Hey, hey, ya estoy aquí. Sí, lo sé, he tardado, pero estoy de exámenes como ya dije y no tengo tiempo de nada. Ahora mismo es de noche, muy tarde y aquí estoy, escribiendo. Ah, me preguntaron qué estaba estudiando, pues es una carrera que mezcla la lengua con la literatura y yo me estoy especializando, por así decirlo, en el alemán y el año que viene escogeré una segunda lengua que posiblemente sea el inglés. Bueno, este capítulo, no sé si va a ser de mis favoritos o qué, pero las canciones que van a salir me encantan. Va a haber como un set List pero no voy a poner las letras de todas pero por si las queréis escuchar serán: Weightless, Both Sides of The Story y Emergency (sí lo sé, las he puesto en otros capítulos, pero es como una selección de las mejores). Y las que sí que tenéis que escuchar, sí o sí son: Face de BECK o Mongolian Chop Squad (os recomiendo que busquéis algún fan dub por que la canción las escuché en un anime y la pronunciación inglesa del cantante es… mala), la otra es Not Alone de RED (yo me emocioné la primera vez que la escuché, quiero saber vuestras reacciones jajajaja). Nos vemos abajo.
Y, como siempre, iCarly y las canciones no me pertenecen.
Había llegado el día de Navidad, el día de la fiesta, hoy me estrenaba como batería del grupo y estaba que subía por las paredes. Pero eso no era todo, no, lo peor era que… NO TENÍA EL REGALO DEL AMIGO INVISIBLE PARA CAMERON. ¿Qué hago? No puedo pararme frente a él y decirle, hola soy tu amigo invisible pero no tengo nada que regalarte, quiéreme. Dios, estoy en un aprieto.
-Feliz Navidad a todos – Gritó Brison al llegar a la nave.
-Igualmente – Respondimos todos.
-Bueno, ¿cuál es el plan?
-Vamos a ver, por ahora tenemos que decorar la nave, yo he traído los adornos, están todos en el coche de Freddie. Después tenemos que ir a la pastelería a por la tarta, que no es muy grande pero… lo que cuenta es la intención – Se veía que Cam estaba nervioso. Espero que la presión no pueda con él – La gente empezará a venir sobre las ocho mas o menos, así que… tenemos que conseguir que Lilly venga hacia las ocho y media. La cosa está en que no sé cómo convencerla de que venga.
-De eso puedo encargarme yo – Se ofreció Brison – Puedo llamarla ahora mismo y decirle que paso esta tarde sobre las cinco a por ella. Me la llevo a dar una vuelta y luego le digo que necesito pasarme por aquí para recoger algo del bajo que me olvidé.
-Vaya hermanito, se te ha desarrollado la media neurona que tienes, ¿es por algo en concreto?
-Qué chispa tienes Brad, ves con cuidado no sea cosa que quemes algo. Y… bueno el caso es que… - Empezó a rascarse la nuca con nerviosismo.
¿Se lo digo o no se lo digo? Joder. Es que justo tenía que ser la hermana pequeña de uno de mis mejores amigos, no podía haber sido otra chica. NO. Tenía que ser justamente Lilly. Vamos a ver por qué narices tengo que tener ganas de enrollarme con la hermana pequeña de uno de mis mejores amigos. Sí, eso mismo. La chica que lleva semanas gustándome es ella, no tengo por qué seguir negándolo.
¿Por qué solo enrollarme? He hablado con ella y dice que no quiere tener ninguna relación estable hoy por hoy, pero que no está mal echar una cana al aire de vez en cuando y desmelenarse un poco. Pero eso no me lo puedes decir a mí si tienes la mínima sospecha de que muero por hacer que eches esa cana al aire.
-Cam… ¿te resulta raro si te digo que…? ¿Que siento ciertas cosas por tu hermana?
-¿Que sientes QUÉ? COMO LE PONGAS UNA MANO ENCIMA A MI HERMANA TE JURO QUE TE LA CORTO CON LAS BAQUETAS. Si estás más salido que el pico de una plancha ves a metérsela a alguno de tus ligues, pero a mi hermana ni te acerques.
