Notas Autora:

Hola fanaticos(as) de Mitsu, gracias por sus comentarios y por leerme, esta vez se me extendió un poco el capitulo, en realidad no lo quise cortar, espero que les guste, no quiero adelantar nada asique solo lean.

saludos!

OJO: K-ON no me pertenece


era día miércoles Ritsu, Yui y Mugi estaban encargadas de la limpieza en el salón de clases, Ritsu muy enérgicamente hizo su parte rápidamente para acompañar a Mio en el salón de Música, iba todo el camino pensado que broma hacerle, hasta que decidió sorprenderla tocando su hombro silenciosamente, no podía emitir ningún tipo de ruido para que no fuese detectada, cuando llegó a la puerta, sonreía con solo imaginar el rostro que pondría su mejor amiga, tomó la manilla de la puerta y la giró suavemente para no emitir sonidos, cuando la chapa fue abierta, la castaña abrió la puerta y se encontró con algo inesperado, ahí estaba, su mejor amiga besando a Nodoka, Mio estaba apoyada en la mesa de té mientras Nodoka la besaba eufóricamente. A Ritsu se le fue la sonrisa del rostro, sus ojos se cristalizaron, no podía mover su cuerpo, estaba totalmente paralizada, sus piernas temblaban, simplemente no lo podía creer, apoyó su cuerpo en el marco de la puerta, quería salir corriendo pero sus piernas no reaccionaban a nada, ambas se seguían besando, sin notar la presencia de la castaña que lloraba sin parar, las lagrimas caían una a una sin intenciones de detenerse, Ritsu estaba sufriendo realmente, el corazón le dolía. Luego de unos segundos ambas se separaron y Mio pudo encontrarse con los ojos de la castaña que parecían heridos, La pelinegra se paralizó. Cuando la baterista vio que la observaban abrió sus ojos y retrocedió no quitándole la vista de encima a la ojigris

¡Ritsu! - dijo la morena acercándose a ella lentamente

Ritsu negó con la cabeza y corrió escaleras abajo lo más rápido que pudo, la morena la seguía para explicarle pero la castaña bajaba más rápido aun, cuando ya la había perdido en las escaleras, tocó su corazón, las piernas nuevamente no le reaccionaban haciendo que esta perdiera el equilibrio, se apoyó en la muralla y se sentó en el piso llorando desconsoladamente, segundos después llego Mio a su lado, tocó suavemente el hombro de su amiga.

- ¡NO!,¡ NO ME TOQUES! - dijo llorando la castaña dolida con lo que había visto

- No quiero escucharte, no quiero verte, no quiero que estés aquí...- dijo la ojimiel que lloraba con desesperación apoyada en la muralla

- Ritsu, debes separar las cosas, tu eres y serás siempre mi mejor amiga, Nodoka también puede ser una de mis amigas, debes entenderlo- Dijo la morena con tranquilidad

- Se estaban besando Mio, eso no lo hacen las amigas- dijo algo más calmada la baterista

-Yo te besé a ti y lo hice siendo tu amiga, ¿qué problema encuentras? - dijo la pelinegra tratando de explicar

- El problema Mio es que yo estoy...estoy...- dijo la castaña bajando el tono cada vez mas

- Estoy un poco cansada...-mintió la ojimiel desanimada al no poder decirle la verdad

- Mio...Entonces el beso que me diste..no ...significó nada para ti - dijo la baterista con miedo contenido

- Claro que si, fue mi primer beso, siempre lo voy a recordar...-dijo la morena sonriéndole

- Ya veo...bueno, no queda nada más que decir entonces, imagino que ya eres novia de Nodoka, después del espectáculo que vi- dijo la castaña muy dolida tratando de ser natural en su sonrisa

- realmente no lo sé, tiene mucha experiencia en todo aspecto sobre mí, de hecho sus besos son...- alcanzo a decir la pelinegra hasta cuando fue interrumpida

-¡ YA BASTA!- grito la baterista desesperada que volvía a entristecer

- Digo, no necesito saber tanto detalle Mio- trató de corregir la castaña más natural

- No me siento bien, creo que no iré al ensayo de hoy, iré a casa...y no me llames porque estaré viendo una película de zombies - dijo la castaña poniéndose de pie y dándole la espalda rápidamente a la bajista

