Hey, hey, ya estoy aquí. Sí, sé que subí un capítulo ayer, pero no tengo clase y tengo que suplir todo lo que no he escrito este mes. Sin nada más que comentar aquí arriba, nos vemos abajo.

Y, como siempre, iCarly no me pertenece.


No me lo podía creer. Acababa de irme de Zumolandia y ahora tenía de nuevo a Freddie delante de mí. Sabía que el vecino de Carly se llamaba Freddie, pero no tenía ni idea de que era ESE Freddie.

-Creo que voy a darme una ducha para probar este jabón – Dijo Gibby rompiendo el silencio que se había creado en la habitación.

-¿De qué conoces a Carly? – Pregunté cuando Gibby se fue.

-Eso mismo podría preguntar yo.

-Vamos al mismo colegio desde siempre y es mi mejor amiga.

-Es mi vecina y mi mejor amiga, la conozco desde que tengo uso de razón.

-Carly me había hablado de ti, bueno te había nombrado un par de veces, pero nunca había dado detalles. Siempre que ponía alguna canción de las que me gustan a mí decía "Me recuerdas a Freddie" – Dije imitando la voz de mi mejor amiga.

-Y ella también te había nombrado cuando me quejaba de que ella y Gibby se enrollaran delante de mis narices. Pero…

-¿Por qué nunca me dijiste que tu vecino tenía un grupo de rock? – Grité a la vez que Freddie decía:

-¿Por qué nunca me contaste que tu mejor amiga cantaba así?

-¡No me echéis las culpas a mí! – Gritó ella levantando las manos para defenderme – Ya os conocéis y punto. Fin del problema. Sam, Freddie. Freddie, Sam. Me voy.

-Emm… Carly. Ahí dentro está Gibby – Dije al ver que se dirigía al baño de Spencer.

-Lo sé – Respondió ella con tono seductor y sonrisa picarona, antes de cerrar la puerta del baño.

Freddie y yo nos miramos y…

-¡Aaaarrrrgggg! Parecen un maldito matrimonio de conejos.


Bueno, ya conozco a la famosa Sam. ¡Aunque la he conocido tarde! ¿Por qué Carly no me la presentó antes? No me malinterpretéis mentes sucias. Carly sabía lo del grupo y sabía que no teníamos cantante, me podría haber dicho que su mejor amiga, de la cual yo solo sabía el nombre, tenía una voz tan alucinante. Habría sido la solución a todos los problemas de la banda.

-Bueno, al menos tengo a alguien con quien compartir mi agonía – Dijo Sam sacándome de mis pensamientos.

-Lo mismo digo. A todo eso, como ya se quién eres y que eres la mejor amiga de Carly por lo que supongo que pasas mucho tiempo aquí…

-Más que en mi propia casa – Afirmó ella.

-¿Te parece que vayamos al puerto juntos los días de ensayo? Podemos ir en mi coche.

-Me parece bien, pero podemos ir en Betsy.

-¿Betsy?

-Mi camioneta roja. La has visto antes.

-¿Le pones nombre a tu camioneta? Eso es…

-Sí raro lo sé – Me interrumpió ella - ¿Vemos una película? Sé donde guarda Spencer el arsenal de terror – Dijo poniendo voz tenebrosa.

-Voy a hacer palomitas.

Salí corriendo en dirección a la cocina y Sam fue escaleras arriba. Había encontrado una compañera de crímenes.

Metí las palomitas en el microondas y escuché como empezaban a explotar dentro del paquete, cuando oí la voz de Sam:

-¿Te apetece ver El Exorcista?

-Ya me la sé de memoria – Respondía metiendo las palomitas en un cuenco gigante.

-Y yo también. Pero no me canso de verla – Apareció de nuevo al pie de las escaleras.

-Veo que hablas mi idioma.

Nos sentamos en el sofá y empezamos a ver la película.