-¿Qué? ¿Metérsela? ¡No quería decir eso! Quiero decir que me gusta tu hermana.
-¿¡CÓMO? – Gritaron todos a la vez mirándome raro.
-No me miréis así, también tengo mis sentimientos. Busco estabilidad, no solo ligues de un día. Aunque con Lilly lo tengo chungo, porque no quiere pareja – Dije matando todas mis esperanzas.
-Pues enróllate con ella.
-¡SAM! – La sermoneó Cam.
-¿¡Qué? Lilly ya es mayorcita, hoy cumple los 18. No es un desconocido, es Brison y sabes de sobra que no le hará daño. Deja que se divierta un poco Cameron. Aunque siga siendo tu niña sabes que tiene que crecer… No de golpe, siempre hay un límite… Pero tienes que dejar que experimente, si no, nunca desplegará las alas del todo.
Vale, no me esperaba eso, y menos de parte de Sam. Sí, me llevo de maravilla con ella, es mi mejor amiga, hablamos mucho por las noches e incluso me ha ayudado a escoger canciones para el regalo del amigo invisible para Freddie (aunque ella no sea consciente de ello). Pero a pesar de eso, discutimos más que respiramos, muchas veces la cosa nunca va enserio, pero sí que nos peleamos, y ver que ahora me defiende frente a Cameron… no sé… me gusta.
-Te estaré vigilando Brison. Ojito donde pones las manos, que como vea que te pases un poco de la raya te las corto.
-No te preocupes.
-¿Empezamos con la decoración? Se nos va a hacer tarde.
Todos asintieron y salimos a por los adornos.
Bueno, el día había llegado, hoy le enseñaría la canción a Sam. La verdad es que tenía muchas ganas, sentía curiosidad por saber qué reacción tendría. Había trabajado mucho en esa canción, a pesar de que solo había tenido unas semanas para escribir la letra, componer la música, hacer los arreglos con los chicos y ensayarla. Todas las noches la ensayaba yo solo en mi casa y solo de pensar en la cara que pondría Sam al oírla, no podía enviar sonreír. Cada vez me salía mejor, pero aun así, no paraba de tocar, quería estar completamente seguro de que Sam captaba el mensaje que iba en cada nota y en cada palabra de la canción, y si quería que eso pasara, no podía permitirme el lujo de cometer errores.
A pesar de mis advertencias, Cameron no paraba de insistir en el hecho de que quería averiguar lo que sentía por Sam. Y yo no paraba de desear que no lo hiciera, que simplemente lo dejara correr, que en realidad era un capricho y no sentía nada por ella. Solo podían pasar cosas malas si se lo decía. Podía rechazarlo, como bien me había dicho que haría si se le declaraba; o podía decirle que sí que lo quería intentar y eso, eso sería aun peor que el rechazo. Supondría que Cameron le prestara más atención a Sam que a la banda, y no podíamos permitir que eso pasara.
-¿Te ayudo con esas luces? – Me preguntó ella.
-¿Qué?
-Las luces, ¿necesitas que te eche una mano? Si me subes a hombros será más fácil colgarlas.
-Claro, sube – Dije arrodillándome para que subiera.
-¿En que piensas don callado?
-En cómo es posible que comendo más que todos nosotros juntos, peses tan poco.
-No lo sé, pero me da lo mismo. Mamá tiene un cuerpazo.
Recorrí toda la nave con Sam a hombros colgando luces de todas clases, adornos, guirnaldas, todo lo necesario para que la nave quedara irreconocible después de un par de horas. Después encendimos las neveras y las llenamos con la bebida que habíamos comprado; desplegamos las mesas y pusimos los platos que, poco antes de que llegara la gente, íbamos a llenar con aperitivos. Y por aperitivos me refiero a lo que más engorda de las 20 tiendas distintas que visitamos al hacer nuestras compras. Después, montamos el equipo y Brison hizo la prueba de sonido antes de llamar a Lilly e irse para prepararse para su cita.
-Nos vemos después chicos, no os olvidéis de ir a la pastelería – Se despidió antes de salir por la puerta de la nave a toda prisa.
