ADVERTENCIAS: yaoi / lemon
Jinpachi's POV
En este momento me estoy dirigiendo al cuarto de Yuri. Ya es de mañana y el sol está saliendo por el horizonte. Esta vista es mucho más espectacular cuando se la aprecia en el mar, cuando estoy en mi barco, todos duermen, y me hallo sólo en la proa, contemplando el inicio de un nuevo día. Hn! De verdad extraño navegar, no suelo quedarme tanto tiempo en tierra. Mientras que aquí todo pasa a cierto ritmo, el mar siempre ofrece sorpresas; en un momento está calmo y al siguiente se desata una tormenta. Sin ataduras de ningún tipo, sin destino predeterminado, eso es vida.
Si bien no pienso irme hasta haber cumplido con Sanada, no siento tantas ganas de largarme pronto de aquí como hubiera esperado. Kakei y yo nos hemos vuelto buenos camaradas; él está acá y pasamos buenos ratos, como durante el tiempo que se quedó en mi barco. Finalmente conocí a la belleza europea de grandes pechos de la que tanto hablaba. Debo decir que la mujer superó mis expectativas. Las circunstancias en que nos conocimos no han sido las ideales, pero ella viene a mí seguido para conversar y pasar el rato. Busca congraciarse con Sanada y los demás, eso es obvio, pero va a ser difícil. Ahora que han salido, les ha seguido para asegurarse de que regresen a salvo. Esa mujer tiene muchos otros asuntos pendientes…no puedo negar que ha plagado mis sueños más de una vez. No disimulo en nada mi interés cuando estamos juntos pues es muy evidente por la forma en que la miro, pero ella no parece perturbada por ello….qué mujer!
Sin embargo, lamentablemente, entre ella y yo no ha pasado nada…todavía. Para calmar las ganas que tengo he estado solicitando los servicios de una prostituta que físicamente es similar a Ana. También es extranjera pero a diferencia de Ana, ella es más alegre y tiene mejor carácter y disposición. Buena chica. Por eso no entiendo por qué a pesar de tener otras opciones a mi alcance, me dirijo en estos momentos a buscar a ese chiquillo. Para ser franco, pueda ser que me sienta atraído un poco por el muchachito, más quien podría culparme! Su cabello rojo, ojos verdes y ese tatuaje lo hacen muy atractivo, exótico, y aunque he visto mucho y recorrido varios lugares, nunca he conocido a nadie como él. Y esas caderas! Lo hacen parecer más a una chica, sumado a sus labios y esa piel blanca tan suave…será por eso que le sigo buscando a pesar haber dado a entender mi punto. Además él está aquí y no puede, ni quiere, hacer nada por detenerme, lo que es muy conveniente y divertido; debe ser por eso que vuelo: comodidad.
Abro la puerta de su cuarto muy despacio y compruebo que aún sigue durmiendo…está echado de lado, de espaldas a mí. Me gusta la forma en que lleva su cabello ahora, amarrado en una cola alta…le hace parecer más una chica. Me acerco sigilosamente para no despertarle. Desde aquí ya puedo ver su cara…sus largas pestañas oscuras son lo que más se destaca en su rostro aparte del tatuaje…la sábana que le cubre permite ver suficiente como para dejar volar mi imaginación…tengo unas ganas urgentes de tocarle, para qué esperar?
Me echo de lado también, detrás suyo y retiro la sábana que le cubre. Él se mueve un poco pero no despierta, debe estar muy cansado después de lo de ayer. Sobre eso, aún no entiendo por qué me detuve cuando me lo pidió. Claro que el resultado fue muy bueno pero…no importa, desde aquí cerca puedo oler su aroma y eso me distrae. Me bajo los pantalones y a la vez doy un tirón fuerte a su cabello, cogiéndole de la coleta alta. Esto sobresalta a Yuri, quien abre los ojos e instintivamente, como lo esperaba, lleva su mano libre hacia su cabello, para retirar aquello que le está jalando. Aprovecho esto y, haciendo uso de mi otra mano, bajo sus pantalones, exponiendo su culo al aire, para colocar mi falo semierecto entre sus nalgas. Yuri, al sentir esto, se queda inmóvil por un segundo, que yo aprovecho para coger su mano y llevar su brazo hacia su espalda, listo para voltearle, coger el otro brazo y atarlos juntos.
"Espera!" su tono de voz hace que me detenga, tan sólo para escuchar lo que tiene que decir y porque sé no podrá escapar aunque lo intente. Aún le cojo por el cabello y tengo su brazo seguro tras su espalda.
"No...no es necesario que hagas eso. No quiero marcas de ataduras en mis muñecas, mañana vuelven todos y no las podré ocultar. No voy a intentar atacarte así que no tienes por qué atarme…" Eso me coge de sorpresa…una sorpresa placentera. Si bien me gusta que me dé pelea, un Yuri complaciente…bueno, vale decir que ahora podré usarle de muchas otras manera….eso me llena de goce.
