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Capítulo 8


Alasdair no se consideraba una persona que se sorprendiera con facilidad, o que creyera ingenuamente en lo primero que le decían

Siempre había sido desconfiado, incluso desde sus tiernos años de mocoso malcriado

Sí, no fue un niño normal... muy excéntrico sí, al grado que sus propios padres encontraban muchas veces incomprensibles las cosas que hacía

Por entonces le pareció estúpido, ya que siendo adultos, más que nadie deberían intuir por qué era "así", pero conforme creció y se desarrolló su carácter, tales detalles se le figuraron mundanos y siguió con su vida, haciendo lo que quería

Por esas mismas experiencias, al final ya no creía absolutamente en nada ni se extrañaba de los resultados... aunque ahora, muchas veces, tenía que usar sus mejores habilidades de discreción para que nadie notara lo asombrado que estaba

Realmente no sabía por donde empezar...

...

...

Tenía... algunos recuerdos bastante nítidos sobre los días en que... lo encerraban en su habitación, de los baños de agua fría en plena madrugada, inyecciones que ardían mucho, el poco contacto con su familia, y esas... voces...

De cierto modo, el Alasdair de ese tiempo era el mismo que estaba ahora, el que era él y el que recordaba las viejas horas de ansiedad como una imagen en el agua deformada

Si lo comparaba con algo, sería con la atracción que las ferias solían llamar "La casa de los espejos": estaba ahí, paseando, adentrándose en algún tipo de laberinto que se hacía cada vez más confuso; perdiéndose y confundiéndose mientras era distraido por sus reflejos alegres, tristes, iracundos o dementes

Cada uno le sonreía conforme a la emoción que tenía, lo observaban con fijación, se movían y hablaban todos al mismo tiempo, criticando la manera en que caminaba y respiraba

En medio de eso, no sabía si ellos eran los reales y él sólo era una copia de su imaginación

...

Y lo sorprendente, era que gracias a unas medicinas y a las terapias de un sujeto que, a su vista lucía como un pobre enclenque que sería tumbado por el aire, le diera -metafóricamente hablando- un mapa para salir de la casa de espejos

No recordaba mucho de cómo fue que conoció al Dr. Kirkland, tampoco sobre las primeras charlas que tuvieron, empero, sí que empezaba a sentirse mejor conforme avanzaron los días

La reclusión se terminó por sus instrucciones, y también la forma en que los miembros de la mansión lo trataban...

Al final, la gran sorpresa de todas vino cuando le explicó los motivos de su comportamiento: estaba enfermo de un transtorno mental incurable, y aunque inmediatamente se enfureció diciendo que no estaba loco, sin ningún tipo de burla, aseguró que no era tal

A comparación de algunos médicos que se le venían a la mente, Mr. Kirkland no lo trataba mal, no se divertía a costa suya, y demostraba su dedicación en el tratamiento... ok, no toda la recuperación había sido gracias a él, pero la gran mayoría sí...

Vale, que eso fuera cierto no quería decir que le agradara... no obstante, no tenía derecho de quejarse, así que se tragaba la incomodidad y le hablaba con el respeto que se merecía

...

Ahora que se encontraba mejor -al grado de que ya no recibía sus visitas frecuentes y sólo debía estar al tanto de tomar la medicación-, tratar de rememorar la sensación de aquellos días era como... intentar ver el fondo de un lago: quizá discernía las formas, pero no podía descubrirlas sin tener que adentrarse y volverse como ellas

No estaba muy seguro de cómo se sentía, sin embargo, no entraba en sus planes regresar a semejante estado y privarse muchas de las cosas que habían regresado a su vida, como las bromas tontas de sus hermanos menores, las charlas serias con papá, la dulzura de su madre, la obedencia de la servidumbre, y los momentos con Gwyneth

Si había una ventaja en aquello, era que tenía mucha más sensatez del tiempo que pasaba a su lado, las sensaciones que le provocaba, o las que se renovaron

Entre ellas, estaba lo que bizarramente calificaba como amor... y claro, en su estado tanto previo como actual, sabía que no era el típico concepto que se tomaba entre los hermanos...

Con todo eso, comenzaba a ser consciente de que no era una personal normal...