La verdad es que es simpático. Le van las pelis de terror, es músico… ¿Por qué no lo conocí antes? Maldita Carly… ¿Ya estáis pensando mal? No, no me atrae ni nada por el estilo, pero Carly y yo somos muy diferentes y nunca hacíamos este tipo de cosas juntas. Sin embargo, con Freddie puedo disfrutar de una buena película de terror, escuchar buena música y tocarla que es aún mejor. Supongo que el calentón de estar con Gibby le nubló la mente a la morena. Quien, por cierto, ya salía del baño toda empapada.

-¿De dónde has sacado esa película?

-Tengo mis recursos Shay. De todas formas no temas, ya se ha acabado.

-Creo que me voy a ir a casa o mi madre empezará a pensar cosas raras – Dijo Freddie levantándose del sofá.

-Te sigo, me espera media hora larga de encontrar sitio para aparcar. Nos vemos el lunes Carly.

-¿No quedamos mañana?

-Nunca quedamos los domingos desde que estás con Dos Me Encanta El Jabón Liquido.

-¡El jabón líquido es una maravilla de la técnica y la ciencia! – Gritó el susodicho.

-Lo que tú digas. Hasta el lunes.

-Adiós Carly – Se despidió Freddie antes de cerrar la puerta y sacar las llaves de su apartamento.

-Bueno… Nos vemos el lunes ¿no? Vamos en mi coche.

-Claro. Hasta luego.

-Y gracias por… lo del grupo y eso. Todavía estoy dando saltos interiormente.

-Gracias a ti por presentarte a la prueba.

Me di la vuelta y me dirigí al ascensor cuando Freddie me llamó:

-Oye Sam.

-Dime.

-Will.

-¿Cómo dices?

-Mi coche se llama Will – Dijo con una media sonrisa.

-Pero si antes has dicho que ponerle nombre a los coches era raro.

-Yo nunca he dicho tal cosa.

-Hasta el lunes, idiota – Dije con una risita.


Era lunes por la mañana, y como siempre, iba de camino a casa de Cameron para ir al instituto. Sí, tenía un año más, pero había repetido curso, por eso estaba en el instituto todavía. Como siempre, cuando lo vi a través de la ventanilla de mi coche, tenía una cara de dormido que daba miedo.

-Ahora mismo podrías ser uno de los zombis del vídeo de Thriller de Michael Jackson.

-Tú no tienes mejor cara capullo.

-No puedo evitarlo. Sabes que tu cara por las mañanas es horrible.

-Al menos a mí se me mejora conforme avanza el día, tú tienes ese careto desde el día que tu madre te trajo a este mundo.

-Vas mejorando –Reí ante su comentario.

-Cuéntame algo entretenido si no quieres que me vuelva a dormir.

-¿Recuerdas que el sábado cuando me fui dije que iba a contarle todo a Carly? – Cameron asintió – Pues no fui el único que fue a contarle lo del grupo.

-¿Cómo?

-Sam estaba allí.

-¡¿Sam? ¿Hablas de nuestra Sam? ¿La rubia que canta como…?

-Sí, sí, esa Sam. Resulta ser que es la mejor amiga de Carly. La famosa Sam de la que Carly siempre me soltaba comentarios es ahora nuestra cantante.

-¿Y se puede saber por qué mier… coles de ceniza no nos la presentó antes?

-Yo creo que el hecho de estar con Gibby le ha nublado un poco la mente.

-Yo creo que tenía la mente nublada antes de ponerse a salir con él. Si hubiera estado en sus cabales ahora mismo Carly seguiría soltera.

-También es una opción. Bueno, ¿cuál es el plan para esta tarde?

-Pues… supongo que seleccionaremos las canciones que tocaremos en la fiesta de la vecina de los gemelos, trataremos de buscar un nombre y ensayaremos para ver como se desenvuelve Sam.

-De acuerdo. Me parece bien. ¿Tú como crees que lo hará?

