Hey, hey, ya estoy aquí. Muchas gracias por los reviews del capítulo anterior. Espero que este os guste también . Por cierto, hay canción. Se llama Vincent (Starry, starry night) de Don McLean's. Nos vemos abajo.
Y, como siempre, iCarly no me pertenece.
Después de ensayar, hicimos el reparto de nombres para el amigo invisible. Me tocó Cameron. Va a ser fácil y difícil a la vez averiguar qué regalarle. Tengo la ventaja de que voy a pasar mucho tiempo con él, por todo eso de la batería, pero he de sonsacarle la información sin que él se entere de que le estoy sonsacando información; aunque puede que no me haga falta hacer eso y solo tendré que fijarme a ver si veo algo que me pueda servir. Lo consultaré con la almohada.
Abrí la ventada de la habitación, entré y la cerré para que no entrara ni el frío ni el ruido de los coches que todavía circulaban por la calle, además de para estar en calma y tranquilidad. El frío dejó de entrar y los coches no se oían, no obstante podía escuchar perfectamente a mi madre gemir de placer desde el salón, así que eso de calma y tranquilidad… iba a estar difícil. Iba a tener banda sonora para dormir. ¿Algo más con lo que torturarme? ¿Por qué no me encerráis en una mazmorra húmeda y mugrienta, y me colgáis de los pulgares hasta que me muera de hambre?
Bueno, al menos había una cosa buena en todo aquel embrollo: Le había comprado a T-Bo dos hamburguesas en un palo, así que no sería necesario que bajara a la cocina a coger nada de comer.
Justo cuando iba a darle el primero mordisco a mi querida hamburguesa, me llegó un mensaje de Carly.
Necesito tu ayuda.
¿Qué pasa Carlangas?
No te voy a decir quién me ha tocado en el sorteo, solo te diré que no tengo ni la más remota idea de qué regalarle.
Pues si no me lo dices, no voy a poder aconsejarte demasiado.
Es que si te lo digo se pierde toda la magia. Solo te diré que no eres tú.
En ese caso… trata de averiguar qué cosas le gustan y llévalo a tu terreno.
¿Cómo que le lleve a mi terreno?
Utiliza eso y haz algo que sabes que se te da bien, como la moda o el arte. El resto depende de ti y de la imaginación que le eches.
Creo que ya te sigo.
El resto es como tuya. Ahora si me lo permites, voy a serte infiel con dos hamburguesas.
¿Prefieres a dos trozos de carne antes que a mí? Vale, vale, ya me buscarás cuando esté cachonda perdida jajajaja.
Buenas noches Carly.
Buenas noches.
Y ahora es cuando yo me como mi querida…
Maybe it's not my weekend
But it's gonna be my year
¿Pero qué quiere Freddie ahora?
-Que conste en acta que voy a cenar mientras hablo contigo – Dije al contestar a su llamada – y no me hago responsable de que no entiendas lo que te digo.
-Tranquila. ¿Cómo van las cosas por casa?
-La verdad… mejor que esta mañana. He tenido la mala idea de salir de la habitación para que no se notara que no había dormido allí y…
-¿Y?
-El novio de mi madre salió del baño y dijo que ella era una fiera en la cama y que se preguntaba si la hija era igual que la madre. Se ha puesto tontorrón conmigo y he salido por patas de casa.
-Cojo el coche y voy a por ti, prepara tus cosas.
-Quieto vaquero, no hace falta que vengas.
-No voy a arriesgarme a que ese idiota te haga algo.
-Admite que quieres venir porque te encanta como me quedan tus calzoncillos de KISS.
-Me has pillado – Me siguió la broma – si es que no sé mentir.
-Va, por ser tú, me sacaré una foto y te la mandaré para que te alegres la vista un rato.
-¿Para qué quiero una foto, si puedo verlo en primera persona?
Se ve que me estaba malacostumbrando a tener conversaciones nocturnas con Sam, porque ahora mismo estaba delante de su ventana mirándola como, con el pijama ya puesto y el pelo recogido en una coleta, cenaba.
-¿Qué haces tu aquí? – La hamburguesa que se estaba comiendo, pasó a mejor vida en cuanto me vio – te dije que no vineras aquí y menos de noche, es un barrio peligroso.
-Me tienes demasiado mimado con las charlas nocturnas. ¿Me vas a dejar entrar? No hace calor que digamos y ese tío que hay en la esquina me da mal rollo.
