Notas Autora: Bien, aqui termina este Fic, disculpen si se me pasó la mano escribiendo, podría decirse que me emocioné (jejejeje) en fin, quiero agradecer que me leean, si bien la cantidad de reviews no concuerda con la cantidad de lectores que tengo, me siento muy feliz de que por lo menos pasen por aquí interesados buscando algo de entretención, Gracias por leerme y espero que les guste este nuevo y último capitulo.

Saludos Fanaticos de K-on!

OJO: K-On! no me pertenece


Ritsu tomó sus pertenencias salió del salón donde la tenían, se fue al baño que para su favor estaba vacío, al entrar se miró al espejo y pudo notar los golpes que tenía en el rostro, enjuagó su cara y entre quejidos limpió cuidadosamente sus heridas, cambió su ropa ensangrentada por la de deporte y quedó nuevamente petrificada mirándose al espejo, esta vez se hablo a sí misma.

"tanto que te costó tener a Mio a tu lado, tantos años esperándolo, deseándolo cada día de tu vida y ahora debes terminarlo sin quererlo, que patético suena, ni cinco días pudiste disfrutar con ella y ya tienes que alejarte de sus labios, sus ojos, sus suaves manos y tiernos abrazos...y todo por culpa tuya, por insistir en andar de la mano con ella presumiendo el amor que se tenían, te lo tienes merecido Ritsu, ahora solo tienes que terminar con esta relación"

Dicho esto, la ojimiel comenzó a llorar apoyada en el lavamanos con mucha rabia en su interior, miró nuevamente la figura en el espejo, empuñó su mano derecha y golpeo el espejo con todas sus fuerzas, lógicamente empezó a sangrar, sus nudillos tenían heridas profundas. La dolida baterista no prestó atención al dolor, solo se arrojó al suelo a llorar desconsoladamente tratando de superar el dolor que su corazón sentía en ese momento.

Habían pasado cerca de 20 minutos desde aquel golpe en el espejo y como era de esperar alumnas entraron al baño encontrándose con la escena. Inmediatamente llamaron a la enfermera de la escuela, ya que Ritsu no reaccionaba a los movimientos y gritos que le daban. La Asistente tomó sus pulsaciones y pidió inmediatamente el traslado a la enfermería, si bien estaba viva, presentaba indicios de debilidad que necesitaba analizar con instrumentos adecuados. La ojimiel levantó su cabeza lentamente y notó que era el centro de atención en ese minuto.

-Hey, chica ¿me oyes?- dijo la enfermera tomando el mentón de la baterista

- S-Si- respondió la castaña sin ánimos de nada

- ¿Alguien sabe cómo se llama?- preguntó la asistente a la multitud del baño

- Tainaka...Tainaka Ritsu - se escuchó entre la masa

- Bien, Tainaka-san, necesito que te levantes y me acompañes a enfermería, debo curar las heridas que tienes, apóyate en mi hombro ¿vale?- dijo la enfermera que le tendía una mano

Mio que se encontraba algo asustada por lo vivido, notó que ya no se encontraba atada de manos, inmediatamente sacó la venda de sus ojos para poder encontrar a las chicas que le habían torturado pero fue en vano, nadie se encontraba con ella. Tomo sus pertenencias asustada y salió lo más rápido que pudo de aquel salón, bajó las escaleras corriendo hasta llegar al primer piso donde pudo tranquilizarse. Tanto el pelo como su ropa se encontraban algo alborotados tras el forcejeo ejercido, asique decidió ir al baño para arreglar un poco su imagen. Caminaba por el largo pasillo y a lo lejos pudo notar el alboroto en el tocador, estaba lleno de niñas comentando quien sabe qué cosa, lógicamente le causó curiosidad pero no lo suficiente como para asomarse como la mayoría de las niñas. Esperó pacientemente a la distancia que el baño se desocupara mientras niñas pasaban cerca de ella comentando el famoso incidente.

- ¿lograste ver sus heridas? al parecer le dieron muy fuerte - dijo una chica de primer año

"¿heridas?¿golpearon a alguien en el baño?" - comentó la morena para sí

- Si logré verlo, pero su mano me dio escalofríos, ¿crees que ella misma fue la que rompió el espejo?- dijo la otra alumna contestando

"¿rompió el espejo?, ¿con la mano?" - se dijo incrédula

- no me extraña a decir verdad, lo peor es que no creo que se recupere a días del festival, no podremos ver su presentación - dijo otra pequeña sumándose a la conversación

¿festival?, ¿acaso estarán hablando de...? - pensó la ojigris

Mio corrió hacia el tocador, pero antes de llegar a él escuchó el grito de la enfermera

-¡Chicas despejen el área, necesitamos sacarla de aquí!, ¡vamos no obstaculicen! - gritaba enérgicamente la asistente de enfermería

Mio se quedó paralizada ante los gritos, a los segundos pudo ver a la enfermera saliendo del baño con una niña sujetada a su hombro, era como un Déjà vu, nuevamente Ritsu venía hacia ella herida al hombro de otra persona. La pelinegra atónita se puso al otro lado de la ojimiel, tomó su brazo y lo pasó por su cuello cuidadosamente.

- ¿Qué pasó ahora Ritsu?¿Puedes oírme?- dijo la bajista

- Si te escucha, pero no tiene muchas fuerzas como para entablar una conversación fluida, espera a que cure sus heridas y podrás hablar con ella más tranquila ¿te parece?- dijo la asistente acostando a la ojimiel en la camilla de enfermería

- Esta bien, estaré afuera esperando - dijo la morena saliendo de la sala sin quitarle la vista a su novia

Había pasado cerca de una hora, Mio no entró a clases, estaba más preocupada de la castaña que de una cátedra monótona . La enfermera abrió la puerta y salió de la habitación

- Listo, ya está un poco mejor, puedes entrar, si se siente mal avísame ¿vale? - dijo sonriente la asistente

Mio entró a la sala, buscó el rostro de la castaña y lo encontró, tenía parches cerca de la sien, su labio estaba roto y la mano derecha vendada.