"Me sorprendes Kamanosuke! Qué rápido pasaste de *no me interesa el sexo* a *fóllame como te plazca* ja! Me gusta ese cambio de actitud!" Yuri voltea el rostro para mirarme con sus ojos verdes molestos…sus mejillas sonrosadas por otro lado, lo hacen ver más lindo que atemorizante.
"No es así, imbécil! Pero si al final lo vas a hacer de todas maneras, mejor lo hago más fácil para mí. No quiero tener que responder preguntas sobre dónde conseguí esas marcas!" es verdad, los otros llegan mañana. Aunque sería muy entretenido ver a Kamanosuke padeciendo el escrutinio de los demás, me apiado del chico sólo por esta vez.
"Si te portas bien y no sacas tus garras, gatita, entonces no dejaré ninguna marca a la vista. Sino…" Yuri se tensa por mi amenaza implícita y mueve su cabecita afirmativamente. Buen chico! Cojo el brazo que tengo tras su espalda y guío su mano hasta mi pene, enrollando sus dedos alrededor del mismo. Muevo su mano de arriba abajo, para que capte lo que tiene que hacer.
"No te detengas hasta que te diga." Sus suaves y largos dedos hacen como se les indica, apretando un poco pero sin clavar sus uñas. Mi mano, la que coge su cabello, jala hacia arriba, dejando ver más de la parte de atrás de su largo cuello, donde clavo mis dientes. Yuri suelta un ruido de protesta pero su mano no deja de moverse…es un buen alumno.
Coloco mi mano libre sobre su pecho, y la meto por debajo del polo que lleva puesto para pellizcar sus pezones. Yuri da un gemido agudo que me causa risa, él me insulta y, en respuesta, yo muerdo el lóbulo de su oreja, sacando sangre, la cual lamo inmediatamente. Yuri está jadeando erráticamente ahora, muy bajito…parece que disfruta de un poco de dolor y eso es muy bueno. Mi pene ya está erecto, palpitante, ya es hora.
"No me muerdas." Con solo esas palabras, los dedos que torturaban sus pezones los meto en su boca semiabierta. "Lame y succiona con ganas." Con los dedos metidos en su boca, Yuri pausa un momento antes de hacer lo que se le pide. Por kami! Esos labios y esa lengua son fenomenales! No tiene técnica pero eso se puede aprender con la práctica…y yo estoy más que dispuesto a ayudarle. Jalo de su cabello nuevamente pero esta vez para guiar su cabeza hacia adelante y atrás, para que lubrique correctamente con su saliva mis dedos. Él parece sorprendido más no protesta…es una vista tan sexy…más tarde meteré otra cosa en su boca, pero por ahora….
"Quita tu mano" digo, sorprendentemente, agitado…todavía no he hecho nada para estar de esta manera… Yuri deja ir mi falo lentamente. Retiro mis dedos de su boca caliente y él hace algo parecido a un gruñido. Rápidamente, meto mis dos dedos ya lubricados en su ano, atrapando sus piernas con la mía, para que no se mueva mucho. Yuri protesta ante la invasión repentina y mueve su cuerpo para alejarse, o por lo menos lo intenta pues le tengo sujeto por el cabello y con mi pierna, así que sólo se retuerce bajo mío. Mientras le follo con mis dedos, él gime con cada estocada que doy, y otra cosa más sucede…
"Ni siquiera te he tocado ahí y ya te estás poniendo duro de tan solo tener mis dedos enterrados en tu culo. Qué pasará si meto algo más grande?" Yuri abre grande los ojos y empieza a decir algo pero no me interesa oírle en este momento. Retiro mis dedos y cojo su cadera, clavando mis uñas cortas en su piel, donde las marcas no serán visibles por la ropa. Veo que quiere taparse la boca con su mano, así que jalo de su cabello, de la cola de caballo, fuertemente hacia atrás, arqueando su cabeza, a la vez que atraigo su cuerpo hacia el mío, enterrando de una sola vez todo mi falo en su estrecho canal. El grito que suelta es muy fuerte y prolongado y se asemeja en mucho a un gemido…de igual manera hace bombear más sangre a mi verga y sonrío complacido.
"No te metas la mano a la boca que quiero oírte." Continúo arremetiendo con estocadas cortas y potentes, contra su trasero. Pronto Yuri está jadeando y gimiendo de placer, sin control, y su miembro está totalmente erecto. Aumento el ritmo e intensidad de mis estocadas, golpeando ese sitio dentro suyo que sé lo estimula, él da un gemido largo y agudo, y se chorrea sin siquiera haberle tocado ahí. Siento como sus paredes aplastan mi verga con fuerza mientras él llega al orgasmo. Es fenomenal! Tan apretado! Sin dejarle recuperar el aliento, aumento la velocidad de mis embestidas, cogiendo con fuerza su cadera y jalando más de su cabello. Él gimotea por la forma en que asalto su cuerpo, con estocadas violentas hasta que me vengo dentro suyo.