-No debería dejarte entrar, por no haberme hecho caso, pero… tú me ayudaste la otra noche así que… bienvenido caballero, a la mansión Puckett.
Con un ágil salto me cole dentro de la habitación y cerramos la ventana para que no entrara el frío. La habitación de Sam estaba pintada de color morado oscuro, llena de posters y de fotos y con frases de libros, canciones o famosos escritas por todas partes. Había un par de estanterías llenas de libros y latas y botellas de cerveza, refrescos y alcohol. El suelo estaba lleno de ropa y folios, y en una esquina había una vieja guitarra. La cama estaba desecha y era bastante grande para que pudiera dormir dos personas, aunque estuvieran apretados como sardinas en lata.
-Bueno, ¿a qué se debe tu visita? – Preguntó dejándose caer en la cama.
-He discutido con mi madre. Dice que paso "demasiado tiempo fuera de casa" – Imité su voz a modo de burla – y no hay ser viviente que la convenza de lo contrario, aunque le diga que es que estoy estudiando.
-Y como quedarte en casa de Carly es demasiado aburrido para ti, te has lanzado a la aventura y has venido hasta aquí.
-Es más entretenido hablar contigo que con Carly, aunque no me di cuenta hasta que te conocí.
-Me alaga que pienses eso. No seas tonto, siéntate.
Hice lo que me pedía y me senté junto a ella en la cama, apoyando la espalda en el cabezal.
-¿Puedo hacerte una pregunta?
-Dispara.
-Dices que tu madre tiene novio. Si es así… ¿dónde está tu padre?
Se puso tensa durante unos instantes, lo que me hizo pensar que no había hecho bien en preguntar aquello. No obstante, tras esos eternos segundos de tensión y de silencio, volvió a jugar de forma nerviosa con un mechó de su pelo y contestó:
-Están divorciados desde hace años.
-¿Y por qué no te vas a vivir con tu padre si aquí estás tan mal? Yo ya lo habría hecho hace tiempo.
-Porque vive en San Francisco y no quiero mudarme tan lejos, y menos ahora que estoy en la banda y os tengo a vosotros. Sería tonto por mi parte dejar tirado a mitad de camino el sueño que llevo años queriendo vivir y a mis amigos.
-¿Tan importantes somos para ti?
-No te haces una idea. Sois como mis hermanos.
-No te vayas a enamorar de alguno de nosotros.
Me empecé a sentir culpable de estar sacando ese tema, sé que le prometí a Cameron que le ayudaría a saber más cosas sobre Sam y lo que pensaba y todo eso pero… por algún motivo… no me sentía bien haciéndolo.
-La verdad es que, hoy por hoy, no quiero tener ninguna relación estable con ningún chico, no me interesa mucho el amor ahora mismo.
-¿Por el divorcio de tus padre?
-Sí, por eso y por… - Suspiró – Voy a confesarte algo, pero que no salga de aquí o te mataré con mis propias manos.
-Soy una tumba.
-La mayoría de chicos con los que ha salido Carly, eran chicos que me gustaban a mí. Por unas o por otras siempre me los acababa quitando.
-Vaya… no conocía esa faceta roba hombre de Carly.
-Muchas veces me pregunto… Nada déjalo.
-No. Dilo. Estoy aquí para escucharte.
-En realidad ya te lo dije el otro día. Muchas veces me siento sola y me pregunto si, a la hora de la verdad, cuando lo necesite, tanto a ella como a cualquier otra persona, estará a mi lado. Y lo que hace que me lo pregunte, es que solo ha estado a mi lado cuando la necesitaba de verdad una vez, el resto de veces… nada. Eso me ha hecho preguntarme muchas veces si habrá alguien a mi lado cuando lo necesite.
No debería estar alegrándome por oír esas palabras pero…lo estoy haciendo. Soy el amigo invisible de Sam, me ha salido su nombre en el sorteo de esta tarde, y creía que, a pesar de hablar tanto con ella, nunca sabría qué regalarle. Solo tenía claro que no iba a ser algo comprado, iba a ser algo hecho a mano, algo que tuviera sentido, que no fuera solo un mero detallito que compras en una tienda. Quería regalarle algo que no olvidara nunca y que pudiera llevar siempre con ella sin que ocupara espacio. La cosa estaba en que tenía un problema con eso, y es que no soy bueno a la hora de mostrar mis sentimientos a la gente. Solo tengo un modo de hacerlo: la música. Iba a escribirle una canción a Sam para demostrarle que esa idea que tenía creada en su mente, no era más que un mero espejismo, y que no está ni estará sola nunca.