-¿Cómo te sientes?, ¿duele mucho tu mano? - dijo la pelinegra acercándose a la camilla

- Estoy bien - se limitó a responder la ojimiel

-¿donde estuviste?, te estuve buscando durante horas, llamé a tu celular y no contestaste - dijo la bajista acariciando el cabello de la baterista

- Estoy bien Mio, solo necesitaba pensar un poco - dijo la castaña sin dirigirle la vista

- ¿sucede algo?, ¿por qué no me miras cuando te hablo?- dijo la morena buscando la mirada de su novia

- Si, sucede algo - dijo la ojimiel desviando su mirada al lado contrario de Mio

- Bien, te escucho entonces - dijo la pelinegra sonriéndole

- Estuve pensando...y creo que me equivoque con lo que te dije en el club ayer - dijo finalmente la baterista

- ¿a qué te refieres con me equivoqué? - dijo la bajista un poco preocupada

- a que en verdad no te amo, creí que te amaba pero no es así...solo siento admiración por ti y confundí eso con amor - Mintió la castaña con su mirada en la muralla opuesta a la ojigris

- ¿cómo puedes decirme algo así?...yo me enamoré de ti Ritsu, no...¡no puedes hacerme esto! - gritó la pelinegra botando lagrimas de sus ojos

- lo siento mucho Mio, pero no puedo corresponderte, lo nuestro termina aquí- sentenció la ojimiel apretando sus dientes para no sollozar

"perdóname Mio, lo que más quiero es amarte y protegerte, pero no puedo...no quiero que te hagan daño, no me lo permitiría nunca" - dijo para sí misma la baterista

- no entiendo, se supone que me amabas desde el primer año de secundaria - dijo la ojigris aun incrédula

- ya te lo dije, fue solo admiración - dijo la castaña secamente

- solo te pido dos cosas más, para que puedas volver a clases - dijo la ojimiel - después del festival dejaré mi cargo como presidenta del club de música ligera, seguiré en la banda, pero no participaré de las tardes de té después de clases, no hay nadie mejor que tu para tomar tal responsabilidad, asique te pediría que me llamaras o avisaras con un mensaje cuando se juntarán para ensayar las canciones, así mismo, si necesitas que componga mi parte en batería - dijo la castaña mordiendo su labio inferior

-Si así lo deseas...- dijo la bajista con la mirada entristecida

Ritsu observó a la ojigris, tomó con su mano libre la de la morena cariñosamente con sus ojos cristalizados

- Lo otro que quería pedirte Mio es que...siempre luches por mantener esa sonrisa que te caracteriza, y espero a pesar de todo...-dijo la castaña apretando la mano de la bajista y dejando salir algunas lagrimas - espero que encuentres un amor que te corresponda y te ame incondicionalmente - finalizó sollozando la baterista mirando los ojos de la ojigris que botaban lagrimas también.

-Lo que me pides es muy injusto ¿sabes?, haces que me enamore de ti y ahora...después de todo lo que alcanzamos a vivir juntas ¿me pides que busque otro amor?

- yo sé que será difícil, sólo prométeme que lo intentarás Mio, ¡TE LO RUEGO! - le gritó la baterista aun sujetándola por la mano con sus ojos cerrados

- Bien, prometo que lo intentaré, trataré de ser la mejor presidenta en tu remplazo y lucharé por encontrar al amor de mi vida - dijo la morena mirando fijamente los ojos de la castaña que se limitaba a asentir.

- Bien, entonces nos vemos en el festival - dijo la castaña que le quitaba la vista nuevamente y soltaba la mano de su ahora ex novia

- Bien, mejórate pronto para el festival, solo quedan dos días para la presentación - dijo la pelinegra antes de cerrar la puerta de la enfermería

Ese día no se encontraron nuevamente, era demasiado extraño para ambas tomar el mismo camino de siempre pero ahora acompañadas de la soledad, Ritsu salió antes de la escuela ya que no había tenido clases, pasó por fuera de un Gimnasio cerca de su casa, lo observó y entró con decisión, dentro de él encontró a niñas practicando Muay Thai, Ritsu sólo observó un momento.

- Increíble ¿cómo se golpean así? /eso pareció doler mucho / ¡vamos arremete! / ¡un golpe y queda fuera! / ¡vamos tu puedes! /¡demonios dale duro! - decía la castaña en voz alta viendo las practicas e imitando cada movimiento

- me parece que el Muay Thai te llama la atención ¿o me equivoco?- dijo la entrenadora que la sorprendía

- ¿Ehh?...sólo pasaba a mirar, lo siento mucho, me emocioné al verlas luchar y me puse a gritar animándolas - expresaba la castaña con la mano libre rascando su cabeza con algo de nerviosismo.

- Por lo que veo, necesitas unas cuantas clases de Muay Thai, te han dado duro al parecer - dijo riendo la instructora que señalaba las heridas de la baterista

- ¿Ahh?, ¿lo dice por esto?- dijo la ojimiel señalando su labio y brazo vendado - En realidad se ve muy divertido, me pregunto ¿cuánto llevan entrenando éstas chicas?, realmente son buenas - dijo observando emocionada nuevamente el cómbate

- Aunque no me lo creas, estoy a cargo de este grupo hace 3 meses, entrenan cerca de 2 horas por 5 días a la semana ¿te interesa aprender? - dijo sonriente la entrenadora a cargo

- ¡En serio! ¿cree que pueda ahora mismo a pesar de esto? -dijo la castaña señalando su mano herida

- claro que si, además estarás dos meses aprendiendo técnicas, luego de ello comienzan los entrenamientos cuerpo a cuerpo, alístate y ponte vendaje en tu mano sana- dijo la entrenadora que le pasaba un rollo de vendaje blanco.

La baterista bajó de la galería, se puso frente a la instructora que la presentó a las demás chicas como Tainaka y de inmediato comenzó a instruir a la ojimiel, que para ser primeriza destacaba entre las novatas. Habían pasado cerca de 2 horas, la castaña estaba algo agotada, pero continuaba aprendiendo las técnicas con mucho esmero, de alguna forma u otra desahogaba todas sus penas en cada golpe que daba en el Punching Bag, mientras que la instructora le daba gritos de ánimo por cada golpe acertado que suministraba.

-Muy bien Tainaka, excelente practica, eres mejor de lo que me imaginé, tu energía sobrenatural te será de gran ayuda en esta práctica, tienes futuro- comentó la contenta entrenadora

- muchas gracias por lo de hoy ¿cuánto sale la clase? - dijo Ritsu que aun no estaba enterada

- Jajajaja, ¿cuánto sale?, olvídate de eso, me encanta enseñar el Muay Thai, lo hago por amor al arte realmente- dijo entre risas la instructora - solo cómprate vendaje como el que te pasé para que practiques a cualquier hora, opcionalmente puedes comprar unos guantes tipo Box o Kick Boxing, si lo necesitas también los implementos de protección para que no te hagan daño cuando entrenes cuerpo a cuerpo - decía la instructora alegremente

- ¿usted cree que después de esto necesito protección? - decía graciosamente la castaña señalando su cara

- Me imagino que serás de combates a puño limpio, aunque no te voy a permitir los golpes sin vendaje ¿entendido? - dijo la instructora con un tono más fuerte - A propósito...¿qué le pasó a tu mano?- agregó

- ahh, mi mano...ésta mañana le pegué al espejo de la escuela y me corté en algunos lados - dijo la baterista algo avergonzada

- al parecer las cosas no andaban bien ¿verdad?, lo digo porque nadie es capaz de golpear un espejo tan sólo por diversión - dijo la amable entrenadora

- en realidad me obligaron a terminar con la persona que amo y justamente estaba planificando mis palabras de despedida cuando lo rompí- dijo algo triste la ojimiel

- ya veo, bueno entonces nos vemos mañana para aprender más técnicas Tainaka- dijo la instructora que se despedía - ¡Ah casi lo olvido!, no te verías mal con un polerón negro y zapatillas tipo Converse o Nike Dunk, le daría algo de estilo a tu cabello- agregó guiñándole el ojo a la castaña.

