Capítulo 20.

Y así llegó el crepúsculo de aquel día con una terrible conmoción por parte de todos. Ace se marchaba…

El sol se ponía en el horizonte. Todos lo miraban con una enorme sonrisa. Y más aun una agradecida peli azul. Sin duda el hermano mayor de Luffy era genial en todos los aspectos. No se parecía en nada al capitán alborotador, y a pesar de ser de lo más reservado en contadas ocasiones, tenía un encanto misterioso que lo hacía atractivo y espeluznante a la vez. Estaba segura que por mucho que pasara el tiempo no podría olvidarse de aquel hombre que también había aportado su particular granito de arena a la causa.

Luego la miró a ella. A esa hermana del capitán que sorprendió a todos los presentes cuando pisó el barco con una enorme sonrisa. Sonrisa que en aquella ocasión había cambiado por una mueca de tristeza infinita, aunque quisiera ocultarlo. Y por un instante la joven princesa compartió aquella tristeza.

Habían cogido confianza las tres, y durante el camino cuando lo hombres estaban con su despiste, Nerumi les había contado un poco de su historia, un poco de quién era en realidad. Todavía recordaba el grito de alucinación que pegó Nami cuando la de ojos verdes contó lo que tenía con Ace y lo que había pasado la noche anterior, e incluso, hasta donde habían llegado. Y de cómo los chicos las miraron sin comprender mientras Ace lanzaba una sonrisa pícara bajo la sombra de su sombrero. Ella se alegró muchísimo cuando se enteró de que se querían con ganas. Y aquel sentimiento le recordó a su infancia y a un muchacho que en otra época estuvo dispuesto a dar la vida por ella…

-Bueno, pues…-el pecoso se agarró el sombrero.

-¿De verdad te vas ya Ace-san?-preguntó Chopper.

-Sí.-contestó él con una sonrisa en los labios y agarrando su mochila. Vivi se dio cuenta de cómo Nerumi ni siquiera quería mirar aquella escena. -Kurohige no está en Arabasta. Ya no hay ninguna razón para quedarme en este país.-soltó como si nada. Nerumi se mordió el labio.

-Ya veo.-contestó el hermano menor tan despreocupado como siempre.

-¿Qué planeas hacer después?-preguntó el cocinero.

-Ir al Oeste. Me dijeron que por allí lo habían visto.-sonrió para luego introducir su mano en el bolsillo y sacar un papel.-intentaré buscarlo allí y seguirle la pista…Luffy,-nombró al capitán lanzándole un papel que él cogió al vuelo, para observarlo desconcertado.-Guárdalo, siempre.

-¿Qué? Solo es un trozo de papel.-todos miraban el objeto curiosos.

-Ese pedazo de papel permitirá que nos reunamos de nuevo.-por un instante, Nerumi fijó su mirada en el papel con una sonrisa de felicidad. Ace que observó su reacción de reojo, sonrió.

Luffy desplegó la hoja cuadrada en la que nada había escrito. Y Nerumi miró al pecoso desconcertada.

-¿No lo quieres?

-Sí, lo quiero.-el mayor sonrió con ganas agarrándose el sombrero.

-Tener un hermano pequeño que es un poco lento hace que su hermano mayor se preocupe todavía más. Además tienes a cargo a Nerumi, más debo de inquietarme.-la de ojos verdes suspiró y volvió a aquella mirada triste.-Cuiden bien de los dos por mí…-se inclinó.-Lu, la próxima vez que nos veamos será en la Cumbre de los Piratas.

-¡Bien!-sonrió el otro.

-Ven hasta la cima…-sonrió el pecoso.-Confío en ti…-el muguiwara asintió.-Hasta la próxima entonces…

El moreno se giró sobre sus pasos y alzó una mano en señal de despedida. Y el nudo que Nerumi había mantenido durante toda aquella conversación, se deshizo por completo cuando un rastro de lágrimas bajó por sus mejillas sonrosadas…Pero de pronto una mano se posó en su hombro llamándole la atención.

-Nerumi… ¿estás bien?-Vivi le dedicó una sonrisa triste.

