Flag 27 El primer día de la semana (To aru majutsu no Index).

-ughh... no es justo, ¿qué voy a hacer en casa de Touma si él no está? - Index caminaba en medio de la noche regresando al apartamento que ahora por derecho le pertenecía – Touma… tonto, eso te pasa por no decirme nada e irte solo a pelear - lentamente abrió la puerta y encontró a su gatico esperándola cerca de la taza de comida.

-Sphynx ¿también tienes hambre…?- el estómago de ambos sonó y se escuchó en toda la habitación – y Touma no está, la comida se acabó… ¿qué hacemos? - lentamente se acostó y pensó en los mucho platos que estaría comiendo si su compañero estuviera en casa.

Ni cinco minutos pasaron cuando Index se dio cuenta que si se quedaba sola en la casa moriría de hambre a la mañana siguiente.

- El chico ese de pelo corto… tiene la culpa de que Touma no esté… iré a que me de comida - mientras se preparaba para salir el gatico se le acercó también – Sphynx… tú también vienes, vamos a exigirle comida a ese cuatro ojos - la chica y el gato regresaron al hospital decididas.

-Oye Katsuragi… ¿Cómo estas ahora?- Haqua hablaba desde la ventana de la habitación al verlo despierto.

-La operación fue un éxito, ahora debo descansar por unos días para que mi cuerpo se recupere por completo-

-¿Qué haremos mientras tanto?-

-Esperaremos una semana aquí-

-Pero Elsie y el chico-

-Por ahora no podemos hacer mucho, precipitarnos podría causar una tragedia mayor… debemos guardar la calma Haqua…-Keima tenía muchos vendajes en todo su cuerpo, la verdad, si no fuera por la alta tecnología de la ciudad Keima habría muerto.

-Tal vez tengas razón…-

-Relájate un poco, también has sufrido mucho en el viaje hasta aquí… toma esto como unas vacaciones-

-¿Ehhh?… has cambiado - con esas palabras la chica salió del cuarto y regreso junto a Kanon que estaba durmiendo en la recepción del hospital ya que por ahora no tenían a donde ir. Gracias al Hagoromo pasar desapercibidas era muy sencillo.

- Es aquí… la misma habitación de Touma - Index entró pero al verlo dormido y con tantos vendajes se sentó en el sillón de visitas y lo vio dormir – Tonto, yo tengo hambre…- pero el sueño y el cansancio superaban el hambre, por lo que rápidamente se quedó dormida.

Unas horas más tarde Keima sintió algo extraño en uno de sus pies.

-¿Ehhh?… ¿pero qué es…?- se exalta un poco, al mirar bajo la manta ve a un pequeño gato blanco con manchas marrones –¿un gato… en un hospital?, qué extraño - la noche era lo suficientemente clara como para permitirle ver a la chica que estaba en el sillón.

-Mmm… es la amiga monja del chico… ¿qué hace aquí?, parece estar dormida.

Lentamente para no abrirse las heridas la cargó y la acostó en la cama.

-No puedo creer que haga esto, yo soy el enfermo…- Keima no entendía el por qué; pero no podía evitar sentir un poco de compasión al verla dormir en ese sillón. –tonta…- se dicen los dos las mismas palabras.

Keima tomó una pequeña manta y se acomodó al lado de ella… rápidamente cayó dormido, su cuerpo estaba muy cansado.

-Touma…- muy entrada la mañana Index regresó a la realidad. Se levantó en la cama de un hospital y miró la habitación – no puede ser… todo fue un sueño - el chico que la cuidaba estaba a su lado. Rápidamente su cara se enrojeció.

-¡Touma!... ¿Por qué estás en la cama conmigo? ¿Qué te pasa? - empezó a sacudirlo, las vendas no dejaban verle la cara.

-Ughh… duele-

-Touma levántate y explícame qué pasa… y dame algo de comer, tengo hambre-

-ughh… ¿Quién me molesta?

-¿Cómo que quien?... tonto - rápido los dientes aparecieron y ella se prendió de la cabeza de su víctima.

-Kanon…-

-Haqua-san…- ughhh… un expresión de sueño y pereza se veía en la Idol. El lugar no era malo para dormir pero si extrañó mucho su cama, en especial su cuello ya que le dolía por la mala posición.