Ritsu salió del Gimnasio muy contenta, definitivamente se había sentido mucho mejor después de desahogar su pena frente al Punching Bag, miró su billetera, tenía dinero asique partió corriendo al centro comercial más cercano, ahí se compró un polerón negro con gorra, el vendaje adecuado para entrenamiento y unas zapatillas Nike Dunk negras con toques blancos. Al llegar a casa corrió hasta su habitación se sacó el uniforme escolar y se probó la ropa y zapatillas tal cual como se lo había recomendado la instructora.

"realmente me gusta cómo me veo, parezco mala, pero me gusta mucho, además dicen que para olvidar y dejar atrás algo valioso, es crucial un cambio de look"

En ese momento sonó su celular, era un mensaje de Mio "Ritsu, necesito que ensayes por tu cuenta las canciones Listen! y Don't Say Lazy, serán tocadas en el festival y seré yo quien las cante, quiero hacer una nueva canción, necesito que lo conversemos, mañana tenemos ensayo general antes del festival, te esperamos... Mio"

"bien, mañana empieza mi nueva vida, espero que las cosas no se compliquen, espero tener las fuerzas para mirarte a la cara sin necesidad de sentir las ganas de llorar"

Ya estaba amaneciendo, Ritsu se levantó muy temprano a trotar al parque cercano a su casa, casualmente estaba a la vista de la casa de Mio, pero no le quedaba de otra, para ser buena en Muay Thai debía entrenar cada día su cuerpo. Al llegar a casa se duchó y cambió de ropa, se veía realmente bien, tenía otro semblante, vendó sus manos y se fue a la escuela practicando las técnicas aprendidas el día anterior, al llegar a la escuela subió a la azotea que está al frente del club de música ligera, el panorama era realmente hermoso y tranquilo, ahí se quedó. Las heridas de sus manos le molestaban pero no para detenerla, se puso frente a la pared, empuñó sus manos y comenzó a golpear, quería tener pronto su combate cuerpo a cuerpo para demostrar quién era Ritsu Tainaka.

Mio había llegado a la escuela 15 minutos antes del inicio de clases, pues debía darse el tiempo de subir el bajo al salón de música, mientras subía el último tramo para llegar al salón sintió los golpes en la pared, siguió el sonido y al llegar al tercer piso encontró la fuente de la resonancia, ahí estaba Ritsu, con su polerón negro desabrochado, las mangas arremangadas a la altura del codo, zapatillas urbanas, vendas en ambas manos y el flequillo alborotado tocando su cara que residía concentración. La bajista estaba atónita, veía cada expresión de la castaña con deseo, la miraba de pie a cabeza sin perder ningún detalle, quería sentirse nuevamente dominada por un beso de Ritsu.

Después de tanto golpear la muralla, apoyó su frente en la misma y comenzó a respirar agitadamente, tomó sus cosas y al salir de la azotea se encontró con la morena que parecía inmóvil.

-Mio...olvidaste decirme la hora del ensayo ¿a qué hora será? - dijo la ojimiel arreglando un poco su flequillo

-L-Lo siento, no te escuche, ¿qué decías R-Ritsu? - balbuceó la pelinegra sin quitarle la vista de encima

-Pregunté a qué hora sería el ensayo ¿te sientes bien?, ¿si quieres puedo ayudarte con el bajo?¿porque a eso subiste verdad?- dijo la castaña desviando la mirada para no toparse con la de la morena que la observaba sin disimulos.

-Sí, claro...¿por qué el cambio? - dijo algo sonrojada la bajista que entraba al salón de música

-Estoy practicando algo de Muay Thai en mi tiempo libre y la entrenadora me aconsejó el cambio de vestimenta, en realidad es mucho más cómoda para entrenar ¿qué te parece? - decía la baterista que daba pequeños saltos en el puesto arrojando golpes al aire.

- Excelente...me dan ganas de besarte - dijo sonrojada la bajista

- Mio, yo...-dijo la ojimiel algo ruborizada también

- No, discúlpame, no debí decir eso, no lo pensé en verdad, lo siento mucho Ritsu, no quiero que te sientas mal por esto, no volverá a pasar - dijo la pelinegra con mirada en el piso

- Ya es tarde, tenemos que ir a clases - dijo la baterista para romper el silencio de la situación

Ambas bajaron sin decir nada, Mio de vez en cuando le dirigía miradas disimuladas y vez que lo hacía su estomago se revolvía. Llegaron al salón de clases, se sentaron en sus puestos, las compañeras de curso elogiaron lo bien que se veía la castaña con ese nuevo estilo, parecía casi un acoso que a la bajista no le hizo nada de gracia. Terminaron las clases todas caminaron al club de música y en la escalera había un grupo de niñas, entre ellas Hikari.

-¡Hey Ritsu!- gritó la rubia

- Hikari, ¿cómo estás? hace mucho no te veía - dijo la baterista rascando su mejilla

- Así parece, hasta con cambio de look saliste, me gustas mucho mas así, de hecho te quería invitar a mi casa después del festival de mañana, estaré sola en casa asique...imagine que podríamos...no sé, tu sabes - dijo la rubia que poco a poco bajaba su tono de voz para hacer notar el rubor en sus mejillas

En ese momento Mio explotó, ya era suficiente paciencia soportar los coqueteos constantes a Ritsu en el salón de clases, como para además soportar que ésta chica invitara a Ritsu a su casa para hacer el amor.

- ¡Aléjate de Ritsu me escuchaste!, si estás tan necesitada búscate a otra persona ¿estamos?, pero a Ritsu ¡NO! - dijo la morena tomando a Hikari por el brazo y empujándola a la muralla que estaba frente a las escaleras

Dicho esto la pelinegra tomó a la castaña por el brazo casi empujándola escaleras arriba, la baterista estaba sorprendida, pasó todo tan rápido que no pudo procesar bien hasta cuando llegó al club. Todas vieron el repentino enojo de Mio contra la Rubia y quedaron igual y mas sorprendidas que la misma ojimiel. La ojigris abrió, dejó que todas entraran y cerró la puerta tras ella con todas sus fuerzas, haciendo que todas la miraran con extrañeza.

