Amor no Correspondido – Capítulo 4: Día normal y Recuerdos

Después de todos los acontecimientos de aquel viernes y aquel anecdótico sábado, llegaba el domingo. Un domingo muy frío, tranquilo y agradable. Un día perfecto para descansar y no hacer nada. Y ese domingo sería aprovechado por 3 chicas que estaban en su casa y sin ningún plan en mente para pasar el día. Se encontraban tan aburridas que ni podían pensar en algo interesante que hacer. Una de ellas se le ocurrió algo simple.

–Haruka, ¿Qué te parece si vamos a dar un paseo un rato por ahí?– Decía Yuu con algo de desgane y aburrimiento.

–Hmmm… está bien Yuu-chan. Vayamos a caminar. Mitsuki-chan ¿Quieres acompañarnos?– Respondía Haruka a Yuu con algo de ganas, a la vez que le ofrecía compañía a aquella chica mayor.

–No, gracias Haruka-san. Vayan ustedes y diviértanse un poco– Respondía Mitsuki a la susodicha.

Sin decir más, se despidieron e hicieron su paseo dominical. Un pequeño paseo que intentaría poner algo entretenido o interesante. Fueron de un lugar a otro y comprando una que otra cosa para que no volvieran a casa con las manos vacías y decepcionadas. Ambas chicas convirtieron un paseo normal y aburrido en algo divertido y entretenido. Casi todo el día fue completamente para ellas, sin preocupaciones y sin estrés. Luego de hacer su itinerario, fueron a un parque a sentarse en un banquillo a platicar un poco.

–Haruka… quisiera que éste fin de semana no terminara nunca. La he pasado de maravilla estando a tu lado– Hablaba Yuu mientras se acurrucaba al lado de su acompañante.

–Sí, digo lo mismo Yuu-chan~. Estos días han sido hermosos e inolvidables. Quisiera que hubiese días como estos– Comentaba Haruka al respecto.

–Haruka~– susurraba Yuu al oído de Haruka,

–¿Qué sucede Yuu-chan?– Le respondía Haruka de la misma manera.

–¿Recuerdas nuestro primer beso en aquel salón de clases abandonado?– Decía Yuu con un tono de nostalgia a su amiga recordando aquel momento.

–Por supuesto Yuu-chan, lo recuerdo perfectamente. Fue tan bello y hermoso– Hablaba Haruka entre suspiros sobre aquel primer beso.

–Si~. Te quiero Haruka. Te quiero muchísimo– Decía aquella chica de las coletas rubias mientras la miraba fijamente a sus ojos color vino.

–Yo también te quiero Yuu-chan~– Respondía Haruka a su pequeña acompañante de ojos verdes, a la par de que ponía sus labios en los de su amiga para fundirlos en un beso.

Lo siguiente fue una serie de besos llenos de ternura que se daban entre ellas, a la vez que hacían una pequeña pausa para recordar algunos momentos graciosos, amorosos, melosos y algunos un poco dramáticos. Un hecho fue cuando su hermana Mitsuki las descubrió besándose en uno de los pasillos, provocando el enojo de la presidenta de la clase, prohibiéndole a Haruka de no acercarse a su querida hermana menor. Claro que lo recuerda con algo de gracia ya que Yuu rompería esa ''regla'' y volvería con Haruka. Ambas chicas reían con cada recuerdo gracioso, a la vez que recordaban con amor todos aquellos tiernos momentos.

Mientras tanto en cierta casa, Mitsuki se encontraba en su habitación leyendo una revista. Poco disfrutaba de su lectura dado que se distraía a menudo debido a una serie de recuerdos repentinos que pasaron por su mente. Se rindió y pausó su lectura para recordar un poco. Su mente empezó a proyectarle momentos pasados. Un hecho que recordó fue cuando conoció a Haruka por primera vez durante la reunión del Consejo Estudiantil, donde fue aquella chica quien reparó sus anteojos. Así una serie de recuerdos algo incómodos volaron por su mente un buen rato. Recostada en su cama y suspirando a cada rato, decidió ir a su ventana a contemplar el atardecer. Quiso sonreír, pero no pudo…Un pensamiento se le vino a la mente y era el de que muy pronto se graduaría de la escuela. Esto significaría alejarse de su hermana menor Yuu…y de su amada Haruka. De solo pensar en aquel escenario le dolía en el pecho, provocando un pequeño llanto en la chica que no cesó por unos minutos.

