Hey, hey, ya estoy aquí. Muchas gracias por los reviews del capítulo anterior, de verdad. Parezco tonta, siempre que veo reviews me emociono como si fueran los primeros que recibo jajajaja. Bueno, este capítulo va dedicado a mi querida Superjunkie (ya tu sabeh por qué) por que me lo paso genial con ella por las noches en Twitter . Hay canciones, tres nuevas muahahaha. La primera que saldrá es Hard to swallow de You me at six, la segunda Plug in Baby de Muse y la última Highway to hell de AC/DC.

Nos vemos abajo.

Y, como siempre, iCarly no me pertenece.


¿Italia? ¿Italia? ¿Cómo se le había podido ocurrir esa locura? ¿Cómo se lo digo a los chicos? La ira me estaba comiendo por dentro, invadió mi cuerpo con la misma rapidez que las llamas devoran sin piedad los bosques y los campos. Tuve ganas de largarme en ese mismo instante, me daba igual lo que le pasara, pero fuera lo que fuera se lo estaba ganando a pulso. Pensé en romper los papeles de la reserva de billetes, pero estaba seguro de que eso no la detendría; era capaz de meternos en la bodega de carga del avión con tal de salir de allí.

Le arranqué la guitarra de la mano e ignoré sus exigencias de que se la devolviera. Trató de quitármela, pero se lo impedí. Puede ver el miedo reflejado en sus ojos cuando miró los míos, estaba dispuesto a matarla con la mirada si era necesario, con tal de que soltara la guitarra.

-Ya me has quitado una de las mejores cosas de mi vida, deja que me quede la otra – Dije con voz grave y ronca, como un animal fiero.

Quitó sus temblorosos dedos del mástil y yo me metí en la habitación dando tal portazo que estaba seguro de que Carly lo habría oído. Tiré la guitarra encima de la cama, me acerqué a la ventana, la abrí, saqué medio cuerpo fuera y grité con todas mis fuerzas. Una y otra y otra y otra vez, todo con tal de calmar mi ira… pero era inútil.

Volví a la cama, cogí la guitarra con una brusquedad de la que luego me arrepentiría seguro, la conecte y empecé a tocar lo que mi ira me pedía que tocara. No tocaba mi cuerpo, ni mi cerebro ni mi inspiración, sino esa rabia y esa ira que dominaban mi cuerpo en ese momento. Muchas veces mi guitarra era la única cosa que me permitía sacar las emociones fuera, si algo iba mal, solo tenía que coger mi guitarra y tocar. Solo tocar, sin importarme cómo sonara o cómo dejara de sonar, podía ser lo mejor o que pareciera que estuviera haciendo la matanza del cerdo en mi cuarto. Solo importaba sacar a la luz todo lo que sentía. Y, sorprendentemente, aquella vez sonaba más que genial.

Conecté la guitarra al ordenador y empecé a grabar todo lo que iba saliendo de mí, todo, y al escucharlo, dudé de si aquello lo había tocado yo. Era… alucinante.

Me pasé la noche componiendo aquella canción, la letra, el bajo, la guitarra rítmica y la batería. Hasta pensaba poner coros para que Sam cantara. Me pasé la noche haciendo aquello porque, de un modo u otro, esperaba que nunca llegara al día, esperaba que el sol no saliera por el horizonte; porque, en cuanto eso pasara, les tendría que contar a todos que no me iba a la gira.

Sin embargo, mis ruegos no sirvieron para nada y el sol comenzó a salir. Dejé lo que estaba haciendo, aunque bueno… ya estaba todo terminado, y llamé a Cameron.

-¿Si? – Contestó con voz ronca.

-Cameron.

-¿Freddie? ¿Qué haces llamándome a las cinco y media de la mañana tío? A esta hora la gente normal suele dormir – Estaba claramente molesto.

-Lo siento, pero he de contarte algo urgentemente.

-Seguro que puede esperar hasta dentro de unas horas cuando llegue Benito y tengamos que ir a reunirnos con él.

-Pero…

-Adiós Freddie.

