Hey, hey, ya estoy aquí. Muchas gracias por los reviews del capítulo anterior, me alegro de que os gustara. Pero bueno, no os entretengo más. Nos vemos abajo.

Y, como siempre, iCarly no me pertenece.


Después del concierto varias personas vinieron a felicitarnos por lo de la gira, incluso quisieron saber algunos lugares en los que tocaríamos, pero eso era un misterio hasta para nosotros. El único que sabía eso era Benito quien, después de que la marabunta de gente se apartara de nosotros, vino a darnos indicaciones sobre el comienzo de la gira a la mañana siguiente.

-Chicos, la rompieron allá arriba. Definitivamente hice bien al venir a buscarlos. Está bien, les cuento cual es el plan para mañana en la mañana. Les espero a todos en el puerto sobre las... 11 de la mañana para cargar sus bolsos y los instrumentos, el resto del equipo ya lo contraté así que no se preocupen. Más o menos a las 12 saldremos de viaje. ¿Me copiaron todo en esas cabecitas?

Sí, todo entendido. Es solo que... va a haber un pequeño cambio de planes - No podía seguir ocultando el hecho de que, por mucho que Sam lo negara, no iba a poder ir a la gira.

-¿Cómo que un cambio? Nadie me dijo nada de cambios.

-Porque no los hay - Saltó Sam.

-Sí que los hay, Sam. No voy a ir a la gira Benito.

-¿¡QUÉ? ¿Se te fundió el cerebro nene? No me podes decir ahora que no venís a la gira.

-Mi madre no quiere que vaya y para evitarlo ha comprado unos billetes de avión para Italia. El vuelo sale mañana a las 3 si no recuerdo mal. Brad será el solista a partir de ahora, seguro que no deja nada que desear a nadie - Dije poniéndole una mano en el hombro.

-¿Seguro que no quieres que hable con tu mamá? Soy un... - Dijo sonriendo de forma picarona - imán para las minitas. Ya me entienden.

-Si, te entiendo, para las "minitas" que necesitan unas gafas urgentemente - Soltó Sam con una mueca de asco.

-Mañana a las 11 les quiero a todos en el puerto - Y con eso se marchó.

Nosotros, en cambio, nos fuimos a recoger todo el equipo y a cargarlo en los diferentes coches. Aquella vez Carly nos ayudó, según ella: "Para practicar para la gira"; por lo que tardamos bastante menos en terminar y, cuando nos quisimos dar cuenta, estábamos en el aparcamiento despidiéndonos. Aunque, en ese caso, no nos veríamos al día siguiente.

-No me puedo creer que me esté despidiendo de ti enserio, tío - Dijo Cameron - ¿Seguro que no quieres que compremos esas pirañas?

-Cameron, no me lo pongas más difícil.

-Perdón... Adiós Freddie - Se acercó y nos abrazamos.

-Nos vemos cuando vuelvas, siempre serás nuestro solista - Brad hizo lo mismo que Cameron.

-Vamos. Mira el lado positivo. Te pasarás el día viendo a tías buenas italianas - Sonrió Brison intentando quitarle hierro al asunto. Pero su expresión cambió en menos de un segundo de felicidad a tristeza - ¿A quién quiero engañar? ¡TE VOY A ECHAR DE MENOS TÍO! - Se abrazó a mí llorando como una magdalena.

-Vamos, que no me muero... Solo me voy de viaje.

-Ven Brison - Brad me lo quitó de encima - es hora de irnos. Mañana hemos de madrugar.

-Yo también me voy. Hasta luego Freddie.

Aquella era la última vez que iba a ver a mis amigos en mucho tiempo y eso era algo que me costaba horrores asumir. Me di la vuelta para subirme al coche y vi a Sam sentada al volante mirando al infinito y a Carly tratando inútilmente de esconder las lágrimas.

El viaje transcurrió silenciosamente, nadie dijo nada, ni siquiera nos atrevimos a encender la radio para romper aquella tensión que inundaba la vieja camioneta de Sam y amenazaba con asfixiarnos a todos. Y nuestra banda sonora fue ese silencio hasta que llegamos a la puerta del apartamento de Carly.

-Bueno - Dijo la morena - parece que aquí nuestros caminos se separan... hasta dentro de una buena temporada.

-Parece ser que sí - Resoplé bajando la mirada.

-Te voy a echar de menos, aunque eso ya lo sabes.

-Sí, lo sé. Yo a ti también te voy a echar de menos, igual que a Spencer.

-Es una mierda que tengas que irte por culpa de tu madre - Sollozó ella abrazándome. - La odio.