- ¿Quieres que te acompañe?- dijo la morena tratando de encontrar el rostro de la baterista

-No, tienes a alguien esperándote arriba, encárgate de lo importante ahora - dijo mientras caminaba por el pasillo la ojimiel

Y así Ritsu desapareció de la vista de Mio, caminó al mismo paso hasta el jardín principal de la escuela, se sentó en una de las bancas, puso las manos en su cara y comenzó nuevamente a llorar, se sentía poca cosa ante la pelinegra, aquel beso que con tanto amor le dio, para ella no había significado nada, simplemente estaba destruida. habían pasado cerca de 15 minutos solamente y alguien se sentó al lado de la castaña

- Discúlpame, ¿te sientes bien?- dijo una voz a su lado

- Sí, estoy perfectamente - dijo la castaña secándose las lagrimas

en ese momento la castaña miró sonriente a quien le preguntaba y se encontró con algo que realmente nunca espero, era la rubia del pasillo, Hikari.

-No veo que estés perfectamente bien Ritsu - dijo la rubia mientras la observaba detenidamente

- Quizá tienes algo de razón - dijo un poco desanimada la castaña

-¿Existe algo que pueda hacer por ti?, lo que sea lo intentaré, ¿vale? - dijo muy amable Hikari

-Sólo acompáñame, necesito divertirme con alguien y de paso aprovecho de conocerte mejor- dijo la baterista esperanzada.

- Pues entonces...tómalo como un hecho - contestó sonriente la rubia

Ritsu y Hikari esa tarde conversaron de muchas cosas, ambas se divirtieron mucho, la rubia tenía un humor bastante enérgico, similar al de su amiga Yui, a raíz de ello congeniaban bastante bien juntas. Había pasado cerca de una semana en que ambas chicas se juntaban después de cada clase para pasear y conversar un tiempo. La amigas del club de música ligera no sabían en que pasos andaba la castaña, ya era extraño para ellas ver que esperaba salir del salón de clases lo antes posible para correr quien sabe dónde, pero a esa altura, luego de tantos días consecutivos en la misma secuencia a Mio le empezó a molestar que ya no pasara tiempo con ella, para la morena todo estaba bien, no existía problema alguno después del incidente con Nodoka y la castaña en ese tiempo no le demostró lo contrario.

Solo faltaban dos clases para terminar el día y Ritsu para variar, salió corriendo del salón, esta vez Mio caminó tras ella, lo suficientemente distanciada para que no notase su presencia y lo suficientemente cerca para no perderla de vista. La morena minuciosamente se escabulló entre la gente para quedar a una distancia prudente de la ojimiel. Ahí se encontraba, conversando con la Rubia del pasillo, Hikari estaba sentada en la banquilla y Ritsu recostada en sus piernas muy feliz al parecer, jugaban con sus manos suavemente y de vez en cuando se la tomaban como si fuesen novias. Mio sentía un dolor muy fuerte en su pecho, tanto así era el dolor que impedía una respiración fluida, pero sacó fuerzas y se acercó a ellas con determinación.

- ¿Y tu cuando te vas a dignar a cumplir tu labor como presidenta del club como corresponde?- dijo fuertemente la morena para llamar su atención

-Mio...¿qué haces aquí? no deberías estar...- dijo la castaña sin poder terminar

-En el club de música ensayando para el festival que es la próxima semana supongo- dijo Mio con sarcasmo

- ¿próxima semana?...lo olvidé por completo, Mio discúlpame - dijo sentándose en la banquilla la ojimiel con preocupación

- ¿Entonces que haces ahí?, sigues perdiendo el tiempo - dijo la pelinegra que ya se encontraba algo molesta

- Si, espera un momento- dijo la baterista rápidamente

-Discúlpame Hikari, toda esta semana contigo olvidé que era la presidenta del club de música, debo irme- dijo la castaña algo triste

-No te disculpes por eso, yo comprendo bien- dijo la rubia tiernamente

- pero antes... - continuó la chica de ojos azules

Tomó el rostro de la castaña y le dio un tierno beso que Ritsu respondió sin duda, duró escasos segundos, suficientes para que Mio se paralizara, jamás imaginó ver a Ritsu besando a alguien, siempre supo que algo así pasaría pero aun y así no lo asumía. Cuando terminaron aquel beso, la castaña sonrió y se puso de pie rápidamente para tomar el brazo de la morena y caminar al club de música ligera. Mio iba desconcertada y Ritsu pudo notar lo que sucedía.