-Sí…supongo que debo estar bien…-sollozó, y Vivi no se lo pensó dos veces a la hora de darle un cariñoso abrazo a su amiga, que terminó de deshacerse…pero al cabo de unos minutos, la de ojos verdes pareció calmarse, y fue el momento en el que la joven princesa le proporcionó una sonrisa reconfortante a la de ojos verdes.

-¿Nos vamos entonces?-Neru asintió, se apartó las lagrimas de las mejillas y sonrió.

-¡Oooi chicaaass! ¡Vamoooss!-gritó el capitán sonriente. Ante el grito, ambas se giraron y anduvieron en dirección a los demás.

Y entonces él se giró para mirar la escena de su partida con una sonrisa triste. No pensaba mirar atrás en ningún instante. Sobre todo porque odiaría irse viendo a la de ojos verdes llorar por él…sin embargo, cuando escuchó aquel grito de Luffy, tuvo la necesidad de girarse y de mirar a la muchacha por última vez…

…..

Aquella mañana se levantó más incomodada de lo normal y nada más poner los pies en el suelo un enorme mareo le sobrevino. Así como unas terribles nauseas. La habitación estaba aun oscura y con cuidado de no despertar a Nami que dormía justo a su lado, empezó a caminar hacia el baño. Sin embargo, en su camino rápido hacia él, y debido a otra nausea más, se tropezó haciendo que la peli naranja se despertara un poco, aun así, la de ojos verdes siguió su camino hasta dar con la puerta para entrar y cerrarla rápidamente.

Con todo aquel jaleo, Nami se terminó de despertar. Al parecer Robin ya estaba en pie, así que le dio luz a la habitación y se acercó al baño preocupada al escuchar los ruidos que Nerumi estaba haciendo dentro. Sin pensárselo llamó.

-¿Neru? ¿Estás bien?-pegó la oreja a la puerta.

-¡Sí! ¡Sí!-contestó la otra ágil, sin embargo el ruido de abrir el grifo con fuerza y tirar de la cadena hizo que desconfiara terriblemente de aquella respuesta. Lo cierto era que aunque no le había dicho nada, tanto ella como Robin llevaban escuchándola ir al baño cada mañana desde hacía un par de semanas. Nami se lo intuía, algo le pasaba y no era poco importante como para ocultárselo. Que desde que llegó se lo habían confesado prácticamente todo.

Así que totalmente decidida y valorando la reprimenda que vendría después por parte de la de ojos verdes, Nami abrió la puerta del baño sin pensar, y nada más hacerlo, la miró sobresaltada.

-No debiste entrar…-le intentó sonreír la peli castaña con aquella palidez en su cara, el sudor en la frente y aquellas terribles ojeras.

-Nerumi… ¿qué te pasa? ¿Te sientes mal?-Nami se alarmó. El estado de su amiga era de todo menos bueno. Ella negó, aunque de pronto y después de un pequeño silencio, la de ojos verdes no aguantó más…y empezó a llorar…-Ei…Neru…-La peli naranja se acercó a su amiga, que se mantenía con ambas manos apoyadas en el lavabo, con una terrible preocupación.- ¿Qué te pasa? Estás enferma…se te nota en la cara… ¿no será esa fruta de nuevo no?-Nerumi negó y suspiró para sosegarse.-ven anda…-Nami la ayudó a avanzar-será mejor que te recuestes…-al llegar a la cama, la navegante la animó a que se tumbara mientras ella se sentaba al borde de la cama.-Me contarás… ¿Qué te pasa?

-Estoy en un lío…-la joven se mordió el labio y se llevó el dorso de la mano a la frente.

-Cálmate…no será algo que no podamos solucionar.-Nami le sonrió.

-Nami…-de pronto su llanto aumentó de intensidad.-creo…creo…creo que estoy embarazada…-terminó confesando. La de ojos castaños la miró sorprendida.

-¿Qué? ¿Embarazada?-Nerumi asintió.

-Pero… ¿estás segura?-Nami le agarró la mano con fuerza, y la observó con una pequeña sonrisa.