-Yo no te negaré que estoy muy enfadado con ella, pero no puedo hacer otra cosa Carly.

-Me voy dentro. Spencer estará preocupado, dile a Sam que entre cuando terminéis de despediros - Dijo antes de cerrar la puerta.

Me volví para despedirme de Sam... pero ella no estaba.


No se habían dado cuenta de que, en mitad de su despedida, había salido corriendo. No me gusta ver cómo las personas se despides y tampoco me gusta ser yo una de las personas que protagoniza esa escena, así que creí que esconderme y esperar a que estuviera todo despejado era lo mejor. Aunque se fuera y no me dijera adiós, algo me decía que eso era lo mejor tanto para mí como para él.

-Sabía que estabas aquí - La voz que menos quería escuchar en ese momento, sonó a mis espaldas.

-Se supone que estoy escondiéndome de ti.

-En ese caso, tendrás que buscar otro sitio para esconderte que no sea nuestro lugar de reunión personal. ¿Por qué has huido?

-Muy fácil. No me quiero despedir de ti. Así que, si eres tan amable, vete - Lo espeté sin mirarle.

-No quiero que esta sea la última imagen que me lleve de ti.

-¿Te refieres a mi espalda?

-No. Me refiero a la cobardía.

-Entonces el dolor y la tristeza te parecen más agradables. Eres un poco sadomasoquista Benson.

-A mi tampoco me resulta agradable tener que despedirme Sam. A mi tampoco me gusta saber que esta es la última vez que nos vamos a ver en... Dios sabe cuánto. Pero no quiero irme a Italia sin haberme despedido como es debido de mi mejor amiga.

Por primera vez, desde que había subido allí, me giré para mirarlo.

-¿Me dejas despedirme como es debido? - Dijo dando un par de pasos hacia mi.

-No. Porque sé lo que quieres hacer y estoy segura de que no lo soportaría.

Estaba segura de lo que quería hacer, estaba más que segura... porque era lo mismo que quería hacer yo. Quería... quería besarle. Quería besarle como aquella noche en el faro, pero no una, ni dos, ni tres veces, sino todas las que pudiera hasta que se hiciera de día. Sin embargo... no podía... no iba a hacerlo... porque sería un beso de despedida. Sería amargo y triste y no quería que fuera así, no tampoco quería que fuera el último.

-Te tendrás que conformar con un abrazo - Dije avanzando hacía él, haciendo un gran esfuerzo por mirarle el torso y no a la cara.

-Si no hay más remedio... - Dijo correspondiendo mi abrazo.

-Será mejor que baje ya... Spencer se preocupará - Dije separándome tras lo que parecieron horas.

-Yo me quedaré aquí un rato.

Entré por la ventana y caminé por el pasillo y empecé a bajar hacia el octavo piso por las escaleras, no solía hacer eso, pero en aquella ocasión el ascensor me parecía demasiado lento. No había bajado ni dos pisos cuando oí a alguien bajar corriendo y, para cuando me di cuenta, Freddie me tenía empotrada contra la pared agarrándome las muñecas con fuerza.

-¿¡Pero qué haces? ¿¡Estás mal de la cabeza o qué?

-La verdad es que ahora mismo no sé si soy el más loco de este mundo o el más valiente de todos.

Y entonces, igual que aquella noche en el faro, me besó como si fuera la última cosa que iba a hacer en su vida. Llegué a dudar de quién se había lanzado antes si él o yo, dado que, cuando todavía no se había inclinado del todo ya me había librado de su agarre y estaba enganchada a su cuello.

Mi cuerpo pedía a gritos oxígeno, pero yo prefería ahogarme antes que separarme de él; pero parecía ser que él no pensaba lo mismo.

Lo miré a los ojos y dije:

-Espero que sepas que esto no cambia nada entre nosotros.

-Lo sé, pero no he podido evitarlo. Aun no es el momento.

-No, no lo es - Me miré las manos - Será mejor que me vaya. Buenas noches Freddie.

-Buenas noches Sam.


A la mañana siguiente, me desperté con los gritos de mi madre tratando de que me levantara y con los gritos de Carly intentando que Sam se despertara.

-¡Freddie levántate de una vez! ¡Todavía no has terminado de hacer la maleta!

Muy a regañadientes me levanté de la cama, metí en mi bolsa de deporte y en mi mochila un par más de camisetas y unos pantalones y me fui a ducharme. Desayuné lo mínimo necesario para subsistir hasta la hora de comer, aunque la verdad era que tenía el estómago completamente cerrado.

-¿No vas a comer más?

-No tengo hambre.

-Anoche tampoco probaste bocado.