No me salgo de su cuerpo inmediatamente. Mientras recupero el aliento, me pego a su espalda y coloco mi cabeza cerca de su hombro. Su respiración agitada es todo lo que puedo oír en estos momentos, y su rostro sonrosado, con los ojos cerrados y la boca entreabierta, es todo lo que veo. Se ve tan lindo así. Sin pensarlo, beso su hombro suavemente, siguiendo por su cuello hasta su oreja, y eso parece relajarle.
"J-Jinpa-chi?" dice el chico con una voz muy baja y suave. Me está mirando, con sus ojos verdes ligeramente abiertos, obscurecidos por sus largas pestañas. Me doy cuenta muy tarde de lo que estoy haciendo pero igual me detengo en el acto. Ya más calmado, salgo de su cuerpo, me visto y me dirijo a la puerta.
"El desayuno ya está servido. Apresúrate o se va a enfriar." Luego de eso, salgo pronto de ahí.
En qué rayos estaba pensando? Ok, tal vez me esté sintiendo un poco mal por haberle despertado tan rudamente, pero eso no justifica los besos. Supongo que sólo quería que se calmara un poco. Kamanosuke estaba respirando con dificultad. Como si el aire que entraba a sus pulmones no fuera suficiente, porque estaba demasiado agitado…sólo quería que se relajara, eso es todo. No sabría cómo explicar a Sanada cómo uno de sus Braves se asfixió de repente.
El resto del día me la paso haciendo cosas mundanas como patrullar la zona, pasear a Verónica, relajarme un rato fumando mis cigarros…no es sino hasta la tarde que veo a Yuri sentado bajo un árbol, jugando de nuevo con el animalejo ése, que me entran de nuevo unas ganas de follármelo. Parece que está conversando con el animal….Yuri siempre ha sido un poco extraño pero supongo que eso no es del todo anormal….la comadreja se sube a su cuello y Yuri sonríe. No esa sonrisa desquiciada que pone cuando está por eliminar a un enemigo, sino una sonrisa apacible y…feliz. Eso hace que mi corazón se detenga un segundo.
"Qué tonterías son éstas?" es estúpido pensar que pueda albergar sentimientos hacia este chico. Es sólo sexo. Empezó como una manera para conseguir información de él pero ahora que ya sé que no es un traidor, sólo me lo cojo porque es conveniente y está disponible. Ana se está haciendo la difícil así que sólo me queda conformarme con Yuri, quien ya no pone objeciones. No tendrá pechos pero su culo compensa esa carencia; además es muy gracioso cuando está tomado.
El bicho le quita el gancho que sujeta su cabello y éste queda suelto…como me gusta. Bajo la luz tenue del sol que ya se oculta, sus cabellos rojos brillan y resaltan su belleza….si alguien le viera, pensaría que es una chica, como yo hice la primera vez que le vi. Se levanta para perseguir a la comadreja y decido actuar. El animal viene hacia donde estoy escondido y le atrapo, quitándole el pin de cabello. Cuando lo suelto, la comadreja corre de regreso a los brazos de Yuri quien le mira confundido antes de plantar un beso en su cabeza. Ah! esos labios…ya sé que hacer para borrarle cualquier impresión que haya sacado Yuri sobre lo que hice esta mañana.
"Hola Kamanosuke! Buscas esto?" levanto el pin y se lo muestro, antes de meterlo en mi bolsillo. Yuri le pide a la comadreja que se vaya, y ésta obedece luego de un rato, dejándonos solos.
"Todavía estoy adolorido por lo de esta mañana, así que mejor te aguantas. Si quieres mañana podríamos hacerlo de nuevo…" dice cruzando los brazos.
"Y eso a mí que me importa?" Yuri parece sorprendido por la acidez con que digo esas palabras y me queda mirando. Continúo en un tono más perversamente divertido. "Además, mañana vuelven los otros. Recuerdas que dijiste que no querías que dejara marcas, que no te resistirías más? Si todavía lo prefieres así, quítate la ropa." Yuri parece sorprendido, le he tomado por sorpresa y mis palabras deben haberle sobresaltado porque su postura se pone tensa. Veo duda en sus ojos, como si estuviera revisando sus opciones pero al final llega a la misma conclusión. Lentamente, se quita el abrigo blanco y lo pone a un costado. Se saca el polo, levantándolo por sobre su cabeza y lo tira al suelo. Finalmente, se baja el pantalón y se quita las botas, quedando completamente desnudo frente de mí. Su piel se ilumina con los últimos rayos del sol. No me había dado cuenta que estoy conteniendo la respiración.