-oye Kanon ¿quieres algo de comer?- Haqua sacó algunos paquetes que había tomado de las máquinas.

-gracias…-

-entiendo que no es mucho, pero no debes descuidar tu salud- mientras las chicas subían las escaleras buscando la habitación de Keima y sonriéndose mutuamente pero un gran grito se escuchó en la habitación.

-Katsuragi…-

-Keima-kun- corrieron rápidamente en la dirección del grito.

-Hoy onee-sama se levantó muy temprano… me pareció muy extraño como se comportaba, pese a intentar actuar como normalmente lo hace, sus ojos parecían algo tristes o preocupados. Es por eso que yo, Kuroko, quise seguirla y descubrir qué es lo que le está pasando-

Misaka Mikoto caminaba por una de las principales calles de la ciudad. El día anterior el tonto que siempre la protegía, el tonto que casi muere un sin número de veces y que después de ser declarado muerto regreso a la vida había desaparecido en un extraño fenómeno.

-Por mucho que pienso en que puedo hacer para encontrarlo, no se me ocurre nada, hasta hoy no sabía que existían otros universos y al ver que solo el chico del hospital es el único con el conocimiento para hacerlo, creo que lo mejor es ir y visitarlo… si encuentro más información del tema seré capaz de hacer algo- sus pensamientos se repetían cada pocos minutos siempre llegando a la misma conclusión.

El chico que encontró junto a las Sisters y a Kamijou Touma tenía unas heridas muy graves, mientras ella intentaba sacarle alguna información dos chicas extrañas aparecieron y le hicieron frente. Parecían personas muy cercanas a él por lo que tuve que detenerme. Rápidamente lo llevaron al doctor que tenía a su cargo la recuperación de las Sisters que según Misaka era uno de los mejores de la ciudad. El chico fue sometido a una larga cirugía y el día anterior permaneció toda la noche sedado con calmantes para evitar que escapara.

-Es un chico problemático- igual a ese tonto que una vez escapo del hospital con todo y vendajes para enfrentarse a alguien durante la noche. El tiempo pasó rápidamente y al fin llegó de nuevo al hospital.

-¿Onee-sama en el hospital? ¿Estará enferma?- mientras la chica se tele transportaba a una distancia tal que su compañera de habitación no se diera cuenta.

-Creo que debería comprarles algo… de pronto algunas galletas o algo de comida- las chicas muy seguramente pasaron la noche en el hospital y si su historia era cierta no deberían tener dinero o comida.

Misaka compró algunos almuerzos y unos emparedados para el desayuno, esas eran una de las ventajas de una chica que asiste a una escuela para niñas ricas.

Enfrente de la puerta y antes de abrirla sus músculos se paralizaron, estaba otra vez en esa habitación pero el tonto no era a quien venía a visitar.

-Él no está ahora aquí…- mientras pensaba por doceava vez en el chico unos gritos extraños del interior se escucharon.

-¡Tengo hambre!... - algunos momentos de pausa y otra vez las mismas palabras, de una voz un tanto conocida.

-Es esa chica… ¿ahora intenta acorralar al nuevo?- Misaka se había encontrado con Index muchas veces pero en ninguna ocasión su relación con Touma fue explicada, lo único que era seguro era que siempre lo acorralaba en busca de comida y otras cosas.

-Buenos días…-dijo mientras entraba e intentaba poner su mejor sonrisa – ¿Qué están haciendo?-

La pequeña Index encima de la cama moviendo fuertemente sus brazos e intentando morder al chico que tenía una cara de preocupación mezclada con aburrimiento y rabia.

-¡Haqua!... quítamela de encima ahora-

-No me des órdenes-

-Ayúdenme, esta enana está loca y quiere morderme otra vez- aunque nadie había contado las veces que lo mordió, teniendo en cuenta que las tres chicas pasaron la noche en el hospital, se podría decir que fueron varias las veces que esta situación se iba repitiendo una y otra vez.

-Keima-kun espera, no creo que sea educado…- la idol de otra dimensión también mostraba los efectos de la noche anterior. Su cara con algo de cansancio se unían a la de Haqua, una noche en vela siempre se notaba a la mañana siguiente.