-¡¿Cómo es posible que esa imbécil te esté pidiendo que hagan el amor? - dijo la morena acercándose furiosa a la baterista que caminaba hacia atrás alejándose de su ex novia

- No lo sé, pero no corresponde que tengas celos ahora, nosotras ya no somos nada más que amigas- dijo la ojimiel terminando apoyada en la muralla

- ¿Cómo es eso de que son sólo amigas Ritsu-senpai? - preguntó incrédula la pequeña guitarrista

- Así es Azusa, Ritsu y yo terminamos ayer - dijo la morena cruzando sus brazos

-¿Cómo es posible Mio-chan, ustedes se amaban?¿no es así Mugi-chan? - dijo Yui buscando apoyo en la tecladista del club

- Estoy desacuerdo con Yui-chan ¿cómo pudo pasar algo así? - contestó la rubia interrogativa

- Pues pregúntenle a Ritsu, ella fue la que terminó con esto - dijo la pelinegra ahora con la mirada entristecida

Todas al mismo tiempo quedaron mirando a Ritsu que en ese momento parecía un tomate de lo roja que se encontraba.

- Te escuchamos Ritsu-Senpai - dijo la kohai de la banda

- Bien...- Tomó aire la baterista y se puso seria con el entrecejo fruncido - Lo diré y no quiero preguntas al respecto - aclaró la garganta algo triste y nerviosa esperando que todo saliera naturalmente- resulta que confundí mis sentimientos hacia Mio, pensé que eran amor en un principio, pero después me di cuenta de que era solo admiración - dijo lo más rápido que pudo- por eso terminé con ella - terminó de decir sin mirar a ninguna de sus amigas.

- ¿Qué pasará con el club Ritsu-senpai? - dijo preocupada Azusa

-Mio será la presidenta después del festival, de hecho no participaré de las tardes de té, estoy practicando un deporte de defensa personal en las tardes, vendré a todos los ensayos de todas maneras, solo deben comunicármelo - dijo tranquilamente la ojimiel

Existió un silencio en el salón, nadie podía hablar después de la renuncia oficial de la presidenta al club de música, si bien seguiría en la banda sin duda no sería lo mismo.

-Bien, ¡A ensayar entonces!- gritó la castaña para animar a la banda

Todas tomaron sus instrumentos, ensayaron cerca de 2 horas las canciones para el festival, todo salió perfecto, asique a pesar de todo salieron contentas del club, caminaron las cinco integrantes juntas hasta el cruce donde normalmente se separaban, Ritsu y Mio quedaron solas unos segundos en el lugar sin saber qué hacer ni decir, hasta que la baterista rompió el silencio.

- Bueno, tengo que irme corriendo, ya es tarde y debo entrenar, nos vemos mañana- dijo la castaña que se disponía a correr

-¡Ritsu!...-gritó la pelinegra antes de ver correr a su ex novia - Mañana...mañana después del festival ¿irás a la casa de Hikari? - preguntó con los ojos cristalizados la bajista

- Claro que no...iré a entrenar, si sigo a este ritmo pronto tendré mi primera pelea - dijo esbozando una tenue sonrisa la ojimiel

-Bien, ve entonces...-dijo la pelinegra devolviéndole la sonrisa

Ritsu esa tarde entrenó arduamente durante 3 horas, quería lo antes posible participar en las peleas cuerpo a cuerpo. Al llegar a casa se bañó rápidamente y se acostó a dormir tratando de no pensar en el dolor que sentía cuando Mio se le acercaba.

El festival había empezado, el publico eufórico gritaba el nombre de Mio, sobretodo su fan club que de vez en cuando le dirigían miradas burlonas a Ritsu que no le prestaba gran atención, tocaron muchas canciones que deleitaron al público. Cuando el concierto estaba a punto de finalizar, todas en verdad lo habían hecho muy bien. Yui que en ese momento estaba de vocalista principal tomó la palabra.

- Quiero contarles una noticia que me tiene algo apenada, nuestra compañera Ricchan dejará la presidencia del club, ahora el cargo fue cedido a Mio-chan, es por esto que ésta canción estará dedicada a ti Ricchan - dijo Yui guiñándole el ojo

- canten con nosotras por favor ¡Fuwa Fuwa Time! - gritó la guitarrista inmadura.

El publico eufórico cantaron el coro de la canción, todas estaban realmente muy emocionadas, había sido un gran festival después de todo. Ritsu se puso de pie frente al escenario para agradecer la gran disposición, en ese momento se vio sorprendida.

- Un momento Ritsu, para finalizar el festival me gustaría poder cantarte una canción en señal de agradecimiento, escúchala por favor - Dijo la morena entregándole una sonrisa antes de ponerse en acuerdo con las demás

- esta canción se llama "Soukuu no Monologue", espero que te guste Ritsu- dijo Mio sacándose el bajo antes de ponerse a cantar.

A la castaña le latía el corazón ferozmente acelerado , realmente no podía controlarse, en ocasiones dejaba de respirar cuando Mio se le acercaba a cantarle, podía sentirla muy cerca de su oído, sentía su respiración cerca de su boca, la ojimiel luchaba para no dejarse llevar por el dulce aroma de la pelinegra que bien sabía seducirla, batallaba con sus ojos para que no se cerraran cuando la morena estaba cerca, lidiaba con sus manos para que no la rosaran y combatía con sus labios para no lanzarse a los de Mio que estaban levemente humectados. Para cuando terminó la canción Ritsu solo se dedicó a observar los ojos de Mio que con tanto amor le miraban, en ese minuto podría haber roto su promesa con el fan club de la morena, pero apareció en su cabeza la imagen de la pelinegra torturada y dejó fuera de sus pensamientos aquella minúscula posibilidad, agradeció a la morena frente al público y se dirigió a los camarines lo más rápido que pudo. Cuando llegó ahí, tomó sus cosas, las introdujo en su bolso, se dio rápidamente la vuelta y sin darse cuenta, chocó frente a frente con Mio, ésta abrazó a Ritsu, la presionó a su cuerpo, tomó la mejilla de la castaña que tenía los ojos entrecerrados, el dulce perfume de la ojigris la debilitaba, la tentaba. La Morena comenzó a rozar la comisura de los labios de la ojimiel que se encontraba bajo el efecto de la seducción. La bajista besó tiernamente a la castaña que respondió apasionadamente, se besaron incansablemente nuevamente, sus labios se rozaban con delicadeza, sus lenguas se acariciaban, sus corazones nuevamente latían con fuerza. Cuando por fin Ritsu volvió en sí, alejó un poco a la pelinegra y trató de hablar.

- Mio, esto no...¡esto no puede pasar! - gritó la baterista tocando sus labios

- ¿por qué no?¿me vas a negar que sentiste cosas con ese beso? - dijo la bajista que esperaba una respuesta

- Mio no puede pasar otra vez ¿vale? - dijo la castaña tratando de evitar la pregunta

- pero no puedo Ritsu, entiende que trato, pero ahora mismo quiero abrazarte y besarte nuevamente - dijo la pelinegra

- pero no debes hacerlo, estas pasando a llevar mis decisiones y no corresponde - dijo la baterista arreglando su ropa algo alborotada

- siento que tus palabras no concuerdan con tus acciones, me besas apasionadamente me abrazas con cariño, ¿acaso eso no es amor?- dijo la morena que posaba sus manos nuevamente en el rostro de la ojimiel

-¡no me toques!, ¿cómo no entiendes cuando te digo que no?, entiéndelo Mio - decía más desesperada la castaña

La pelinegra quedó paralizada y dejó que la baterista siguiera su camino, pero no se iba a rendir, dentro de su corazón sabía que Ritsu sentía cosas por ella, lo leía en sus ojos.

