Hey, hey, ya estoy aquí y ya he terminado mis exámenes. Aunque vaya odisea, que me he equivocado y he llegado tres horas tarde al examen, casi me da un infarto… He tenido un día de mala suerte, me habrá mirado un tuerto… Se dice que cuando te mira un tuerto tienes mala suerte el resto del día, no sé si en otros lugares del mundo se dice, pero en España es un dicho popular. En fin, nos vemos abajo.
Y, como siempre, iCarly no me pertenece.
Después de la prueba, Cameron propuso que fuéramos a tomar algo, y acabamos todos sentados en Zumolandia atiborrándonos a kétchup con patatas y a batidos. Estaba empezando a coger confianza con los chicos, así que aquella reunión me sirvió para ponerme al día de todo y conocerlos más.
-Por cierto Sam, has hecho una buena elección para la prueba – Dijo Brad.
-Me encantan los Foo Fighters, pero cuando escuché esa versión de Paramore… me enamoré de ella. Ambos son grandes grupos. Paramore ha hecho versiones de canciones muy buenas, pero si tengo que eliminar una quito la de…
-Sunday Bloody Sunday – Saltó Brison – Es mucho mejor la original.
-Sin duda. U2 es mucho U2 – Corroboró Freddie.
-Y bueno rubia… ¿cuáles son tus influencias musicales? – Preguntó el moreno.
-Todo lo que puedas encontrar de rock, aunque no le hago ascos al resto de estilos salvo al reggaetón. Pero básicamente rock y derivados, ya sabes, Red Hot Chili Peppers, Guns 'n' Roses y etc., etc., etc… ¿Me has llamado rubia?
-Tienes buenos gustos y sí, te he llamado rubia – Respondió Cameron con una sonrisa inocente.
-¿Sabes que soy capaz de derrumbar a un camionero con un cartón de leche? Pues llámame rubia otra vez y te golpearé en partes que, en tu caso, hace mucho que no ven la luz solar.
Al oír aquello, los cuatro chicos hicieron un sonido extraño que mezclaba el dolor y la risa, a la vez que se estremecían en sus sillas.
-¿Has estado en algún grupo antes? – Preguntó Freddie con curiosidad. No sabía por qué, pero había algo en Sam que llamaba su atención, como si ya la conociera a pesar de que estaba seguro de no haberla visto en su vida.
-No, este es el primero. Eso quiere decir que no tengo tablas a la hora de moverme encima de un escenario, pero aprendo deprisa y no tengo ningún tipo de vergüenza a hacer locuras delante de la gente.
-Eso nos ahorra mucho camino. Si tuvieras pánico escénico o vergüenza a desmelenarte delante de la gente sería un problema. El tema de las tablas lo podemos solucionar con los ensayos. Con un poco de suerte en un par de semanas tendremos una actuación.
-¿Tan pronto? – Me quedé a cuadros al oír aquello. No esperaba que pudiéramos actuar tan pronto.
-Hemos tocado un par de veces por ahí – Explicó Brison.
-Además en dos semanas es el 16 cumpleaños de una vecina del barrio. Ha basado su fiesta en el rock y quiere que un grupo toque. Le da lo mismo que sea famoso o deje de serlo y sabe que nosotros tenemos uno, así que nos pidió que tocáramos como un favor – Continuó Brad.
-Además está como un queso – Añadió Brison.
-Tío que tiene 16 años, no me la corrompas tan pronto – Comentó Cameron.
-No prometo nada – Se defendió él levantando las manos.
La verdad es que eran simpáticos y… para qué negarlo, no eran feos. Al contrario, eran todos bastante atractivos. Y… había algo curioso en Freddie… era como su una parte de mí ya supiera quién era, a pesar de que nunca lo había visto por la calle. Sabía que el vecino de Carly se llamaba igual, pero Seattle es enorme y hay muchos Freddies.
-Y bueno… ¿Tocáis versiones o tenéis temas propios? – Pregunté.
-Tenemos bastantes temas propios, hemos ido trabajando en ellos – Me explicó Cameron.
-Pero si no teníais cantante.
-Cam y yo también cantamos, así que no era un problema a la hora de componer – Siguió Freddie.
-¿Entonces para qué queréis un cantante? Me estoy perdiendo enserio.
-Yo toco la batería y Freddie la guitarra. – Dijo Cameron como si fuera lo más lógico del mundo. Aunque yo seguía sin enterarme de nada – No estamos acostumbrados a cantar canciones enteras durante la hora que puede llegar a durar el concierto, por eso solo cantamos un par de canciones y hacemos coros.
-Para eso queríamos un cantante.
-Vale, ahora todo tiene sentido. ¿El tema de los ensayos cómo está? Me refiero a qué días ensayáis y cosas de esas.
-Ensayamos los lunes, miércoles y viernes, y ese día solemos salir todos a tomar algo o vamos al cine o lo que sea – Me explicó Brad en un tono amable. Sinceramente, ese chico me recordaba a Carly en su forma de ser y me los puedo imaginar saliendo juntos, la verdad.
-Genial, no hago actividades extraescolares ni nada de eso así que…
Do you like Shakespeare
Jeff Buckley?
Mi teléfono empezó a sonar con el tono de Carly.
-Emm… tengo que cogerlo. Dadme cinco minutos – Dije saliendo del local para poder hablar con más calma.