-Buenas…- Misaka no quería interrumpir; pero traía algo de provisiones y deseos de saber algunas cosas más… el día anterior habló mucho con Kanon pero la chica no tenía idea de los viajes o de algunas otras cosas, ella solo hablaba de lo maravilloso que era Keima, lo único interesante que pudo rescatar es que al parecer Keima le salvó la vida, la propia Kanon no sabía mucho al respecto.

-Hola Misaka-san - Kanon fue la primera en contestar, se acercó y con una sonrisa la invitó a pasar.

-Hola, no quiero molestarlos; pero conociendo su situación les traje algo de comida-

-Comida…- la pequeña que estaba peleando en la cama con Keima desapareció por un momento, se tele transportó y agarró uno de los almuerzos.

-Ehhh…-

-¿Pero cómo?

-Menos mal… ya me moría de hambre… - Index ya tenía unos palillos y comía uno de los almuerzos que Misaka había traído.

-Muchas gracias Misaka-san - Kanon sonreía mucho a su nueva amiga.

-¿Cómo están?-

-Estamos bien, un poco cansadas por qué no pudimos dormir mucho anoche… preocupadas por el tonto que está en la cama - Haqua se mostraba un poco molesta.

-¡Déjenme dormir en paz un rato más! - Keima se tapó entre las cobijas.

-Deberíamos salir a tomar un poco de aire - Misaka quería salir un rato, la habitación y la actitud de Index le movió la mente más de lo que pensaba. Era lo mismo que con Touma.

-Ughhh… me gustaría algo de aire, y luz- Kanon bostezó y apoyó la idea.

Todas las chicas a excepción de Index quien se quedó comiendo junto a Keima bajaron al primer piso y salieron al jardín trasero del hospital. El mismo lugar en donde habló con su clon y le prometió que la acompañaría siempre como su hermana mayor.

-Misaka-san, gracias por la comida-

-No hay problema - mientras las dos chicas comían ella empezó a investigar sobre lo que pasaba.

-Discúlpenme, podría explicarme otra vez qué fue lo que sucedió ayer-

-mmmm… - Haqua sabía que debía tener cuidado al revelar la información teniendo en cuenta la presencia de Kanon y una extraña ajena a todo el problema del infierno.

-Venimos de otro mundo, buscamos algunas cosas que escaparon y amenazan la estructura de los universos-

-¿Los universos?… suena importante-

-Y lo es, nuestra misión es prioridad-

-Y ¿por qué llegaron después de ese chico?-

-Él estaba con otra de nosotros pero como nos explicó hubo algunos problemas-

-Sí, escuché algo de eso… pero podemos encontrarlos…- un poco de silencio y con voz baja – a él y a mi clon-

-Claro que lo haremos - Kanon entendía solo una parte superficial de lo que pasaba; ya que Apollo le limitaba la información que le daba, pero sentía que la chica en frente de ella de verdad quería escuchar unas palabras de apoyo.

-Sí… gracias - la comida siguió mientras ella explicaba algunas cosas más de la ciudad, hasta que se dieron cuenta de algo importante.

-No tenemos donde quedarnos…- dijo Kanon preocupada mientras miraba hacia la habitación de Keima.

-mmm… tampoco deben tener mucho dinero-

-Es verdad - Haqua se tocó sus bolsillos pero ni siquiera traía dinero de Maijima.

-¿Puedes ayudarnos Misaka-san? - Kanon era una idol muy persistente.

-¿Pero cómo?-

-Onee-sama ¿qué haces con esas chicas?… podrían ser, ¿nuevas amigas…?-Kuroko veía y su cabeza empezaba a generar posibles escenarios de relación cada uno peor que el anterior – debo intervenir- fue lo que murmuro antes de llamarlas.

-mmm… podrían vivir conmigo pero, sería complicado…-

-¡Onee-sama!

-Ehhh- la voz de la chica que la acosaba constantemente, algunas veces incluso pasando ciertos límites – ¿Kuroko?-

-Onee-sama… pero qué coincidencia encontrarla por aquí… ¿Qué hace?-

-Ehhh… algunas amigas de otra ciudad están de visita y…- Misaka intentaba inventar alguna excusa.

-Ohhh… amigas de Onee-sama…- respondió Kuroko con una sonrisa falsa, de verdad parecían extranjeras e incluso una de ellas usaba un uniforme escolar que nunca había visto.