-Si queréis puedo probar yo ahora y después ir a la pastelería. De todas formas necesito pasar por un sitio para recoger una cosa – Se ofreció Brad.
Y dicho y hecho, Brad probó y se fue, dejándonos a Sam, a Cameron y a mí solos en la nave ensayando las canciones que íbamos a tocar esa noche.
Vale, primero a la floristería y luego a la pastelería, así la tarta no se derretirá.
-Buenas tardes – Me saludó la dependienta en cuanto abrí la puerta - ¿en qué puedo ayudarte?
-Buenas, sí, esto… llamé esta mañana para reservar una docena de rosas. Eran once amarillas y una roja oscura, casi negra.
-Ah, sí, el ramo ese. Enseguida te lo traigo. ¿Quieres poner una tarjeta o algo?
-Sí, una tarjeta no me vendría mal.
-Elige una del aparador y escribe lo que quieras mientras yo busco tu ramo, guapo.
Está bien, vamos a ver cuál de todas elijo. No son muy grandes, espero que me quepa todo lo que le tengo que poner. Tras rebuscar un poco, vi una un poco más grade que las otras en forma de estrella y me acordé de la primera frase de la canción: "Vive mirando a una estrella".
-Si es que las cosas no me pueden salir mejor – Sonreí satisfecho mientras cogía la tarjetita.
Volví al mostrado, cogí un bolígrafo y escribí:
Como dice la canción: Unas flores amarillas para acordarse de su pelo.
Quiero fundirme en tu fuego como si fuese de cera.
Feliz Navidad.
Brad. Tu Amigo Ya No Tan Invisible.
-Aquí tienes el ramo, ¿qué te parece?
-Perfecto, toma la tarjeta.
-Vaya… Qué dedicatoria tan bonita. Seguro que a tu novia le encanta.
-¿Qué? No, no – Me reí de forma nerviosa mientras sentía queme ponía como un tomate – No es mi novia, estoy soltero.
-En ese caso, llámame entrometida, pero a mí un chico me regala un ramo así con una dedicatoria de este tipo, y no pasan ni dos segundos antes de que me tire a su cuello.
-Es bueno saberlo, pero dudo que haya suerte. Hay un Gibby de por medio – Dije con fastidio.
-Tú sigue con cosas así, y es solo cuestión de tiempo que la conquistes. Bueno, no te entretengo más que tienes pinta de ser un chico muy ocupado.
Después de pagar, salí de la tienda y me metí en el coche para ir a por la tarta, tal y como había prometido. Antes de arrancar el motor, me quedé mirando el ramo que descansaba en el asiento del copiloto. ¿Tendrá razón? Si Carly rompe con Gibby… ¿se fijaría en mí?
A quién quiero engañar. Si no tengo nada que me haga destacar. Soy un chico normal, lo único fuera de lo común es que toco la guitarra en una banda, pero eso no me sirve de nada porque Carly no es de esas chicas que pierde el culo por salir con alguien famoso o mínimamente conocido. Así que… no tengo posibilidades de salir con Carly, ni de que se fije en mí. Pero bueno… soñar es gratis.
Encendí el motor y me dirigí a la pastelería que me había dicho Cameron. Estaba muy apartada del resto del mundo, escondida en un pequeño callejón en el que todas las demás tiendas habían cerrado hace años, allí estaba. Pequeña pero matona, aquella vieja pastelería se mantenía en pie. No sé qué habrá llevado a Cameron a encargar la tarta en este sitio, pero bueno… mientras esté bien hecha, como si quiere encargarla en el mismísimo averno.
-Buenas tardes joven, ¿qué te trae por aquí? – Una anciana me saludó desde el otro lado del mostrador.
-Buenas tardes. Pues, venía a recoger una tarta de cumpleaños que tenemos encargada. Está a nombre de Cameron.