El teléfono de Sam sonó y se fue fuera de Zumolandia a hablar. Era el momento de pedir opiniones.
-Es mona – Dijo Cameron.
-Y simpática – Continuó Brad.
-Además canta bien y tiene buen gusto para la música.
-Yo creo que es de esas chicas que cuando se tienen que divertir son el alma de la fiesta, pero a la hora de ponerse seria y de tener los pies en el suelo, es la primera que lo hace. Creo que hemos elegido bastante bien la verdad – Opiné.
-Falta ver cómo se desenvuelve en el escenario. Tenemos dos semanas para ensayar…
-Y para encontrar un nombre – Interrumpió Brison a su hermano.
-Cierto.
-Chicos – Gritó Sam asomando la cabeza por la puerta – Lo siento pero tengo que irme. Cosas de chicas. ¿Nos vemos el lunes?
-Sí. A las 5 en la nave del puerto – Le respondí.
-Vale. Hasta luego.
Cuando pensábamos que se había ido, entró corriendo y cogió su batido y un puñado de patatas.
-Acostumbraros a esto, como más que una jauría de lobos hambrientos.
Y con eso se fue.
-Definitivo – Dijo Brison – esta chica me cae muy bien.
-A ver – Dije entrando en casa de Carly - ¿qué es tan urgente para obligarme a venir aquí?
-¿Te han cogido? No hemos hablado en todo el día quiero detalles.
-¿Enserio quieres hablar de eso ahora? – Pregunté fingiendo desilusión.
-No me digas que no te han cogido. Voy a matar a esos tíos lo juro.
-Yo no he dicho que no me hayan cogido.
-¿Te han aceptado en el grupo o no? – Dijo Carly empezando a perder la paciencia.
-¡Yo soy la champions, my friend! – Empecé a cantar un versión medio española medio inglesa de We are the champions de Queen.
-¡Te han cogido! ¡Lo sabía! ¡Cuéntame los detalles, ya mismo! – Gritó dándome un abrazo y obligándome a sentarme en el sofá.
-¿He oído que te han cogido en ese grupo? – Gibby salió del baño con un bote de jabón líquido en la mano y sin camiseta.
-Sí lo han hecho. Bueno, pues llegué allí y había una cola tremenda de gente. Delante de mí había un vikingo de dos metros lo menos, daba miedo te lo juro, y eso que a mi no me asustan muchas cosas.
-¿Un vikingo? ¿Cómo puede una persona parecer un vikingo? – Preguntó Gibby.
-Si lo hubieras visto sabrías a lo que me refiero. Además… se le iban mucho los ojos. Cada vez que me daba la vuelta parecía que me estaba desnudando con la mirada – Me dio un escalofrío solo de pensarlo – Bueno, a lo que iba. La cosa está en que entró el gigante y no salía de allí y pensé que lo habían escogido, ojo, por miedo no por que tuviera talento. Juro que parecía que estuvieran matando a un cerdo allí dentro.
-¿De verdad mataron a un cerdo?
-Gibby – Le cortó Carly.
-Eso… que no salía de allí y pensaba que no tenía oportunidad. Entonces se pone a gritar y a maldecir y sale de allí y yo me quedo como… genial no lo han cogido, pero… mierda ahora me toca a mí, con lo que se me juntan los nervios, con la alegría y con el miedo que le tenía a ese tipo.
-¿Y luego que pasó?
-Pues entré, canté y me dijeron que me fuera. Creía que no les había gustado, pero luego me dijeron que estaba admitida y fue como… AAAAAHHHHHHH – Grité de pura euforia.
-Es genial. Que sepas que a partir de ahora soy tu fan número uno, que se enteren todos los que digan que son tu fan número uno. Pero bueno… ¿cómo son los miembros del grupo?
-Son cuatro chicos.
-¿Están buenos? – Preguntó Carly más intrigada todavía al oír aquello.
-¡Oye! – Se quejó Gibby.
-Seguro que no están tan buenos como tú amor.
-Créeme lo están – Dije yo entre risas.
-Pues está Cameron, tiene un año más que nosotras, alto, moreno, ojos verdes que tiran para atrás; los gemelos, Brad y Brison. Pelo rubio oscuro, ojos color miel, 20 años. Brad es tu versión masculina, es un auténtico dulce, te lo digo de verdad. Brison es su polo opuesto a pesar de que son gemelos. Y por último está…
Entonces se abrió la puerta de golpe. Yo pensaba que era Spencer, que volvía de comprar o algo porque no lo había visto al llegar, pero no lo era. Y no me podía creer lo que estaban viendo mis ojos.
-Carly, adivina ya tenemos cantante.
-¿Freddie?
-¿Sam?
-Vaya… veo que ya os conocéis – Dijo Carly al ver la tensión que se había creado en el ambiente.
Hasta aquí. Parece ser que tengo el cerebro un poco atrofiado después de tanto examen porque he borrado el final tropecientas veces y es el que mejor se me ha quedado. En fin… confío en que de ahora en adelante me salgan mejor.
Muchas gracias por los reviews de los capítulos anteriores, de verdad, muchas gracias. Echaba de menos abrir el correo y ver las alertas jajajaja.
Bueno… no sé que más decir salvo que dejéis vuestros reviews con lo que queráis, estamos en un mundo libre.
Nos vemos en el siguiente capítulo.
Besos ^^