-¿Pasa algo? - dijo la castaña

- Claro que sí, quiero saber desde cuando tu y esa rubia son novias- dijo la morena pidiendo explicaciones

- no somos novias Mio- dijo la ojimiel seriamente

-¿Tú crees que yo soy estúpida?, tomándose de la mano como novias, te besa, sales corriendo después de cada clase para verla ¿y me vas a decir que no son novias? - dijo la pelinegra cuando la acorralaba a la pared con rabia

- exactamente, además no vengas con tus ataques de celos, no tengo que darte explicaciones, tu estas de novia con Nodoka, preocúpate de ella mejor - dijo la ojimiel con molestia

-¡Nodoka no es mi novia!, todo lo que pasó entre nosotras fue lo que viste...y déjame decirte que merezco una explicación, soy tu mejor amiga y exijo que me digas la verdad - dijo Mio molesta ante la actitud de la castaña

- ya te lo dije, no somos novias - dijo la baterista algo contenta al saber que Mio no era novia de la chica del consejo estudiantil

- ¿la prefieres a ella como mejor amiga?- dijo la morena mirando a los ojos de Ritsu

- es buena amiga no te lo dudaré...pero-alcanzó a decir la castaña

- con eso respondes a mi pregunta - dijo la pelinegra que se alejaba de la castaña muy triste

Ritsu atónita se quedó mirando el recorrido de la morena, subió las escaleras para llegar al club de música detrás de ella tratando de encontrar el rostro de Mio, pero no ocurrió. La castaña al entrar al club cerró la puerta y saludó a sus compañeras de banda, quienes le devolvieron el saludo enérgicamente.

-Bueno chicas, quiero pedirles primero que todo unas disculpas por dejar el club abandonado cuando nos queda solo una semana para el festival- dijo la castaña seriamente mientras se sentaba en la mesa

- aceptamos las disculpas Ricchan - dijo Yui hablando en representación de sus compañeras

- Lo siento en verdad, no medí tiempo y se me olvidó por completo lo del festival- dijo algo avergonzada la ojimiel

- eso tiene una explicación lógica, puede que estés enamorada Ricchan...- dijo la tecladista de la banda

- ¿Cómo?...no, de ninguna manera Mugi- dijo la baterista rascando su cabeza muy nerviosa.

- Claro que es así, ¿por qué no nos cuentas como estuvo el beso que te dio la chica con la que chocaste hace un tiempo en el pasillo? - dijo algo molesta Mio que la observaba con odio

- ¿Un beso?¿Ricchan tienes novia? - dijo Yui muy emocionada

-No Yui, no tengo novia y no es necesario que cuente esos detalles aquí- dijo algo molesta y avergonzada la ojimiel mirando a la bajista

- Claro, como prefieres estar con ella, ya no nos cuentas nada de tu vida como lo solías hacer - dijo la morena que parecía más molesta aun

- Mio si tienes un problema conmigo, podemos hablarlo o discutirlo, pero no metas a las chicas en esto, ¿estamos? - dijo la castaña molesta por el comentario

- Claro, ahora soy yo la del problema ¿no?, seguramente fui yo la que se desapareció una semana completa olvidando sus responsabilidades y amistades - dijo Mio un poco arrogante

- no estoy negando que me olvidé de algunas cosas Mio, solo te estoy pidiendo que no discutamos aquí - dijo la castaña tratando de nivelar su enojo con la pelinegra

- ¿no discutamos aquí?, pero si nadie está discutiendo,¿ por qué no mejor eres lo suficientemente mujer y dices que estás de novia con esa chica y que la prefieres más que a tu mejor amiga? - dijo la morena que se ponía de pie para gritarle esto en la cara

- ya te dije que eso no es así, ¿cuántas veces tengo que decírtelo? - dijo la castaña molestándose nuevamente

