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Capítulo 3


A comparación del negro circo que distinguía el comportamiento de Alasdair, el que llevaba su familia era uno de completa indiferencia

En vez de los tristes colores del pelirrojo, los de ellos eran grises, sin nada que distinguir, odiar o alegrar

Sólo estaban, de la nada, como un burdo adorno que cuestionabas si existía, o que ni siquiera había

Para su situación, probablemente era lo mejor

-Gwyneth, cariño, debes comer un poco más que eso

La alegre pero moderada voz de su madre le sacó de su análisis matutino

Verla con aquel largo y ondulado cabello rubio con las orbes color aceituna, debía admitir que hacían un hermoso juego con su simple vestido verde seco, muy propio para pasar el día en casa atendiendo alguna cosa que las mujeres de su posición y edad les parecían interesantes

Como cada mañana, lucía normal, pulcra, dulce y sencillamente sofisticada, atendiendo los detalles del hogar con diligencia y alegre andar, propio de una mujer de campo que ahora cargaba con un apellido de renombre

Por eso mismo, las creencias, tradiciones y supersticiones le afloraban por los poros a cada momento

Todavía recordaba la vez que sugirió que el pelirrojo estaba poseído por algún demonio y que debían llamar al pastor

Tonta, simple y crédula dama de los campos de Cilmeri

-No gracias, madre -limpió su boca con la linda servilleta bordada de tonalida verde pasto - Estoy satisfecha

-No digas eso, apenas si probaste un poco de sopa -sonrió -Dime, ¿tal vez te apetecería otra cosa? Aún no es tarde y puede prepararse algo más

-Es innecesario, de verdad

-¡Que desperdicio de buena comida! -comentó con travesura Bryan, que ocupaba el asiento frente a ella - No, no, ¡no puede pasar una cosa así!

-Debemos aprovecharla~ -canturreó Ryan, que se hallaba justo a su izquierda -No sé qué te habrá pasado ahora, hermanita, ¡pero bien por nosotros! -y clavó el tenedor en una apetitosa patata bañada en queso blanco

-¡Hey, yo también quiero! - cogió ahora una zanahoria en las mismas condiciones

Y mientras los gemelos se empeñaban en desbaratar el plato y la progenitora los reprendía, la teoría de que aquello eran un monótono circo no dejaba de rondar en su cabeza

Cualquier color era mejor que este... porque su alrededor sólo gritaba que su hermano mayor no existía, que no importaba que existiera

Lo peor que tener un color definido en desgracia, era uno que ignorara las cosas a propósito

El de ojos verde botella no era una cosa que podía dejarse a un lado, a pesar de que el instinto lo gritara

No eran animales estúpidos que cedían sin más, sino que razonaban y analizaban, eso era ser un hombre sapiente

¿Entonces por qué nadie se empeñaba en intentarlo, más que ella?

De pronto se encontraba a sí misma atrapada en un constante trote de mundos, de circos, en los cuales no podía intervenir ni dejar de mirar

Ambos escenarios eran increíblemente dolorosos

En el de su familia, por más que gritara, no podía hacer que entendieran

En el de su hermano, por más que gritara, no podía traerlo de vuelta y tampoco dejarlo tal cual

Con esos horribles tratamientos, las medicinas y las supersticiosas conclusiones de los médicos, solamente lo hundían más, convirtiendo aquella masa de rebelde cabello rojo e impactantes ojos en un cascarón del que brotaba pura podredumbre

Se estaba volviendo loca

-Gwyneth, por favor, bebe aunque sea un poco más de leche, ¿si?

¿Por qué su madre no trataba con esa dulzura al más grande, si también era su hijo? Uno que la necesitaba por más roces que hubiesen tenido

Sus hermanos... bueno, no podía culparlos, porque dentro de las circunstancias, eran los que mejor reaccionaban ante todo

Y su padre... su padre...

-Déjala -ordenó con voz tranquila, pero sofocantemente seria el líder de la familia Llywelyn -Regresa así cada que Alasdair recibe tratamiento

...

... ¿Qué le sucedía usando ese tono tan arrogante? Por primera vez, en mucho tiempo, tenía ganas de tronar la lengua y dirigirle una mirada despreciable, como solía hacer el aludido en sus días de completa salud

Ahora que estaba sola, era mucho más fácil atender los irritantes puntos de las personas, en especial de ese hombre que, más que nadie, llevaba con sorprendente naturalidad el color gris de ese circo

Sabía que su carácter lo había heredado de él, pero rogaba a Dios no llegar a sus extremos

-En efecto, padre, me comporto así cuando lo veo - comentó mirándole desinteresada, aunque con notable frialdad - Ya que has sacado el tema, ¿no es parte del protocolo que también preguntes como está?

El lugar se quedó en silencio de repente

...

...

-De acuerdo - suspiró y entrelazó los dedos, dejándole caer todo el peso de sus pupilas azules oscuras -¿Cómo se encuentra?

