Renuncia: Ni Kingdom Hearts ni sus personajes me pertenecen, todo de Nomura-san.

Notas: Tabla#2 Besos, del foro Imaginative Signature.

Pareja: RoxasxXion

Tabla besos – Beso al aire

A través de la ventana pudo ver como el cielo, poco a poco, se cubría de oscuras y amenazantes nubes. Algunas gotas despistadas chocaban contra los cristales, lo que le recordó que no tenía ningún paraguas ni nada con lo que cubrirse hasta llegar a casa. Decidió recoger sus cosas y abandonar lo más rápido que pudo la biblioteca del colegio, antes de que comenzara a llover con más fuerza.

Al salir, un chico cubierto con un paraguas caminaba por delante de la puerta que acababa de cruzar para salir. Aunque no podía ver su cara, le reconoció enseguida.

–¡Roxas! –llamó.

El chico se giró y levantó ligeramente el paraguas para ver quién le llamó. Incluso sin hacer el gesto sabía que se trataba de Xion, reconocería su voz en cualquier lugar. Sonrió burlonamente para la chica.

–Xion, creo que te vas a mojar –rió ante la cara molesta que puso–. Anda ven, no quiero que llegues a casa empapada.

La chica de cabello negro dio un gran suspiro y caminó hasta colocarse debajo del paraguas, muy cerca de Roxas, para evitar la lluvia que empezaba a ser intensa.

Incómodo.

Caminaban despacio y en silencio. El sonido de las gotas cayendo con rabia, lejos de relajarla, como haría en cualquier otra situación, solo conseguía que se sintiera más y más incómoda. Y la proximidad de sus cuerpos no ayudaba a relajar la tensión en el ambiente.

Echando la vista atrás, podía ver lo cercanos que eran antes. Solían hacer todo tipo de cosas juntos, pero empezaron a alejarse. ¿Por qué la gente decide alejarse de personas que quiere? ¿Por qué hay gente que simplemente se quedan mirando a esas personas alejarse? ¿Por qué no encuentran el valor para ser sinceros con ellos mismos y esa persona importante? ¿Por qué...? ¿Por miedo? ¿Miedo a que les dejen solos?

Ahora estas sola. A veces eres estúpida, Xion.

Esos pensamientos taladraban su cabeza y hacían que su pecho doliera. Nerviosa, jugueteaba con los dedos de sus manos y trataba de controlar su respiración para evitar echarse a llorar como si fuera un bebé. Pero Roxas, que la conocía demasiado bien, sabía que algo estaba mal.

–Xion, ¿ocurre algo?

–Es solo que...hacía mucho que no estábamos tan...juntos.

–Ahora no estamos en la misma clase, horarios diferentes, clases diferentes, estamos en un grupo más grande de amigos, hemos conocido gente nueva...

Bonita forma de decir que te gusta una chica y pasas totalmente de mí.

Xion se mordió el labio y bajó la mirada al suelo. El agua se acumulaba y bajaba en pequeños ríos a los lados de la calle, arrastrando pequeñas ramas y hojas secas. Siguió con la mirada una de esas hojas que, igual que ella, se dejó arrastrar lejos de Roxas sin poner resistencia. Paró de andar, Roxas se dio cuanta dos pasos después, por lo que la chica quedó fuera de la protección del paraguas y comenzó a mojarse. Ella lo agradeció, pues ocultaba sus lágrimas entre las gotas de lluvia que caían por su rostro.

–Soy muy pesada como para que me arrastre el agua de la lluvia, ¿verdad?

La chica alzó el rostro en dirección a las nubes y extendió sus brazos. Llenaba sus pulmones de aire húmedo en profundas respiraciones. Comenzó a girar sobre si misma, con los brazos en cruz, buscando mojarse lo máximo posible. Quería sentir el agua fría deslizarse sobre su piel. El agua no podía arrastrarla a ella, pero quizás sí a sus sentimientos caducados antes de que se pudrieran y escaparan de su control.

–¿Xion? –el tono triste que utilizó y verla ahora dar vueltas mientras se calaba hasta los huesos preocuparon a Roxas–. ¿Te encuentras...bien? ¡Xion!

Dejó de dar vueltas al sentir la mano de Roxas sujetarla firmemente del brazo, casi la hacía daño. Al cruzar la mirada azul del rubio vio que estaba asustado. Cerró los ojos. El agua mojó totalmente su pelo, cayendo por su cara y su cuello. Las gotas se colaban por su uniforme, a través de su escote, y pegaban la camisa a su piel. Sus medias y zapatos también estaban empapados de pisar charcos al haber dado vueltas. Abrió los ojos y le sonrió con cariño. Se deshizo de su agarre y dio unos pasos atrás, alejándose.

–Tranquilo, no pasa nada. Solo estoy cansada. Creo que volveré a casa sola –Se dio la vuelta y caminó sola.

–Te vas a poner enferma, estas empapada.

Xion se dio la vuelta, haciendo que su pelo se levantara con el movimiento, y sonrió. Apretó ligeramente sus labios y lanzó un beso al aire, con la esperanza de que llegara al chico que tenía enfrente, como si fuera un recuerdo de sus sentimientos o una declaración muda. Se despidió con un ligero movimiento de mano alejándose bajo la lluvia. Sabía que sería el único beso que podría darle y, para ella, estaba bien.