Por supuesto, como si eso le importara

Es que dentro de sí, había admitido que su carácter iba más allá de lo excéntrico, independiemente de lo que padecía y los controles que llevaba

"Control", que palabra tan molesta, tanto como "locura"

Si antes afirmaba que no era un demente - seguía sosteniéndolo con las mejoras que presentaba-, ahora le sacaba de quicio que ese término fuera usado a cada momento

Era como si su recuperación fuese una ilusión, y que con desviarse un poco, las cosas se irían al carajo

¿Era una bestia entrenada por algún domador? ¿Estaba en un circo que ya no le temía al animal mientras hubiese un mentor cerca?

Sonrió con sorna

Por Dios, no había dejado el circo, sólo cambió de color

Que molesto

-Alasdair - le tocó el hombro con amabilidad - ¿Pasa algo?

Lo era, pero al menos estaba en sintonía con los que ella parecía tener

-Pensaba que todo esto es irritante - soltó mientras recargaba la espalda en el cesped de aquella pequeña colina.

Las gamas del atardecer no lo impresionaban, pero era gratificante distinguirlas - Siento como si fuera un monstruo en entrenamiento

-No te estamos entrenando, sino controlando

Mostró los dientes con burla

Era bueno volver a entender sus comentarios sarcásticos carentes de mala intención, además de su sinceridad sin escrúpulos

Tal vez no era tan malo ser una bestia si ella era la que fríamente lo guiaba

-Lo haces sonar como si fuera cualquier cosa

-Puede ser

Sí, los tonos naranjas, rojos y amarillos de la puesta de sol podía mirarlos otra vez, y reflejados en sus hermosas facciones, junto con el sencillo vestido verde oliva que portaba, era sin duda maravilloso

Quizá lo estaba imaginando -¿cuándo no?-, empero, le daba la sensación de que últimamente usaba en sus prendas tonos más claros que antes

Parecía rejuvenecida

-¿Estás durmiendo mejor, Gwyneth?

-Sí

-Y comiendo, creo

-Supongo

-Seguro te sientes más tranquila

-¿Por qué lo dices?

-Digo, es como si se te hubieran quitado 30 años de encima desde hace un tiempo - siguió manteniendo la mueca -

Te debió ayudar mucho ya no estar al pendiente de mis ataques a todas horas del día

-No lo digas de ese modo

Sí, como parte de la terapia, Mr. Kirkland decía que era importante que estuviera al tanto de su padecimiento, lo que provocaba en los demás y algunos episodios que se dieron... de modo personal no los recordaba muy bien, pero sabía qué era capaz de hacer

Sólo lamentaba haber puesto a su hermanita en tantos apuros... y a la vez, de la forma más egoísta que existiera, estaba orgulloso

Todo este tiempo la obligó a mantenerse cerca y vivir prácticamente para él...

-Pudiste abadonarme como todos los demás

-No lo hicieron, nada más estaba asustados

Y eso no fue todo lo que descubrió a raíz de su recuperación

-¿Y tú no?

-Sí, hasta cierto punto

Por las cosas que le contaron, la rubio debió alejarse, pero si no lo hizo a pesar de temerle, significaba que lo había hecho por otra cosa

Nadie se exponía a tales riesgos por mera solidaridad, remordimiento, valentía o cariño de familia

En su imaginario todo tenía sentido, la había descubierto, y eso le daba una confianza sobrecogedora

La tenía donde quería desde que tuvo uso de razón, cuando la perdió y ahora que la gozaba de nuevo

Dentro del laberinto de espejos, ella era la única figura que se mantuvo inmaculada

-Ya es tarde, volvamos a casa

-Ok

Para hacerle ver de una jodida vez de qué modo debían estar juntos, era necesario perder un poco el control

No se subestimaba... aunque no podía asegurar nada

Se conocía

-Oye, ¿qué tal si nos vamos por el bosque? Acortaríamos camino

-No parece buena idea

Como fuera, debía hacer algo

-¿Por qué no? No me diga que la "Dama Fría" de Cilmeri no quiere entrar por temor a los monstruos~

-No existen

-Estoy hablando de mí, querida~

...

...

Sin ningún incentivo más, se levantó y dirigió sus pasos a dicho terreno

No sabía si lo hacía para darle gusto, por demostrarle lo contrario o sólo por inercia

¿Qué importaba? El beneficio era para él

...