-Sabes que nos tienes a nosotros. A Brad, Spencer, Cameron… a mí.
-Tú desde esta noche ya pareces más un acosador que un amigo.
-La próxima vez que quiera colarme por tu ventada, traeré un hacha y te recrearé la escena de El Resplandor, y entonces, Y SOLO ENTONCES, podrás decir que soy un acosador.
Rompió a reír a carcajada limpia ante mi comentario y yo me reí con ella. Sam tenía la risa más contagiosa del mundo.
Me sentí un poco mal por haberle mentido con lo de mi padre pero… no quería contarle la verdad, no quería decirle que mi padre no estaba en San Francisco, sino esparcido por alguna parte del océano. Mamá lo incineró y yo tiré sus cenizas al mar porque sabía que le encantaba.
-Estás loco, ¿lo sabías?
-Yo prefiero decir que tengo un pequeño trastorno mental, pero también se le puede llamar así.
Por encima de nuestras risas pude oír los gritos de mi madre y su novio acercándose a la habitación. Automáticamente, le puse una mano en la boca a Freddie y me llevé un dedo a los labios para indicarle que se callara. Un segundo más tarde, empezaron a aporrear la puerta.
-¡SAM! ¡SAL AQUÍ DE UNA PUTA VEZ!
-¡Vamos preciosa, te aseguro que no te arrepentirás!
-¡SÉ QUE ESTÁS AHÍ DENTRO PEQUEÑA BASTARDA!
¿Por qué ahora? ¿Por qué tenían que venir ahora que Freddie estaba aquí? Podrían haber venido en cualquier otro momento, pero ¡no! Tenían que elegir este preciso instante, es decir, ¡el menos apropiado!
Freddie miraba hacia la puerta con horror y sorpresa, aunque ya sabía alguna de las cosas que me decían, no era lo mismo que te lo contaran que vivir la experiencia en primera persona. Yo solo agachaba la cabeza y me hacía un ovillo, suplicando interiormente que pararan pronto. Sentí el brazo de Freddie rodeándome los hombros y apretándome con fuerza, como si temiera algo; pero no me miraba. Su mirada seguía fija en la puerta.
-Déjalo Pam, estará dormida.
-¡Que sepas que este candado no va a ser un impedimento para mí! ¡Pagarás lo que has hecho esta mañana!
-Vamos al dormitorio a terminar lo que hemos empezado. Seguro que si Sam ha salido a ti, sus amigos se lo estarán pasando genial con ella.
Empezaron a reír y a alejarse de la puerta, pero ni Freddie ni yo nos movimos de nuestro sitio. Tras unos instantes, retiró la mirada de la puerta y posó sus ojos sobre mí, aunque yo no lo miraba, sentí que él a mi sí.
-Por eso no quería que vinieras, las cosas no parecen tan malas cuando te las cuenta.
-Yo creo que, por eso mismo, he hecho bien en venir.
-¿Cómo? – Levanté la vista para mirarlo.
-No tienes que enfrentarte a esto tu sola, por eso he hecho bien en venir.
-Prométeme que nunca volverás a venir aquí a no ser que yo te lo pida.
-No voy a prometerte nada Sam, y menos eso.
-Prométemelo – Dije, ahora, un poco más dura.
-Está bien, te lo prometo. Prometo que nunca más volveré a venir aquí a nos ser que tú me lo pidas.
Y esa es otra de las cosas que podemos añadir a las listas "Promesas que nunca cumpliré" y "La mentira más gorda que Freddie a contado nunca".
La solté y me levanté de la cama, por alguna extraña razón, tenía ganas de matar a alguien.
-¿Te vas? – Preguntó algo… ¿asustada?
-No, me voy a quedar aquí hasta que te duermas. Así que… a la cama que ya es tarde.
-Sí papá – Se burló ella metiéndose dentro de la sábana y dejando la manta a los pies de la cama.
Empecé a vagar por la habitación sin nada que hacer, esperando a que Sam se durmiera, aunque… estaba seguro de que le iba a costar pues estaba inquieta y no dejaba de dar vueltas en la cama. Así que, para matar el tiempo, cogí la guitarra que estaba en la esquina de la habitación, apagué la luz y me senté junto a la ventana. Sorprendentemente, aquella noche se podían ver las estrellas y una enorme luna llena en el cielo.