- ¿cuál es el problema en que me cambies a mí, tu amiga de la infancia, por una chica que conociste hace menos de un mes? - dijo la morena levantando la voz

- ¡¿pero que rayos te pasa Mio?, ¿no entiendes lo que te digo? - dijo la ojimiel subiendo el tono también

- ¿qué tengo que entender?¿qué amas a esa niña y que la prefieres como nueva mejor amiga? - dijo la bajista desafiante

- ¡ya me cansaste!, ¿eso quieres oír?, ¿aah?, ¿eso quieres?, pues bueno, SI, ME ENCANTA ESTAR CON HIKARI, LA AMO, LA ADORO, QUIERO QUE SEA MI MEJOR AMIGA Y MI NOVIA, ¿contenta?, ¿eso querías conseguir verdad?, pues ahí tienes tu respuesta- dijo la baterista antes de tomar sus cosas y salir del salón de música muy enojada

Las chicas de la banda estaban muy incomodas ante la discusión, bien sabían que Ritsu dijo lo que dijo solo para complacer a la morena que se puso a llorar luego de que la castaña saliera por la puerta. Ninguna sabía bien que hacer, de hecho solo se limitaron a tomar su té hasta que Yui incómodamente dijo que se tenía que ir a casa temprano, dicho esto, Azusa y Mugi le siguieron y salieron del salón dejando sola a Mio que lloraba a mares. Mientras bajaban las escaleras sin ánimos de hablar se encontraron con Ritsu sentada en los escalones tomando su cabeza, la castaña sintió los pasos y se dio vuelta para ver quien bajaba, al percatarse que no venía la pelinegra se puso de pie.

- ¿está arriba verdad?- dijo sin ganas la castaña

- sí, llora a mares desde que saliste de ahí - dijo la más pequeña de las guitarristas

-¿Creen que deba..?- dijo la ojimiel algo dudosa

- nunca está mal intentarlo Ricchan - dijo Mugi que sonreía amablemente

- puede que tengas razón- dijo finalmente la castaña

Las chicas del club siguieron bajando las escaleras un poco más tranquilas después de saber que Ritsu estaría con la morena, entre tanto la ojimiel subía lentamente la escalera tratando de pensar que decir, pero fue en vano, cuando llegó a la puerta del club nada llegaba a su mente. Abrió la puerta fuertemente y la cerró de la misma manera, Mio que estaba apoyada en la mesa llorando aun, saltó del susto y miró rápidamente, ahí sus miradas se encontraron.

- ¿cuál era la idea de todo esto Mio?- le dijo la castaña

- solo que fueses sincera conmigo- dijo la morena

-¿crees que no lo fui? -dijo la ojimiel mientras se acercaba un poco

-claro que no, normalmente tu no besarías a alguien ni tomarías de su mano si fuese tu amiga, no lo hiciste con ninguna de las chicas del club y tampoco conmigo - dijo Mio mientras se ponía de pie secando sus lagrimas y posteriormente apoyando su cuerpo en la mesa de té.

- pero no te estoy mintiendo Mio, lo que te digo es cierto, no es mi novia, solo es mi amiga...y no mi mejor amiga si es lo que te preocupa, no entiendo por qué dudas de mis palabras, no tienes por qué estar celosa tampoco- dijo la castaña poniéndose frente a frente a la pelinegra

- no estoy celosa, si quieres quédate con tu Hikari, devórala a besos, cásate con ella si así lo deseas tanto...-dijo con pesadez la ojigris

luego de esas palabras Ritsu arrojó su diadema al suelo, dejando caer el flequillo en su cara, se acercó cabeza agacha a Mio que observaba ruborizada la situación. La castaña se acercaba lentamente sin mirar los ojos de la morena, cuando estuvo muy cerca de ella sus piernas se tocaban, la ojimiel abrazó dulcemente por la cintura a Mio, posó su cabeza en el hombro de la misma y en un acto rápido, tomó a la ojigris de las piernas dejándola sentada sobre la mesa. Ritsu que se encontraba entremedio de las piernas abiertas de su amiga comenzó a besar el cuello de la morena lentamente mientras le hablaba