-Ah, el pequeño Cameron, esta es la tarta que dices. Llevamos 18 años seguidos preparando las tartas de cumpleaños para la pequeña Lilly, nunca falla, siempre nos llama a nosotros para todo lo que tenga que ver con repostería. Pero todos los días de Navidad desde que su hermana cumplió su primer año, su familia encarga los pasteles aquí, y con el tiempo, empezó a hacerlo él.
-Así que es por eso… - Pensé en voz alta.
-¿Puedo preguntar el qué, joven?
-No es nada, es solo que me estaba preguntando por qué Cam ha encargado el pastel en este sitio, ahora todo tiene sentido. La verdad es que le ha quedado preciosa, estoy seguro de que le encantará.
-Eso espero.
¿Se lo digo o no se lo digo? Mejor no decir nada por que no se si siente lo mismo por mí, aunque claro… si no se lo pregunto, nunca saldré de dudas. Pero si se lo pregunto y me rechaza se irá todo al traste. Bueno… dejemos que le curso de los hechos decida por sí mismo.
-Buenas tardes cumpleañera.
-Hola. ¿Qué vamos a hacer hoy?
-Pues… como hoy es tu día, tú eliges. Dime lo que quieres hacer y, si es posible, haré que se cumpla.
-¿Lo que yo quiera? – Asentí – Vale, primero quiero ir al centro comercial. Hay un par de cosas que quiero hacer allí.
-Sube en ese caso – Dije abriéndole la puerta del coche.
Y yo pensada que era una chica normalita y decente. Nada más llegamos al centro comercial, se metió en una heladería y pidió un cono con cinco bolas y después una tarrina grande de tres sabores. Con el subidón del azúcar en el cuerpo, nos metimos en la tienda de muebles y probamos todas las camas que había y los sillones vibradores. Después, en la tienda de discos, nos retamos mutuamente a que no éramos capaces de bailar detrás de una persona y que no nos pillara. Dicho y hecho, empecé yo bailando como si no hubiera mañana detrás de un señor que miraba muy entretenido los discos de Jazz. En cuanto se dio la vuelta, me puse a mirar en el estante que tenía detrás. Lilly hizo lo mismo con un grupo de chavales que miraban discos al azar sin pararse a escuchar ninguno, pero su forma de disimular cuando se giraron no fue la más acertada. Fingió que le daba un ataque. Tuvimos que salir de allí corriendo.
-Por favor, que la próxima cosa que quieras hacer, sea apta para cardiacos, por que a este paso me vas a matar – Dije sin aliento, pero sin poder parar de reír al recordar la cara de la gente de la tienda.
-Tranquilo, será apta para cardiacos. Bueno… cuando se me ocurra.
Miré de reojo en reloj que había en la Farmacia. Las ocho de la tarde, hora de cambiar de posición.
-Mira, te propongo que vayamos a mi casa a ver una maratón con tus películas favoritas y palomitas indefinidas. Pero antes, tenemos que pasar por la nave que tengo que recoger mi kit de limpieza del bajo y el cable que me los olvidé y los necesito. ¿Te parece bien?
-Está bien, pero nada de quejas cuando te diga las películas que quiero ver.
La verdad es que, a pesar de los casi arrestos, de que me he comido mi peso en helado, que casi le provocamos un infarto a una anciana con lo del ataque y de que, posiblemente no pueda volver a pisar el centro comercial después de esta tarde… me lo he pasado genial. Además, Lilly está más suelta, se muestra más cercara, no para de agarrarme de la mano, de acercarse a mí… Pero yo no tengo el valor para decírselo. Ni siquiera ahora que tiene la cabeza apoyada en mi hombro mientras conduzco.
El trayecto hasta el puerto fue silencioso, diría que hasta tenso, y no sabía cómo interpretarlo. Después de una tarde de risas y gritos, pasar a estar en este silencio tan incómodo no sé si es buena señal.
Bajamos del coche y nos dirigimos a la puerta de la nave. No había coches a la vista, se había encargado bien de aparcarlos lejos para que no los viera Lilly. Cuando estábamos a pocos metros de la entrada, la voz de Lilly a mis espaldas hizo que me parara en seco.
-¿Puedo pedir una cosa más por mi cumpleaños?