-¡Cam! – Colgó – Muchas gracias por tu comprensión. No seré yo el que te vuelva a consolar cuando me llames a las tantas de la noche, cabrón.

Los gemelos son marmotas, no duermen, entran en coma y por la mañana se despiertan. Sería inútil llamarlos. Spencer se cierra con pestillo todas las noches, algo relacionado con… castorpaches. Carly me mataría si la despierto, a parte de que no lo entendería. Solo me quedaba una persona con la que podía hablar. Sam.

Desatranqué la puerta, cogí mis llaves y me fui al apartamento de Carly. Saqué la llave de su escondite y me colé dentro sin hacer ruido. Subí por las escaleras hasta el tercer piso, donde estaba la habitación de Sam y entré. La imagen que vi hizo que casi me diera un ataque de risa.

Sam estaba con el pelo por la cara, a los pies de la cama, con la almohada encima del estómago, los brazos en una posición imposible y una pierna colgando de la cama. Esta chica no dormía, se contorsionaba. Me acerqué con cuidado y la sacudí del hombro ligeramente.

-Sam – Susurré – Sam. Sam, necesito hablar contigo. Sam, Sam, Sam. Pollo frito.

-¿¡Dónde? – Se levantó de golpe haciendo que las sábanas cayeran.

Sam dormía en ropa interior, hecho que hasta la fecha ignoraba completamente.


-¿Qué haces aquí a estas horas?

-Yo… esto… tetas…digo… - Le di un bofetón para que se serenara - ¡Oye!

-Deja de mirarme las tetas.

-Tápate y no te las miraré. Te recuerdo que soy un chico y tú no gastas una talla de sujetador pequeña que digamos.

-Freddie, es como si fuera en bikini hijo mío. ¿Ha qué has venido? – Dije poniéndome una camiseta de tirantes para que el contacto visual fuera ojos-ojos, no ojos-tetas.

-Tengo algo que enseñarte y algo que contarte. Vamos a mi casa, no quiero despertar a Carly ni a Spencer.

Por su mirada, adiviné que algo no iba nada bien. Tenía un mal presentimiento, un muy mal presentimiento y nunca me suelo equivocar en esas cosas, lo que me asustaba bastante más.

-Toma – Dijo dándome sus auriculares - ¿Lista? – Asentí.

Oí su voz diciendo el título de la canción y luego empezó a sonar la guitarra. Con la primera nota los ojos se me abrieron como platos y mi boca parecía una maldita cueva. Parecía que hubiera visto un fantasma, pero no, estaba escuchando una de las mejores canciones que había oído en mi vida. Era pura rabia, pura ira desde la primera hasta la última nota, pero también tenía un toque de desesperación.

-¿De quién es esa canción? – Dije quitándome los cascos cuando terminó.

-Mía. La he compuesto esta noche.

-¿Lo has compuesto tú todo? Es increíble. La tenemos que tocar en la gira sí o sí.

-De… de eso quería hablarte – Murmuró bajando la vista.

-¿Qué pasa?

-No… no puedo ir a la gira Sam. Mi madre me ha pillado, encontró la guitarra y se enteró de que seguía en la banda. Vosotros os vais de gira en dos días, yo…

-¿Tú qué Freddie?

-Yo me voy a Italia.

-¿Cómo que te vas a Italia? Eso es imposible – No quería creerlo.

-Mira – Me dio los papeles de la reserva – descubrió la guitarra, oyó lo de la gira y reservó el vuelo. No puedo hacer nada Sam, no puedo hacer nada para convencerla, está decidida a que no vaya a esa gira. Está decidida a que deje la banda y no va a parar hasta que lo consiga.

-Pero… algo se podrá hacer…

-¡No se puede hacer nada Sam! – Me gritó y no le culpo, él estaba mucho más enfadado que yo.

-Algo haremos Freddie. Algo se nos ocurrirá. Lo que tienes que hacer ahora es descansar, no has dormido en toda la noche y eso no es bueno.

