Capítulo 5

-Kate…- dijo Rick, su aliento cálido sobre los labios de ella.

-Por favor, Castle…- jadeó ella en voy bajísima.

-Esto no tiene que ser una tortura…- insistió él.

-Rick…

Rick estiró su mano y acarició la cara de Kate sin apartarse.

-No pasa un solo minuto en que no recuerde, Kate…

-No me hagas esto…

-Es la verdad… - dijo y se separó muy a su pesar.

Kate tragó saliva y sacudió la cabeza para darse ánimos hasta que bajaron del ascensor.

-Escucha…

-Ahora viene la parte en que me dices que mejor te vas a casa…

-Créeme, me encantaría hacer eso… pero vayamos a Remys…

Rick la miró de costado cuando arrancó el auto y no dijo nada más. Cuando llegaron, él pidió cerveza y ella un batido. Aunque ella creyó que se sentiría incómoda, se dio cuenta de que él solo quería distenderse y estar cerca, como le había dicho.

Él comenzó con sus anécdotas y ella se encontró riendo de buena gana. Y cuando quiso acordar, él estaba muy cerca, mirándola a los ojos y ella estaba relajada, casi invitándolo a acercarse.

-Te juro que me aprovecharía de esta situación, pero no quiero perder ni un milímetro de lo que avancé contigo…- dijo él sobre sus labios.

-Me pediste que baje las defensas…- dijo ella sin moverse.

-¿Me estás dejando entrar, detective?

-No estaría aquí contigo… al menos no si no lo intentara…

-¿Puedo darte un beso?

-No…- dijo ella y sonrió.

-Me estás provocando…- dijo él entrecerrando los ojos, focalizado en sus labios entreabiertos.

-Lo siento… no puedo evitarlo…- dijo ella y redobló la apuesta, mordiéndose el labio.

-Dios… me vuelves loco…- dijo él y cuando ella creyó que la besaría, él cerró los ojos conteniéndose y suspiró.

Kate lo miró con algo de desilusión, pero agradeció el gesto. Cuando quiso acordar, caminaba pegada a él, que la había tomado del hombro al salir y respiraba el aire húmedo de la noche…

Rick decidió tomarse un taxi para liberarla de llevarlo y cuando lo detuvo, ella lo miró con algo de nostalgia. Se le había cruzado la idea de pedirle que se quedara en su casa, pero sabía que era una idea peligrosa, sobre todo si sus intenciones eran solo que la acompañase…

-Realmente lo pasé increíble…- le dijo con sinceridad y él sonrió.

-Eso es maravilloso… me alegra que sea así…- dijo él y se sorprendió cuando ella lo tomó suavemente de la cara y lo besó casi respetuosamente en los labios.

Kate se separó y se sonrojó. Rick sonrió y cuando se subió al taxi y la vio saludar, bajó la ventanilla y estiró su mano.

-¿Me llamarás cuando llegues?- le dijo él y ella asintió.

-Tranquilo, sé cuidarme sola…

-Lo sé… - dijo e inclinó su cara, como si fuera a hablarle en secreto- es una excusa para hablar contigo antes de dormirme…

-Entiendo… te llamaré entonces…- dijo y sonrió.

El taxi arrancó y Kate lo miró hasta que se perdió de vista. No pudo evitar suspirar y siguió haciéndolo hasta que se subió al auto.

Cuando llegó, dudó en llamarlo, no quería parecer desesperada y mientras se debatía, recibió una llamada de él por facetime…

-Hey…- dijo ella cuando atendió, fingiendo sorpresa.

-Hey…- dijo él y sonrió al verla- perdón por molestar pero no me llamabas y…

-Lo siento… me cuesta bajar las defensas…- dijo ella y él la notó incómoda.

-No es un reproche, sino una disculpa por haberte llamado yo…

-¿Por qué por facetime?

-Porque quería verte…

-Que directo…

-Podría mentirte… no quería ocupar mi línea telefónica…

Kate sonrió ante la ocurrencia.

-No hace falta que mientas… es solo que… a veces me cuesta escuchar todo lo que me dices… estoy acostumbrada a… a verlo en tus ojos, a imaginármelo…

-Entiendo… lo bueno es que aunque no te lo dijera antes, pudieras sentirlo…

-Sí…- dijo ella y bajó la vista.

-¿Desayunamos juntos mañana?

-Bueno… en realidad…

-Ya sé… te estoy volviendo loca con la ansiedad…

-Me estás volviendo loca… me vuelves loca, Castle…- le dijo ella y Rick pudo notar que se sonrojaba- ¿qué quieres hacer?

-Es una pregunta peligrosa…- dijo y alzó las cejas.

-Me refería al desayuno…

-Pasaré por ti temprano… ¿o prefieres que desayunemos en tu casa?

-Prepararé el café y el jugo de naranja… - dijo ella y sonrió.

-Bien… que tengas lindos sueños, Kate…

-Gracias… hasta mañana…- dijo ella y cortó.

Kate sintió mariposas en el estómago y sonrió. No podía ser tan malo el romance con Castle… aunque desde luego, ella hubiese preferido que las cosas fueran distintas… esa noche que había pasado con él había sido increíble, pero sentía que habían hecho todo al revés y esa era una sensación que no podría revertir…

Se preguntó si alguna vez lo hubiese dejado acercar si esa noche no hubiera sucedido nada y se dio cuenta de que habría sido difícil…


Se despertó temprano al día siguiente, estaba ansiosa y quería verlo. Sonrió arreglando su cabello frente al espejo, hacía siglos que no tenía esa sensación…

El olor a café recién hecho la tentó, pero decidió esperarlo.

Cuando él tocó el timbre, Kate tosió inquieta y lo encontró sonriente detrás de la puerta.

-Buenos días…- le dijo y le entregó un paquete con pastelitos y croissants…

-Buenos días…- dijo ella sonriente y cuando iba a cerrar la puerta, él la detuvo.

Salió un momento y regresó con un ramo de flores, sonrió con algo de timidez y se lo entregó.

-Sé que es una tontería, pero no pude evitarlo… soy un tonto, no quiero que pienses que…

-¿Qué quieres conquistarme con un ramo de flores?- dijo ella divertida.

-Pero es así…- dijo y le guiñó el ojo.

-Gracias… son muy lindas…- dijo ella y giró sobre sus talones, pero se volvió arrugando la nariz y besó su mejilla.

Rick le devolvió la sonrisa y la observó mientras ponía las flores en un florero.

Se sentaron a desayunar y cuando terminaron, Kate le propuso ir a trabajar…

-Antes de irnos, ¿puedo pedirte un abrazo?- le dijo él y ella sonrió.

-Ven aquí…- le dijo y lo tomó en sus brazos.

Rick se sumergió en ella y la sostuvo un buen rato, perdido en su esencia. Luego ella se separó y lo miró a los ojos.

-Me paso el día preguntándome qué sería de mí si no te tuviera…- le dijo él y ella sintió lágrimas en los ojos.

-Estoy comenzando a hacerme la misma pregunta…- le confesó y lo tomó de la cara y besó sus labios.

Rick se quedó estático. Había una luz de esperanza, no porque sintiera que no la había antes, sino porque pensó que le tomaría más tiempo convencer a Kate de que le diera una oportunidad…


Las cosas parecen encaminarse... veremos si no se complican! Gracias por seguir esta historia!