"Maldita sea." Isabella gimió, girándose en la cama hasta quedar boca arriba, mientras cerraba los ojos con fuerza. "No, pequeña, tranquila." Susurró, pero su hija no le hizo caso, y siguió pateándola mientras ella intentaba volver a dormirse. "Creo que nos equivocamos." Suspiró cuando sintió a su esposo entrar en el cuarto. "Es un niño." Le informó. "Y va a ser futbolista."

Edward sonrió mientras se sentaba junto a ella en la cama y corría las sábanas para acariciar su abultado vientre.

"¿Nuestra pequeña está inquieta hoy?"

"Más que eso." Susurró Bella mientras abría, adormilada, los ojos. "Está loca."

Edward soltó una carcajada mientras Bella volvía a gemir, y se inclinó para besar a su esposa en los labios.

"Buenos días, mi amor."

"Hola." Susurró la castaña, levantando su mano derecha para acariciar los cabellos de su esposo. "¿Qué hora es?"

"Las nueve. Tenemos el turno con el obstetra."

"El nuevo obstetra." Masculló Bella mientras se sentaba, con ayuda del cobrizo, en la cama. "No puedo creer que la Dra. Lancaster se haya ido de vacaciones."

"Vamos, arriba gordita." Edward se levantó, tomándola por las axilas y poniéndola de pie junto a él.

Bella bufó.

"Vuelve a llamarme 'gordita' y voy a golpearte." Masculló, mientras caminaba hacia el baño.

Edward sonrió mientras observaba el andar algo inestable de su esposa.

"Eres tan sexi." El cobrizo soltó una carcajada cuando Bella se giró una vez dentro del baño y le enseñó el dedo medio antes de cerrar la puerta.

Era increíble lo mucho que Bella había cambiado. Ya no era una niña inocente y adorable.

Bueno, sí que era adorable, con su panza gigante y sus enormes ojos castaños. Y a veces podía dejarse entrever algo de aquella actitud tan ingenua que había tenido hacía años, algo que Edward adoraba.

Pero ahora era una mujer. Una mujer preparada para dar la vida por su hija y su hombre. Y Edward adoraba muchísimo más a su pequeña leona.

Treinta minutos más tarde, Bella se acomodó en el asiento del coche y dejó que Edward le colocara el cinturón de seguridad.

"Odio la ropa prenatal." Susurró mientras observaba la remera rosada que se ajustaba con un pequeño moñito bajo el busto.

"Te ves adorable." Respondió su marido, acariciando su mejilla rápidamente antes de encender el coche.

Bella soltó una risita mientras lo observaba con adoración.

"Para ti siempre voy a lucir adorable. Hasta cuando tenga setenta años y esté toda arrugada."

Edward soltó una carcajada mientras apretaba su rodilla.

"Siempre serás adorable."

Bella se mordió el labio, con una sonrisa, antes de girar el rostro hacia las calles de la ciudad que pasaban junto a su ventanilla.

"Espero que el doctor no sea un idiota." Susurró. El cobrizo soltó una carcajada.

"El doctor no será un idiota, cariño." Sentenció.

El doctor era un idiota. Pensó Edward, mientras lo observaba saludar a Bella con un beso en cada mejilla y tocar la barriga de su esposa.

Un idiota.

"Señor Cullen, ¿Cierto?"

"Exacto." Respondió forzadamente, mientras estrechaba la mano del doctor Barry.

Bella le sonrió a su nuevo doctor mientras se sentaba frente a él en el escritorio.

Barry era alto, rubio y muy apuesto. Y desde luego, no parecía un idiota.

"Así que, dime, Isabella…

"Bella." Lo corrigió la castaña, ignorando la ceja arqueada de su esposo.

"Bella." Barry le sonrió con su sonrisa de comercial de pasta dental antes de continuar. "¿Estás en tu sexto mes de embarazo?"

"Sí, doctor."

"Por favor, llámame Barry."

Edward rodó los ojos. Isabella parecía fascinada por alguna estúpida razón.

"Bien… Barry."

"Por lo que leo en las notas de la Dra. Lancaster, estás teniendo un embarazo muy tranquilo, ¿Verdad?"

"Sí. Bueno, la mayoría del tiempo."

"¿Has sentido dolores?"

"Esta mañana Nessie no dejaba de patearme." Respondió la castaña, y el doctor ladeó la cabeza.

"¿Nessie como el monstruo del lago Ness?"

Edward inspiró hondo para no levantarse de la silla y golpearlo en la cara.

"Reneesme. Nuestra hija se llamará Reneesme." Masculló.

"Ah, bien." El doctor les dirigió una sonrisa afectada antes de sacudir la cabeza y seguir. "Ese tipo de dolores son normales, parece que tienes una niña muy activa allí adentro. ¿Te molesta si te reviso?"

"Claro que no." Bella se puso de pie, al igual del doctor, y Edward se sentó en su silla mientras los observaba fijamente.

"Siéntate en la camilla, Bella." La castaña obedeció y el doctor se paró frente a ella, tapándole la visión a Edward de lo que sucedía allí. "Levántate la remera."

El cobrizo echó la cabeza hacia atrás, suspirando, y la cabeza de su esposa se asomó por un costado del doctor.