Comencé a pensar en lo que me había dicho Sam sobre su padre. Ella sabía que estaba en San Francisco, sin embargo, el paradero de mi padre era un completo misterio para mí. ¿Estaría vivo? ¿Muerto? ¿Se habría casado y tengo un hermano en alguna parte del mundo? Pero la pregunta que taladraba mi mente todos los días y todas las noches era si mi padre se acordaba de mí y de mi madre, o no éramos más que un capítulo pasado en su vida. Lo echaba mucho de menos, siempre lo había hecho, pero creo que, hasta esa noche, no fui consciente de lo mucho que lo hacía en realidad.
Casi sin darme cuenta, mis dedos comenzaron a danzar por las cuerdas y los trastes de la guitarra con cuidado, haciendo que la leve melodía de una canción que solía tocarme lo padre cuando era pequeño para que me durmiera.
-¿Qué estás tocando? – Susurró Sam con voz suave.
-Lo siento, no quería molestarte.
-No me molestas. En realidad, me gusta.
Sonreí aunque dudo que ella pudiera verlo en la oscuridad de la habitación.
-En realidad, me gusta.
A pesar de que la habitación solo estaba iluminada por la luna y la tenue luz de las farolas que se filtraba por la ventana, pude ver como sonreía, y no sé por qué fue, pero… en ese momento lo encontré… tremendamente atractivo. Ya lo había visto en su faceta de chico sexy con ropa estrecha, pero nunca antes lo había visto de ese modo. Nunca lo había visto así de atractivo. Y verlo sonreír a él, de un modo otro, me hizo sonreír a mi también.
-¿A qué esperas?
-¿Cómo?
-Termina lo que has empezado Benson.
Sonrió otra vez y empezó a tocar la canción de nuevo.
Empecé a cantar y dejé de estar en la habitación de Sam, para trasladarme a un mundo plagado de recuerdos. Recuerdos de tiempos en los que me había considerado verdaderamente feliz, cosa que hacía mucho tiempo que no sentía.
Starry, starry night
paint your palette blue and gray
look out on a summer's day
with eyes that know the darkness in my soul
shadows on the hills
sketch the trees and the daffodils
catch the breeze and the winter chills
in colors on the snowy linen land
Now i understand
what you tried to say to me
how you suffered for your sanity
how you tried to set them free
they did not listen, they did not know how
perhaps they'll listen now
Starry, starry night
flaming flowers that brightly blaze
swirling clouds in violet haze
reflect in vincent's eyes of china blue
colors changing hue
morning fields of amber grain
weathered faces lined in pain
are soothed beneath the artist's loving hand
For they could not love you
but still your love was true
and when no hope was left inside
on that starry, starry night
you took your life as lovers often do
but i could have told you vincent
this world was never meant for one as
beautiful as you
Starry, starry night
portraits hung in empty halls
frameless heads on nameless walls
with eyes that watch the world and can't forget
like the strangers that you've met
the ragged men in ragged clothes
the silver thorn of bloody rose
lie crushed and broken on the virgin snow
Now i think i know
what you tried to say to me
how you suffered for your sanity
how you tried to set them free
they did not listen they're not listening still
perhaps they never will
Cuando terminé de tocar y me sequé las dos lágrimas que habían decidido caer de mis ojos, miré a Sam. Estaba completamente dormida, tranquila, como si no hubiera pasado nada media hora antes, estaba súper a gusto. Y la verdad era que me alegraba mucho, pero como le había dicho, me quedaría hasta que se durmiera, ni un minuto más ni un minuto menos, y ya había cumplido mi parte de la promesa.
Me levanté, dejé la guitarra en su sitio y me acerqué a la cama. Agarré la manta y se la puse a Sam por encima para que no se despertara por el frío en mitad de la noche. Sin pensarlo, sigo sin saber por qué lo hice, le acaricié la mejilla con cuidado de no despertarla y después, le di un beso en la mejilla.
-Buenas noches, princesa Puckett – Le susurré antes de saltar por la ventana y adentrarme de nuevo en la fría noche de Seattle.
Hasta aquí. ¿Qué tal? Vale os aviso ya así de antemano. Bueno… mejor os doy una pequeña pista. ¿Listos?
Se Acerca.
¿El qué? Ya lo veréis, pero os aseguro que os sorprenderá muajajaja. Dadme dos capítulos más y veréis, no sabréis cuáles serán vuestros sentimientos hacia mi jajajaja.
Como siempre, dejad vuestros reviews con lo que queráis, estamos en un mundo libre.
Nos vemos en el siguiente capítulo.
Besos ^^