...

Caminaron a paso rápido, ya que conforme avanzaban, la sombra iba "comiéndose" los lugares que dejaban

El bosque, bastante pequeño, no era peligroso de noche, menos cuando estaba dentro de la propiedad de los Llywelyn, pero por su obvia situación, era preferible estar en casa a horas decentes

Si no los encontraban en el comedor a la hora de la cena, se armaría un escándalo y pensarían lo peor

No necesitaba otra vez baños de agua helada e inyecciones de metrazol, muchas gracias

...

...

Hablando de eso... Bryan y Ryan le comentaron que la menor era quien siempre lo acompañaba "esos" días: narraban cosas bastante fuertes, difíciles de superar, tanto por los métodos, como por la forma en que reaccionaba y en que debía ser calmado

Si ni siquiera papá lo asistió, entonces...

-Hey...

-¿Hm?

-Todavía no me has dicho por qué no me abandonaste como todos los demás

-Ya te dije que no lo hicieron

-No te desvíes de la pregunta

...

-Porque eres mi hermano

-Cierto... pero no me estás diciendo todo, ¿verdad?

No dejó que emitiera respuesta

La jaló del brazo y la acorraló contra un árbol, usando su propio cuerpo como muro y poniendo los brazos en sus costados para no dejarla escapar

Se quedó sin aire, lo notó

"Que movimiento~"

"Me esperaba algo así"

"¿Pero sabes qué te ayudará?"

"Que no grite"

Dios, no, no ahora, que fiasco que tuvieran que venir a molestar como otras veces

En serio, no era el momento

Se concentró, en cambio, en sus facciones finas que siempre le habían parecido devastadoramente agraciadas, en su piel blanca que aún brillaba por los colores del venidero anochecer, en aquel cabello rubio platino que imitaba a alguna joya, y en sus ojos azules que le miraban con nerviosismo

No era de miedo, pero no sabía de qué más

-Bien, hermanita~ -sonrió con calma, intentando hacerle ver que esto no tenía nada que ver con un episodio de paranoia - ¿Hay otro motivo por el cual no me hayas abandonado?

-... por el bien de la familia

Uhn, no tartamuedó, aunque tampoco pareció demasiado segura

-Mientes

-Claro que no

-No me refiero a eso, sino a que "no quieras" decir más~ - se acercó a su oído, y le sopló con travesura, delicadeza, sintiéndola temblar - No te preocupes: el monstruo no te comerá~

...

...

-... que pena

Fue cuando perdió el control... pero no él, sino ella

Lo besó en los labios mientras apretaba con deliciosa presión sus brazos

Se pegó a su cuerpo a propósito, con fuerza, con una desesperación que le hizo sentir la más grande de las victorias; su respiración apenas agitada era un reto para acelerarla más; sus orbes cerradas por el contacto intrépido parecía señal de no querer creer lo que había hecho, pero aceptándolo con la más lujuriosa de las resignaciones

Mismo motivo por el cual permaneció a su lado sin importar las circunstancias

Si él se consideraba loco por amarla así, lo eran juntos

Si ese era el caso, que la cordura se fuera a la mierda

...

Con posesión rodeó la esbelta cintura, apretándola aún más hacia su pecho, sintiendo de inmediato la suavidad de su busto estrechándose, lo que hizo que Gwyneth suspirara con fuerza, colorándose enseguida también por la profundización del beso

Cierto, ninguno de los dos tenía experiencia con estas cosas... sin embargo, estaban bien dispuestos... y para su buena o mala fortuna, él más

Efecto secundario de sus medicinas, al parecer

...

Pronto, aunque fuera con torpeza, ya llevaban un ritmo constante, un tanto acelerado, lo suficientemente placentero para pasear las manos por sus cuerpos

Se maravilló por lo cálido de la espalda, de las curvas en su torso, lo fino de las hebras y de lo increíblemente molesto que ya le parecía su vestido; la dominación implícita, la timidez contraria, y la palpable prueba de que era superior, fue incentivo que motivó a su ego

Tenía el control, y aunque lo perdiera, no lo haría más que su compañera

Eso pensaba con firmeza a pesar de que la sensación de sus frías manos acariciándolo por encima de la tela le aceleraba el corazón, que ese suspirar rápidamente le pusiera la mente en blanco, y que su impaciencia fuera insoportable por tan bella presión del ambiente

No obstante, no se comparaba a la acompasada danza de lenguas que llevaban

Grabó lo más que pudo en sus recuerdos el sabor a fresco y dulce que tenía por naturaleza

...

