Renuncia: Ni Kingdom Hearts ni sus personajes me pertenecen, todo de Nomura-san.
Notas: Tabla#2 Besos, del foro Imaginative Signature.
Pareja: VentusxAqua
Tabla de besos – Beso en las manos
No fue consciente del peso de Ventus hasta que le bajó de su espalda para sentarlo en uno de los sillones del castillo de Tierra de Partida. Se sintió ligera. El pequeño eligió ese lugar para dormir hasta que volviera su corazón y pudiera despertar. Aqua quería quedarse a su lado, o seguir cargándole en su espalda, cualquier cosa menos dejarle solo. Pero no podía ser, tenía que encontrar a Terra y entonces los dos estarían junto a Ventus, guiando su corazón de vuelta.
Cerró la cerradura del mundo, situada en el respaldo detrás del sillón, como el Maestro Eraqus le explicó cuando ella misma se convirtió en Maestra. Todo el lugar cambió. La habitación donde se encontraban se volvió más pequeña, las paredes lucían ahora un reluciente blanco, reflejando cadenas por el techo, paredes y suelo. Según dijo Eraqus, nadie podría llegar a esa sala excepto ella, cualquiera que lo intentara estaría condenado a olvidar todos sus recuerdos. Ahora que la cerradura estaba cerrada ese lugar era totalmente seguro.
Se arrodilló en el suelo, justo enfrente de él. Acercó la mano a su cara y le acarició delicadamente, a la vez que apartaba algunos mechones rubios. Dio un profundo suspiro.
–Has vuelto a dormir...Ven, no te preocupes, antes de que te des cuenta Terra y yo estaremos aquí, contigo, y despertaras enseguida.
Aqua pestañeó al recordar algo. Comenzó a buscar por la ropa de Ventus hasta que encontró el amuleto con forma de estrella, 'Siemprejuntos'. Lo giró entre sus manos sonriendo ante los reflejos verdosos. Sus ojos se llenaron de lágrimas, tragó intentando pasar el nudo que se formaba en la garganta.
–Hice los amuletos con lo que encontré por ahí, uno para cada uno. Cuando dije que en realidad tendrían que ser de conchas thalassa me preguntaste si no eran amuletos reales ¿Recuerdas?–algunas lágrimas cayeron sobre el objeto entre sus manos –Es hora se comprobar si el amuleto y el hechizo que les lancé funcionan.
Colocó el amuleto en las manos de Ventus y las sujeto entre las suyas con firmeza. Las lágrimas que seguían cayendo ahora también lo hacían sobre las manos del pequeño. Poco a poco los sollozos de Aqua fueron en aumento y se recostó sobre el regazo de él. A los pocos minutos, más tranquila, levantó la cabeza y limpió los restos de lágrimas.
–Un vínculo inquebrantable... Siempre juntos...– acercó las manos de Ventus a sus labios y las besó –Esto es una promesa –Volvió a besarlas una vez más–. Pase lo que pase, Ven, nosotros tres estaremos siempre juntos. Siempre hay un camino y yo voy a encontrarlo.
Se aseguró de que Ventus tuviera el amuleto entre sus manos antes de levantarse. Le colocó la ropa, el pelo y le acomodó en el sitio. Pasó los dedos una vez más por su mejilla acariciándola por última vez y se separó de él. Le miró por unos instantes antes de girar sobre sus talones para marcharse.
–Terra, tu y yo... volveremos a estar juntos bajo las mismas estrellas.