Pasó cerca de un mes, Ritsu y Mio se habían visto quizá en dos ocasiones y eran netamente ensayos pauteados por la nueva presidenta, la castaña había evolucionado bastante con respecto al Muay Thai, tenía su primera pelea mañana por la tarde, cosa que nadie jamás imaginó, pues cualquier persona normal adquiría su primera pelea por sobre los 2 meses de entrenamiento, estaba ansiosa practicando en su habitación escuchando en alto volumen música (Sonic Syndicate - Denied) se encontraba con una polera negra sin mangas, sus manos vendadas perfectamente y pantalones deportivos recogidos hasta bajo la rodilla. En forma de entrenamiento golpeaba el aire con sus brazos y piernas, luego amagaba rápidamente imaginando un ataque rival, su cuerpo estaba mucho mas tonificado, tenía las piernas y brazos con mas forma.

-¿Onee-chan? - dijo el hermano de la castaña tocando y abriendo la puerta de la habitación

-¿Qué sucede Satoshi?¿ya tienes hambre? - dijo burlona la baterista que seguía lanzando golpes sin destino

- No, aquí la hambrienta es otra, tienes visita...- dijo entre risas el pequeño castaño

- ¿en serio?¿quién es? - dijo la castaña ahora observándole

- Soy yo...¿puedo pasar?-dijo Mio asomándose detrás del ojimiel menor

-C-Claro, adelante...-Dijo la castaña algo sorprendida- ¿A qué se debe tu visita?- continuó la baterista

- Recuerda que tenemos una canción como proyecto y vengo a ver qué opinas al respecto - dijo la morena sacando un cuaderno de su bolso y sentándose en la cama

-Bien, veamos que tienes en mente - dijo la ojimiel sentándose a su lado y quitándole el cuaderno de las manos

- estas son las composiciones de Azusa y Mugi, con respecto a Yui aun no me la entrega, pero tengo grabadas las partes de las chicas por si quieres escucharlas - dijo la pelinegra sacando su Mp3

- Mio...¿todo bien en el club?, ¿no has tenido problemas? - dijo algo entristecida la castaña mirando el cuaderno

- Todo está bien, ¿por qué lo preguntas?, ¿quieres retomar tu lugar?- pregunto la bajista observándola

-No es eso, no me prestes atención ¿vale?- dijo la baterista observando los ojos de la morena que le miraban fijamente -¡S-Sigamos con esto mejor! - dijo la ojimiel algo nerviosa mirando el cuaderno nuevamente algo ruborizada

- Bien, como quieras. Escucha esto y piensa en cómo acompañarlo- dijo la bajista que le pasaba uno de los audífonos

- ¡Lo tengo! - dijo la baterista lanzándose al piso para apoyarse en la mesa frente a su cama para improvisar una batería con libros- ¿qué te parece si hago un ritmo como este en la parte del coro? - continuo la baterista tomando sus baquetas y golpeando anímicamente los textos.

En ese momento la bajista se puso por detrás de la castaña y le abrazo por el cuello susurrándole al oído.

-Me parece bien, pero creo que corresponde golpear los libros de clases - dijo la pelinegra tratando de seducirla

-Lo siento...- pudo decir la ojimiel completamente paralizada

-que dices, ¿te gustó la canción? - le susurró la ojigris a Ritsu nuevamente

- S-Si...Me gusta...-comunicó con dificultad la baterista

- ¿y qué hay de mi?, ¿también te gusto? - susurró esta vez seductoramente

Ritsu se quedo helada, no podía mover ni siquiera uno de sus dedos, simplemente la sorprendieron, la tenían aprisionada en un dulce abrazo sintiendo el envolvente aroma del perfume de Mio, la respiración la traicionaba, sus ojos se entrecerraban sin poder controlarlos mientras su corazón bombeaba con rapidez

"demonios, ¿por qué tenía que abrazarme?, ahora no puedo moverme, me tiene a su control"

-Ritsu...- dijo la bajista mordiendo la oreja de la castaña

"cielos, que hago...me enloquece cuando hace eso"

Mio tomó con la mano izquierda el mentón de Ritsu, su mano derecha abrazaba hacia su cuerpo el formado abdomen de la ojimiel. La baterista estaba a punto de explotar, el rostro la morena tocaba delicadamente su mejilla, podía ver sus labios humectados de reojo, estaban a una minúscula distancia el uno del otro. La castaña en un acto rápido puso su mano izquierda en la cabeza de Mio y la atrajo hasta su boca, no pudo resistirse ante la tentación de los labios que ahora saboreaba, mordía y humectaba con los suyos, era un beso posesivo y algo desesperado a diferencia de los otros que emanaban ternura, realmente aquellos labios se extrañaron durante todo ese mes y se lo demostraban en cada roce, la morena profundizó el beso introduciendo su lengua en la boca de la ojimiel que gimió despacio.

Mio estaba completamente embelesada con los besos que se daban, en su cabeza no existía tiempo ni espacio, solo se dejó llevar. La mano derecha que presionaba fuertemente a Ritsu hacia su cuerpo comenzó a acariciar el tonificado abdomen pero por debajo de la polera comenzando a subir inconscientemente hasta llegar a sus pechos. La castaña se sorprendió y se alejo de la pelinegra pasando por encima de la mesa hasta quedar sentada a 3 metros de distancia.

-Ritsu...Yo...Lo siento, no...- trató de aclarar la ojigris totalmente ruborizada y sin palabras

-No debiste hacerlo Mio...esto está mal - dijo baterista arreglando su ropa nerviosamente

-¡Tú fuiste la que me besó así con tanta pasión! - dijo la bajista culpándola

- Lo sé, fue mi error, me deje llevar solamente- dijo la castaña algo desanimada - ¡Pero que quede claro que no me gustas!, ¡sólo me divertía! - dijo la ojimiel sin pensarlo bien

"¿solo me divertía?¿por qué rayos dije eso?"-pensó Ritsu

-ya veo, ¿asique estás jugando con lo que siento? - comentó tristemente la pelinegra

-¡NO!, no quise decir eso Mio, sólo que...me sedujiste...-dijo la baterista sonrojándose enormemente - ¡pero no estoy jugando contigo!, por eso te mantengo a la distancia, justamente para no hacerte daño Mio ¿no lo entiendes?