- no puedes entender lo que siento cuando me dices eso... ¿no comprendes cuando te digo que no tengo nada con ella?...¿no logras ver que mis ojos solo te miran a ti?...-dijo la castaña con la voz baja para terminar mirando fijamente a la morena que tenía sus ojos cerrados

era una situación absolutamente enloquecedora para quien la viviese, el cuerpo de Mio temblaba, podía sentir su corazón latir por cada extremidad de su cuerpo, sentía el bombeo de sangre en su cabeza. Ritsu la tenía sobre una mesa, le besaba el cuello con ternura y le murmuraba en el oído, sensación inexplicable que incitaba a la ojigris a cerrar los ojos de placer.

-A la única que quiero devorar a besos es a ti - dijo la castaña que despejó el cabello que tenía en la cara la morena poniéndolo detrás de su oreja

tiernamente acarició el rostro de su mejor amiga, su pulgar rosaba sutilmente los labios de Mio mientras su mano izquierda abrazaba con más fuerza la cintura de la morena. Mio abrió sus ojos lentamente encontrándose con los ojos color miel que tanto le gustaban, la castaña acercó su rostro lentamente al de Mio, pidiendo permiso con sus ojos para besar esos labios, la morena cerró los suyos aceptando la petición en forma explícita. Ritsu rozó los labios de su mejor amiga lentamente, con ternura, tomaba el labio inferior y le mordía despacio, lamía lentamente la comisura de su boca esperando profundizar el beso, cuando la morena abrió sus labios lentamente para profundizar el momento posó sus manos en el cuello de la castaña, se encontraban envueltas en un beso de amor, Mio podía sentirlo, el corazón de Ritsu chocaba contra su pecho, estaba nerviosa al igual que ella, no podían dejar de besarse, era distinto al primer beso, ahora era mucho más profundo, sus cuerpos se rozaban sus manos se acariciaban y sus labios se unían sin intenciones de detenerse.

Ritsu simplificó el beso lentamente, le daba tiernos besos en los labios y en la frente para luego abrazarla con todo el amor que la contenía.

Mio por su parte aun no podía asimilar muy bien lo que había hecho, Ritsu la había besado con ternura, había rozado su cuerpo con delicadeza, cosa que jamás imagino de la castaña que tanto respeto le tenía en esas cosas.

-Mio, ¿ahora si me crees cuando te digo que no me gusta Hikari?- dijo la ojimiel que aun la tenía entre sus brazos

- Creo que si...- respondió la morena que la abrazaba con cariño

- Estoy feliz ¿sabes?, después de mi primer beso, aquel que me robaste, no dejé de pensar en ti ningún día, me era inevitable hacerlo, soñé inclusive con la posibilidad de volver a tocar tus labios de nuevo, de abrazarte como aquella noche, sentirte a mi lado... realmente lo anhelaba con todas mis fuerzas...fuerzas que se esfumaron cuando vi que Nodoka te besaba y le respondías tan a gusto, realmente me destruye imaginarte con otra persona, soy yo la que quiere estar en tu corazón y lucharé por ello hasta que me demuestres lo contrario, pero a pesar de ello, me alegra tenerte conmigo aunque sea solo por este momento.

- ¿estabas celosa?- dijo la morena con la voz baja

- ¿cómo?¿celosa?¿de qué?- dijo la castaña que abrazaba fuertemente aún a su mejor amiga

- estabas celosa cuando viste que Nodoka me besaba- dijo la morena tranquilamente

- ¿y qué esperabas? cuando me besaste pensé que tus labios me pertenecían, quería ser yo la que de ahí en adelante los conociera y tocara...me sentí traicionada a decir verdad- comentó la ojimiel

- y así me sentí hoy cuando Hikari-chan te besó frente a mi -dijo Mio algo desmotivada

- Discúlpame ¿sí?, no fue mi intención que sintieras eso - dijo Ritsu dirigiéndole una mirada de sinceridad

- T-Te ves muy bien a-así - dijo ruborizada la ojigris observando a la castaña

-¿ tú crees?,¡ ohh! es que es solo para mi Mio-Chuan - dijo guiñándole un ojo a la morena

- podrías dejarlo así, te vez mucho mejor - dijo Mio arreglando el flequillo de su amiga