-Hola-

-Hola - las dos chicas saludaron con algo de pena.

-Mi nombre es Shirai Kuroko y soy la compañera de habitación de Onee-sama - las dos eran lindas y tenían cierto atractivo extraño y ella pensaba que solo el simio era el único problema que tenía.

-Bueno… - mientras Misaka intentaba pensar en cómo librarse de Kuroko una idea llegó a su mente -… puede funcionar, oye Kuroko ¿hay algún problema en que esas dos chicas se queden con nosotras?

-¿Qué?

-Pues verás, son extranjeras y no tienen mucho dinero… yo pensé en ayudarlas, después de todo son mis amigas.

-Pero onee-sama la habitación es solo para dos y está la supervisora de dormitorios, ya sabes cómo es ella.

-mmmm… es verdad - Haqua y Kanon solo escuchaban.

-No hay problema… nosotras podemos dormir en el suelo, con algunas cobijas y un Futon – dijo Kanon.

-Además podemos encargarnos de la parte de ser descubiertas - mientras Haqua decía eso, su hagoromo actuó y la chica simplemente desapareció.

-Ohhh… también eres una esper-

-Vaya…- también era la primera vez que Misaka veía esa habilidad.

-No soy un esper… es solo una las cosas que puedo hacer, podemos hacernos invisibles en las noches y así no tendrán problemas…-

Mientras Misaka y Kuroko consideraba la idea un extraño grito se escuchó desde cierta habitación.

-¡Ahhhh…!-

Unos minutos antes Index estaba comiendo no solo su almuerzo sino también el que le habían traído a Keima.

-oye… pequeña ¿Por qué te comes el mío también?-

-tengo mucha hambre y Touma no está… no tengo otra opción podría morir de hambre-

-Touma- el chico que desapareció, al parecer él la cuidaba a ella.

-dime que has hecho con él-

-ehh… la verdad fue mandado a otro lugar-

-¿otro lugar?-

-si… el chico está lejos. Pero no te preocupes yo iré a buscarlo-

-entonces te acompañare-

-no puedes… lo lamento-

-como me dices eso… yo soy Index y tengo el poder para ayudarte-

-pequeña no es cuestión de poder, es solo que no puedes venir-

-ughh… Touma- la chica quería empezar a llorar, el saber que Touma podría incluso estar muerto y que se lo querían ocultar la devasto… ella recordaba cuando fue declarado muerto y no quería sentir lo mismo no otra vez.

-tranquila, lo traeré de vuelta-

-…- la comida quedó a un lado y le pequeño gato se alejó de ella –yo también voy-

-ehhh…-

-dime donde esta… que le hiciste-

-tranquila…- Keima no podía moverse mucho pero si hacia un clon de sombra tal vez podría reconfortarla un poco. Lentamente hizo la posición de manos y apareció otro Keima al lado de la cama.

-…-

-tranquila pequeña…-

-kyaaaaa…eres un mago, y te llevaste a Touma-

-¿un mago?-

-AHHHHH…-sin esperar mucho ataco al clon con un mordisco después del cual desapareció –dime donde esta… mago tonto y feo- los dientes volvieron al ataque y sin poder moverse mucho las condiciones para defenderse desaparecieron.

-Es Keima-kun - Haqua y Kanon corrieron rápido de regreso. Una de las instrucciones de Keima fue mantener el uso de habilidades al margen en lo posible, prohibiendo volar o hacer que la diosa saliera. Kuroko y Misaka las seguían justo a sus espaldas.

-Keima-kun…- Kanon fue la primera en entrar a la habitación y se encontró con una escena que ya se le había hecho bastante familiar durante la noche, la chica de pelo plateado otra vez encima de la cabeza de Keima mordiéndolo.

-Por qué yo… por qué yo, déjame en paz - el dolor de un mordisco como ese junto a las heridas de sus peleas y operación era de proporciones bíblicas.

-Index-san… tranquila - Kanon fue la única que intervino, las otras solo se limitaron a mirar.