- No, me resulta difícil entenderlo, pero no te preocupes, trataré de cumplir la promesa que te hice en la enfermería - dijo la morena mirando las baquetas en el suelo- bueno, creo que ya me voy - dijo la bajista poniéndose de pie

- Mio, mañana a las seis de la tarde tengo mi primera lucha de Muay Thai, siempre has estado en los momentos más importantes de mi vida y me gustaría que fueras ¿crees que tengas tiempo?, hablé con las demás y estarán ahí - dijo la ojimiel poniéndose de pie frente a la pelinegra

- No lo sé...en fin, espero las partituras de la batería dentro de la semana - dijo la ojigris saliendo de la habitación

Ritsu se arrojó al suelo y se recostó en él mirando el techo de su cuarto, aún no podía creer todo lo que pasó con Mio.

-Lo peor de todo es que fui yo la que le dio el beso, ¡maldita sea mi debilidad!, ¿habré parecido muy desesperada? - dijo la castaña en voz alta sin dejar de mirar el techo

- ¡¿Pero qué demonios hago hablando sola? - gritó la ojimiel sentándose esta vez

-¿cómo rayos mirarle tranquilamente a la cara si tocó mi pecho?- se preguntó nuevamente

La baterista agarró una de sus almohadas la presionó contra su cara y comenzó a gritar tratando de ahogar su extraña sensación

Al día siguiente Mio estaba junto a sus compañeras en el club que luego del té irían directo al gimnasio donde Ritsu tendía su primera pelea de exhibición.

- Chicas quiero pedirles un favor - dijo la morena antes de salir del salón

- Dinos Mio-senpai, de seguro trataremos de ayudarte - dijo la pequeña de coletas

-Bien, ocurrió un incidente ayer con Ritsu y no quiero que me vea en la galería con todas ustedes, prefiero que piense que no fui a verla ¿comprenden? - dijo la pelinegra un poco nerviosa

- No hay problema Mio-chan, ¿pero si nos pregunta que debemos decir? - consultó la tecladista del club

- Díganle que salí con Nodoka al cine - dijo decidida la bajista

- Bien, vamos entonces o llegaremos tarde - dijo Yui saliendo del salón

- ¿Y desde cuando te preocupas por llegar temprano Yui-senpai? - dijo algo sorprendida la kohai

-Es un día especial para Ricchan, debemos estar con ella - respondió felizmente la guitarrista

Así HTT llegó al gimnasio donde se practica el Muay Thai. Mio caminó hacia las galerías opuestas a donde se ubicaron las chicas, se sentó entre la eufórica multitud a la espera de la pelea.

El Animador del evento presentó a la contrincante de Ritsu, realmente se veía muy ruda y experimentada, golpeaba sus guantes fuertemente para demostrar su brutal fuerza. Todas las chicas al verla se sorprendieron, pues daban por hecho la paliza que le llegaría a la enérgica Ritsu. Llegó el momento y presentaron finalmente a la castaña, sonó su canción de presentación (Sonic Syndicate - Denied) y ahí venía, dirigiéndose al Ring a paso lento pero muy seguro acompañada de su entrenadora. Esta vez venía con zapatillas Nike Dunk totalmente negras, bermudas bajo la rodilla color blanco y su característico polerón negro arremangado a la altura de los codos. A diferencia de la otra luchadora, no usaba guantes y no poseía implementos de protección, cosa que preocupó mucho más a las amigas que la acompañaban, subió al cuadrilátero, buscó a sus amigas del club y para cuando las encontró, notó la ausencia de Mio, respiró fuertemente y se puso frente a frente a su oponente, el árbitro dictó las reglas y dio inicio al combate. El público presente gritaba eufóricamente alentando a la oponente de la ojimiel.

Ritsu se puso en posición de combate, la ruda chica no esperó mucho tiempo para arrojar golpes a la baterista que por fortuna esquivaba y bloqueaba con sus antebrazos, bastó un leve descuido de la contrincante para que Ritsu golpeara fuertemente con su pierna derecha las costillas de la oponente que se quejó de dolor. Enfurecida la contrincante lanzó una serie de patadas directamente en el rostro de la castaña acompañado de rodillazos buscando noquearla, Ritsu parecía estar muy concentrada, bloqueaba maravillosamente cada uno de los ataques y buscaba la oportunidad perfecta para dar un golpe certero, y así fue, cuando descuidadamente la adversaria dejó libre su mentón Ritsu aprovecho de mandar un golpe directamente en la mandíbula. La ruda rival se tambaleo un poco tratando de recuperarse mientras la castaña celebraba su gran golpe saludando a sus amigas en la galería.

-¡VAMOS RICCHAN TU PUEDES! -gritaba Yui y Mugi al unísono

-¡GOLPEA FUERTE RITSU-SEMPAI! - le gritó la kohai

Solo un grito le faltaba, definitivamente la desmotivó al no escucharlo, poco a poco su expresión pasó de felicidad a tristeza.

"ella no vino por todo lo que pasó, realmente te perdí Mio, te perdí para siempre, ya ni siquiera te importo como amiga, a pesar de habérte pedido que asistieras no viniste...¡TODO ES POR MI CULPA!"-Se dijo para sí la ojimiel que miraba el piso con lagrimas en sus ojos

Sin darse cuenta la oponente se había recuperado y corrió hasta el cuerpo de Ritsu para darle un fuerte golpe en la boca que obviamente no esquivó, la baterista se desplomó en el piso media aturdida, su labio sangraba levemente, como pudo se puso de pie y miró los ojos de su oponente que no dudó en lanzar una patada directamente en la cabeza de la castaña que cayó a metros de donde estaba con el fuerte impacto. Ritsu estaba mareada y con dificultad escuchaba los desesperados gritos de sus amigas.

-¡VAMOS RICCHAN PONTE DE PIE, DEMUESTRA QUIEN ERES! - gritaba Yui con desesperación

"¿Ritsu qué haces?, ¿por qué no te defiendes?"- se dijo para sí Mio aterrorizada al verla en el piso

- ¡VAMOS RICCHAN NO TE RINDAS!- gritaba la rubia desde la galería

"¿qué estoy haciendo?, debo ganar esto, debo demostrar que soy buena"- se dijo la ojimiel poniéndose de pie - "te voy a demostrar aunque no estés aquí conmigo que puedo ganarle a cualquiera"- Pensó mientras se ponía en guardia nuevamente

Nuevamente volvía a ser la decidida Ritsu que entró al ring, de nuevo la contrincante corrió para atacarla, la baterista esquivó el golpe y propinó un fuerte rodillazo en la nariz de la Ruda chica que se tambaleo. Prontamente se recuperó, esta vez Ritsu atacó, golpeó con fuerza las costillas y la boca del estomago de su adversaria finalizando con un fuerte derechazo en la mandíbula. La chica cayó al piso inconsciente, la ojimiel había ganado, estaba agotada y adolorida, limpió la sangre de su boca con la mano y levantó su brazo en señal de victoria. Todo el publico la ovacionaba, había sido un gran espectáculo después de todo.