-Y todo gracias a ti. Me extraña que todavía no lo sepas.

-Estoy haciendo lo que es mejor para ti, Freddie Benson.

-En ese caso mamá - Dije levantándome de la mesa - me parece que debes replantearte muy seriamente lo que significa esa frase, porque me parece que no tienes muy claro lo que significa.

Me metí en mi habitación y cerré de un portazo. Cogí mi teléfono y le mandé un mensaje a Carly:

Cuando me vaya, que será en menos de cinco minutos, ven a mi casa y coge mi guitarra. Está dentro de mi armario, al lado derecho hay un doble fondo. Dásela a Brad, él sabrá qué hacer con ella.

Que os vaya bien en la gira.

En cuanto se envió, cogí mis cosas y las dejé en el suelo de la sala de estar. Empecé a recorrer con la mirada toda la estancia, al fin y al cabo, no sabía cuando volvería a verla. Un mes, dos semanas, un año... y esa había sido mi casa desde siempre. Recorrí toda la sala de estar, la cocina y esas habitaciones de invitados que supuestamente iban a utilizar algún día mis amigos cuando viniera a dormir, pero que nunca lo hicieron por que mi madre tenía miedo de los "microbios y gérmenes" que pudieran traer del "mundo exterior". Sí, yo también me pregunto que puñetas le pasa en la cabeza.

-Freddie, es hora de irnos.

-Voy.

Me colgué las bolsas a los hombros y salí de mi apartamento, para coger rumbo al aeropuerto.


-¡NO ME PUEDO CREER QUE MIS HERMANITAS SE VAYAN Y ME DEJEN SOLO! - Sollozó Spencer. Llevaba así desde la noche anterior.

-Volveremos antes de que lo esperes, ya lo verás - Trató de consolarlo Sam, pero era imposible.

-¡PERO PARA ESO FALTA MUCHO AUN!

-Pero tienes a Socko y a su abuela, a su primo Boomer...

-¡PERO NO ES LO MISMO CARLY!

-Lo sé, yo también te voy a echar mucho de menos, pero... no me puedes negar que estas dos últimas semanas han sido geniales. Lo hemos pasado muy bien haciendo las camisetas y comprando todo lo necesario. Hemos echo de todo estas semanas. Yo también te voy a echar de menos, pero si te pones así lo que haces es que la despedida sea más dura.

-Está bien. Serenidad. Venga chicas, os ayudo a bajar las cosas abajo y luego os voy a seguir hasta el puerto con la moto. ¡Y no me repliques Carly!

-Bajad vosotros, yo tengo que acabar de guardar... mi maquillaje. Enseguida os alcanzo.

Cuando estuve segura de que se habían ido, me colé en el apartamento de Freddie con la copia de la llave que me dio él cuando éramos unos críos. Fui a su habitación, rebusqué en el armario hasta que conseguí encontrar la apertura del segundo fondo y saqué la guitarra, perfectamente guardada en su funda. Me disponía a salir cuando, sobre la cómoda de Freddie, junto al joyero que le regaló su madre hace años, vi una foto del día de Halloween. En ella salían todos ellos, incluso salía yo. Recuerdo que no quería salir en la foto pero ellos me obligaron. Me entristeció la idea de que esa iba a ser la única foto que saliéramos todos juntos... Por eso, la saqué del marco y la guardé en el bolsillo de la funda antes de irme del apartamento.


Sé que Carly tiene mucho maquillaje, ¿pero tanto como para tardar medio milenio en bajar? Si llego tarde por su culpa, juro que se lo haré saber.

-Perdón por tardar tanto - Dijo saltando, literalmente, dentro del coche. Ventajas de que fuera descapotable.

-Ya era hora hija mía, un poco más y en vez de gira me voy al geriátrico.

-Calla exagerada, que vamos bien de tiempo. ¡Spencer vamos!

Carly arrancó y pusimos rumbo al puerto. Cuando llegamos ya estaban todos allí cargando las cosas.

-¿Dónde está Benito? - Pregunté en cuánto bajé del coche.

-Eso nos gustaría saber - Contestó Brad.

-Cuando llegamos había una nota en la puerta que ponía que fuéramos cargando que él volvía enseguida - Le secundó Brison.

-Y aquí nos tienes. Cargando nosotros solos todo el material - Finalizó Cameron sacando la cabeza del maletero... bueno, de la bodega de carga de la caravana.

-Tranquilos chavales - Saltó Spencer con si característica hiperactividad - ahora tenemos seis manos más, seguro que terminamos enseguida.