Aún no me había parado a mirar lo tremendamente guapa que estaba hoy. Se había puesto unos pantalones negros a juegos con las botas de tacón que llevaba. Un jersey del mismo color, una chaqueta de cuero y un sombrero y una bufanda rojo sangre. Además, llevaba los ojos pintados.
-Sí, claro. Mientras no sea nada salvaje.
-No sé si calificar esto como salvaje o no la verdad – Dijo nerviosa. – Quiero echar una cana a aire. Quiero hacer algo arriesgado, algo que la gente considere que está prohibido – Dijo acercándose.
-¿Y cómo quieres que te ayude yo a hacerlo?
-Bueno… no puedo besarme a mí misma.
-¿Cómo?
Antes de que pudiera reaccionar, me agarró con fuerza por el cuello de la chaqueta, me atrajo hacia ella y empotró sus labios contra los míos. Ambos nos quedamos así, quietos, sin movernos. Ella porque nunca había besado a nadie y yo porque en ese momento estaba hecho de piedra. Cuando, un segundo más tarde, salí de aquel trance, la rodeé por la cintura con los brazos y le devolví el beso. Fue como si ese gesto le hubiera enseñado todo lo que tenía que hacer y entonces, lo que empezó siendo un choque de labios, pasó a ser un beso tierno en el que los labios se movían de forma sincronizada y de ahí, a un beso que hizo que saltaran chispas entre los dos. Menos mal que Cameron no está aquí para verlo, porque me mataría.
Sin previo aviso se separó de mí y me miró con una media sonrisa:
-Pensaba que no lo harías nunca.
-¿El qué? ¿Besarte?
-No. Echarle huevos a la situación.
-Muy graciosa. Venga vamos que se nos hace tarde.
¿Dónde cojones está Brison con mi hermana? Son casi las 9, llevamos casi media hora con las luces apagadas y estamos todos callados, la gente se está impacientando. YO me estoy impacientando. Hemos trabajado mucho para que esto salga bien, nos hemos pasado el día entero decorando todo para que estuviera perfecto, y ahora el capullo de Brison no viene.
-Como no venga ya, te juro que lo mato – Le susurré a Freddie.
-Estate tranquilo, no tardará. Es más, creo que he oído voces fuera.
Y justo en ese instante se abrió la puerta y oí la voz de mi hermana y la de Brison. Mis nervios fueron a más, si es que eso era posible.
-Lilly, enciende las luces.
-¡SORPRESA! – Gritamos todos cuando las encendió.
Su cara era para hacer una foto. Una mezcla de risa, emoción, susto y ganas de llorar. Yo mismo sentí que me entraban ganas de llorar. Es mi hermana pequeña, y aunque tenga 18, 30, 90 años, siempre será mi pulguita. Siempre la he protegido, de mis padres y del mundo, y siempre al voy a proteger; no seré un muro para ella, solo un pequeño escudo para evitar que le pase nada malo. Y verla ahí, vestida como iba, con esa sonrisa en la cara y ese brillo de emoción en los ojos… la vi tan… feliz, adulta... Hacía demasiado que no sonreía de ese modo.
Justo entonces apareció Sam, totalmente cambiada de ropa con unos shorts negros con medias rojo oscuro, unos botines y una camiseta con el hombro caído; llevando la tarta en las manos.
Todos nos acercamos a ella y le cantamos cumpleaños feliz. Nada más soplar las velas, apartó a la gente y saltó encima de mí, con lágrimas de emoción en los ojos agradeciéndome que le hubiera preparado aquello.
-Eres el mejor hermano del mundo. Te quiero.
-Yo también te quiero pulguita.
Hacía media hora que la fiesta había empezado, y Sam y yo estábamos bailando como locas en la pista de baile al ritmo de la música. Pronto, Lilly se unió a nosotras. La intensidad de nuestro baile subió cuando nos contó lo que había pasado con Brison.
-Sam, esta es una de las mejores fiestas en la que he estado – Grité por encima de la música.
-Solo te falta a Gibby aquí para completar el paquete.