-No estoy del todo segura…pero es lo más probable…-suspiró para sosegarse un poco.-tengo un retraso de un mes y llevo un par de semanas vomitando, con asco a la comida y caprichos…

-Lo cierto es que me he dado algo de cuenta. Me lo intuía, pero… ¡Oh Neru! ¡Eso es fantástico! ¡Un bebé!-la animó.-pero no deberías de estar así…ese hijo que esperas es de él… ¿no?-ella asintió.

-Por eso estoy así…Ya sabes lo que opina Ace de la descendencia…-por un instante el miedo la empezó a abrumar y miró a todos lados nerviosa-…esto es horrible…

-Vamos Neru…es imposible que Ace no quiera un hijo tuyo…además sabe que es tu mayor deseo eso de ser madre… ¿cómo podría si quiera rechazarlo?

-Porque para él, tener hijos sería la mayor de las torturas…

-Neru…-Nami miró acongojada aquella reacción poco propia de su amiga. ¿Ella? ¿Temerosa de un hombre? ¿Desde cuándo?

-Piensa que su sangre esta maldita… ¡menudo idiota!-rió con ironía.-va a odiarme…

-Nerumi, te ama, ¿cómo va a odiarte? Y estamos hablando de Ace, ¡no es un hombre cualquiera!-Nami aun la miraba sin entender.-además, ¿por qué dice que su sangre esta maldita? Eso es una tontería.

-Nami…-susurró.-Ace es el hijo de Gold D. Roger…-si tenía que confesarse lo haría bien que al fin y al cabo confiaba en Nami demasiado.

-¡¿Qué?-ante la revelación a la peli naranja casi le da un patatús.- ¿el hijo del Rey de los Piratas es Ace?-ella asintió. Ahora Nami lo entendía todo…

-Aun así,-pero se negaba-eso no es excusa para rechazarte por esperar un hijo suyo. Nerumi es tu sueño…ser madre es tu sueño…no es para nada justo… ¿él puede cumplir los suyos y tu no? Jamás pensé que estuvieras tanto a expensa suya…-la joven observaba el techo con la mirada perdida mientras el silencio se apoderaba de la habitación. Hasta que de pronto habló…

-Voy a decírselo a Chopper para que me revise…-por un instante ante aquellas palabras de Nerumi, la navegante sonrió un poco más aliviada,

-Parece que entras en…

-Quiero abortar…-soltó interrumpiéndola. Nami la miró con horror.

-¿Cómo…?-susurró-¿Cómo puedes decir eso? Es…es un niño…

-No podría soportar el desprecio y el rechazo de Ace…no podría hacerlo…-de nuevo aquel llanto desesperado incrementó.-si él no quiere hijos así será…

-¡¿Qué? ¡¿Y renunciar a tu sueño por un hombre? ¡Por Dios Nerumi! Esa criatura no tiene la culpa de…

-De mi inconsciencia…yo tengo la culpa de todo. Si le hubiese dicho que no estaba preparada…-se mordió el labio nerviosa-si no me hubiese lanzado así…si no me hubiese entregado a él…-suspiró.-esto es una pesadilla…jamás he tenido tantísimo miedo…nunca…Este niño no debe nacer, Ace no debe saberlo nunca…me mataría si lo supiese…-ante aquello último Nami frunció el ceño.

-¿Qué diantres te enseñaron a ti en aquella asquerosa casa?

-¿Y qué se supone que debo hacer?-Nerumi se incorporó alterada.

-Para empezar calmarte, en tu estado no debes hacer locuras. Y en segundo lugar, ¿cómo puedes tener miedo de la persona que quieres? ¿Acaso no confías en él?