Abrí el maletero del coche de Carly y empecé a sacar cosas. La verdad es que estaba emocionada por la gira, pero no tanto como podría estar. Faltaba uno de nosotros y todos lo sabíamos y todos lo estábamos disimulando. Eso no arreglaba nada, lo sé, pero... no podía pasarme la gira lamentándome, debía disfrutarla por mi y por él.

-Bueno, creo que ya está todo - Dijo Cameron - ¿Entramos?

-No deberíamos pero... muero de curiosidad por saber cómo es por dentro - Canturreó Carly.

-En ese caso vamos.

Nos metimos en la caravana y... aquello parecía mucho más grande de lo que aparentaba. Había una mesa y un banco para sentarnos, una nevera, una especie de sofá al fondo, unas literas plegables, estanterías y un mural llena de postales de montones de países. Si llega a estar limpia ya hubiera sido demasiado.

-¿Creéis que Benito a estado en todos estos sitios? - Preguntó Cameron.

-Seguro, este tipo ha visto más mundo del que tu y yo veremos nunca - Respondió Brison.

-Carly - Spencer entró en la caravana - Madre mía esto es enorme... quiero decir... os habéis dejado esto en el coche.

-Es verdad. Toma Brad, Freddie me dijo que tu sabrías qué hacer.

-¿Es su guitarra? - Pregunté mientras habría la funda.

-Si - Afirmó mientras la sujetaba firmemente del mástil - Y ya sé qué hacer con ella - Dijo con una media sonrisa.

Se acercó a la mesa, se subió encima y enganchó la guitarra en unos soportes que había colgados. Cuando se bajó, todos la miramos con orgullo. Es posible que Freddie no fuera a venir con nosotros, pero su esencia estaba en esa guitarra.

-Bueno - La voz de Benito nos despertó a todos - acá está la comida que es lo más importante - Dijo dejando en el suelo su peso en bolsas de supermercado. - Y ahora... ¡A CONQUISTAR EL MUNDO!

Nos pusimos todos a gritar y a dar saltos mientras Carly y Spencer se bajaban de la caravana para montarse cada uno en su medio de transporte.

No llevábamos ni 20 minutos de viaje cuando recogí la funda de la guitarra del suelo y, en el bolsillo encontré la fotografía que nos sacaron en la fiesta de Halloween.

¿A quién quiero engañar? Todos necesitamos a Freddie aquí, yo le necesito aquí. Lost Bullets éramos los que estábamos en la foto, éramos los pilares que sujetaban una estructura perfecta. Si un pilar cae, caemos todos. No iba a ser lo mismo sin Freddie, sin su guitarra, sin su forma de componer, sin su curiosa forma de concentrarse y su extraña forma de hacernos reír a todos. Sin sus dotes de líder que nos ponían a todos en vereda sin que todo acabara en peleas. Sin él.

Miré la guitarra y la foto, la guitarra, la foto, la caravana, a los chicos haciendo cada uno una cosa...

Recordé la frase que le dije a Freddie un par de noches antes: Para ser valiente, tienes que estar un poco loco. Y yo tenía una cosa clara.

-No soy ninguna cobarde.

-¿Qué dijiste nena?

-Da la vuelta Benito. ¡Da la vuelta!

-¿Para qué?

-Sam, ¿a qué viene todo esto?

-Viene, a que ahora mismo nos vamos al aeropuerto a buscar a nuestro amigo.

-Me gusta esa determinación Sammy - Dijo Benito - ¡APARTENSE BOLUDOS TENEMOS UN VUELO QUE DETENER!

Me asomé a la ventana y grité con todas mis fuerzas:

-¡CARLY! ¡AL AEROPUERTO!

Entonces Benito dio un acelerón y nos fuimos todos al suelo. Espero que no sea tarde.


Era la una del medio día, llevábamos desde las once en el aeropuerto dando vueltas como idiotas por esa manía de mi madre de ser mega puntual. Tras toda esa espera, nos dirigíamos al detector de metales para poder pasar al otro lado y esperar a que nuestra puerta de embarque se abriera. Sin embargo, alguien o más bien sus gritos, nos paró.

-¡FREDDIE! ¡FREDDIE!

-¿Sam?

-¿Qué haces tú aquí?

-Por favor señora Benson, solo le pido que me de cinco minutos de su tiempo para escucharme.

-Tenemos un vuelo que coger.

-Pero si falta una hora y media para que salga, solo le pido cinco minutos - En sus ojos estaba reflejada la misma decisión de hacía unos días.

-Cinco minutos, ni uno más.