"¿Estás bien, cariño?"

Edward forzó una sonrisa y asintió, a lo que la castaña respondió frunciéndole el ceño y volviendo a desaparecer tras Barry.

El doctor se calzó el estetoscopio y lo apoyó en la punta del aparato en el vientre de la castaña, al igual que su mano libre.

Bella soltó una risita y el doctor levantó la mirada para sonreírle.

"¿Está frío?" Bella asintió y él doctor le sonrió más ampliamente antes de bajar la mirada.

Edward, en su lugar, se tomó el puente de la nariz entre los dedos, respirando hondo para no alejarlo de su esposa de un empujón.

"Parece que todo está bien aquí." Susurró el doctor, quitándose el estetoscopio y girándose para dejarlo sobre el escritorio.

Dos golpes resonaron en la puerta antes de que una muchacha morena se asomara por la puerta para sonreírle a Barry.

"Doctor, ¿Podría venir a firmar la orden de la ecografía para la señora Lilian? Será solo un segundo."

"Claro." Barry se giró hacia Bella. "Vuelvo en un momento."

"Claro." La castaña le sonrió y se giró hacia su esposo en cuanto el doctor desapareció tras la puerta. "¿Qué sucede?"

"El obstetra es un idiota." Masculló el cobrizo, desviando la mirada, e Isabella arqueó una ceja en su dirección.

"El que sea apuesto no lo hace un idiota, cariño."

"¿¡Apuesto!?" Edward la observó con el ceño fruncido. "¡Se llama 'Barry', por el amor de Dios!" Exclamó, gesticulando con las manos, y Bella soltó una risita, divertida al verlo tan enfadado.

"¿Qué hay con su nombre?"

Edward la observó, escéptico.

"Es un nombre ridículo." Farfulló, y Bella soltó una carcajada.

"Claro que no lo es. Es más, creo que es sexi…

"Isabella, basta." Edward le dirigió una mirada enfadada y la castaña soltó una carcajada.

"Te amo, cariño." Susurró.

Edward le rodó los ojos.

"Acabas de decir que el doctor era sexi."

"No tan sexi como tú." Susurró. "Te amo." Edward entrecerró los ojos en su dirección y Bella le sonrió más ampliamente, con los ojos brillantes.

Amaba los momentos posesivos de Edward. Era lo más caliente de la vida. Y sabía muy bien que lo único que su esposo deseaba hacer en ese momento era tomarla en brazos y irse de allí en un segundo.

"También te amo." Mascullo Edward finalmente, en el mismo momento en el que Barry volvía a entrar en la consulta, dirigiendo su mirada a Edward, que observaba a su esposa con una sonrisita cómplice, y a la castaña, que se mordía el labio mientras no despegaba su mirada llena de adoración de su marido.

"Bien… ¿Seguimos?"

"Claro." Susurró Bella, desviando, a regañadientes, la mirada de su esposo.

Luego de ser pesada y de que le tomaran la presión, arreglaron otra cita con el doctor y Edward por fin se vio libre del tormento.

Caminaron por el parking del hospital tomados de la mano, con la castaña recostando la cabeza contra el hombro de su marido.

"Y pensar que volveremos a verlo en unas cuantas semanas…"

"En un mes." Corrigió el cobrizo, y Bella soltó una risita.

"No era tan malo."

"No paraba de sonreír. Era aterrador."

La castaña soltó una carcajada, seguida de su esposo.

"Es cierto." Concordó. "Y sus dientes eran demasiado blancos. ¿Cuántos blanqueamientos se habrá hecho?"

Edward soltó una risita mientras se inclinaba para besar el tope de su cabeza.

"Y dijo que nuestra hija se llamaría como el monstruo del lago Ness."

"Y lucía demasiado como un chico bueno." Susurró Bella mientras levantaba la cabeza. "Y sabes que yo adoro a los chicos malos." Terminó de decir, mientras su esposo se inclinaba para besarla en los labios.

"Así me gusta."

.

Oh, bien, ¿Les pareció muy corto? Es que los Outtakes… Simplemente no me salen largos, lo siento. JAJAJ quizás lo intente más adelante. Por cierto, quería decirles que TODOS sus comentarios son tenidos en cuenta aquí, y que muchas veces, ustedes me dan las ideas para la historia, como por ejemplo, la idea de este Outtake nació de un comentario en la adaptación que está haciendo Old Brown Shoe de esta historia, y me pareció genial, así que la tomé. (Gracias por la idea, bytheway).

Y otra cosa, les quería contar esto así entienden el porqué de mi despiste últimamente. Estoy en mi último año de secundaria, y acá en Argentina, eso significa ¡JODA, JODA, JODA! (Fiesta, ya saben.) Hacemos buzos y remeras de egresados, festejamos, nos vamos de viaje a Bariloche, etc. Esta semana fue la presentación de mi buzo, por lo que estuve muuuy ocupada y concentrada en otra cosa, pero les prometo que cuando me tranquilice un poco, voy a actualizar más seguido todas mis historias.

MUCHISIMAS GRACIAS, por leerme, por sus reviews, que saben así sea una crítica o lo que sea, es bienvenido, los favs, los inbox, por todo. Son increíbles.

Un beso gigante. Emma.