-Si cantando a capela ya se movía, cuando estemos tocando se volverá loca. Ya sabes que creo que elegimos muy bien.

-Yo también.


En un ratito tenía que ir a recoger a Freddie a su casa para ir a mi primer ensayo con el grupo y estaba que me subía por las paredes. Me había comido como 20 dólares de Fat Cakes y me había bebido dos litros de Pepi Cola. Por culpa de tanta Pepi Cola había ido a mear unas 15 veces en toda la tarde. Y gracias a mis queridos Fat Cakes tenía un dolor de estómago de campeonato. Muy bien Sam, así se hace.

Miré la hora en mi teléfono por enésima vez en toda la tarde. Las cuatro y media, por fin. Sin despedirme de Carly me puse la chaqueta y salí disparada en dirección al apartamento de enfrente… Tan disparada que no me dio tiempo a frenar, me di de morros contra la puerta y me fui de culo al suelo.

-¿Sam? ¿Qué haces en el suelo?

-Digamos que… me han fallado los frenos – Dije levantándome y frotándome el trasero.

-¿Qué te han…?

-Lo que oyes. ¿Nos vamos?

-Sí claro. Cojo la guitarra y listo. Ves llamando al ascensor.

Obedecí y fui hacia allí. En cuanto las puertas se abrieron llegaba Freddie con la funda de la guitarra colgada al hombro.

-¿Nerviosa?

-Un poco.

-Yo también me puse nervioso el primer día de ensayo. Puedes estar tranquila, no te vamos a crucificar si te equivocas.

Metimos la guitarra en la parte trasera del Betsy y nos fuimos hacia el puerto. De camino al sitio, empezamos a hablar de cómo conocimos a Carly, de Spencer, de cómo era el grupo antes… de todo un poco. Me enteré de que no estudiaba en Ridgeway, iba a otro instituto al otro lado de la ciudad, que le gustaría vivir de la música, pero que quería estudiar imagen y sonido para ser productor musical o trabajar en el mundo del cine, que su madre era un tanto paranoica con el tema de las enfermedades y la limpieza…

-Bueno, hemos llegado – Dijo él al ver la nave.

-Vamos pues.


Dentro ya estaban todos los chicos afinando los instrumentos y charlando.

-Yo, yo – Los saludé – Ya estamos aquí.

-Justo a tiempo – Dijeron los gemelos – Íbamos a explicar lo de la fiesta de nuestra vecina.

-Perfecto.

-Quieren que toquemos tres canciones, una de ella cumpleaños feliz y ha de ser la última porque sacarán la tarta. Las otras dos las deja a nuestra elección – Explicó Brison.

-¿Ya sabe que soy parte del grupo? – Preguntó Sam.

-La verdad es que no… Podemos usarlo como elemento sorpresa, pero hay que saber cómo hacerlo bien para que se queden todos locos.

-Ya se nos ocurrirá algo – Dijo Cameron – Bueno Sam, no te sabes ninguna de las canciones que tenemos.

-No. Tendréis que tocarlas o pasarme alguna grabación o algo para que me las pueda aprender.

-Esta noche te lo pasaré – Dijo Brad – Luego me das tu correo. Mientras tanto para ver cómo te mueves podemos tocar alguna canción que te conozcas.

-Genial.

-¿Qué te parece esta? – Le preguntó Brad pasándole su iPod.

-Me parece genial – Respondió ella pasándonos el aparato a todos.

-Perfecto – Dije – Cuando quieras Cameron.

El moreno levantó las baquetas, dio cuatro golpes y empezamos a tocar.


Hasta aquí. ¿Os apetece sugerir alguna canción? Tengo una pensada, pero me apetece ver si me ofrecéis alguna mejor. Muchas gracias por los reviews en el capítulo anterior de verdad.

Y bueno… no tengo más que decir así que… como siempre, dejad vuestros reviews con lo que queráis, estamos en un mundo libre.

Nos vemos en el siguiente capítulo.

Besos ^^