-Mire, sé que tiene miedo de que Freddie venga con nosotros ya que teme que le haga lo mismo que le hizo su marido, pero... Freddie no es así, no le dijo nada hasta hace tres días porque tenía miedo de que volviera a intentar suicidarse. No se hace una idea del miedo que pasó el día que la encontró así en su casa. La quiere y mucho, es su madre joder. Si siguió en la banda es porque la música es lo que le gusta, es su sueño. Por eso he venido aquí, para pedirle por favor que le deje venir a la gira.

-No voy a hacer eso, podéis buscar a otro chico que toque la guitarra, pero no será mi Freddie - Dijo agarrándome del hombro y llevándome de nuevo hacia la cola de gente.

-¡No se trata solo de que sea nuestro guitarrista! Sé que hay cientos de personas que tocan la guitarra, pero ninguna se compara a Freddie, no a nivel musical... me refiero a como persona. Freddie es nuestro amigo, es uno de los pilares que sujeta nuestra estructura. Freddie se quedó conmigo por las noches cuando mi madre y su novio se ponían violentos, Freddie me salvó la vida el día que casi me violan y me matan, Freddie ha ayudado a Cameron con su hermana y cuando tenía un pequeño enamoramiento conmigo. Freddie ayudó a Brad y a Brison a entenderse mejor y ahora son los gemelos de oro. Freddie es un gran amigo, por eso queremos que esté con nosotros. No porque sea parte de la banda, sino... porque es parte de nuestra familia.

-Pero... también es parte de la mía - Dijo mi madre con los ojos llenos de lágrimas.

-Lo sé señora Benson, pero... alejarle de sus sueños también lo alejará de usted. Estará a su lado pero parecerá que está a miles de kilómetros y eso no es agradable. Se lo digo por experiencia. Si deja que venga, estará lejos, pero siempre estará a su lado. Freddie volverá a casa con usted pero... déle la oportunidad de vivir su vida y su sueño. Por favor - Ahora era Sam la que estaba a punto de llorar.

-Pero... los billetes...

-Llévese a Spencer con usted, le hará compañía y él no estará solo. Además, sabe mucho de arte y le podrá hacer de guía. Por favor señora Benson. Se lo estoy pidiendo por favor, deje que Freddie venga.

Se produjo un larguísimo silencio durante el cual sentí que iba a vomitar hasta mis pensamientos.

-Está bien - Dijo mi madre al fin.

-¿Está bien? - Le pregunté yo.

-Está bien - Dijo sonriéndome tiernamente.

-Esta bien - Dije en un tono tan bajo que ni tan siquiera yo oí - está bien, está bien, está bien.

-¿Está bien? - Preguntó Sam mientras se le iluminaba la cara.

-Sí, decidle a Spencer que venga. Freddie - Dijo mientras cogía mis bolsas - ten mucho cuidado. Llámame y dime cómo te va todo. Pero... por favor...

-Mamá. Volveré, te lo prometo.

Me dio un abrazo y luego se apartó para dejar que me fuera.

Sin poder contenerme corrí hacia Sam y la abracé con todas mis fuerzas, hasta la levanté del suelo.

-Estás loca.

-Sí, es el defecto de los valientes, que estamos todos locos. Vamos, tenemos que avisar a los demás.

Empezamos a caminar hacia las puertas, pero cuando estábamos a pocos metros me paré en seco.

-Sal tu primero, les daremos una sorpresa.

-Está bien.

-Ah y... ¿puedo hacer algo?

-No. Ya lo hiciste la otra noche.


Salí fuera del aeropuerto poniendo la mejor cara de circunstancias que pude. Allí me esperaban todos, hasta Spencer.

-¿Y? ¿Qué ha dicho?

-Creo que no soy yo la que os tiene que contesta.

Entonces Freddie salió por la puerta y, automáticamente, todos corrieron hacia él para abrazarlo, incluso Benito, aunque primero me abrazó a mí.

-Spencer, ves dentro que te espera la madre de Freddie, te vas a Italia dos semanas.

Sin pensarlo, salió corriendo.

-Ahora sí... ¡A CONQUISTAR EL MUNDO!


Por fin habían conseguido estar todos juntos, se iban de gira, se iban a conquistar el mundo. Pero... ¿qué les deparaba aquella carretera que se levantaba frente a ellos?

Hasta aquí. Os comento, este es el último capítulo de Lost Bullets. ¡ESPERAD! ¡NO SAQUÉIS LAS ARMAS TODAVÍA! El próximo que suba será el primero de la secuela que se llamará: Lost Bullets: Life On The Road. Así que tranquilos, que queda historia para un rato largo jajajaja

Como siempre, dejad vuestros reviews con lo que queráis, estamos en un mundo libre.

Nos vemos en el próximo capítulo.

Besos ^^