Hey, hey, ya estoy aquí. Muchas gracias por los reviews del capítulo anterior, espero que este también os guste. Aviso: Vuelvo a estar en época de exámenes (muerte y destrucción por todas partes) y no tengo tiempo de nada, por lo que no sé con qué frecuencia subiré durante este mes y medio. Procuraré que no pase demasiado tiempo entre capítulo y capítulo, pero no prometo nada. No me la puedo jugar dejando de lado los estudios para escribir el fic (básicamente porque mis padres me matarían si lo hiciera xD). Bueno eso, que no sé con qué frecuencia subiré. Nos vemos abajo.
Y, como siempre, iCarly no me pertenece.
Habían pasado ya casi dos semanas desde que hablé con Freddie sobre lo que pensaba la Rubia, ahora mismo, sobre las relaciones de pareja. Según él, estaba en una época en la que quería estar soltera y vivir la vida felizmente sin ataduras, pero… a pesar de que me dijo que lo dejara, y lleva insistiéndome semanas con eso, no voy a tirar la toalla. Todavía no sé si siento algo de verdad por ella, o no es más que un simple capricho, y no voy a parar hasta averiguarlo. Sé que eso podría costarme la amistad con Sam, pero… no podía vivir con la duda de si era solo un capricho o no.
Por otro lado el tema de la fiesta iba viento en popa. Yo era el amigo invisible de Brad, y ya tenía muy claro lo que iba a regalarle. Llevaba mucho tiempo diciendo que quería una camiseta que no tuviera nadie en la tierra, que fuera única, y eso es lo que iba a regalarle. Tenía una foto de él tocando la guitarra, una foto brutal en mi opinión, y lo que iba a hacer ella era recortar la figura de Brad, hacerla blanca y ponerla en la parte de delante de la camiseta, y debajo escribir "Never is enough". Nunca es suficiente, ese era el lema de Brad en lo que ha música se refería.
Freddie le había escrito una canción a Sam, como regalo del amigo invisible, era una de las mejores canciones que había escrito hasta la fecha sin ningún tipo de duda, y lo que más me gustaba era lo que transmitía él al cantarla. Llevábamos dos semanas preparándola a escondidas de Sam. Tengo curiosidad por saber quién es su amigo invisible…
-¡Mierda! – Maldijo Sam.
-Tranquila, no te ofusques, si lo haces, nunca te saldrá esa parte.
-¿Cómo lo haces tú? ¿Cómo haces que parezca tan fácil?
-Deja que fluya. Deja que el ritmo entre en ti y luego sácalo fuera a través de las baquetas.
Lo volvió a intentar, una y otra y mil veces más, pero siempre había una parte de la canción que se le resistía.
-¡A tomar todo por culo! ¡No soy batería! ¡No sé por qué me ofrecí! - Arrojó las baquetas al suelo y cruzó los brazos en el pecho.
-Vamos a intentarlo una vez más – Dije dándole las baquetas.
-No.
-Solo una, lo prometo. Y si te sale bien… te invito a un helado de lo que quieras y del tamaño que quieras. Pero tienes que seguir mis indicaciones. Intenta acoplar lo que yo te diga la canción.
-Está bien – Refunfuñó cogiendo las baquetas.
-Cierra los ojos – Obedeció, aunque un poco extrañada – ahora imagina que la batería es tu cuerpo.
-No puedo imaginarme eso, es demasiado diferente a mi cuerpo.
-Te quedas sin helado ¿eh? – La amenacé.
Rodó los ojos y los volvió a cerrar.
-Imagina que estás en una habitación con la persona que te gusta o que te atrae. ¿Cómo late tu corazón? – Marcó con el bombo el ritmo, ni muy pausado ni muy acelerado – Genial. También tienes mariposas en el estómago – Redoble de caja – Se está acercando a ti – Golpes secos de caja y toques al raid – Cada vez está más cerca, hasta que por fin… te besa – Combinó todo, tocando la parte que le parecía imposible a la perfección.
Abrió los ojos como platos y una amplia sonrisa invadió su rostro.
-¡Lo he hecho! ¡Otra vez! ¡Otra vez! – Parecía una niña pequeña tirándose por un tobogán. Repetía la misma parte una y otra vez, sin fallar nunca.
-¿Ves como no era tan difícil? Todo es cuestión de dejar que fluya.
-Sí. ¿Cómo era eso del helado? ¿Cualquiera tamaño y sabor? ¿Todo corriendo de tu cuenta?
-Exacto.
-En ese caso, coge dinero guapo.
-¿Eso que oigo de fondo es Extremoduro?
-Sí.
-Me sorprendes.
-¿Por qué?
-Porque, Carly, no pareces la típica clase de chica que tiene esa música en el Mp3. Pareces más de música de discoteca y esas cosas.
-Hay muchas cosas de mí que no sabes Brad.