-¿Sabes una cosa? Le pedí que viniera y me dijo que no podía que tenía que estudiar. Me quedé en el coche en la puerta del edificio media hora y vi como se iba con Tasha.
-¿Qué tienes que decir al respecto?
-¡Que le FOLLEN! – Grité y empezamos a reírnos las tres.
-Así se habla Carly. ¡QUE LE FOLLEN!
-¿Chicas? ¿Os importa si os robo a Carly unos minutos? – Sentí una mano en mi hombro y al girarme me encontré con Brad.
-Toda para ti – Respondió Lilly.
Nos alejamos un poco de la marabunta que gente que bailaba enloquecida. No tenía ni idea de lo que estaba tramando hasta que sacó aquello de una de las neveras.
-Feliz Navidad.
Me quedé sin palabras. Una docena de rosas. Once amarillas y una roja. Estaba tan emocionada mirándolo que no me di cuenta de que había una tarjeta en forma de estrella enganchada en el papel de celofán que sujetaba las flores. Cuando la leí sentí un cúmulo de cosas. Por un lado emoción, mucha emoción, era una de las cosas más preciosas que me habían dicho nunca. Pero por otro lado sentí confusión, frustración y enfado. Confusión por que siento algo por él, al menos esa sensación tenía, pero ahora ya lo tengo claro. Pero estoy saliendo con Gibby y no está bien sentir cosas por alguien que no sea tu pareja; no se puede evitar, pero no es lo correcto. Por eso me frustraba, por que sentía que no estaba haciendo lo correcto, pero aun así no podía evitarlo. Y me enfadaba porque, haciéndome regalos así, NO AYUDABA A MITIGAR MIS SENTIMIENTOS. NO. AYUDABA. NADA.
-Dios mío… No me esperaba esto para nada.
-Se supone que cuando es un amigo invisible nunca sabes quién te ha tocado. Esa es la gracia.
-Lo sé, pero aun así… Muchas gracias Brad. Es el mejor regalo que me han hecho nunca.
Impulsivamente le di un abrazo. Un abrazo que Gibby habría considerado demasiado largo, pero que para mí fue demasiado corto.
-Será mejor que guarde esto en la camioneta de Sam.
En cuanto Carly se dio la vuelta, Cameron saltó encima de mi espalda, haciendo que se borrara la sonrisa de idiota que tenía en la cara.
-¡TÍO! ¡FELIZ NAVIDAD!
-¿Qué es esto? – Pregunté cogiendo el paquete que me estaba ofreciendo.
-Esto – Dijo señalándose a sí mismo – Es tu amigo invisible. Y eso – Dijo señalando esta vez al paquete que me había dado – es mi regalo.
No pude ocultar la emoción y la curiosidad al abrirlo. Mi mandíbula calló al suelo cuando vi lo que había dentro. Era una camiseta negra con una silueta blanca de un chico tocando la guitarra y debajo estaba mi lema "Never Is Enough". Era la mejor… un segundo…
-El de la silueta soy yo.
-Exactamente amigo mío.
-Esta es ¡la mejor camiseta de la historia!
-Esa era la idea.
Sin pensármelo dos veces, me quité la camiseta que llevaba puesta y me puse esa. La miré orgulloso y, después, le di un abrazo a Cameron.
-¡Freddie!
-Dime Brison.
-Feliz Navidad. Soy tu amigo invisible.
-Gracias Brison.
Abrió el regalo y dentro había un CD decorado con frases de canciones. Era un recopilatorio con las canciones que habían significado algo para nosotros a lo largo del tiempo que llevábamos siendo amigos. Estaba Weightless, Best of You… Estaban todas.
-Espero que podamos llenar más discos con canciones como estas – Dijo lleno de emoción.
-Yo también lo espero.
-Oye, vamos a empezar el concierto, voy a buscar a Cameron y a Brad, tú busca a Sam.
-Está bien.
Al darme la vuelta me choqué con Carly, que llevaba un paquete en la mano.
-Justo a quien quería ver – Dijo con una sonrisa – Feliz Navidad, Brison.
-¿Y esto? – Dije abriéndolo.