Al momento de separarse por un poco de oxígeno, en ningún instante dejó de mirarla... podría decirse, más bien, que verla intentando recuperar aire por todo lo que le causó, fue el último empujón que necesitaba

El domador sería devorado por la bestia

...

...

Con cierta brusquedad paseó la manera derecha por su torso, maravillándose por lo suave de la piel, su quemante calor, y por los temblores que no escapaban a sus sentidos. El traje no contaba con demasiado escote, pero por encima pudo sentir uno de sus pechos: subía y bajaba al ritmo de la respiración, pareciendo bailar algún tipo de danza privada

No se resistió a sujetarlo posesivamente, ni a ser el que dirigiera su dirección

Lo apretaba. Lo soltaba. Acaricaba con la yema de los dedos, y pellizcando donde el instinto le indicaba, pronto logró que su pezón resaltara en la tela

Su otra extremidad no se quedó inmóvil: haciéndose lugar entre las molestas capaz de crinolina, al fin distinguió el algodón de su prenda íntima... vale, era una que le llegaba a mitad del muslo, pero seguía siendo erótico por pensar que nadie la había sentido

Su escalofrío y el hermoso rojo de su rostro indicaba lo obvio: era el primero

Bien por ella

Jamás le hubiese perdonado lo contrario

Él era su hermano mayor, el que siempre la protegió, el que prefería acompañarla en su aburrida clase de piano que salir a explorar el campo, el que estuvo dispuesto a ser devorado por un dragón con tal de que viera uno

Tales esfuerzos fueron recíprocos, es decir, Gwyneth fue la que se quedó con él cuando su padecimiento era peor

Pero no era suficiente

Debía atarla a él como fuera, porque en este punto, no dejaría que se alejara, y si lo intentaba, no se lo perdonaría jamás

Jamás

Por tal pensamiento, bajó la boca hasta su hombro medio descubierto y mordió con cierta agresión, la suficiente para hacerla gemir y que se descuidara: al aflojar las piernas, ignoró con facilidad la tela y coló sus largo dedos en su zona sensible

No tuvo delicadeza en empezar a frotar aquel botón rosa que, al segundo, arracó mayores suspiros de su garganta, así como movimientos involuntarios: apretó el abrazo en torno a su cuello, prácticamente le clavó las uñas en ciertas partes, y de cierto modo, le dio espacio para seguir el vaivén que ya había marcado en sus pechos, como en su intimidad

Notó que intentaba decir algo, pero fuera lo que fuera, no quería escucharlo

Solamente quería leer lo que su cuerpo gritaba con mucha mayor sinceridad, por lo que siguió en la tarea de dejarle una marca para sustituir las palabras por gemidos

Era música para sus oídos

...

Cuando sintió que se tensaba de repente, paró de golpe en su labor

No quería que fuera la primera en disfrutar una sensación tan placentera, sería injusto~

Antes de que pudiese reclamarle, guió la fina mano hasta su hombría, que ya estaba despierta y ansiosa por ser atendida

Soltó una leve risa cuando miró su gesto de sorpresa

-No habías sentido algo así antes, ¿no? - susurró en su oído -No te angusties, te enseñaré como tratarla

Manejándola como la muñeca más hermosa, hizo que deshiciera los nudos que ataban la parte deseada, y una vez en hecho, sin ningún tipo de pudor la dirigió a su masculinidad

Soltó un gruñido por el contacto delicioso de su frialdad

Ella lucía avergonzada, quizá asustada, aunque no lo suficiente para retirarase y negarle tal placer

Logró que la envolviera con su palma por completo, y despacio, la llevó arriba, abajo, arriba, abajo

Tuvo que devorar sus labios y así evitar que comenzara a gemir como un maldito desquiciado, lo que su hermana entendió y correspondió, sintiendo su respiración acelerada por la nueva experiencia

La estaba disfrutando como él, podía apostarlo

...