Todas las chicas esperaron en la salida del gimnasio a Ritsu para celebrar su triunfo, a excepción de Mio que se fue a casa de inmediato para que la baterista no la viera. Al salir se encontró con las chicas aplaudiéndole.

- Vamos chicas, no es para tanto - dijo algo ruborizada la castaña

- Ricchan que gran golpe le enviaste al final - dijo imitando el puñetazo la guitarrista mayor

- Jajajaja, si ¿verdad?, fue maravilloso...-decía la ojimiel mientras reía

- Felicidades Ritsu-senpai - dijo Azusa para halagarla

- Ya basta de halagos chicas- decía algo ruborizada la baterista - ¿De casualidad saben por qué Mio no está aquí? - preguntó un poco más seria la castaña

-Mio-chan quedó con Nodoka para ir al cine - comentó Mugi con naturalidad

En ese momento sintió como su felicidad era arrebatada en menos de un segundo, trago saliva, respiró para no llorar y esbozó una leve sonrisa.

-Ya veo, tenía una cita... - comentó mirando el piso con un nudo en la garganta

Las chicas se miraron unas a las otras, comprendieron que no fue la mejor idea decirle aquello, pero ya estaba hecho y debían pensar en animarla. Esa noche se fueron a casa de la castaña para celebrar, estuvieron solo un rato acompañándola para que pudiera descansar. Para cuando se fueron Ritsu se acostó en su cama, abrazo su almohada y comenzó a llorar, pasó un buen rato derramando lagrimas hasta que se quedó dormida.

Un mes había pasado, Ritsu venía llegando del entrenamiento personalizado de Muay Thai, estaba realmente agotada, como era potencialmente buena, le exigían el doble en los entrenamientos. Se fue directamente al baño para ducharse, pasó un buen tiempo dentro de la tina relajando sus adormecidos músculos. Para cuando salió fue directamente a su habitación y se tiró en la cama acurrucada mirando la muralla, en esa posición día a día recordaba aquellas palabras "Mio-chan quedó con Nodoka para ir al cine", el corazón se le destrozaba de solo imaginarlas besándose nuevamente. Si bien veía todos los días a Mio junto a Nodoka, jamás las vio en algo amoroso. Pero claramente eso no la tranquilizaba.

El timbre sonó, la ojimiel no lo sintió, estaba tan ensimismada que tampoco notó cuando Mio entró en su habitación, sólo reaccionó cuando escucho esa voz.

-¿Cómo estas? - dijo temerosa la Morena

la castaña quedó sin latidos por un instante, no pudo darse vuelta para mirar, sus ojos se cristalizaron y nuevamente un nudo tenía en la garganta

-¿estás muy cansada?, solo vine...-Dijo la bajista sin poder terminar

-Estoy bien - dijo la baterista tratando de sonar dura

La pelinegra se acercó hasta la cama y se sentó, su espalda tocaba la de Ritsu que aun miraba la pared

-¿Estas molesta conmigo verdad? - dijo la ojigris mirando el piso

- Un poco - dijo la ojimiel -pensé que irías a verme ese día, pero entiendo que preferías un mejor panorama con Nodoka- continuó con la voz entrecortada dejando salir lagrimas que limpió rápidamente con su manga

- Ritsu yo...- dijo la pelinegra que se acostaba a su lado abrazándola, quedando su boca a la altura del oído de la castaña

- ¡No me toques Mio! - dijo la castaña que se acurrucaba mas entre sollozos - Te lo ruego... no me toques- decía llorando ahora

-Ritsu, yo estuve ahí, te vi pelear, te vi caer y te vi ganar, estuve todo el tiempo observándote ¿en serio creíste que te dejaría sola?, jamás lo haría - dijo la morena dulcemente en el oído de la baterista

- ¿qué hay de tu cita con Nodoka? - dijo la ojimiel en un tono muy bajo

- Lo inventé para sacarte celos, les dije a las chicas que lo dijeran si preguntabas por mi- dijo la bajista besando el hombro de Ritsu

-¿y así dices amarme?, ¿haciendo ese tipo de cosas que destruyen mi corazón?- dijo finalmente la castaña dejando salir lagrimas

-Hey, no digas eso...-dijo la bajista tiernamente en su oído

- No me toques Mio, ya te lo pedí - dijo la baterista sin moverse

- ¿Sabes por qué vine aquí Ritsu? - dijo la pelinegra cuando se acomodaba sobre la ojimiel entrelazando sus manos y dejándolas a la altura de la cabeza de la ahora dominada castaña - Estoy aquí porque ésta es la última vez que intento cumplir mi promesa, si...estoy luchando por recuperar a la persona que juró amarme incondicionalmente y también estoy luchando por encontrar la sonrisa que sólo tu creabas en mi rostro - dijo la morena derramando lagrimas sobre el cuerpo de Ritsu

-¡Pero yo no puedo corresponderte Mio!- decía una sollozante ojimiel

-¿Nunca me amaste Ritsu? - preguntó una triste Mio aguantando sus lagrimas

- Al contrario Mio, siempre te he amado - le dijo mirando sus ojos - ¡pero no puedo estar contigo! ¡¿entiendes? - dijo nuevamente llorando con desesperación la baterista

-¡NO ENTIENDO!, si me amas de verdad estarías a mi lado protegiéndome como me prometiste cuando te golpearon fuera de mi casa- dijo la pelinegra con rabia contenida

- ¡ESO HAGO MIO!, terminé contigo para protegerte - dijo la castaña apretando las manos de la ojigris- Me amenazaron Mio - terminó diciendo con una dolorosa voz

-¿A qué te refieres?- preguntó sorprendida la bajista

-Tu club de fan no soportó la idea de que estuviésemos juntas, me encerraron en un salón, me golpearon obligándome a terminar contigo, me negué hasta que te llevaron ahí para torturarte, tu no lo viste pero una de las niñas tenía un palo y estaba dispuesta a pegarte...yo...-dijo la ojimiel haciendo pucheros - no aguanté verte así y renuncié a nuestro amor - dijo la baterista llorando desconsoladamente- no creas que fue fácil Mio, ¡Todo este maldito tiempo he luchado contra mis sentimientos verdaderos! - terminó de decir la triste chica

Mio la besó tiernamente, sin darse cuenta ahora era Ritsu la que estaba sobre el cuerpo de la Morena, cuando separaron unos centímetros sus labios, la ojigris rompió el silencio

- Ritsu, quiero hacerlo...- dijo avergonzada Mio

- ¿Cómo?, ¿Ahora? - dijo algo sorprendida la castaña

-Sí, quiero hacerlo contigo- dijo con mas rubor la bajista

-P-Pero yo no sé...N-No tengo experiencia - decía la ojimiel preocupada

-Ni yo, pero quiero intentarlo - dijo la pelinegra abrazando a la chica

- ¿Y si no soy buena?- preguntó la baterista - Lo único que sé es que tengo que...¿introducir?- continuó dubitativa

- Ahórrate ese tipo de comentarios por favor...- dijo la morena con el entrecejo fruncido

