Los murmullos, a pesar de que ya hubieran pasado cuatro meses, seguían aun. Tal parecía ser que no se cansaban de hablar del nuevo papá... o mas bien que el gruñón Dr. Gregory House pudiera tener un bebe a cargo de él.
Sencillamente no era fácil. A House le parecía horrible tener que despertarse en las madrugadas y es que el niño parecía disfrutar dormir por el día y por las noches quedarse totalmente despierto. Esos fueron los primeros dos meses, pero los siguientes, pudo encontrar una solución. Hizo que su House Junior, se mantuviera despierto todo el día, a excepción de sus siestas, las cuales el también tomaba. Así cuando fuera de noche el bebe al fin dormiría y él también.
Pero siempre había un problema y este tenía un nombre... Lisa Cuddy... su jefa aun no aceptaba que House tuviera un bebe y estaba interviniendo para que se lo quitaran tan fácil y sencillo. Además Cuddy le explicaba que ella lo adoptaría, el sabría con quien estaba y lo podría ir a visitar cuando quisiera.
La propuesta no sonaba nada mal, en absoluto. Eso traería sus altas... podría dormir mas tranquilo, y ya no le preocuparía tener que hacer comida para el bebe, además de cambiarle el pañal, que en verdad no eran de sus cosas favoritas. Y entonces ¿Cual era el problema? algo difícil de creer... House sin poder creerse a si mismo, se había encariñado con el bebe, pero era mas que cariño, lo amaba, como amaba su vicodin, incluso el bebe era el único que no lo juzgaba por sus acciones. No quería perderlo, no quería. Además sabía que Wilson lo apoyaría, aunque no quisiera, porque este vivía con el y entre los dos cuidaban en sus turnos libres a House junior, el niño tan lindo y que parecía odiar cualquier cosa, excepto a su padre y al amigo de este.
Mas Cuddy, no se daría por vencida, ella no confiaba en House y sabía que su adicción al vicodin no sería una buena influencia para esa creatura. Llevaría esto a lo mas alto, al juzgado y pelearía para poder quitárselo a House y quedarse con él, era maravilloso pensar que ella cuidaría de un bebe, que tendría un hijo aunque no fuera de su sangre, no importaba, solo importaba que ella lo cuidaría como suyo y le cantaría en las noches para arrullarlo.
Wilson por otro lado siente que su amigo House, esta cambiando, además de que no lo ha visto tomar vicodin, demasiado, ahora esta mas interesado en ese bebe. Esa creatura le cambio la vida, no solo a House, sino también a el. Pero eso también se debía a su novia. Amber lo ayudaba y mantener esa relación secreta le resulto algo difícil ya que al final, House se entero, pero lo que lo tenía algo confundido era lo que le dijo House.
-Esa mujer tiene una personalidad notablemente similar a la mía, Wilson-
¿Sería cierto eso? O solamente estaba molestándolo.
En otra área del hospital, estaba ella, la jefa de emergencias... quien en una parte de su cabeza estaba el excéntrico House, no podía negar que aun en su interior sentía algo por el, que aunque se lo negara no podía hacerlo. Además verlo cuidando de alguien mas que no fuera el, era lindo y eso hacía que se viera mas atraída por él. Lo visitaba cada tarde, cuando él estaba mas concentrado hablando con el bebe, que con su mirada y su rostro demostraban que entendía de lo que hablaba. Pero siempre había algo malo... y eso era que el bebe no se dejaba agarrar por ella, ni tampoco correspondía sus cariños y apapachos, tal parecía ser que no agradaba de su presencia. O gateaba por toda la oficina evitando que ella lo tomara, parecía divertirse con ella, esquivándola, al igual que House.
House se grababa en su cabeza las cosas que hacía por primera vez su hijo, como cuando empezó a gatear, casi a las semanas que el lo llevo por primera vez al hospital. Y cuando dio sus primeros pasos, los dos juntos con Wilson, lo vieron parase tambaleándose y con mucho esfuerzo. Aun así logro dar 10 pasos, para después caer sentado riendo y aplaudiendo.