- Está bien, está bien, lo dejaré así ¿vale? - dijo la castaña algo resignada a la mirada de la ojigris

- pero eso siempre y cuando Mio-Chuan cumpla mi condición- dijo la castaña tratando de parecer seria

-¿ y cuál sería esa condición? - dijo interrogante la morena

- solo que me regales uno de tus besos nuevamente ¿te parece?- dijo la castaña acercándose los labios de la pelinegra peligrosamente

- dalo por hecho- dijo la morena que tomaba la cintura de Ritsu para apegarla a su cuerpo y darle el beso que habían acordado

- Mio, Mio...¿esto significa que...tu..y...yo..somos novias?- dijo Ritsu cuando se separaba un poco del beso con una sonrisa

- ¿podrías prometerme que no habrán mas besos entre tú y Hikari?- dijo interrogativa la morena

- no mas besos - dijo la castaña sonriéndole

- entonces si - dijo la ojigris dando tiernos y repetidos besos a Ritsu

- prometo que no te vas a arrepentir - respondió la ojimiel abrazando con ternura a Mio

en ese momento habían pasado horas desde el toque de timbre de salida, las chicas habían estado mucho rato conversando y demostrándose lo mucho que se querían, solo quedaba el portero de la escuela que se encargaba de cortar las luces de los salones desde su puesto de guardia, apagaba todas aquellas luces que pudieron quedarse encendidas en los salones, eran cerca de las 22:00 horas y las chicas seguían en el club, hasta que finalmente se cortó la luz del salón.

-R-Ritsu...la luz...está todo oscuro - dijo Mio separándose un poco de la castaña

- ¿Qué rayos?, ¿por qué se fue la luz?, ¿tienes tu celular?¿puedes ver la hora?-dijo la ojimiel que miraba a su alrededor

- S-Si...son las 21:43 - dijo sorprendida la Morena que a penas podía ver los ojos de Ritsu

- Es demasiado tarde, te ganarás un castigo si no llamas a tu mamá ahora para decirle que se te pasó el tiempo en mi casa y te quedarás para acompañarme a estudiar- dijo la castaña dando instrucciones

pudo sentir la mirada y la sonrisa de Mio frente a ella cuando terminó de dar la idea

- Ya lo sé...ni yo me creo esa de "acompañarme a estudiar", pero algo debes inventar ¿no?- dijo resignada la ojimiel

Así fue como Mio llamó a su madre indicándole lo tarde que se le había hecho en casa de Ritsu, dando como pretexto las evaluaciones posteriores , la comprensiva madre de la morena no puso problemas ante la situación, pues no era la primera vez que algo así pasaba.

-Listo, ahora tenemos que regresar a tu casa - dijo la ojigris algo asustada mirando hacia la puerta

- no te preocupes, saldremos de aquí si o si, solo sigue mis instrucciones al pie de la letra - dijo Ritsu tratando de entregarle tranquilidad a su ahora novia

- ¿y si me pierdo?, ¿y luego no te encuentro? - dijo la morena apoyándose en el hombro de la ojimiel

- eso no pasará, dame tu mano y así saldremos juntas de aquí- dijo la castaña que entrelazaba los dedos de su mano con la de Mio

"la mano de Ritsu era cálida y suave, cuando la tomé pudo entregarme parte de su tranquilidad, me gustaba tenerla de esa forma a mi lado, quiere cuidarme y se perfectamente que me sacará de este lugar costase lo que le costase" - pensó Mio para sí

- T-Te quiero Ritsu...- dijo la morena aferrándose al pecho de la castaña

- Y-Yo...También Te Quiero...y mucho Mio..- dijo la castaña ruborizándose

-Vamos pronto Ritsu, no resisto mucho más tiempo en este lugar- decía la morena cerrando sus ojos con fuerza