-Es que...estoy muy nerviosa, perdóname - dijo la castaña tiritando de nervios

- Yo también lo estoy, me tiemblan las manos - acotó la ojigris

-¿E-Estás segura de esto?, ¿Q-Quieres que yo...? - dijo la ojimiel desviando su mirada

-Estoy completamente segura, no me importa si eres buena o mala, solo quiero que seas tú la que me haga el amor - decía la bajista temblando de vergüenza

-Bien, si te duele algo o te molesta algo...dímelo ¿sí?- decía la castaña que se acomodaba sobre Mio

-Lo haré - le contestó la pelinegra tocando la mejilla de su amor

Ritsu nerviosamente comenzó a besar tiernamente los labios de Mio, todos sus movimientos eran suaves y delicados, sus manos no se movían estaban aun plasmadas en el abdomen de la morena que lentamente retiró la polera que traía puesta la castaña, con esto la baterista retiró el listón perfectamente anudado del cuello de la ojigris para continuar con los botones de su camisa. Ritsu temblaba cuando comenzaba a ver el plano abdomen de Mio acompañado de sus pechos, cerró sus ojos con fuerza y posó su mano izquierda en el estomago de la morena tocando levemente con la punta de sus dedos el sujetador de la pelinegra. Cuando la ojigris vio la reacción de la baterista no pudo evitar sonreír.

- ¿Qué sucede?- preguntó con una hermosa sonrisa

-Estoy algo nerviosa Mio- contestó tratando de emitir una sonrisa sin mucho éxito

- No me molesta que lo hagas Ritsu, solo deja fluir tus emociones, no te contengas ante mi - le dijo la morena besando la frente de la nerviosa ojimiel

-Lo intentaré, haré mi mejor esfuerzo - dijo mordiéndose el labio la baterista

Así nuevamente la castaña comenzó a besar el cuello de la morena, mientras soltaba el sujetador de la pelinegra para retirarlo junto con la blusa escolar, una tímida mano se posó en el pecho derecho de Mio tocándolo con suavidad, poco a poco el recorrido de los labios de la ojimiel comenzó a cambiar, bajaba a la altura de los pechos, besando los mismos con ternura mientras retiraba la falda que traía puesta la ojigris. El recorrido de sus manos ahora se posaba en las piernas de la bajista, las acariciaba con deseo. Cuando llegó a las caderas de la morena, lentamente bajó la ropa interior que llevaba puesta hasta retirarla. Beso a beso recorría el cuerpo de la pelinegra haciéndola estremecer en variadas ocasiones. Mio gemía despacio y respiraba agitadamente, sus manos recorrían el formado cuerpo de la castaña retirándole la ropa que traía puesta, sus piernas desnudas se entrelazaban entre cada caricia, sus cuerpos sudados por la inexperiencia parecían desearse mutuamente con cada contacto. Ritsu miró los ojos entrecerrados de Mio que se encontraba ruborizada, pero no era un rubor de verguenza, sino mas bien un rubor de placer. Cuando sus ojos se encontraron instintivamente se cerraron para unir sus labios nuevamente, fue en ese momento cuando la baterista comenzó a hacerle el amor, la pelinegra gemía y sudaba mas. Ritsu la besaba con amor, entregaba todo su reprimido sentimiento en cada beso que le proporcionaba al cuerpo de Mio. La ojigris respiraba agitadamente en el oído de la castaña que besaba su cuello, estaba llegando al límite. La castaña posó sus labios sobre los de la Agitada morena que le enterraba las uñas en la espalda, lentamente la besó, pero la bajista le mordió el labio inferior, estaba a punto de terminar, podía sentir la rigidez de su cuerpo empapado en sudor, sus mejillas completamente ruborizadas acompañadas de una expresión de tensión. Mio gimió de placer frente a los ojos de la atenta castaña que posó su frente en la de la sudada pelinegra, se quedaron así buen rato, sus agitadas respiraciones chocaban la una a la otra, en ocasiones se besaban y miraban con una tenue sonrisa.

-¿Estás Bien? - preguntó la castaña un poco preocupada

- Estoy bien, solo estoy un poco cansada - dijo la morena besando los labios de la baterista

-Eres realmente hermosa Mio, me encantas - comentó la ojimiel observando los ojos de la pelinegra

-Quiero que seamos nuevamente novias Ritsu- dijo la ojigris algo triste

-Y lo soy Mio, soy tu novia y no voy a permitir que nos quieran separar nuevamente, daré todas las palizas que sean necesarias para que eso no suceda - se apresuró a decir la castaña - Mucho menos lo permitiré después de esto, en verdad te amo Mio - agregó tiernamente la chica

-Yo también te amo Ritsu, con todas mis fuerzas - dijo la pelinegra besando delicadamente los labios de su novia.

-¿Te quedarás aquí esta noche? - preguntó la baterista con ojos esperanzados

-Que graciosa eres, me tienes desnuda en tu cama, bajo tu tierno abrazo ¿y crees que me iré? - dijo una sonriente Mio

- Ni aunque quisieras huir corriendo te dejaría salir por esa puerta, no después de hacer el amor contigo - dijo la ojimiel rozando su nariz con la de la bajista

- Me avergüenza con la naturaleza que lo dices, podrías ser mas decreta ¿no crees? - dijo Mio pellizcando la mejilla de Ritsu

- ¡Es que estoy tan feliz Mio-chuan!- dijo la castaña recostándose en el pecho de la morena

- por un tiempo pensé que nunca más escucharía salir de tu boca un "Mio-chuan", creo que ahora me gusta escucharlo - dijo tristemente la pelinegra

-¿Hablas en serio Mio-chuan?- preguntó sorprendida la castaña mirándola nuevamente

-Completamente...-Respondió la ojigris

- Pues entonces - corrigió su garganta la baterista - ¡Eres tan linda Mio-chuan!, ¡Te adoro Mio-chuan!, ¡te extrañé Mio-chuan!, pero por sobre todo lo que existe ¡TE AMO MIO-CHUAN!

- Idiota, no te lo dije para que abusaras del apodo - dijo la morena pellizcando las dos mejillas rojas de la castaña- pero aún y así te amo mi Ritsu - dijo riendo la bajista

Ambas chicas conversaron gran parte de la noche poniéndose al día de todo lo sucedido estos dos largos meses de separación, cuando ya casi amanecía pudieron finalmente descansar, estaban realmente felices, habían de una forma u otra derribado todas las barreras que el destino les puso haciendo que su amor sea un "Amor inquebrantable"


Notas Autora: bueno bueno...ya terminó, si les gustó o no les gustó, dejen sus comentarios, es la unica forma de crecer en esto, tengo una historia en mente en este mismo momento asique comenzaré a desarrollarla dendro de estos días, asique a todos los fanaticos(as) de Mitsu o de Ritsu como yo esten atentos a mis publicaciones.

**MUCHAS GRACIAS**