"Y ahora qué?" dice Yuri aparentemente fastidiado de la forma en que le miro. Muy diferente a Ana.
"Ahora Kamanosuke, te voy a enseñar a complacerme como se debe. Arrodíllate" Por segunda vez en esta tarde, Yuri se sobresalta y me mira confundido. Lentamente se pone de rodillas y yo me acerco hasta quedar parado frente a él; mi pelvis a la altura de su cara. Me abro el pantalón y dejo salir mi pene, el que ya ha comenzado a erguirse debido a la escena desplegada ante mis ojos momentos antes.
"Lámelo. Empieza por la punta." Yuri duda un momento, así que acerca mi miembro a su cara aún más, tocando sus húmedos labios. Después de lo que parece una eternidad, saca su lengua rosada y lame tentativamente la punta varias veces. Coloco mi mano derecha sobre su cabeza y le guío para que continúe lamiendo el resto. Sin que yo le diga, también besa toda la piel mientras la está lamiendo, sacando un gruñido de apreciación de mis labios. Empujo un poco más su cabeza y consigo que también trabaje sobre mis testículos. Veo desaparecer parte de su rostro bajo mi falo y vello púbico…es una escena tentadora, sus rojos y finos cabellos cerca de los míos, negros y gruesos. Le jalo la cabeza con firmeza pero sin causarle dolor, para colocar sus labios, de nuevo, en frente de la punta.
"Abre la boca." Yuri abre la boca muy despacio y yo meto lentamente mi verga por entre sus tiernos labios. Gruño sin proponérmelo, mirando hacia abajo todo el rato. Cuando ya he metido la mitad, vuelvo a darle instrucciones. "Aprieta los labios, y mueve tu lengua." Yuri hace eso mismo y es la sensación más maravillosa. Como le tengo cogido del cabello, empujo su cabeza hacia mí, metiendo todo mi falo dentro de su cavidad. Yuri hace un sonido ronco que queda silenciado por mi miembro en su boca y pone sus manos sobre mis muslos, intentando alejarse un poco.
"Respira por la nariz. Continúa haciendo lo que dije." Lentamente, para que se vaya acostumbrando a mí y no se ahogue, muevo su cabeza de atrás hacia adelante, hasta chocar con la punta de mi pene el fondo de su garganta. Él aprieta mis muslos, clavando sus dedos pero no intenta zafarse. Su lengua sigue moviéndose, acariciando mi falo…este chico obedece bien las órdenes, perfecto! "Abre tus ojos y mira hacia arriba." Yuri hace eso y nuestras miradas se conectan. Sus mejillas están sonrosadas y sus ojos verdes, brillantes, bien abiertos. Es lo más sexy que he visto en mucho tiempo! Entre sus provocativos labios veo desaparecer y aparecer varias veces mi miembro, mientras él me sigue mirando….siento que no voy a durar mucho más. Su cavidad es húmeda y caliente, además su lengua no deja de moverse como le dije.
Cojo su cabeza con ambas manos y la mantengo firme en su lugar, inmóvil, antes de arremeter violentamente contra su boca. Él clava sus uñas en mis muslos y aprieta su garganta en respuesta a la intrusión forzada, como si se estuviera atragantando pero no me puedo detener. Follo su cara con estocadas grandes y rápidas. Su nariz choca contra la parte baja de mi vientre y mis testículos golpean su barbilla con cada movimiento de mi pelvis. Sus ojos están cerrados nuevamente y veo algunas lágrimas atrapadas entre sus pestañas. Golpeo sin piedad el fondo de su garganta una y otra vez. Mis propios gemidos roncos retumban en mis oídos…es demasiado. Una honda estocada final y me vengo en su boca. Mi semen comienza a llenar su garganta y yo mantengo su cabeza en posición, con mi falo hasta el fondo sin darle tregua aún.
"Trágatelo todo." Ordeno, con voz firme, a pesar de faltarme el aire. Escucho el sonido que hace al momento de tragar hasta que ya no queda nada más en su boca. Dejo ir su cabeza y retiro mi falo de su boca. Yuri agacha la cabeza y lleva una mano a su cara. Inhala varias veces por la boca, tomando aire. Sus largos cabellos rojos le cubren el rostro. Sin que me vea me subo el pantalón y sobo la parte superior de su cabeza.
"No estuvo mal para ser tu primera vez. Me divertí bastante. Que descanses." Y sin más que decir, me voy de ahí, a mi cuarto a pasar unas muy buenas noches, dejando a Yuri en medio del bosque, desnudo y solo. Fue bueno mientras duró.