-No sé si el resultado final es el que esperaba. Además, tampoco te conozco tanto y no sabía que regalarte. Brad me dijo que necesitabas una…
-¡MENUDA PASADA DE FUNDA! ¡ME ENCANTA! – Entonces vi el logo - ¡ES UN LOGO DE LOST BULLETS! ¡QUE SE ENTERE EL MUNDO QUE SOY LA ÚNICA PERSONA QUE TIENE EN SU FUNDA EL LOGO DE LA MEJOR BANDA DEL UNIVERSO!
-Vaya… me alegro de que te guste.
-¿De que me guste? ¡ME ENCANTA! – Grité levantándola del suelo con un abrazo – Oye, tengo que ir a buscar a Sam. Va a empezar el concierto. Avisa a Lilly.
Nos subimos todos al escenario. Solo un par de canciones y, por fin, podría enseñarle mi canción a Sam.
La primera canción que tocamos fue Weightless, después Sam y yo nos dejamos la piel en el escenario con Both Sides of the Story. Entonces llegó el turno de Cameron.
Se acercó con paso decidido al micro y empezó a hablar:
-Esta fiesta es para celebrar el cumpleaños de Lilly, pero, ¿qué clase de hermano sería si no le hiciera un regalo en condiciones? Esta canción es para ti hermanita. Espero que te guste. Esto es Face.
Large lips in the motion
Trying to keep blaming on
As I say reason I'm late on
Find you turning
Laughing and smiling
Running over sometimes
Feel like you leave me behind
Now you don't have to mind it
Find you shining
Everyday by day
Sing it up, my sister
In this world which everyone is lonely
Everything will be fine someday
Remember
Playing in a backyard
Hiding myself in garage
Since you never could catch me
Find you crying
Weeping in darkness
Sing it up, my sister
In this world which everyone is lonely
Everything will be fine someday
Some other day
Large lips in the motion
Trying to keep blaming on
As I say reason I'm late on
Find you turning
Laughing and smiling
Sing it up, my sister
In this world which everyone is lonely
Everything will be fine
Some other day
Sing it up, my sister
In this world which everyone is lonely
Everything will be fine someday
Some other day
Some other day
La gente se volvió loca cuando acabamos de tocar y Lilly lloraba como una magdalena mientras gritaba con todas sus fuerzas.
Tal y como habíamos planeado, le dijimos a Sam que fuera bajando del escenario que nosotros íbamos a desconectar todo. Pero no fue así. Cuando vi a Sam entre la gente, me acerqué al mico y empecé a hablar.
-Detente cabellera rubia. Sí. Tú. Hace unas semanas hablamos y me dijiste una cosa que me chocó bastante. No soy bueno sacando mis emociones al exterior a no ser que tenga una guitarra cerca, y ahora mismo tengo una justo aquí. Esta canción está escrita expresamente para ti Sam. Quería regalarte algo que pudieras llevar contigo siempre y que no ocupara espacio, además de que quiero que sepas, que en mi tienes un amigo y un apoyo. Espero que te guste. Feliz Navidad. Tu amigo invisible
Entonces empezó a sonar la música.
Slowly fading away
Your lost and so afraid
Where is the hope in a world so cold
Looking for a distant light
Someone who could save a life
Your living in fear that no one will hear your cries
Can you save me now
I am with you
I will carry you through it all
I won't leave you I will catch you
When you feel like letting go
Cause your not, your not alone
Busqué a Sam con la Mirada. Estaba en primera fila, mirándome con la boca abierta y los ojos brillosos.
Your heart is full of broken dreams
Just a fading memory
And everything is gone but the pain carries on
Lost in the rain again
When will it ever end
The arms of relief seem so out of reach
But I am here
Esa era una de las pocas veces que de verdad estaba sintiendo lo que transmitía con mi música. Era una sensación extraña, pero gratificante, sobretodo porque ella también lo estaba sintiendo.
I am with you
I will carry you through it all
I won't leave you I will catch you
When you feel like letting go
Cause your not, your not alone
I'll be your hope when you feel like its over
And I will pick you up when your whole world's ending
And when your finally in my arms
Look up and see that love has a face
Al abrir los ojos, vi a Sam llorando de pura emoción. Sonreía ampliamente, pero había miles de lágrimas rodando por sus mejillas.