-Quiero ir a esa gira Sam. Llevo años peleando por eso y ahora que lo estaba tocando, ahora que estaba tan cerca…

-Freddie… - Le acaricie la mejilla para tratar de calmarlo pero fue inútil y, antes de que me diera cuenta, sus lágrimas empezaron a empapar mis manos.

-Es injusto Sam. Es injusto.

-Lo sé – Le obligué a ponerse de pie y le abracé – lo sé, entiendo las injusticias y lo sabes bien. Ahora no podemos hacer nada salvo descansar. Métete en la cama, descansa y después iremos al puerto a encontrarnos con Benito.

Traté de separarme de él pero no pude.

-Freddie, venga, déjame irme a mi casa – Me seguía sonando un poco raro aquello de "mi casa" refiriéndome al apartamento de Carly.

Como respuesta, me acercó más a él. Empezaba a poner nerviosa, no sabía ni en el mal o en el buen sentido.

-¿Quieres que me quede? – Asintió frotando si cara contra mi hombro y mi cuello. – Está bien.

Nos metimos los dos en su cama y a los poco segundos, estábamos completamente dormidos.


-¿¡CÓMO QUE A ITALIA? ¿¡ERA ESO LO QUE ME TENÍAS QUE DECIR?

-Sí, no voy a poder ir a la gira.

-Yo no me voy sin ti – Dijo Brad muy seguro de sí mismo.

-Nadie se va de aquí sin ti y no se hable más.

-No voy a dejar que os quedéis aquí ni mucho menos. Que Brad haga de solista y listo, no hace falta que tengáis una guitarra rítmica.

-Que no nos vamos Freddie – Gritó Sam que ya llevaba así toda la mañana.

-¡CALLARSE TODO EL MUNDO YA! ¿No oís eso?

Oímos algo parecido a un motor que se acercaba poco a poco a la nave. Salimos de allí y vimos una auto caravana de colores anaranjados, con notas musicales pintadas por todas partes y en el guardabarros había escrito en verde "VIVA LA MÚSICA EN VIVO".

-¿Y esto?

Pararon el motor, se abrió la puerta y bajó un hombre gordo, más bajo que alto, con pelo largo recogido en una coleta y un sombrero de vaquero.

-Dale a tu cuerpo alegría Macarena, que tu cuerpo es pa' darle alegría y cosas buenas, dale a tu cuerpo alegría Macarena. EEEEHHHH MACARENA AAAAAYYYYYY.

Lo miramos todos como su hubiéramos visto un alien. ¿Ese era Benito? ¿Nuestro supuesto manager nos recibía cantando La Macarena?

-Soy Benito, el rey del Rock. Alabado por muchos y admirado por grandes estrellas del… ROCK AND ROOOOOOOOOOLL.

Seguía siendo un alien.

-Digan wisky que les voy a sacar una foto – Sacó una polaroid y nos hizo una foto. Así, con nuestras caras de Poker. - ¿Y? ¿Por qué esas caritas? ¿Son ustedes los pibes que hacen la música que me mandó mi sobrino? Como se queden así al subir al escenario… me parece que hice el viaje en balde.

-Yo soy Sam – Ella fue la primera en dar el paso – soy la vocalista.

-Ah, sí, la nena. Tenés muy buena voz y sos re linda si me permites que lo diga.

-Gracias.

-Yo soy Brad. Guitarra rítmica.

-Brison, bajista.

-Cameron, soy el batería.

Yo no me presenté, pero pareció no darse cuenta.

-Bueno, vayamos al grano. ¿Nos vamos de gira?

Nos quedamos todos en silencio. Yo quería que ellos se fueran, que fueran de gira y se olvidaran de mí, pero ellos tenían otros planes. Entonces, Sam me agarró la mano con fuerza y dijo:

-Sí. Nos vemos de gira.

Le apreté la mano para que me mirara. Es su mirada había tanta decisión que incluso me asusté.

-¡VAMOS! – Celebró Benito abrazándonos a todos. – Bueno, organicé un concierto en la parte de atrás del bar de licuados que suelen ir ustedes, para mañana en la noche, así anuncian la gira y se despiden. Deben estar allí a las… cinco, cinco y media para preparar todo. Y después… ¡nos vamos! Les voy a dejar que ensayen y esas cosas, yo me voy a preparar la lista de cosas para pasado mañana.