- muy bien, vamos entonces- dijo la ojimiel

Ritsu dio pasos muy lentos en un principio, no sabía a qué distancia estaría la puerta de entrada al club, se acercaba con su celular delante de su cabeza para proporcionar algo de luz, Mio que tan solo en ese recorrido ya sentía mucho miedo, apoyo su cabeza en el hombro de su novia para no ver nada terrorífico. La castaña al sentirla asustada tomó con más fuerza la mano de la pelinegra, abrió la puerta del club y comenzaron a bajar las escaleras, eran tres interminables pisos, que con dificultad pudieron bajar, ya se encontraban en la planta principal, sabían que le quedaba muy poco para salir de ahí, pero unos pasos se escucharon a la distancia detrás de ellas, Mio se aferró al cuerpo de la castaña, los pasos se intensificaban segundo a segundo, Ritsu quien llevaba el control de la situación, comenzó a caminar rápidamente mientras la morena a paso similar le seguía con la respiración entre-cortada, finalmente llegaron a la puerta principal y la abrieron lentamente para salir, llegaron a una banquilla iluminada por los faroles del jardín central y la ojimiel aun podía oír aquel respirar

- ¿estás bien Mio?, todo ya pasó, aquí tenemos luz - dijo tratando de tranquilizar a su novia

- R-Rist...R-Ritsu, N-No Puedo...Res-Respirar Bien...- dijo entrecortando el respirar

- Mio cálmate ¿sí?, no me asustes ¿quieres?- dijo la castaña tomándola de los hombros

- N-No puedo...M- Me duele ..- intentó decir la morena que ponía la mano en su pecho

- Mio, por favor mírame, no me quites la vista ¿vale?, haz lo mismo que yo ¿entiendes?- dijo la castaña tomando las manos de la bajista

La morena solo asintió ante las preguntas de la baterista tratando de respirar forzosamente

- vamos Mio, inhala conmigo...exhala... muy bien, hagamos esto de nuevo ¿vale?- dijo la ojimiel que trataba de hacer respirar a su novia

- Eso, muy bien, sigue así...estoy aquí Mio, ya nada pasará, te voy a proteger de todo, no lo dudes, ya salimos de la escuela, mira los árboles a tu alrededor, tenemos luz ¿lo notas?, ya todo está bien, ya pasó - le dijo la baterista a la morena que poco a poco recuperaba su respiración

- Me alegro que estés bien - dijo la castaña que se dejaba caer al suelo angustiada por la situación, tomó sus rodillas y puso su cabeza en ellas para llorar

- Ritsu, gracias...sin ti no hubiese sabido que hacer- dijo la morena que se sentaba al frente de la castaña

- No sabía qué hacer Mio, me asusté mucho, yo no sé ...- dijo la ojimiel que lloraba angustiosamente emitiendo sollozos amargos.

- Ya, ya estoy bien, ya todo pasó- dijo Mio tratando de animarla nuevamente

- tienes razón, vamos a casa, es muy tarde- dijo la castaña tomando la mano de la morena

Mio y Ritsu por fin pudieron salir de la escuela, demoraron poco tiempo en llegar a la casa de los Tainaka que a favor de Ritsu no se encontraban en casa para reprocharle la hora de llegada. Ambas chicas llegaron a la habitación de la baterista, Mio se sentó en la cama de su novia mientras ésta preparaba una ducha

-Mio está listo el baño, ve mientras yo veo la comida - dijo la castaña asomándose por la puerta

-Ritsu, ¿desde cuando te gusto como mas que una amiga?- dijo la morena seriamente

- ¿Cómo?...¿no podemos hablarlo después?, el baño...- dijo algo ruborizada por la pregunta

- ¿no olvidarás decírmelo cuando terminemos de cenar? - dijo la ojigris interrogativa

- N-No lo hare- sonrió la castaña antes de retirarse escaleras abajo.

Eran cerca de las 23 horas y ahí estaban en la habitación nuevamente Mio y Ritsu después de comer la cena preparada por la castaña, ambas se encontraban bañadas y con el pijama correspondiente puesto, sin duda alguna el día había sido agotador y por lo demás muy extremo en todo aspecto.

- no puedo creer el día que pasamos, fue demasiado agotador, afortunadamente mañana es Sábado y podemos dormir mucho - decía la castaña que se encontraba recostada en su cama sobre las mantas.