En poco tiempo, el masaje ya era muy apretado, tan delicioso como ninguno que hubiese sentido

Los besos no se detuvieron, tampo las caricias

Aunque no podía quitarle el jodido vestido -porque no sabía como ponérselo después, mierda-, logró meter una mano en su escote y sentir la delirante sensación de sus pezones erectos, así como ella se atrevió a pasar su extremidad libre por debajo de su camisa y delinear la fina musculatura que la naturaleza le proporcionó

Sin embargo, la detuvo de tajo cuando sintió que no podría aguantar más... se lo dijo con la mirada, pidió permiso... que fue concedido con un silencio apasible

Alejándose milímetros, la volteó de tal manera que diera de cara al tronco... no sabía mucho, pero le pareció lo más congruente para las necesidades que brotaban de sus poros

Levantó la falda, y apenas bajando lo necesario la ropa interior, tomó su miembro y lo acercó a la parte requerida, dejando primero que la punta acariciara la cálida entrada

...

Fue introduciéndose poco a poco, despacio, abrazándola de la cintura para tener un punto de apoyo y no estocarla con salvajismo

Quería hacerlo, pero no era la ocasión

La rubió gimió de dolor, se tensó e inhalaba aire con cierta desesperación, dibujando algunas muecas de notable esfuerzo; sus manos se acurrucaban hacia el tronco en algún tipo de colchón que le daba mayor tensión y evitaba que la sensación fuera más agresiva

Besó su nuca, su mejilla, sus labios cuando giró un poco la cabeza

Tomando bien su cadera, inició el movimiento: impulsándose sólo con el vientre, primero fue ligero, casi como una caricia, luego lo suficiente para que lanzara un gemido de pesar combinado con éxtasis

Que arreglo tan magnífico

Él mismo lanzó un gruñido, y echando lo poco que le quedaba de consideración, aumentó la velocidad de golpe, casi como si estuviese golpeando

Adentro, afuera, adentro, afuera... quería llegar hasta el fondo de su ser, marcarla, dejarle cicatrices que nada más él podría curar y abrir cuando deseara

Era suya, suya, suya, suya, suya...

Cada palabra se repetía con aceleración y se ejecutaba tal cual en su cuerpo, en un vaivén casi violento

Ya no sabía si Gwyneth gemía de dolor o placer

No le importó

...

...

Fue así como alcanzó el orgasmo en su interior, y a juzgar por el último grito que dio, parecía que ella también

Inhalaron, exhalaron

...

Hasta que sus pulmones recuperaron aire, y que sus corazones se tranquilizaron, fue cuando se dignó a salir, aunque eso no significó que se alejara: una vez en su lugar la falda, la abrazó así, por detrás, recargando la quijada en la curvatura de su cuello, embrigándose de su olor a narcisos, lluvia y jazmín combinado con su propio aroma

La calidez casi parecía irreal, también que sus respiraciones fueran al unísono

Su preciosa hermana al fin era suya, como siempre lo sería

Aquella fue una prueba, no tenía otro significado

No lo abandonaría nunca

-... A-Alasdair...

Jamás dejaría que lo hiciera

-¿Sí?

-... me alegra que ya estés mejor

Sonrió con burla

-Luego de lo que acabamos de hacer, ¿es lo único que se te ocurre decirme?

-¿Estoy mal?

-Claro que no - besó su mejilla - Está bien por ahora...

-¿Tenías en mente otra cosa?

-Sí... pero no es necesaria

No era necesario que le dijera "Te amo" porque estaba implícito

Nada más explicaba lo que hasta entonces había hecho por él, y lo que había dejado hacerle, ño que harían por el resto de la vida

-Es... hora de ir a casa - acarició su brazo - Deben estar preocupados

-Sólo espero que no hayan enviado ya una jauría de perros

-No harían tal cosa

Lo que el mundo hiciera o dejara de hacer le valía un carajo

-Bien, vamos

-¿Puedes caminar?

-S-Sí

-Qué lástima~ y yo que te iba a cargar como una de tus estúpidas princesas

Sólo quería estar con Gwyneth

-Que grosero

-Seeeh

No permitiría que eso cambiara nunca

Nunca