Subió a su caravana y se fue.

-Freddie, vamos a tocar tu canción. La que me has enseñado esta mañana.

-¿Qué? Sam, es una locura, nunca la podríamos tener a tiempo.

-OH, claro que la tendremos. Nos vamos a quedar aquí toda la noche, iremos a comprar comida y bebida, coged el pijama, ropa cómoda y sacos de dormir. No nos iremos a dormir hasta que no nos salga perfecta.

Y otra vez esa decisión en los ojos.

-Está bien - Dijo Cameron. - Vamos, no hay tiempo que perder.


Y allí estábamos, a las cuatro de la madrugada ensayando como si no hubiera mañana. Llevábamos tanto rato moviéndonos y tocando que íbamos todos en calzoncillos. Sí, todos, yo también, en sujetador y con los calzoncillos de KISS de Freddie. El suelo estaba lleno de latas de bebida energética, coca cola, botellas de agua, bricks de zumo, bolas de papel de plata de los bocadillos, envoltorios de chocolatinas, paquetes de patatas fritas... Vamos, que lo que era el suelo en sí no se veía.

A pesar de estar concentrada en la música, también estaba concentrada en cómo me las iba a ingeniar para evitar que la loca de la madre de Freddie se lo llevara a Italia. No era solo por la gira, era porque... Joder, es Italia. Eso está como a un mogollón de kilómetros de aquí y... y no voy a permitir que se lo lleven tan lejos.

-Rubia... de verdad... necesito dormir. Veo triple la batería.

-Y mi bajo tiene 24 cuerdas en vez de cuatro.

-Nos duelen los dedos - Se quejaron Brad y Freddie.

-Sois unas nenas enserio. Acostaros, yo iré en un rato no tengo sueño.

Como si fueran unos niños castigados a los que les hubieran permitido salir al recreo, se metieron todos como rayos en los sacos de dormir y pronto, estaban todos roncando. Yo aproveché aquella... bueno... la poca calma que había para sentarme en el ampli de Brad, sacar una libreta y empezar a organizar mi: PLAN PARA ACABAR CON LA MADRE DE FREDDIE Y NO MORIR EN EL INTENTO.

Necesitaba un tanque de plástico bastante grande, o lo suficiente para que ella pudiera caber; un trapo de algodón, cuerda, unas... tres docenas de pirañas... ¿de dónde saco yo pirañas? supongo que de la tienda de animales. Sigamos. Amoniaco, un mechero, una aguja, una pala y, por supuesto, la madre de Freddie.

Empecé a hacer dibujos y anotaciones de cómo se desarrollaría aquella orgía de dolor. Solo tenía que amordazarla con la cuerda y taparle la boca con el trapo. Aquello tenía su correspondiente dibujo explicativo.

-Si es que... estoy hecho una psicópata.

Meter en el tanque las pirañas con el mínimo de agua para que sobrevivieran una media hora, meto a la madre de Freddie, la pincho con la aguja para que sangre y las pirañas despierten su insitito asesino y...

-Adiós Marisa - Dije mientras llenaba la hoja de tinta de bolígrafo roja, simulando la sangre.

Cuando las pirañas se hayan comido hasta los recuerdos de Marisa, cojo el trapo y limpio las paredes del tanque con el amoniaco. Una vez limpio, tiro más amoniaco dentro para que las pirañas se mueran y después, con el mechero, incendio el tanque y espero a que se funda. Cabo un hoyo con la pala, meto el tanque, o lo que queda de él, y tapo el hoyo.

Fin del plan. Es que es perfecto. Seguro que así...

-¿Qué haces?

Mierda.

-Nada. Intentando que me entre el sueño.

-¿Qué es eso?

-Una libreta... espera... - Me la quitó de las manos - ¡No!

-Sam, ¿estás ideando un plan para matar a mi madre?

-¿Qué te hace pensar eso? No tienes pruebas.