Era cierto, House Junior, solo tenía 8 meses. Mas ya sabía entender lo que pasaba a su alrededor.
House Junior le gustaba cuando su papá le contaba sobre sus casos, le hablaba de los tipo de enfermedad y cuando fue reclutado por la CIA y no lo llevo con él. Tuvo que quedarse con el tío Wilson, quien le sonreía mucho y le daba dulces a escondidas para que nadie viera. O cuando le dio de comer su puré favorito de manzana, y cada vez que la comida estaba cerca le decía "ahí va el avión" ese juego era divertido. Pero fue mucho mas divertido, escuchar como su papá le narraba lo que le sucedió cuando esos hombres se lo llevaron. Como el con métodos pocos ortodoxos, según le habían dicho, le saco la información al hombre que fue a ver y a pesar de que no entendía muy bien las palabras, prestaba toda atención. Pero estaba ansioso por crecer y saber que era "John" o Selenio o Castañas de Para. Además en pequeños murmuros lo escucho decir que Foreman no pudo tener el mando con su grupo de candidatos para su nuevo personal...
Y ahora estaba en uno de esos, solamente que esta vez estaba sin entender... una mujer le hablaba a su papá por una ventana.
House atendía a la psiquiatra Cate Milton, por medio de una vídeo llamada, observando como ella misma hace sus pruebas. Y mostrandole a su hijo como trabajaba. Pero sin creérselo sabe que hay una intimidad con Cate, algo inusual. Y Wilson se percata de ellos cuando va a visitar a su sobrino. Lo niega a pesar de que se ve lo obvio.
-¡Hola, House Junior!-no puedo evitara sacar el aire con algo de fastidió.-House, debes ponerle un nombre a tu hijo.
-No veo el problema de llamarlo House Junior.- contesto encogiéndose de hombros- además es idéntico a mi.
-Solo nos falta que salga sarcástico, cascarrabias como su padre
House Junior, movió sus bracitos de arriba y abajo, a el no le importaba ser como su papá. Le gustaba como era él, además quería hablar, pero siempre le salían solo gorgoritos y balbuceos sin significancia.
Bueno claro que a los 5 meses su primer balbuceo fue "agu" y para House significaba que tenía razón con su diagnostico. Pero el quería decir su primera palabra, ya. Llamar a su papá. Pero esas palabras parecían difícil de pronunciar.
House meneo la cabeza a ambos lados- No puede ser igual o quizás si. Entonces sería mi clon.
-Que tonterías dices House- Wilson sabía que su amigo si estaba loco.
Viendo a su papá y tío. Hizo un esfuerzo.. abriendo su boquita porque quería hablar- Pa...pá- Wilson y House se quedaron en shock, en silencio y sin poder creer lo que habían escuchado. El bebe rió feliz, golpeando su piernas suave de la felicidad, había llamado a su papá.
-Su primera... palabra- hablo Wilson. Miro a su amigo, House había fruncido su ceño, pero poco a poco se fue suavizando y una pequeña sonrisa apareció en su rostro, una sonrisa llena de felicidad, cariño y orgullo.
-Dilo otra vez- Wilson solo sonrió, nunca había visto esa mirada en House, esa mirada de orgullo. House Junior volvió a hacerlo.
-Pa.. pá-
House se sentía extraño con esa sensación que le causo la palabra pero le agradaba. House Junior había heredado su inteligencia, aunque le dijeran que era egocéntrico, no le importaba.
-James- Wilson volteo a verlo, pensando que lo llamaba a él. Mas era todo lo contrarió- James Gregory House Junior.
Perdón por la tardanza, pero andaba corta de inspiración. Quiero decirles que este fic, sera de tres ocuatro capis... no sera muy largo.
Y también quiero decirles que aquí no habra ninguna pareja para House, no es que no me guste el Huddy, porque la verdad me gusta esa pareja, simplemente quiero que este fic trate de House y su hijo. Algo centrado en el nada mas. Habla de los demás, claro. Pero lo quiero un poquitin diferente, espero que eso les guste.