- realmente lo fue, pasaron muchas cosas hoy, a pesar de todo fue un día positivo- dijo la morena que se sentaba a su lado

- tienes razón...prepararé el futón para que descansemos, en serio que ya no doy más de cansancio - dijo mientras se ponía de pie sin mucho animo

- ¿no dormiremos juntas?- dijo Mio mientras tomaba el brazo de la ojimiel

- Pensé que...¿en serio no te molesta?- dijo con expresión dudosa la castaña

- No...La ultima vez dormimos juntas todo el fin de semana en mi casa ¿recuerdas?, además ahora eres mi novia- dijo la morena con una sonrisa tenue

- Tienes razón, entonces...¡a dormir! - grito la castaña de un impulso se arrojó en la cama

- ya, pero córrete un poco, ¿vez que no me dejas nada de espacio? - decía la morena con las manos en la cintura y el entrecejo fruncido

- está bien Mio-chuan, ven aquí- decía la ojimiel que la invitaba con palmadas sobre la superficie de la cama

- deberías acostarte bajo las mantas ¿no crees?- dijo la ojigris tratando de sonar algo fastidiosa

- estoy muy cansada para hacerlo Mio-chuan - dijo con los ojos cerrados y sin ánimos de nada la baterista

- ven acá idiota, tienes que recostarte como corresponde- decía la bajista tomando el brazo de Ritsu para levantarla a forcejeos

- Miooo, no tengo fuerzas para nada...estoy cansada- alcanzo a decir la castaña muy lentamente

-muy bien, iré entonces por el futón para dormir - dijo en seña de amenaza la morena

- ¡NO! ya estoy de pie ¿me ves?...¡aquí estoy! - dijo la castaña que de pronto se encontraba de pie haciéndole gracias a su novia

- Cielos..¿cómo es posible que tenga que amenazarte para que actúes?- dijo con un tono de resignación la ojigris mientras se acostaba en la cama primero que Ritsu

- Mio tu me conoces, me gusta ver tus reacciones - dijo la baterista que se recostaba y abrazaba a su novia

- a propósito, no respondiste mi pregunta hace un rato- dijo Mio que le observaba fijamente

- ehh, tengo sueño...- dijo la castaña que se escondía en el pecho de la bajista y emitía ronquidos falsos

- me prometiste que me contarías- dijo la morena reprochando la actitud de su novia

- está bien, está bien...quizá hace unos 2 años, cuando estábamos en primer año de secundaria - dijo la castaña que seguía escondida en el pecho de Mio para que no la vieran ruborizada

- eso es mucho tiempo escondiendo un sentimiento- dijo la bajista que acariciaba tiernamente el cabello castaño de Ritsu

- Lo es, pero aprendí a vivir con ello en secreto, a propósito...¿cuándo te diste cuenta tú de tus sentimientos?, ¿porque sientes algo más que amistad no?- dijo la castaña

- en realidad, eeeh... tengo sueño...- dijo la morena tratando de zafarse del mismo modo que su novia

- Miooo, ¡eso es injusto! - reprochó la castaña besando tiernamente los labios de la bajista

- está bien, tu ganas, fue cuando chocaste con Hikari en el pasillo, en un principio me cuestione el sentimiento pero finalmente asumí que no quería que estuvieras con ninguna mujer más que yo- dijo algo ruborizada la pelinegra que se escondía bajo las sabanas

- ya veo, pero ya no hay por qué preocuparse de ello, es cosa del pasado al igual que Nodoka- dijo Ritsu abrazando a la morena con ternura

-¿vamos a dormir?- dijo la bajista tomando la mano de su novia

- a dormir se ha dicho...buenas noches Mio- dijo la castaña relajando su cuerpo

- buenas noches - dijo la morena luego de besar la frente de la ojimiel


Notas Autora:

Hola Fanaticos de K-On! espero que este capitulo les haya gustado. Quiero hacer un adelanto, solo quedan 2 capitulos para terminar el Fic, el que sigue es muy similiar a todos los anteriores, pero el último es largo..muy largo. En fin, espero comentarios, esto lo hago por amor al arte, me entretiene bastante estar pensando como mejorar ciertas escenas y asi mismo nacen nuevas historias, ya tengo una pensada para cuando termine ésta, asique espero que sigan mi rastro siesque les gusta mi forma de escribir.

Muchas, Pero muchas gracias por leerme

Saludos!