-No... no tengo ninguna salvo que aquí pone en rojo y mayúsculas ¡PLAN PARA ACABAR CON LA MADRE DE FREDDIE Y NO MORIR EN EL INTENTO!

-Oye. A grandes males, grandes remedios. Y ahora, dime dónde puedo comprar tres docenas de pirañas.

-Sam, me voy a Italia. Ya me está costando bastante asimilarlo como para que te pongas a idear planes psicópatas para matar a mi madre.

-Es que no quiero que te vayas a ningún sitio si no es conmigo - Mierda - Digo... quiero que vengas a la gira con... todos nosotros.

¿Cómo he podido ser tan jodidamente bocazas? No quiero parecer una idiota encaprichada por un chico, aunque lo sea. No es una cosa de esas para gritar a los cuatro vientos.

-Yo tampoco quiero irme tan lejos. Me he acostumbrado a tenerte de vecina - Dijo con una risilla - Lo que tenemos que hacer ahora es ir a dormir y disfrutar de nuestro último concierto juntos esta tarde. No querrás que la última imagen que me lleve de ti sea la de una psicópata en ropa interior, con ojeras y despeinada, ¿verdad?

-Está bien. Vamos a dormir. Pero ya sabes, si cambias de opinión con lo de Italia - Cogí la libreta del suelo y enseñé los dibujos de mi plan maestro - Dame unas pirañas y soy tu psicópata.


Las horas ese día se pasaron volando y, cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos afinando las guitarras para saltar al escenario.

-Señoraaaaaas y caballerooooooos - ¿Ese era Benito? - ¿Están listos para gritar? ¿Están listos para saltar? ¿Están listos para tirar sujetadores al escenario con sus dedicatorias? Y lo más importante ¿¡ESTÁN LISTOS PARA EEEELLLLLL... ROCK AND ROOOOOOLL?

Todo el público empezó a gritar como poseso.

-¡PUES EN ESE CASO, DENLE UN FUERTE APLAUSO A... LOST BULLETS!

Saltamos al escenario acompañados por los gritos de la gente y empezamos a tocar The Few That Remain. Cuando los acordes de esta no habían terminado de morir, tocamos Emercency. Después, estrenamos un tema nuevo.

-Esto es Hard to Swallow - Dijo Sam a través del micro a la vez que los primeros acordes de la canción empezaban a sonar. Esa canción la había compuesto ella, así que... le dejamos cantarla.

This is hard to swallow

You keep your thoughts by your pillow

And just so you can adore them

And just so we can ignore them

I'd rather lead than follow

I'd rather stay in the cold

I must have got so old

Well so I've been told

But now you've lost it all

We're running out of time

We got things on our mind

And things that we just don't like

Who'd you wanna say?

Who'd you wanna be tonight?

Sam levantó los brazos y se puso a dar palmas al ritmo de la música. Todos la siguieron.

Forgetting the promises that you made

And how your, your promises easily break

You can see it on your face

And I'm too under it

And I'll count my losses

And I'll count my sins

We're running out of time

We got things on our mind

And things that we just don't like

Who'd you wanna say?

Who'd you wanna be tonight?

We're running out of time

We got things on our mind

And things that we just don't like

Who'd you wanna say?

Who'd you wanna be tonight?

We were young and we were blind

We ignored the warning signs

How were we to know?

How were we to know?

We were close but still so far

We grew apart and out of touch

All I wanted was...

All I wanted was to say...

We're running out of time

We got things on our mind

And things that we just don't like

Who'd you wanna say?

Who'd you wanna be tonight?

We're running out of time

We got things on our mind

And things that we just don't like

Who'd you wanna say?

Who'd you wanna be tonight?

Tonight, tonight, tonight, tonight.

El público rompió a gritar y la ovación se oyó lo menos hasta el final de la calle. Entonces empezó con las presentaciones. Brad, Brison, Cameron y yo.

-Por último tenemos - Dijo moviéndose libremente por el escenario - al creador de la siguiente canción que vamos a tocar. Él solo ha compuesto toda la música y la letra, todo en una noche. Eso se merece un aplauso, ¿no? Venga diles de qué habla la canción.