–Haruka-san… no me quiero separar de ti. Te amo Haruka-san– Decía Mitsuki entre sollozos.

Se encontró con una foto de Haruka en una repisa, la cual miró fijamente y acto seguido le dio un pequeño beso, cubriéndola con sus brazos. La dejó al lado de su mesita de noche y se acostó en su cama. Aun con algunas lágrimas en su mejilla, decidió tomar un baño para aclarar su mente. Después de haber tomado aquel baño caliente, decidió tomar una pequeña siesta en lo que llegaban las chicas.

Pasaron las horas y las chicas ya estaban camino a casa, dispuestas a terminar un fin de semana que hasta ese momento había sido tan perfecto y hermoso. Todavía era temprano, pero ya estaba oscureciendo. Las chicas llegaron a la casa y acto seguido tomaron un baño juntas. Después de esto, se dieron cuenta que la casa se sentía algo sola dado que no había ningún ruido en la casa hasta antes de que llegaran. Inmediatamente recordaron que la chica mayor no quiso acompañarlas en su paseo, por lo que decidieron ir a su habitación y cerciorarse de que estuviese ahí. En efecto, ahí estaba aquella chica, durmiendo plácidamente en su cama.

–¿Chicas? Oh cielos, me sentía tan cansada que me quedé dormida– Murmuraba Mitsuki viendo a ambas chicas mientras se ponía sus gafas y veía la hora. –¿Qué hora es?– Preguntaba aquella chica.

–Son las 6:45 pm– Respondía Yuu a una somnolienta Mitsuki.

–Bueno, al menos dormí un poquito. Me sentía tan cansada– Decía Mitsuki diciendo algo que no era cierto. Su cansancio era más emocional que físico por aquello de los recuerdos y la ola de pensamientos que inundaron la mente de la chica.

–No te preocupes hermana. Lo importante es que descansaste un poquito. Por lo pronto hay que preparar la cena– Respondía su hermana Yuu con un tono algo maternal.

–¡Si! Vamos Mitsuki-chan que hay que preparar la cena y cerrar muy bien este fin de semana de antología– Decía Haruka a aquella chica.

–S-sí, tienes razón Haruka-san. ¡Vamos!– Respondía Mitsuki con mucho entusiasmo.

Lo siguiente fue una pequeña aventura en la cocina preparando una gran cena para ellas 3. Se divertían mientras preparaban la comida y provocaban uno que otro momento gracioso o chistoso. Al final los resultados fueron positivos, las 3 chicas disfrutaron de una buena cena y después de un rato decidieron ir a sus respectivas habitaciones para culminar con un domingo normal y perfecto; y a su vez culminando con un fin de semana de maravilla. Un fin de semana que estas tres chicas no olvidarán nunca.

–Fue un día hermoso, un fin de semana muy bello ¿no crees Haruka?– Decía Yuu con mucha alegría.

–Sin duda Yuu-chan. Quisiera que se volviera a repetir. Pero ahora hay que dormir, que mañana volvemos a nuestra rutina escolar– Respondía Haruka

–Cierto, hay que dormir. Buenas noches Haruka~– Decía Yuu mientras le daba un beso a Haruka.

–Buenas noches Yuu-chan~– Correspondía Haruka a Yuu de la misma forma.

Las chicas no olvidarán que tuvieron un fin de semana lleno de amor, sorpresas, diversión y un poco de drama para cierta chica de gafas quien aún se sentía como una persona no correspondida, más no se rendiría y se esforzaría para que su amada ángel granate le correspondiera definitivamente.