-Por supuesto que si…pero su reacción me aterra…

-Solo necesitará asimilarlo…nada más…no sabe lo que quiere, Ace es un crío. No puede decir "de esta agua no beberé" y quedarse tan tranquilo… ¿cómo puede odiar algo que no ha conocido? Si Ace se considera un hombre lo afrontará con valor…como siempre ha hecho…

-Conozco su orgullo Nami…desaparecerá para siempre de mi vida si se entera…y yo… después de todo lo que he luchado contra mi misma no puedo dejarle ir…

-Sí, pero si él te quiere tanto como dice y ha luchado igual o más por bajar tu bandera, dudo mucho que se amedrante ante una criatura…

-No sé Nami…no lo sé…

Había caído la noche en el mar, y fue el momento, después de la cena cuando se dispuso a hablar con el renito del barco. Con la más total franqueza, sobre su estado y nada más saberlo el doctor lo miró sorprendido.

-¿Abortar?-Nerumi asintió.

-¿Cómo puedo hacerlo?-le preguntó con titubeo.

-No te veo convencida Neru…no deberías…-le contestó él.

-No hay otra solución. No veo ninguna otra. Este niño no puede nacer. No es su tiempo, no es el momento para que lo haga…-al decir aquello cada vez se le iba rompiendo más y más el alma.-además…-siguió con la voz rota.-apenas es un mes y medio…qué más da…-y de nuevo una lágrima rebelde resbaló por su mejilla izquierda delatando una terrible fragilidad y dolor de madre.

-¿Acaso no lo quieres?-ante la pregunta, Nerumi alzó el rostro contrariada. Jamás había sentido aquella dolorosa angustia. Que debía hacer, ¿elegir? Pero a quién… ¿al padre o al hijo?

-Claro que lo quiero…-y era verdad. Tener aquella imagen de Ace era lo que más deseaba por encima de todas las cosas.-pero…-Chopper resopló.

-Puedes guardarlo en tu vientre sin que crezca ¿sabes? Hasta que sea el momento…-Neru lo observó desconcertada.-hasta que elijas tenerlo o cambies de opinión. Estás hablando de una vida Nerumi…

-¿Cómo?

-¿Recuerdas lo que hizo la madre del hermano de Luffy?

-¿Rouge?-por un momento a Nerumi le vino a la mente aquella historia que Ace le había contado alguna vez en su infancia.

-Exacto…ella guardó a Ace 20 meses en su vientre…solo necesitas esto.-le tendió una cajita. Nerumi la miró extrañada, no en vano había tenido experiencias horribles con todo tipo de cajitas pequeñas o bolsas que contuvieran algo extraño.-no dañará al bebé y tu decidirás cuando tenerlo…pero te arriesgas…

-¿A morir?-el reno asintió.-bien correré el riesgo entonces.

-Aunque también puedes decidir tenerlo…sé que no deseas la muerte de tu hijo…eres su madre…

-Por supuesto que no deseo su muerte Chopper…-suspiró-todo esto es algo complicado, pero espero que con tu ayuda pueda resolverlo de la mejor manera posible.-el renito sonrió.

-Deberías hablar con Luffy…

-Lo haré…

Y así lo hizo el último con el que fue a hablar sobre su estado, que el doctor del barco había confirmado, fue Luffy.

-Lu… ¿puedo hablar contigo?-el muguiwara se entretenía en la cocina picando algo en compañía de Sanji y Robin.

-¡Oi Neru! ¡Mira la merienda que ha preparado Sanji! ¡Está deliciosa!

-¡¿Quieres un té Neru-chaan?-enseguida el rubio le colocó una taza de té junto a un plato de pastas sobre la mesa.

-Gracias Sanji.-la de ojos verdes sonrió y el cocinero casi se derrite. Luffy rió.

-¿Y de qué quieres hablar?-le preguntó el moreno entusiasmado y cruzado de piernas como un indio sobre la madera del barco.

-Pues…-la joven miró a los presentes.-chicos, ¿os importaría…?-los nombrados captaron el mensaje al instante. Robin sonrió.

-Muy bien, hace un sol espléndido para leer fuera, ¿me acompañas Sanji?-al cocinero se le pusieron los ojos en forma de corazón.

-¡Por supuesto Robin-chaaan!-y ambos salieron de la cocina y nada más cerrarse aquella puerta, Nerumi habló.

-Luffy…pase lo que pase quiero que me prometas algo…-se puso seria, aunque el otro seguía sonriendo con ganas.