Mientras Kuroko llegaba su mente consideraba la idea que fuera otra vez ese chico tonto parecido a un simio que siempre "perseguía" a su onee-sama…

-Es ese simio… debo castigarlo esta vez – eso fue lo que pensó; pero al llegar y ver a alguien completamente diferente y viendo como su onee-sama se reía un poco de todo lo que pasaba…

-¿Quién es él?-

-Ahh… - con algo de fuerza Keima tomó a la chica y la lanzó al frente de la cama. Mientras Index caía y miraba a las chicas decía

-Aún tengo hambre… quiero comer-

-Ufff…- las mismas palabras de la noche anterior.

Rápidamente el día pasó y a eso de las cuatro de la tarde, las chicas dejaron la habitación para ir a su propio dormitorio.

-Kuroko-san parece ser muy amable - Kanon sonreía mientras caminaba junto a Misaka y Haqua.

-Sí… así es ella – Misaka conocía a Kuroko muy bien; pero no podía contarles nada de eso a sus dos acompañantes, podrían asustarse y salir corriendo al escuchar esas historias.

-Gracias por ayudarnos… y es una lástima que tu compañera no esté con nosotras-

-Es parte de su trabajo, ella hace parte de un grupo especial que ayuda a la seguridad de la ciudad-

-Interesante - Kuroko fue llamada por una emergencia y se había ido.

Unos minutos más de viaje y llegaron a su destino.

-Bueno, aquí es…-

-Ohhhh…

-Mañana les daré un pequeño tour y les explicaré algunas cosas… - las tres chicas subieron a su nuevo cuarto.

Era una habitación pequeña con dos camas, no era nada del otro mundo… era verdad que no tenía mucho espacio pero se las arreglaron para acomodar sus camas en el centro corriendo un poco la mesa.

-mmm… y puedes hacer desaparecer a las dos-

-Claro, puedo desaparecer todo el lugar-

-Pero creí que no eras un esper-

-No soy un esper… ni siquiera entiendo la palabra – eso era normal ya que venía de otra dimensión.

-mmmm… un esper es alguien con habilidades especiales gracias al desarrollo de la ciencia-

-mmm… no creo que yo sea eso, yo uso mi hagoromo-

-Ok… creo que no entenderé cómo es que haces eso aun si lo pregunto - las chicas se prepararon para acostarse, estaban muy cansadas por el día anterior en el cual no pudieron casi ni dormir.

-Quisiéramos tomar un baño si no te importa-

-Sí, no hay problema - Misaka buscó en su armario una pijama que no fuera muy vergonzosa, pero al ver que solo tenía pijamas con dibujos, supo que debía ir a comprar algo de ropa.

-Chicas… saldré un rato para comprar la cena y algo de ropa para ustedes-

-Gracias Misaka-san estamos en deuda contigo, no puedo creer que seas tan amable con nosotras-

-No hay problema - Misaka salió mientras ellas se preparaban para el baño.

Treinta minutos y ya tenía todo lo que necesitaba, algunas prendas sencillas para que durmieran y un poco de comida para la noche.

-¿Por qué hago esto?... es muy extraño - con sus compras en la mano y muchas preguntas Misaka regresó al hospital, aun no sabía si era consciente o inconscientemente.

Mientras subía las escaleras pensaba en las palabras que usaría… quería respuestas y ese chico era el único que podía dárselas.

- Tiene que explicarme algunas cosas… - pero antes de entrar escuchó una voz en la habitación – esa tonta volvió… - pensó creyendo que era Index, se estaba preparando para entrar, pero se detuvo, cuando se acercó más, se dio cuenta de que la voz era diferente, por lo que se limitó a abrir solo un poco la puerta para poder escuchar mejor y ver un poco qué es lo que estaba pasando adentro de ese cuarto.

-Katsuragi qué vamos a hacer-

-ya te lo había dicho Haqua, debemos encontrar a Elsie y a ese chico… Apollo no trajo ninguna información importante pero debemos continuar-

-Entiendo; pero eres el único que puede hacerlo-

-… lo de la semana sigue en pie… descansa por ahora-

- pensé que bromeabas ayer pero veo que tienes razón…Es lo mejor, la chica que vino nos dejará quedarnos en su habitación-

-Eso es bueno, quiero que cuides a Kanon recuerda como es ella y como es Apollo.

-Va a ser difícil…-

-¿Y qué piensa de Mikoto? - que el chico la llamara por su nombre aún sin conocerla, le parecía un poco atrevido de su parte a Misaka.