I am with you
I will carry you through it all
I won't leave you I will catch you
When you feel like letting go
Cause your not, your not alone
And I will be your hope
And I will pick you up
And I will be your hope
And I will be your hope
Slowly fading away
Your lost and so afraid
Where is the hope in a world so cold.
Me descolgué la guitarra del hombre y volví a buscar a Sam con la mirada. La gente estaba aplaudiendo histérica, había más de una persona emocionada, incluso llorando, pero la única persona a la que quería ver en ese momento, no estaba. Fue entonces cuando la vi subiendo las escaleras a toda velocidad, todavía llorando. Se acercó a mí corriendo, dio un salto y se abrazó a mí, rodeando mi cuello co sus brazos y mi cintura con sus piernas.
La gente empezó a gritar más fuerte todavía después de eso.
-No sé que decir ahora mismo – Sollozó en mi oído – No basta con un simple "gracias". Esto es lo mejor que nadie ha hecho nunca por mí.
-Si te soy sincero, tampoco esperaba que me dijeras nada. Me basta con la reacción que has tenido.
-Te quiero mucho, Freddie. Eres un gran amigo.
-Yo también te quiero.
A pesar de que habían pasado dos horas desde aquello, seguía completamente emocionada. Cuando empezó a hablar y dijo que la canción era para mí, no esperaba que la letra y la música fueran así, y durante toda la canción tuve una sensación tan extraña como reconfortante. Nunca podría agradecerle eso, nunca. Y lo sabía.
-Sam, ¿puedo hablar un momento contigo?
-Claro Cameron.
-No sé cómo decir esto… El caso está en que… hay una chica que me llama mucho la atención, pero no estoy seguro de si me gusta o no. Es divertida, alocada, guapísima, es perfecta, pero…
-¿Está en esta fiesta?
-La verdad es que sí. Pero me frena mucho ir y decírselo directamente. Soy muy lanzado para otras cosas, pero para esto no. Además nunca he besado a nadie y tengo miedo de no saber hacerlo bien.
Entonces se me encendió la bombilla. No sabía si era la mejor opción… miento… estaba segura de que no era la mejor opción, pero no tenía ningún regalo para darle y a grandes males grandes remedios. Así que… vamos allá.
-Feliz Navidad Cameron. Soy tu amiga invisible. Y mi regalo es una clase.
Dicho eso, me agarró y me besó. Cada vez más intensamente.
Pero lo que más me sorprendió de aquel beso, a parte de lo increíble que estaba siendo, es que… no sentí absolutamente nada. Ni una chispa de sentimiento. Nada. Era como uno de esos besos que das mientras juegas a la botella. Era solo un simple beso, nada más.
-Vaya… - Dijo cuando se separó de mí a los treinta segundos con los labios enrojecidos – Si besas siempre así, vas a ser un triunfador.
-Gracias – Dije lleno de orgullo.
-Ve a conquistar a la chica que te gusta.
Había ido a por algo para beber cuando lo vi. Vi a Cameron y Sam en una esquina besándose de forma apasionada y desesperada. Me quedé helado y sentí algo que no esperaba sentir, cosa que aumentó el dolor que ya sentía dentro.
Sentí celos. Unos enormes y machacantes celos invadieron mi cuerpo. Y eso hizo que me enfadara conmigo mismo, por que no tendría por qué estar sintiéndolos, debería estar alegrándome por mi mejor amigo, pero en ese momento solo tenía ganas de partirle la cara.
Tiré mi vaso al suelo con rabia y salí de allí.
Hasta aquí. Capítulo largo para compensar la tardanza y la espera por el siguiente. Lo dicho, estoy de exámenes y no tengo tiempo para nada. Me voy ahora mismo a seguir estudiando.
Como siempre, dejad vuestros reviews con lo que queráis, estamos en un mundo libre.
Nos vemos en el próximo capítulo.
Besos ^^