-En ese caso – Dije – Sorpréndeme.
-Mi canción favorita de ese grupo es Standby, me gusta mucho el poema que sale al principio del videoclip.
-Es una canción muy buena. El grupo es bueno en general.
Y así es como Brad averigua que regalo hacerle para el amigo invisible. He escuchado esa canción cientos de miles de veces, tengo la letra escrita en un folio en mi pared. Hay una frase que dice: "Unas flores amarillas para acordarse de su pelo". Eso mismo le voy a regalar, un ramo con 11 rosas amarillas y una, en medio, tan roja que parezca negra, como su pelo. Y en una tarjeta pondré "Como dice la canción: Unas flores amarillas para acordarse de su pelo" y después… "Quiero fundirme en tu fuego, como si fuese de cera". Sí, perfecto, si es que soy el rey de los regalos. Lo único que espero es que su… novio… no lo vea, porque tendría la muerte asegurada.
Joder, le estoy tirando los trastos a una chica con novio, pero no lo puedo evitar. He tenido muchas amigas con novio que me han llamado la atención y me he contenido. Pero con ella… con ella es diferente, pierdo el control de la situación por completo y no quiero. Aunque Gibby sea un capullo y no se la merezca, no quiero que rompan por mi culpa, porque aunque yo sienta algo por ella, está claro que ella solo me quiere como a un buen amigo.
-¿Te puedo hacer una pregunta señor llevo-como-diez-minutos-callado-e-ignorando-a-quien-está-al-otro-lado-del-teléfono?
-Perdona, me he quedado embobado. Dispara.
-¿Cómo es la relación con tu hermano?
-Deberías saberlo, puesto que tú tienes uno.
-Spencer y yo nos llevamos muy bien, aunque a veces parezco yo la adulta responsable y no él.
-Pues… Brison y yo somos como el escudo protector del otro, cada vez que tengo un problema el me protege o me ayuda, y lo mismo pasa cuando es el quien tiene el problema. A veces nos llevamos a matar, como todos los hermanos, pero la vida sin él sería aburrida. Si algún día tengo hijos, quiero que sean dos. No quiero castigar al primero que tenga con el aburrimiento eterno.
-Nunca lo había visto desde ese punto de vista – Dije riendo.
-Quiero regalarle algo por navidad, pero no tengo nada de dinero.
-¿Algo como qué? – Vamos Brad, cae en la trampa y di qué le hace falta.
-¿Has visto la funda de su bajo? Esta destrozada, quería comprarle una por Navidad y dejársela debajo del árbol, pero hace poco tuve que reparar la guitarra y ahora mismo estoy pelado.
-Ya se te ocurrirá algo. Oye, te tengo que dejar, creo que una de las obras de Spencer ha empezado a arder. Mañana hablamos. Adiós.
Colgué.
-OH, SI. Carly eres la reina de los regalos. Sí, señor, eres una fiera. Ahora mismo me voy a la tienda de música, con un poco de suerte todavía está abierta. Le voy a comprar una funda y una correa para que se cuelgue el bajo, y las voy a personalizar. En la funda le haré un logo de Lost Bullets y en la correa… Un lobo aullando a la luna. Oh, sí. Le va a encantar.
-Freddie – Me llamó mi madre – Un tal Socko quiere hablar contigo.
¿Socko? ¿El amigo de Spencer?
-¿Si? Soy Freddie.
-Hola, soy Socko, el amigo de Spencer. El de los calcetines luminosos.
-Sí, sé quién eres pero nunca te he visto – Dije riendo - ¿Cómo es que me has llamado?
-¿Tienes una banda verdad? Spencer me enseñó un vídeo de una actuación hicisteis en Halloween, Carly os grabó. Sois realmente buenos, podéis tener un gran futuro en esto de la música.
-Vaya… gracias.
-El caso es que tengo un tío que vive en Argentina y es el tío que más sabe de música del mundo mundial. La adora, te puede contar mil historias de sus viajes y aventuras de cuando era joven. Bueno, a lo que iba. Lleva tiempo interesándose por grupos de jóvenes con talento y me pidió expresamente que si encontraba alguno que valiera la pena, le mandara un video o una maqueta.
-¿Y?
-¿Te importa si le mando vuestro video?
-En absoluto, aunque tampoco somos nada del otro mundo, hay miles mejores que nosotros.
-Tú déjame que se lo mande. La respuesta tardará puesto que no tiene ordenador y he de mandarlo por correo y de aquí a Argentina… no hay poca distancia. Pero nada más sepa algo de él, te aviso.
-De acuerdo. ¿Algo más?
-No, eso es todo. Mantenemos el contacto. Adiós.
-¿Quién era cielo?
-Un amigo de Spencer. Me voy a seguir estudiando.