-mmm… es una buena persona, creo que podemos confiar en ella-

-Por ahora no tomemos decisiones-

-¿La llevaras con nosotros?-

-La verdad no quiero hacerlo, pero esperaré un poco…- Keima miraba cómo el Sol empezaba a esconderse, no tenía una consola por eso solo la ventana le daba algo para distraerse.

-Me iré… Kanon debe estar saliendo de la ducha.

-Tranquila… y gracias por encargarte de esta niña - a un lado de Keima estaba Index durmiendo plácidamente, ella regresó y gracias a las acciones de Haqua ahora descansaba, el Hagoromo es útil incluso en esas situaciones.

-mmm… pero la dejaras aquí-

-No es como si pudiéramos hacer algo al respecto, ella siempre regresa no importa lo que le digamos… por ahora dormirá aquí, espero que no despierte hasta mañana-

-Has cambiado…- fue lo último que dijo Haqua mientras abría la ventana y salía volando. Keima vivió muchas cosas y era verdad que tanto tiempo lejos de los juegos y con su vida en riesgo lo estaban cambiando lentamente.

-Es mi culpa… - Keima recordaba un poco a Elsie, siendo lo tonta y despistada que era ahora estaba sola en alguna dimensión extraña todo por no haber calculado bien las variables.

Por su parte Kanon tomaba un placentero baño, el día anterior con los problemas y el hospital no había tenido tiempo para hacerlo. Pero ahora con un techo y una bañera tan linda no existía la menor posibilidad de desperdiciarlo.

-que rica está el agua…-

-no olvides lavarte bien por si algo pasa con Keima-

-¡que!...- la diosa acostumbraba a molestarla en el baño y ahora le ayudaba a relajarse un poco.

-one-sama…- kuroko regresó de su trabajo y se acostó sobre la cama de su compañera de cuarto para recordar su aroma – one-sama…. Su aroma…su olor- era muy extraña para ser una mujer y una adolecente –debo controlarme… ehh- el sonido de la ducha llamó su atención.

-one-sama en la ducha… ¿Cómo podría dejar pasar esta oportunidad?-

-huuuhhh…- por su parte kanon tarareaba una de las últimas canciones de su álbum.

Sin perder tiempo kuroko se desnudó y usa la habilidad de tele trasportación.

-one-sama… su figura- perdió lentamente la razón, su sangre subió a la cabeza y se abalanzo sobre su víctima.

-ehhh….-

-one-sama tus pecho han crecido…-

-kyaaaaa…

-tranquila one-sama cuidare muy bien de ti-

-auxilio…-

-one-sa…- era muy extraño no solo por sus pechos, la piel se sentía diferente y esos casos las descargas no se harían esperar. Kuroko regreso en sus sentidos y vio a la chica del hospital…

-ehhh…-

-kya…- la diosa cambio de lugar y se reía a mas no poder.

-¿Quién eres?-

-eres una chica muy atrevida… miremos a dónde eres capaz de llegar- mando la mano a kuroko pero ella uso su tele transportación y desapareció.

-mmm… volveré mañana - al ver la expresión del chico Misaka decidió no intervenir más, le dejó algo de comer en la recepción y regresó a su cuarto. Cuando llegó encontró un uniforme tirado junto a su puerta y cuando entró vio a una Kanon llorando en una esquina y a Haqua parada al lado de una también desnuda e inconsciente Kuroko.

-¿Qué pasó aquí?

-Esta chica entró al baño mientras Kanon se bañaba… mira cómo está la pobre-

-Apareció de la nada - Kanon estaba con lágrimas en los ojos e intentaba cubrir su cuerpo como podía.

-Ughhh… - Kuroko era rara, una buena persona; pero rara, Misaka ya se imaginaba lo que seguramente había pasado, Kuroko escuchó el sonido de la ducha, y pensó que era ella quién se estaba bañando… así que "atacó", Haqua escuchó el grito de Kanon y fue en su ayuda, terminando en esa rara escena.

-P-Por ahora vamos a dormir… - Misaka intentó calmar un poco las cosas.

-¿Cómo le hizo para aparecer de la nada dentro del baño?¿Ella es uno de esos espers que decías antes? – Haqua señalaba a Kuroko.

-Pues sí, su habilidad es la tele transportación.

-¿Por qué me atacó? – preguntaba Kanon claramente asustada.