-Esta canción tiene una dedicatoria un tanto especial. Es una canción escrita para mi guitarra, porque cuando estoy enfadado, triste, rabioso solo tengo que cogerla y tocar. Esto es Plug in Baby.

I've exposed your lies, baby
the underneath no big surprise
now it's time for changing

and cleansing everything
to forget your love

my plug in baby

crucifies my enemies

when i'm tired of giving

my plug in baby

in unbroken virgin realities

is tired of living

Don't confuse
baby you're gonna lose
your own game
change me
and replace the envying
to forget your love

My plug in baby
crucifies my enemies
when i'm tired of giving

my plug in baby
in unbroken virgin realities
and tired of living

And i've seen your loving
But mine is gone. And I've been in trouble.


Sin duda todas las horas de ensayo habían servido para algo. La actuación había sido brillante, el público se había entregado al máximo y nosotros también. Pude ver a Benito saltando como un loco desde control, ayudando a Socko con la mesa de mezclas y la ecualización. Había sido nuestra mejor actuación hasta la fecha. Mucho mejor que Emergency, aunque aquella vez fue algo diferente. Pero ahora, llegaba el momento de la despedida.

-Oye - Le susurré a Freddie al ver que bajaba la vista - conseguiremos que vengas, pero si no lo podemos hacer, tú eres el que me dijo que disfrutara. Aplícate el cuento - Me miró y sonrió.

-Bueno chicos, esta va a ser la última canción. No es nuestra, vamos a hacer un cover de un tema de una mítica banda de rock que seguro que todos conocéis. Pero lo importante no es eso. Lo importante es por qué hemos elegido esta canción. ¿Lo queréis saber? - La gente gritó, pero no me pareció bastante - Vaya, parece que no lo queréis saber... Vamos a probar otra vez, ¿¡Lo queréis saber? - Entonces gritaron mucho más fuerte que antes. - Hemos elegido esta canción porque pasado mañana... Lost Bullets... ¡NOS VAMOS DE GIRA!

Y ahí fue cuando se acabó el mundo y los gritos se oyeron hasta el final de la calle.

-Vamos a tomar una carretera al infierno... ¡HIGHWAY TO HELL! - Grité levantando el brazo y sacando los famosos cuernos del rockero a la vez que Freddie empezaba a tocar esos acordes que, cuando sonaban, ponían de pie a todo el mundo.

Livin' easy, lovin' free

Season ticket on a one-way ride

Askin' nothin', leave me be

Takin' everything on my stride.

Don't need reason, don't need rhyme

Ain't nothing I would rather do

Goin' down, party time

My friends are gonna be there too

I'm on a Highway to Hell

On a Highway to Hell

I'm on a Highway to Hell

On a Highway to Hell

No stop signs, speed limits

Nobody's gonna slow me down

Like a wheel, gonna spit in

Nobody's gonna mess me 'round

Hey Satan!, pay my dues

Playin' in a rockin' band

Hey momma! look at me!

I'm on the way to the Promise Land

Whoo!

I'm on a Highway to Hell

On a Highway to Hell

I'm on a Highway to Hell

On a Highway to Hell

Don't Stop Me!

I'm on a Highway to Hell

On a Highway to Hell

I'm on a Highway to Hell

On a Highway to...

I'm on a Highway to Hell

On a Highway to Hell

I'm on a Highway to Hell

On a Highway to Hell

And I'm going down...

ALL THE WAY.

I'm on the highway to hell.

Cuando se acabó la canción, todos nos reunimos en el centro del escenario e hicimos la última reverencia al público todos juntos.

O... puede que no fuera la última vez...


Hasta aquí. Primero que nada, siento si hay faltas en las canciones pero el ordenador de mi hermana se bloquea cuando intento copiar las letras, así que las he tenido que pasar a mano y no lo puedo comprobar porque me está echando.

Como siempre, dejad vuestros reviews con lo que queráis, estamos en un mundo libre.

Nos vemos en el próximo capítulo.

Besos ^^