonreír. De verdad ¿No sabe hacer otra cosa?

- Esa determinación es lo que necesitamos caballeros, no por nada la señorita Becker y el señor Shiroyama me dijeron que podía confiar en ustedes.

- ¿De… de verdad? – Los tres nos miramos desconcertados. ¿De verdad habían dicho eso?

- Si por eso los mande llamar, no todos los días mis empleados dicen semejantes cosas. Como que un chico está dispuesto a vestirse de mujer con tal de lograr algo, en este caso ver a tu hermana – De repente la agradable atmosfera que habíamos logrado con aquel hombre se esfumo – Se me ha notificado cual es la situación de tu hermana

¡Lo sabía! Yasuhiro no se había podido quedar callado, ahora me soltarían el tradicional sermón de que mi padre es peligroso y… ¡Esperen! ¿Tan peligroso es como para que el hombre que tengo frente a mí me diga algo? Kami-sama ¿Acaso saben algo de él que yo haya pasado por alto? ¡No lo creo! En ocasiones es regañón y todo lo que gusten y manden pero un ladrón o algo parecido incluso peor no creo que sea. ¡Mienten rotundamente!

- ¡SHIMA! – Escuche un grito que me saco del trance, parpadee un par de veces para asegurarme de que había vuelto al lugar correcto

- ¿Qué? – Dije aturdido y me miraron muy feo

- Señor Takashima… Le decía que estoy al tanto con la situación de su hermana, parece que lo suyo es un asunto bastante personal. Por lo mismo cuando me lo mencionaron no creí que fuera lo suficientemente importante como para tomarlo en cuenta. Pero tiene suerte, la señorita Becker es una muy buena negociadora. Lo único que les pido caballeros es que sigan las reglas para que eviten ser asesinados – Los tres lo miramos con los ojos como platos – La señorita Becker y el señor Shiroyama los pondrán al tanto con la situación, en cuanto al disfraz, se les proporcionara a los mejores elementos para…

- No gracias – Hable y volteo a verme – Yo tengo alguien de confianza que puede ayudarme con esto

- Eso no está a consideración señor Takashima. Si quiere ayuda externa entonces olvídese de lo que mencionamos. No voy a permitir que un adolescente arruine nuestros planes – Me miró fijamente

- Entonces mande a su "equipo" yo puedo sin su ayuda – Le devolví la mirada – Pero tenga algo en cuenta caballero, sus hombres arruinarían todo tan rápido que serán los primeros en levantar sospechas y ser asesinados

- ¿A qué se refiere? – Dijo molesto – Insinúa que mi equipo está lleno de incompetentes

- No lo insinuó, lo afirmo. Se creen la gran cosa porque están tras un uniforme y un "rango", pero le aseguro señor que a la más mínima provocación echaran todo a perder

- Shima – Kai trato de calmarme

- No Kai – Lo mire asesinamente y decidió callar – Si mal no recuerdo hace un mes salió en los periódicos que un grupo Yakuza había asesinado a uno de sus escuadrones, y por lo que supe estaban en cubierto

- Shima eso fue un error – Jess me decía con la mirada que me callara

- Si ya veo que fue un "error" – Hice las comillas con los dedos – Por lo que supe uno de sus hombre fue tan brabucón que por eso causo ese accidente… Los descubrieron y fallo todo. Ahora, ¿Qué diablos le hace pensar que nosotros echaremos todo a perder? ¡Por dios! Yo no tengo intenciones de nada de eso, lo único que quiero es ver a mi hermana con tal de eso soy capaz de eso. Entiéndalo, nosotros traeremos la información que quiera pero a nuestro modo y con nuestros métodos.

El Hombre alzo la vista como implorando piedad.

- Si va a ser de esa manera entonces no quiero errores – Nos dedicó una mirada fulminante y salió de la sala.

Creo que cuando me pongo terco nadie me soporta. No pude evitar poner una sonrisa triunfante.

- Bien… ¿Por dónde empezamos?

Antes que Jess comience a explicarnos nuestra "misión" les explicare en que consiste su trabajo. Bien, pues ella y el padre de Aoi trabajan para el Departamento de Policía ellos son "Elementos Especiales", Jess se encarga de las investigaciones especiales, es algo así como la que sabe cualquier cosa de todo mientras que Yasuhiro se encarga de las misiones. Ellos dos por lo que sé, tienen los más altos rangos en este edificio y son los mejores de sus equipos.

- Lo que nuestro jefe quiso decir – Hizo una reverencia cono si el siguiera ahí pero en dirección a la puerta – Nos han llegado ciertos rumores de que un grupo Yakuza está operando cerca del Instituto donde estudia tu hermana

- ¿Y es tan malo que operen cerca de ahí? – Pregunto Aoi

- ¿Tú que te imaginas que hagan cerca de dos institutos Yuu? –Pregunto Yasuhiro – No creo que se pongan a vender dulces ¿O sí? – Mi pobre amigo negó apenado – Lo que queremos es que investiguen ¡SIN PONERSE EN RIESGO¡ - Alzo el dedo índice como si de una amenaza se tratara – Si ese grupo tiene contactos con algún alumno de los institutos, qué hacen y toda la información que puedan sacar durante un mes

- ¿Un mes? – Alce la voz y acapare la atención de todos – Es muy poco tiempo como para acercarme a mi hermana como se debe

- De hecho Uru – Agrego Jess – De entrada no te estas acercando como se debe, recuerda que iras con un disfraz

- Y si se entera ¿Cuál es el problema?

- El problema Kouyou – Quiso regañarme el padre de Aoi pero Jess fue más rápida y le indico con la mirada que guardara silencio, algo así como "No lo arruines"

El pobre hombre puso los ojos en blanco y pidió paciencia.

- Chicos ya tienen suerte de que sus berrinches lo haya tomado en serio el jefe ahora por favor háganos caso por una vez en su vida – Rogo con la mirada – Será un mes y fin de la discusión.

Ahí estaba de nuevo. No podía negarme a las órdenes que me daba esa mujer ya bastante tenía con lo que aquel hombre me había dicho "La señorita Becker es una muy buena negociadora" De entrada eso me hacía sentir de lo peor. Es lo que yo quiero hacer y Jees termino casi rogando por mí… no solo por mí también por Kai y Aoi lo menos que podía hacer ahora era hacerle caso.

La charla termino al cabo de unos minutos, todos sabíamos lo que debíamos hacer y lo que no. Eso incluía salir corriendo como niñitas si la situación se ponía fea.

La siguiente parada era La Compañía de mi madre ahí encontraríamos a la persona que nos ayudaría con esa locura, claro sino le daba un paro cardiaca con semejante noticia.

Durante el camino algo no me dejaba tranquilo… Tanto Jess como Yasuhiro me ocultaban algo, lo había percibido en sus miradas y podía sentir esa sensación carcomiéndome los huesos. Algo me decía que pronto sabría de qué se trataba y no iba a ser nada bonito.