-B-Bueno… - Misaka no sabía cómo explicar eso, decirles que Kuroko le hacía eso a ella bastante a menudo no era algo que ella quisiera decir- no se hagan una mala idea, Kuroko en realidad es muy buena chica; pero… es un tanto… pervertida… jeje –su risa era bastante forzada.

-¿Pervertida? –dijeron las otras dos chicas al unísono.

-¿Eso quiere decir que ella intentó…?- esa información no hizo si no asustar más a Kanon-

-¿C-Cómo es que puedes dormir en el mismo cuarto que ella? –preguntó Haqua un tanto perturbada por el dato que acababa de recibir.

-Bueno, digamos que una termina acostumbrándose.

-¿Acostumbrándose?... ugh… ¿no será que ustedes…?

-¡N-N-No es lo que crees! –Misaka se apresuró a negar rotundamente- ¡Ella es una buena amiga, es solo que… tiene gustos extraños!-

-¿A sí? – Haqua miraba a Kuroko que seguía inconsciente - de todos modos ya asustó bastante a Kanon deberíamos hacer algo al respecto-

-Está bien, pero creo que primero deberías despertarla para que se ponga algo de ropa.

-¡¿Depertarla?! –Kanon se sobresaltó un poco al escuchar que iban a despertar a Kuroko.

-Oh, no es necesario-

Misaka vió como el hagoromo que tenía Haqua alrededor se estiraba hasta el cuerpo de Kuroko y lo envolvía, al momento siguiente Kuroko vestía una pijama que simplemente había aparecido en ella – ya está-

- ¿C-Cómo hiciste eso? –Misaka estaba sorprendida.

- Intenté decírtelo antes de que salieras; pero te fuiste muy rápido. Ya te había dicho que hacerme invisible era solo una de las cosas que podía hacer con mi hagoromo ¿cierto? Por si no te diste cuenta ni Kanon ni yo traemos ningún tipo de equipaje-

- ¿Qué otras cosas puedes hacer con ese hagoromo?-

- Dejemos las preguntas para después ¿quieres?- estamos muy cansadas- en ese momento levantó a Kuroko con su Hagoromo - ¿cuál de estas dijiste que era la cama de esta chica?-

-Aquella…-dijo señalando a la cama de la derecha

-Muy bien –Haqua colocó el cuerpo de la chica inconsciente - ¿te parece si la amarro con algunas sogas? Es solo para que Kanon esté más tranquila.

-E-Está bien, pero…-se detuvo a media frase, ni bien dio su consentimiento- unas sogas aparecieron alrededor de Kuroko.

- Bien, Kanon ahora sí puedes estar más tranquila ¿está bien? alistémonos de una vez para dormir- Kanon solo asintió con la cabeza Misaka vio cómo el Hagoromo de Haqua empezaba a moverse otra vez y esta vez hizo aparecer dos futones y un pijama – toma Kanon, puedes ir a cambiarte en el baño si quieres –Kanon obedeció de inmediato y fue a cambiarse dejando a las dos chicas de pie en la habitación.

- Bueno, hasta mañana- Haqua ya se había puesto un pijama y se había ido a su futon- y no te preocupes en cuanto Kanon se acueste nos haré invisibles a ambas.

Kanon salió después de unos minutos y se acostó, y como dijo Haqua ni bien Kanon dijo "Buenas noches" ambas se hicieron invisibles.

-Kanon parece una chica normal, pero Haqua por otro lado es muy misteriosa, supongo que podré averiguar más cosas a partir de mañana-

-Touma…- index despertó otra vez y vio a keima en la cama mirando por la ventana.

-hola-

-eres tú… ¿y Touma?-

-él no está aquí… lo traeré de vuelta te lo prometo-

-no puedo confiar en tus palabras, eres el culpable de su desaparición- Index tomó a su gato y salió del hospital.

-que chica… espero que este bien- keima permaneció en la cama sin poder hacer nada más, por ahora quería descansar un poco.

-Maika…-

-Index- la sirvienta y vecina la esperaba en la entrada, estaba preocupada por no ver ni sentir a nadie en la habitación.

-y Kamijou Touma-

-maika…- Index empezó a llorar, con lo cual Maika la acompaño al apartamento de Touma, le preparo algo de comer y la dejó descansar.