-Claro, claro…

-Es sobre Ace…

-¿Ace?-en aquel momento el moreno dejó su comida a un lado y observó a Nerumi con el ceño fruncido.

-Sí…verás…últimamente me encontraba mal por las mañanas y…-de pronto el miedo volvió y los nervios se apoderaron de su cuerpo.-verás…-al no ser precisa ni un ápice Luffy no tuvo más remedio que preguntar.

-¿Acaso le echas de menos?-y por un instante Nerumi lo miró sorprendida. ¿Y aquello? ¿Desde cuándo Luffy era así de maduro?

-Es uno de los motivos pero no el más importante.

-¿Y cuál es?-ya no podía darle más rodeos a su capitán. Tenía que soltarlo.

-Estoy…-agachó el rostro apenada.-estoy esperando un hijo suyo Lu…estoy embarazada…

-¿Ace? ¿Un hijo? ¿De los dos?-ella asintió sin poder alzar la mirada de la misma vergüenza. Pero entonces, el muguiwara hizo algo que estaba totalmente fuera de sus expectativas: rió. Se rió con todas las ganas del mundo y luego la miró feliz.

-¡Eso es fantástico! ¡Un nakama nuevo! ¡Ace se alegrará muchísimo en cuanto se lo digas!-le terminó de sonreír.

-¡No!-gritó Nerumi alzando el rostro enfadada. Luffy la miró desconcertado.

-¿Por qué no? Es su padre. Debe saberlo.

-Este hijo no nacerá aun…tengo tiempo…-y entonces Luffy la comprendió y suspiró.

-Tienes miedo…-y de nuevo sorpresa en la mirada de ella.

-Sabes que Ace no quiere…

-Ya…pero en algún momento se lo tendrás que contar…

-Te prometo que lo haré si me siento con fuerzas.

-Nerumi…estás hablando de una persona…a las personas no se las trata así por muy pequeñas que sean…Ace tiene derecho a saberlo…

-Y lo sé…-Neru se desesperaba ante la insistencia de su hermano.-pero por favor…solo necesito tiempo…Estoy haciendo lo que la madre de Ace hizo con él…conservaré a mi hijo en este vientre por mucho que me cueste la vida-dijo decidida.-hasta el momento que sea necesario en el mundo…

-Está bien…si ese es tu deseo…sabes que siempre contarás conmigo pase lo que pase…

…..

Unos meses después…en una isla del East Blue se daba lugar un acontecimiento que tendría repercusiones demasiado mundiales como para ser evitadas por todos…Un acontecimiento que cambiaría la vida de muchas personas…

Se levantó a duras penas de entre los trozos de madera de las casas derrumbadas a su alrededor. Aquel golpe en el cuello le dolía a horrores. Casi estuvo a punto de partírselo sin siquiera darse cuenta. Aquella pelea le estaba resultando muchísimo más complicada de lo normal. Así que no tenía más remedio que llegar a aquel punto extremo…y después de batallar durante un buen rato más, él terminó totalmente arrodillado en el suelo mientras la sangre fluía de entre sus labios con un terrible sabor metálico. Aunque poco a poco, empezó a levantarse con trabajo del suelo. No se rendiría ante Kurohige, eso era algo que tenía más que claro. Aquel pirata mató a un amigo suyo y a punto estuvo de acabar con ella. Si se rindiera…no tendría el derecho de llamarse hombre…

-Tienes una habilidad muy molesta…-susurró el comandante volviendo al ataque que de nuevo, Teach absorbió con aquella maldita oscuridad.

-No entiendo porqué insistes tanto comandante.-le dijo con chulería. Ace chistó con la lengua furioso.

-Te metiste en un espeso pantano…es hora de que acarrees con las consecuencias de tus actos…

-Entonces… ¿aquella preciosidad murió? Zehahahaha-se rió con ganas, Ace frunció el ceño.

-Esa mujer es más fuerte que tú y yo juntos. Jamás podrás acabar con ella mientras yo esté en pie y con vida…-ante aquella respuesta chulesca del pecoso, Teach sonrió con malicia, dándose cuenta de hasta qué punto el comandante había cambiado.