No sabía que Socko tuviera un tío en Argentina, ni que Carly nos había grabado en vídeo, ni tampoco sabía las consecuencias de que ese vídeo llegara a manos y oídos de ese tipo pero, ¿qué podía perder? Puede que esa llamada signifique un cambio en nuestras vidas.
La canción de Sam ya estaba casi terminada, solo necesitaba un par de arreglos más. Estaba deseando enseñársela, quería ver su cara. Cameron me llamaba todas las noches para contarme lo que le había dicho y hecho con Sam, y cada día estaba más emocionado, a pesar de que yo no paraba de decirle que dejara de intentarlo. No sé qué me molestaba más, si que pasara de mis consejos y lo dejara estar porque no tenía posibilidades; si que fuera Sam la chica que estaba tratando de contestar o el hecho de que me molestara que fuera Sam esa chica y no otra. No tiene por qué molestarme, hablo con ella todas las noches, he vuelto a ir a su casa un par de veces y no me he id hasta que se ha quedado dormida. Una de las veces su madre y su novio volvieron a aporrear la puerta y ambos temimos que el candado se rompiera y se durmió abrazada a mí con todas las fuerzas que tenía. Pero no sentí nada, solo nervios por no saber qué hacer en ese momento, pero salvo eso… nada. Así que… no tenía por qué molestarme que Cam sintiera algo por ella.
Y hablando de la reina de Roma… video llamada de Sam.
-Usted ha contactado con el Burdel Benson, ¿en qué puedo ayudarle?
-Sí, mire. Quería un chico de compañía porque me siento sola y mi cama es demasiado grande. ¿Cree usted que tiene lo que hace falta para venir a apagar mi fuego y llenar ese hueco libre en mi cama?
-¿¡CON QUIÉN ESTÁS HABLANDO FREDDIE? – Oí como su madre gritaba con todas sus fuerzas.
-Solo es una amiga mamá. Estábamos bromeando.
-Tranquila señora Benson, solo soy una compañera suya de clase. Estamos ensayando una escena cómica que tenemos que hacer para clase.
-Oh, está bien.
-Por los pelos – Suspiró él aliviado.
-Bueno, ¿dónde está mi chico de compañía? Mi fuego sigue encendido y mi cama sigue estando vacía.
-Cállate que si mi madre te oye entrará en el cuarto – Dijo agitando los brazos como si quisiera taparme la boca a través de la pantalla.
-No puedo evitarlo, pones unas caras cuando te asustas.
-¿Qué tal ha ido la tarde con Cameron?
-Genial, ya bordo la canción. Me ha invitado a un helado y todo.
-Genial en ese caso. Aprovecha que Cameron no es la clase de chico que suelte el dinero así como así.
-Empiezo a creer que le gusto a Cam. Puede que solo esté alucinando, pero últimamente está más encima de mí que de costumbre. Más servicial, más simpático… más cerca. Esta tarde, por ejemplo, me tenía agarrada todo el rato. No sé que pensar.
-Yo creo que no tienes nada de qué preocuparte. Cam es así con muchas chicas. Hace que pienses lo que no es siempre. Dudo que le gustes.
-Me alegro, porque si así fuera, si le gustara… tendría que rechazarle. Cameron es la clase de persona que… puede ser como un hermano, hermano nivel verme desnuda, pero nunca algo más que eso. Por eso no quiero que me diga que le gusto, si es que siente eso por mí, sería como romper ese vínculo.
- Te entiendo. Lo mejor será que no le des demasiadas vueltas. Oye, me ha llamado Socko.
-¿El amigo de Spencer que tiene nombre pero no tiene cara para nadie más que para Spencer y su abuela?
-Ese mismo.
-Y ¿qué quería?
-Me ha dicho que Carly nos grabó en vídeo cuando tocamos Emergency y que le ha gustado mucho, y que le va a mandar el DVD a su tío que vive en Argentina y está interesado en encontrar grupos nuevos.
-¿Argentina?
-Eso mismo. ¿Te imaginas lo que puede pasar si le gusta?
-Imagínate que nos vamos de gira, sería genial – Dije emocionada.
-Soñar es gratis, ¿no?
-Eso dicen. Oye, voy a ver si consigo coger algo de cena sin que me vean. Adiós.
-Hasta luego.
¿Soy yo o se ha puesto un poco nervioso cuando le he dicho que creo que le gusto a Cam? ¿Y si…? Nah, será el hambre que me hace tener visiones. Lo mejor será que vaya a cenar y a soñar con irme de gira.
Hasta aquí. ¿Qué tal? En mi opinión no es nada del otro mundo, pero bueno… tengo la cabeza en el fascismo italiano y alemán. El siguiente os gustará más, ya lo creo que sí. Hasta entonces…
Como siempre, dejad vuestros reviews con lo que queráis, estamos en un mundo libre.
Nos vemos en el siguiente capítulo.
Besos ^^