Odiaba que luciera decepcionado, echándole en silencio la culpa a su mismo hijo de la condición que padecía

Nadie deseó aquello, ni siquiera él

-El tratamiento no funciona - comentó sin más - Al contrario: cada vez son más frecuentes sus aataques, son contadas las ocasiones que parece ser consciente de su alrededor, y pasa la mayoría de las noches hablando incoherencias... ¿por qué no tomamos como ejemplo esta mañana? Seguramente oíste como gritó y la manera en que batalló para que no lo sacaran

El hombre suspiró y miró con detenimiento sus manos

Ya no sabía de quién estaba decepcionado... pero interpretó su silencio como una señal para que siguiera

-Los médicos todavía no saben que tiene, ¿entonces por qué recomendaron esas medidas? Bien podrían estarlo empeorando, además de que no es secreto para ti que se tratan de personas que apenas han leído un libro de medicina en su vida

-Hija, no deberías decir eso - intervino con cuidado la mujer - Ellos te han atendido desde que eras pequeña, y también al pueblo entero, ¿no merecen un poco más de tu fe?

-Esto no es asunto de fe - apeló - Con todos los avances de nuestros tiempos, ¿no resulta ingenuo encomendarle la vida a un sujeto que puede cortar exactamente igual tanto a una oveja como a un hombre?

-¡Gwyneth!

-Ella tiene razón, mamá - defendió Ryan... y la sorprendió, pero le alivió - Es decir, estamos en el siglo XX, y es incoherente comtemplar medidas dignas de ignorantes, como hacerle caso al pastor y quemar a tu propio hijo por "salvar" su alma, ¡o peor! No hacer nada

-Hay avances en las matemáticas, la filosofía, la historia, la botánica... - secundó Bryan -¿No resulta natural que también en la medicina? ¡Y más en Reino Unido! Somos conocido por nuestra política, comercio, ciencia... -sonrió - Si buscamos un poco, habrá alguien que se interese en el caso de nuestro hermano

-Puede que no haya solución

-Pero sí una respuesta

-Y con sólo un poco de suerte, tal vez recuperemos un poco de lo que solía ser

-Es mejor que dejarlo tirado como si no existiera

...

Así que... no era la única que había pensado eso

-¿Qué dices, papá? ¡Podemos ir a Londres!

-Sería duro, pero algo habremos de encontrar

...

...

Observó como intercambiaron miradas los mayores... pero que su madre sujetara dulcemente la mano de su esposo, más bien parecía un gesto de triste comprensión que de alentador convencimiento

Su mutuo suspirar no trazó tampoco la línea correcta

-Ustedes son bastante jóvenes - inició lento, desapareciendo la ternura que distinguía su voz - Y no saben cómo me alegra que muestren esta clase de actitud, pero...

-No se puede hacer nada - en cambio, la de él se ablandó- Alasdair no tiene cura

-¡¿Cómo sabes eso?

-¡Ni siquiera lo has intentado!

-... esta no es la primera vez que veo un caso como este - confesó - Mi hermana menor sufría de lo mismo, y entre todos los intentos que hicimos, sólo conseguimos alargar su dolor y matarla poco a poco

-¿No creen que esto es lo mejor que podemos hacer? Evitarle todas las molestias posibles

-¡Sólo están haciendo lo mismo!

-¡Lo matan por no hacer nada!

-Pero... -titubeó un poco -Esto también es por ustedes

Los tres cruzaron los observaron sin entender

...

-Supongamos que buscamos a alguien que lo ayude - inició el pelirrojo -Necesariamente se requeriría que viniera al pueblo e hiciera su trabjo... ¿qué creen que pensarían los que nos rodean?

Se mordió el labio

No podía estar hablando en serio

-Si el público se enterase de lo que le pasa a Alasdair, no sería el único afectado- suspiró -Nadie se casaría con ustedes por temor a que el mal recayera sobre sus hijos, nuestros socios se retirarían al instante, y ninguno de nosotros podríamos seguir con una vida normal con un dedo señalando nuestra espalda

...

...

-Tienen que estar bromeando

-¿De verdad les interesa eso?

-¡¿De verdad van a dejar que nuestro hermano se hunda por temor al escándalo?

-¡¿Van a estar satisfechos hasta que venga una mañana en que lo descubramos muerto porque se cortó la garganta con sus propias uñas?

Y en medio de la discusión, sólo optó por levantarse y abandonar el lugar, sabiendo que no le tomarían atención por expedir razones y pretextos que no llevarían a nada

Ya fueras ellos defediéndolo, o sus padres justificándose, no se haría algo

De una manera más cruenta, lo estaban dejando a un lado, hundiendo más su cabeza en el agua fría y negra de su vida

Quería llorar

Pero si lo hacía, el golpe de que ya no estaba ahí para protegerla le arrancaría lo que le quedaba de energía, y al mismo tiempo, confirmaría que no contaba con la fortaleza para prometerle que ahuyentaría a los monstruos

No podía alejar las voces que sólo él escuchaba y que lo destrozaban, lo recontruían y lo volvían a despedazar

Una y otra vez se convertía en otra cosa, ya no regresando por sí mismo a una forma original

Ya no era Alasdair

Se estaba volviendo loca