-Zehahahaha, ¿entonces solo tengo que quitarte del medio? en cuanto acabe con tu vida comandante, la haré mía…-Ace volvió a sonreír altivo.

-Una razón más para no caer ante ti…

-Pero puedo cambiar de opinión con respecto a eso…sabes a la perfección que ante la oscuridad todo es inútil…Incluso tu fuerza… ¡Ace! ¡Sé mi nakama!-el moreno terminó de levantarse del suelo para luego soltar una pequeña carcajada.

-Si someto mi poder ante ti, entonces no tendrá sentido haber nacido hombre…-sonrió con malicia.-no viviré con remordimientos… ¿lo has entendido, idiota?

-¿Cuánto tiempo crees que podrás vivir en este mundo con esa filosofía?-Teach lo miró desafiante.-ella morirá en cuanto tu caigas…yo seré su verdugo…Es una lástima, Ace…

Y entonces la ira y el odio lo cegaron. Se acabó. Hasta allí había llegado aquel indeseable. Así que era el momento de aquel último ataque a la desesperada. Mientras Kurohige esparcía su oscuridad, el convocó un Dai Enkai, para luego hacer una enorme bola de fuego.

-Zehahahahahah! El sol o la oscuridad… ¡Solo habrá un ganador!

-Haré a Shirohige…el Rey…-y en aquel momento los dos enormes poderes se enfrentaron hasta chocar y provocar una enorme explosión.

Y después…oscuridad…una oscuridad que fue derrotada por un recuerdo salvaje y alentador en su memoria y en aquel horrible infierno que estaba viviendo bajo la gran explosión…dicho recuerdo le embriagó el alma…

"Flash Back"

El moreno se había terminado de vestir y a punto estuvo de salir de la tienda cuando ella despertó y lo observó con una enorme sonrisa en la cara.

-Ace…-unos ojos verdes lo miraron soñadores y él solo pudo sonreír.-acércate…-la joven, que aun cubría su desnudez con las mantas le hizo un simpático gesto con la mano para que se acercara. Él no pudo evitarlo. No tuvo más remedio que sucumbir de nuevo a aquella sonrisa maravillosa y a aquella mirada que le cortaba la respiración.

Se acercó hasta donde ella estaba tumbada con una pierna cruzada sobre la otra y sus rizos castaños esparcidos por la almohada de arena y tela roja. El sol se colaba definitivamente haciendo que aquella imagen de la muchacha simplemente fuera fascinante.

-Dime… ¿qué pasa?-él se agachó frente a ella apoyando los codos en sus rodillas.

-¿Te vas ya?-Nerumi se incorporó hasta sentarse frente a él cubriendo su cuerpo.

-Aun no…pero es hora de levantarse…-ella acarició su mejilla para luego besarle con dulzura y él no pudo más que cerrar los ojos ante aquel beso y dejarse llevar. Y al separarse…-¿otra vez…? Me acabo de vestir Neru…-le hablaba cerca. Muy cerca de sus labios. Tanto que incluso sus frentes permanecían juntas mientras charlaban. Ella se mordió el labio y él no pudo más que remojarse los suyos.-los chicos estarán despiertos…

-Ace…-lo interrumpió.-pase lo que pase en esa pelea…asegúrate de no perder…-sus ojos verdes lo miraron un instante suplicantes-te quiero vivo…

-Y vivo me tendrás…-él sonrió.

-Acaba con su vida…hazlo por mí…sé que eres fuerte…no me falles…

-Y no lo haré…

-Y luego vuelve conmigo…porque te prometo que si lo haces, no habrá ni un solo día que no me entregue a ti en recompensa…te amo…

"Fin del Flash Back"

...

Buenas! Aquí termina el penúltimo capítulo! El siguiente será el final :( Espero que os haya gustado la historia y hayáis disfrutado con esta pareja tanto como yo ^^. Gracias a todos y a todas los que me han seguido desde el principio :D

Un fuerte abrazo! ^^